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Monday, January 30, 2023

Marilyn Stafford (EEUU, 1925- GB, 2023), una de las más brillantes fotógrafas del Siglo XX-XXI

No quería terminar el mes sin recordar a  la extraordinaria  fotógrafa Marilyn Jean Stafford (de soltera Gerson) quien nos dejó este 2 de Enero próximo pasado, a los 97 años. Nacida y criada en los Estados Unidos el 5 de Noviembre de 1925,  se mudó a París cuando era joven, donde comenzó a trabajar como fotoperiodista. Se instaló en Londres, pero viajó y trabajó por todo el mundo, incluso en Túnez, India y Líbano. Su trabajo fue publicado en The Observer y otros periódicos. Stafford también trabajó como fotógrafa de moda en París, donde fotografió modelos en las calles en situaciones cotidianas, en lugar de los entornos opulentos más habituales.  Más sobre su Biografía aquí.
 
 

Thursday, January 12, 2023

Este jueves , un relato: "El tiempo que se nos escapa"

 


 Jacobo Moriarty no las tenía todas consigo. Desde hacía años que trataba de crear una máquina del tiempo, de esas parecidas a las que hacen fideos, pero no le funcionaba. Las tiras en que lo  cortaba se desvanecían cuando le llamaban sus acreedores. Luego, trató de licuarlo ya que  por algún lugar había leído que el tiempo podía ser líquido pero tampoco funcionó porque cada vez que tenía sed, este mermaba con extremada rapidez y él quería, justamente, lo contrario. 


Por lo tanto, cansado de no lograr sus objetivos, decidió acudir a la ayuda de un amigo. 

- Hola, Jacobo. Tanto tiempo ¿Qué te trae por aquí?- le saludó sorprendido el maestro alquimista de la ciudad de Dijon. 
- Justamente eso, "el tiempo", "el tiempo que se nos escapa" Dime, Rashid, ¿cómo podríamos atraparlo?
- ¿Hablas de traer la eternidad a la vida cotidiana? 
- No, a tanto no me atrevo a aspirar. Ese es el dominio de Dios. 
-  Andas muy divagante ¿tan temprano y delirando? ¿A qué te refieres, entonces? 
- Pensaba en algo así como durar jóvenes más tiempo,
- ¿nosotros, los humanos? ¿Y para qué? ¿Para que la estupidez humana dure más? 
- ¡No me ofendas! ¿Me llamas tonto, acaso?
-  Hablo en general ¿Quieres ejemplos? Te daré algunos de Diciembre del año pasado: el  15, para más INRI, en el Aeropuerto Internacional de Tampa, EEUU, las Autoridades decomisaron una boa constrictor de 1 metro y 10 cm que una pasajera pretendió llevar consigo en el avión, porque no quería dejar en casa sola a su mascota.
- ¡Bah, no es gran cosa! ....hay pasajeros que tratan de pasar todo tipo de animales por los rayos X. Eso no es nuevo....  ¿Podrías  ser un poco más original?
-  Te doy otro ejemplo, a ver si te gusta más: el 18 desalojaron el  Hospital Sainte Musse  en Toulon,  Sur de Francia, y llamaron al escuadrón antibombas porque que un paciente llegó a Urgencias con un petardo en el culo. 
- ¿Quéééé?. ¡Me estás jodiendo! ¿No?. 
- ¡Para nada!, al genio ese le extrajeron del recto, un proyectil activo de la Primera Guerra Mundial de más de 20 cm.  Hubo que cortarle el vientre para extrarérselo quiúrgicamente.
¿Sigo? Hace dos años, la enfermera Elizabeth Bwalya Mwewa en Zambia confesó llorosa antes de morir que había cambiado entre padres 5000 bebés recién nacidos por diversión a lo largo de su trabajo. ¿Quieres más?

Jacobo, lo escudriñó con cierta  incredulidad, pero Rashid no bromeaba. En ese momento decidió que en lugar de querer atrapar el tiempo y alargarlo, se dedicaría a la herboristería y a plantas medicinales con el firme e irrevocable propósito de  encontrar el elixir de: "el sentido común". Esa sería su contribución a la humanidad. Quién sabe, por ahí estaba a tiempo de salvar al planeta. 
 


Contribución a la Convocatoria de Inma desde su blog "Molí del Canyer" con el tema: "El tiempo que se nos escapa". Más relatos, en su blog.






Friday, November 4, 2022

De amores y relaciones cumple hoy ¡Catorce años! ¡A todos mis lectores, amigos y paseantes, infinitas gracias!

 

 
 
Los invito a celebrar en el Restaurante Les minimes (pulsar enlace)  de Semur en Auxois, Bourgogne, Francia.
 

Semur en Auxois

 Y si tienen ganas de seguirme durante 20 días hasta Lyon o 25 días  hasta Ginebra,  El circuito sería este:   Avión a Paris, Tren TGV  a Dijon y luego auto alquilado  mayormente en la antigua región  de Bourgogne (Borgoña),  desde 2016 unida a la Región de Franco Condado, lindante con Suiza:
 
 1- Dijon
 
 
 

 

 6- Chateauneuf en Auxois

 

8- Park Le Morvan, le Gourmand de Nature (Pequeños productores de mermeladas, quesos, miel, piscicultura, etc)
 
9- Nevers   

10- Lyon
 
11- Annecy
 
 
   Nos despedimos de Francia saliendo de Annecy, aquí  con  el Castillo Menthon y este increible  paisaje. Foto de aquí (c)
 
 
 
12. Ginebra- Suiza.   Entrega del auto alquilado y vuelo a casa.
 
 
 



 

Brindemos, amigos antiguos y nuevos, por estos catorce años  de De amores y relaciones (humanas)  en las que hemos compartido o compartiremos tanto. Sin vuestra atenta y cariñosa  constancia en este espacio, este blog no habría podido llegar tan lejos, por eso: 
 





Quiero recordar también  a todos aquellos amigos que han estado desde el principio, pero que hay fallecido en el camino.  Siempre  presentes en nuestro recuerdo, Bendita sea su memoria




 Abrazos a todos y a cada uno
sigamos adelante, siempre caminando juntos.
 
 
 
 

Monday, June 28, 2021

Marie Madeleine Fourcade, lider de la red de espionaje Alianza (Arca de Noé) durante la ocupación de Francia por el Tercer Reich y la Segunda Guerra Mundial

 

Marie-Madeleine Fourcade (8 de noviembre de 1909- París, 20 de julio de 1989) fue la líder de la red de la  Resistencia Alliance (también llamada Arca de Noé tras la detención del jefe de la red, Georges Loustaunau-Lacau.  bajo el nombre en clave de "Erizo" ("Hérisson") durante la ocupación de Francia en la Segunda Guerra Mundial y era del Tercer Reich.


Detenida a la vez que todo su estado mayor el 10 de noviembre de 1942, se escapa y consigue llegar a Londres desde donde pasa a dirigir la red con el seudónimo de "Erizo" (Hérisson) hasta la capitulación alemana.

En 1945, crea y asume la presidencia de la Asociación de Amistad Alliance. Se encarga a partir de ese momento del reconocimiento de sus 3.000 agentes, supervivientes o desaparecidos, así como de la obra social y de la publicación del "memorial de la Alliance" dedicado a los 429 muertos de la red. Publicado en 1968 con el título de "El Arca de Noé", el historial de la red es  novelesco.

Preside el Comité de Acción de la Resistencia desde diciembre de 1962 así como el jurado de honor de Maurice Papon en 1981. Casada en segundas nupcias, madre de cinco hijos, Comendadora de la Legión de Honor, Vicepresidenta de la Unión Internacional de la Resistencia y de la Deportación desde 1960 y de la Asociación nacional de condecorados de la Resistencia (desde 1947), miembro de la LICRA (Liga Int. contra el racismo y el antisemitismo), Marie-Madeleine Fourcade fue representante en la Asamblea de las Comunidades Europeas (1981-1982) y presidió en 1982 la Defensa de los intereses de Francia en Europa. Sus últimas luchas fueron el tratar de solucionar la crisis libanesa y el proceso a Klaus Barbie en Lyon.

Murió en el Hospital Militar de Val-de-Grâce. El gobierno y los pocos supervivientes de la red le rindieron un excepcional homenaje el 26 de julio de 1989 durante sus honras fúnebres en la Iglesia de San Luis de Los Inválidos y su entierro en el Cementerio de Père-Lachaise en París. 

 

Nacida como Marie-Madeleine Bridou en Marsella, creció y asistió a escuelas conventuales en Shanghai, donde su padre tenía un puesto en el servicio marítimo francés. Se casó joven, con el futuro coronel Édouard Méric [fr]. Tuvieron dos hijos, pero la pareja se separó y ella no los visitaría durante años.  En 1936, Fourcade conoció e impresionó al ex oficial de inteligencia militar francés Mayor Georges Loustaunau-Lacau, nombre en clave "Navarre". 

 

Resistencia durante   la era del Tercer Reich y la Segunda Guerra Mundial

Fourcade trabajó con Navarre en su revista L'ordre national, una publicación de espionaje. Navarre creía que el espionaje era crucial en el esfuerzo bélico. Navarre reclutó a Fourcade para una red de espías y para trabajar en L'ordre National. Ella tenía apenas 30 años en este momento. Su primera misión para Navarra fue crear secciones de Francia desocupada, luego reclutar y asignar un agente a estas secciones. Esta red se convirtió en la "Alianza" (más tarde llamada "Arca de Noé")

En julio de 1941, poco más de un año después de la invasión alemana, Navarre fue arrestado y condenado a dos años de prisión. Fourcade que era su Lugar teniente se convirtió, entonces, en la Líder de la Red.  Un ejemplo de su éxito como espía fue a través de su agente Jeannie Rousseau, quien convenció a un oficial de la Wehrmacht para que dibujara un cohete y una estación de pruebas en Peenemünde, revelando así el programa de cohetes V2 a los Aliados. 

Cuando la parte de Francia gobernada por Vichy también fue ocupada por Alemania, Fourcade pasó meses huyendo mientras se trasladaba de ciudad en ciudad para evitar ser descubierta. Durante este tiempo, dio a luz a su tercer hijo. El niño, un varoncito,  tuvo que ser escondido en una casa de seguridad. 

En julio de 1943, Fourcade  se fue a Londres, donde trabajó con la inteligencia británica, particularmente a través de su amigo Cmdr. Kenneth Cohen, oficial del MI6 a cargo de la inteligencia francesa. Si bien ella quería regresar a Francia, sus oficiales de control la obligaron a permanecer en Inglaterra hasta julio de 1944, cuando finalmente se le permitió regresar a Francia para unirse a sus agentes en el campo evitando ser capturada por los nazis.


Actividades de posguerra 

Marie Madeleine Fourcade se hizo cargo de 3.000 agentes de la Resistencia y supervivientes, además de las obras sociales y la publicación  de sus Memorias sobre la Red  l'Alliance,  que dedicó  a los 429 caídos  de su Red. A pesar de su posición de alto perfil en la resistencia francesa, siendo la líder de la red de espías más antigua, Charles de Gaulle no la incluyó entre las 1.038 personas que designó como héroes de la Resistencia (que incluía solo a 6 mujeres en total).  Curiosamente, no recibió tampoco la Orden de la Liberación, aunque sí lo hizo  su primer  marido Édouard Méric.

Desde 1962, Marie Madeleine Fourcade presidió el Comité de Acción de Resistencia, así como el jurado de honor de Maurice Papon en 1981. Se volvió a casar, fue madre de cinco hijos, Comandante de la Légion d'honneur, vicepresidenta de la Unión Internacional de Resistencia y Deportación desde 1960 y Asociación Nacional de Medallistas desde 1947, y miembro de la LICRA. Marie-Madeleine Fourcade estuvo representada en la asamblea de las Comunidades Europeas y en 1982 presidió la Defensa de Intereses en Francia y Europa. Sus últimas luchas fueron por el fin del conflicto libanés y la demanda de Klaus Barbie en Lyon. 

 Marie-Madeleine Fourcade murió a los 80 años, el 20 de julio de 1989 en el hospital militar de Val-de-Grâce; el gobierno y los pocos supervivientes del grupo de resistencia le rindieron un homenaje excepcional el 26 de julio en el momento de su funeral en la Église Saint-Louis des Invalides, la primera mujer que tuvo su funeral allí, y su entierro en el Cimetière du Père-Lachaise en París. La Rue Marie Madeleine Fourcade en Lyon fue nombrada en su honor, al igual que las calles de Montreuil-Juigné, Joué-lès-Tours y Malville.

 

Red Alianza o Arca de Noé
 
Marie Madeleine Fourcade escribió las Memorias  de su experiencia en tiempos de guerra que plasmó en su libro L'Arche de Noé, publicado en 1968, luego resumido y traducido al inglés como Noah's Ark. En él describió cómo, cuando era una joven de unos 30 años, pasó a convertirse en la líder de la Red de Resistencia clandestina que se conocería como "Alianza o Arca de Noé"
 
El nombre del libro es una referencia al nombre dado a la red por los nazis, porque asignaba nombres de animales a sus miembros, como nombres en clave. El suyo era  "Erizo" (Hérisson", en francés,  "Hedgehog" en inglés). Su misión era la de recopilar información sobre los movimientos y la logística de tropas y navales alemanas dentro de Francia, y transmitir esta inteligencia a Gran Bretaña, utilizando una red de transmisores de radio clandestinos y mensajeros de carne y hueso. Fue un trabajo extremadamente peligroso, muchos de los asociados más cercanos de Fourcade fueron capturados, torturados y asesinados por la Gestapo. Algunos, sin embargo, pudieron escapar, incluida la propia Fourcade, que escapó de la captura en dos ocasiones. Arrestada con su personal el 10 de noviembre de 1942, escapó, por un golpe de suerte, y fue llevada en avión a Londres, desde donde continuó dirigiendo la red. 
 
Después de regresar a Francia para dirigir la red en tierra, Fourcade fue capturada por segunda vez. Su segunda fuga fue más angustiosa: en las primeras horas de la mañana, se desnudó y pudo forzar su pequeño cuerpo entre los barrotes de la ventana de la celda.
 
Al concluir la guerra, Marie Madeleine Fourcade  fue condecorada por su destacado servicio. El prefacio de la edición británica / estadounidense, muy abreviada y mal traducida, fue escrito por Kenneth Cohen, quien fue su "Controlador" en el SIS M16 durante la guerra (y la posguerra) y el padre de su ahijado. 
 
 
 

Bibliografía

 

 

 

Friday, June 12, 2020

Leonor de Aquitania, (1122 – 1204) Reina de Francia, Reina de Inglaterra y por derecho propio duquesa de Aquitania, Guyena y condesa de Gascuña


La imagen más recurrente que tenemos de Leonor de Aquitania es la de Katharine Hepburn, vestida de escarlata intenso, en su papel de reina para la película de Anthony Harvey El León en Invierno (1968). Sucede en una Europa medieval de la segunda mitad del siglo XII, concretamente entre Francia e Inglaterra y es la historia de una crisis dinástica. La película comienza con una actividad imprescindible para sobrevivir en cualquier época violenta: un entrenamiento de lucha entre Enrique II, rey de Inglaterra, y su hijo, dicen que favorito, Juan sin Tierra, el hermano neurótico que usurpa el reino al cruzado Ricardo Corazón León en las aventuras de Robin Hood. Tras la “pelea”, Enrique se dirige hacia Aelis, su joven amante, que le espera cantarina en un bucólico paisaje con estética del siglo XIX; recordemos que en esta época reciente surgió una fuerte admiración por la Edad Media.
La conversación entre la pareja versa sobre los hechos que desencadenarán la trama: Enrique II, interpretado por Peter O’ Toole, se prepara para una agitada reunión familiar con motivo de las fiestas navideñas. El fin último es tratar asuntos “de Estado”, aunque éste no se considerará como tal hasta siglos después, y para ello, necesitará liberar temporalmente a la reina, esposa y madre de sus hijos, tras diez años de cautiverio en la torre de Salisbury. La intriga está servida: ¿qué se podría decir de una mujer de setenta años que ha sido recluida durante dos décadas por su segundo marido en un castillo, además de que le gustaba la música y la poesía y que fue la promotora de la idea del amor como ahora lo conocemos en occidente?

El actor irlandés Peter O’Toole como Enrique II y Katharine Hepburn
en ‘El León en invierno (1968).

Así podría comenzar la leyenda negra de Leonor de Aquitania. Cuando siendo una niña, en 1137, la entregaron en matrimonio al futuro rey de Francia, Luis VII, de no más de dieciséis años. El galán se encontraba a la cabeza de un territorio dividido entre grandes y pequeños barones, propietarios todos. Un juramento feudal los unía paradójicamente a través de una extensa malla tejida de derechos y deberes recíprocos. En esta situación, muy diferente al Estado centralizado como ahora lo podamos entender, el rey no era un soberano, sino más bien un árbitro y un símbolo. Se basaba en el poder moral que la coronación le confería, para resolver los conflictos que pudieran surgir entre los nobles que le rendían vasallaje. Estos podían llegar a tener tierras mucho más valiosas que la suya, como por ejemplo el ducado de su mujer, la Aquitania, diez veces más grande que la Îsle de France, el total de lo que él poseía cuando se casaron. Pero vayamos a Aquitania, al sur.

Allí vivió su infancia Leonor al amparo de la alegre corte familiar. Su abuelo, Guillermo IX, hombre relevante en la cultura como creador del movimiento de los trovadores, dicen que poco caso hacía a la moral eclesiástica de la época; las malas lenguas hasta le acusaban de poseer un harem. Pero la verdad es que tenía una corte espléndida donde las mujeres jugaron un papel fundamental como centro del amor cortés. “Es en la alta sociedad donde la condición femenina empieza a emerger de su sumisión” aclara George Duby. Podríamos decir que el abuelo fue un protofeminista, si en aquel entonces se hubiera acuñado ya el término, en una sociedad tan misógina como la medieval, donde el conocimiento estaba en manos de clérigos, que habían decidido vivir alejados de lo femenino y denostarlo. Las mujeres eran un misterio en general; provocaban instintos en los hombres, pensaban, que no siempre podían controlar y eso era peligroso. Aristóteles, filósofo de la Antigüedad y referente medieval, pontificaba: “la mujer es un hombre incompleto”. Y más tarde, con Leonor ya fallecida, en el siglo XIII, Tomas de Aquino, llegaría a decir: “Tal como dicen las escrituras, fue necesario crear a la hembra como compañera del hombre; pero como compañera en la única tarea de la procreación, ya que para el resto el hombre encontrará ayudantes más válidos en otros hombres.”. Con este ruido de fondo, llegó una heredera adolescente a la fría corte del norte, a París, para sufrir un gran choque cultural. A pesar de que, según George Duby, el rey Luis VII “ardía con un amor ardiente por la jovencita”, él y su mujer eran tan diferentes como sus estados. Mientras los franceses se ocupaban con la teología, los aquitanos del sur disfrutaban de los placeres civiles, “a la romana”. Cuentan que Leonor les llevó a París los juegos de la corte, una especie de ‘beso, verdad , consecuencia’, los corpiños y los escotes, además de la moda de rasurarse la barba; a la que el rey al principio se resistió, para terminar cediendo. Y así como hizo con la imagen, claudicó de nuevo al expulsar a su madre de la corte, que una vez viuda intentaba influir en el hijo todo lo que no había podido influir en el marido. Por otro lado, la joven reina despertaba algunos recelos: no admitía el rol que la monarquía feudal esperaba de ella, el de la mujer que provee.

Las dos hijas del matrimonio tardaron ocho años en llegar. Según Bernardo de Claraval, eclesiástico propulsor del Cister, esto fue un castigo “divino” por los enfrentamientos que la pareja se traía con el ducado de Champaña. Petronila, la hermana quinceañera de Leonor, se había enamorado de un primo del rey casado y bastante mayor, para la época medieval; a la manera del amor prohibido entre el intelectual Abelardo y su pupila Eloísa, que estaba tan de moda. Este idilio generó, según algunas versiones, una enemistad entre la pareja real y el tío de la mujer despechada , que era nada más y nada menos que el conde de la próspera región de Champaña y por supuesto vasallo del rey. En 1144 el asunto se volvió realmente turbio; culminando en tragedia cuando, en un arrebato, Luis VII ordenó la quema de una iglesia con trescientas personas dentro, donde todas fallecieron. Para limpiar su imagen, el abad Suger, creador del arte que hoy conocemos como gótico y mentor del rey, recomendó la marcha inminente a la Segunda Cruzada, a modo de penitencia. Dice Guillermo de Newburgh, monje inglés, que Luis se llevó a Leonor al viaje porque era celoso, y estaba embelesado ; que otros nobles se llevaron de esta manera a sus esposas, con sus damas de compañía, y que estando la comitiva llena de mujeres no se dio una imagen del todo casta por lo que la cruzada fracasó. La leyenda negra también acusa a Leonor de haber tenido relaciones incestuosas con su tío Raimundo, al llegar a Antioquía, aunque esto tenga poca base. Con él, pasaba supuestamente “demasiado” tiempo maquinando cómo entrar y salir de Jerusalén, ante la impasividad de un Luis VII que estaría a otras cosas. Gracias a la correspondencia que se conserva entre el rey y el abad Suger sabemos que las diferencias entre los dos cónyuges fueron más de corte político que sentimental y que el adulterio fue una calumnia que así quedó en la historia escrita por los franceses.

Aubry des Trois Fontainces, cronista cisterciense, dice que la reina “carecía de esa contención que tan bien sienta a las esposas”, y a esa misma conclusión había llegado, con el tiempo, su propio marido. Trás muchos avatares, en marzo de 1152, Leonor consiguió el tan deseado divorcio, y sin riesgo de excomunión, lo que hubiera podido significar el ostracismo social entonces. Haciendo de la mejor abogada de sí misma, estudió la teoría matrimonial y alegando un grado de consaguinidad prohibido, además de la falta de un heredero varón al trono, abandonó París hacia nuevos derroteros. La sorpresa no tardó en llegar. Dos meses después, en mayo de ese mismo año se estaba casando en segundas nupcias con Enrique II Plantagenet: rey de Inglaterra, duque de Normandía, conde de Anjou, vasallo de su exmarido, y el futuro carcelero de esta historia. Él tenía dieciocho años y ella veintiocho. El padre, Godofredo Plantagenet, le había dicho a su hijo antes de la boda: “No te cases, es la mujer de tu señor y además tu padre la ha conocido en la cama “. Pero la fama de seductora de Leonor y los territorios que la acompañaban fueron irresistibles para un joven y ambicioso Enrique. En esta ocasión, dicen, Leonor sí que estaba enamorada. Según Guillermo de Newburgh, en la madurez de la treintena, ella misma había afirmado que esta nueva pareja le convenía más a su persona. Enrique no carecía de atractivo. Era guapo, culto, y participaba del movimiento de los trovadores como no lo había hecho Luis.

Ambos, como cómplices, compartieron múltiples viajes a través de los territorios feudales que poseían. Llegaron a equipararse incluso con la heroica pareja del rey Arturo y la reina Ginebra. En un alarde de romanticismo y estrategia política, perteneciendo, según ellos, a este linaje imaginario, emularon con orgullo de clase la corte glamurosa y cultivada que en el mito se describía. Leonor se convirtió así, bajo un cielo inglés de niebla, en lo que se consideraba una “buena esposa” : entre los 29 y los 34 años le dio cinco hijos al rey, el sexto cuando ya contaba con 41 años de edad. Este niño sería Juan sin Tierra. Pero con el paso del tiempo, Enrique perdió el interés por su flamante esposa, por muy icónica que fuera. Terminó enamorándose de Rosamunda Clifford, una mujer frívola y coqueta, según las fuentes –aunque lo mismo dirían de Leonor-, a la que regaló el castillo de Woodstock y con la que se exhibía en público ya desde antes, incluso, del nacimiento de Juan, el benjamín. Leonor se refugió entonces, dicen que, en una vida epicúrea, con la animada corte de Poitiers como telón de fondo. En este centro de poesía y de la vida caballaresca de la época, participó junto a otras nobles en los entretenimientos o “tribunales del amor”, que Andrés el Capellán, próximo al rey de Francia, recopilaría en su partidista “Tratado del Amor”, escrito después de 1184. Se trataba de asambleas para mujeres, prefiguración de los grupos de amigas actuales, donde se debatía sobre las relaciones de pareja y las conductas de los hombres, llegando incluso a dictar sentencias. “La nueva forma de relación entre los sexos que es el amor en occidente”, dice George Duby surgió así del ocio “patricio”, como un juego. En la distancia y el despecho, Leonor disfrutaba de los placeres de vida, pero no había olvidado ni por minuto los derechos de sus hijos sobre el “ imperio angevino “.

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Enrique II y Leonor de Aquitania con Aelis, 
la mujer que reemplazó a Leonor en el corazón de Enrique.

De hecho, había invertido su tiempo en influenciar a estos en contra del padre, cual Gea de Urano. Enrique se comportaba como un déspota que, por otro lado, no era nada perspicaz, y esto supuso que su pueblo y su familia se sublevaran contra él. En medio de un juego de tronos con múltiples implicados, Leonor perdió y fue apresada en su intento de huida a Francia, adonde se dirigía a pedir asilo a su exmarido, disfrazada de escudero. Lo que era escandaloso y amoral en la época ya que las mujeres tenían prohibido vestirse de hombres. Corría el año 1175. Las tropas inglesas la trasladaron primero al castillo de Chinon y, posteriormente, la encerraron en la torre de Salisbury, la que sería su residencia habitual durante dos décadas. Todavía hoy se puede ver el enorme cráter con césped que rodea al extinto lugar del castillo de Old Sarum, nos explica Régine Pernoud. Con cincuenta años, su vida de reina y su vida de mujer se alinearon dramáticamente, para finalizar al mismo tiempo. Las ambiciones políticas y los afectos disminuyeron. Durante la reclusión, Leonor mantuvo una actitud positiva; aún sin saber lo que le deparaba el futuro prefirió no encerrarse a ser egoísta y mantener su interés de reina por los problemas de la época. Su curiosidad inteligente y su amor por las letras la ayudaron mucho. En las cuentas reales aparecen curiosos regalos de Enrique, como un lujoso vestido escarlata con petigrís, una ardilla muy estimada en peletería, o una silla de montar dorada. Sabemos que, en alguna ocasión, pudo desplazar su residencia a otros castillos, a Nottinghamshire o Berkshire. Y que hubo diversas reuniones familiares con motivo de la Pascua o la Navidad, como se ve en la película de Anthony Harvey. Pudo asistir al nacimiento de uno de sus nietos y en 1183 le permitieron la visita de su hija Matilde para compartir el duelo por la muerte de Enrique el Joven, el heredero al trono que falleció después de un sueño premonitorio de su madre donde lo vio yacer inmóvil con la corona de Inglaterra puesta.



Otro instante de la película, de 1968.

A modo de penitencia dicen que la reina se desprendió de todo lujo a excepción de una sortija, que se le quedó enganchada en el dedo, y que pidió perdón por sus pecados. No sabemos cuáles. En dos décadas de encierro, la reina vio partir a su rival Rosamunda, que moriría a los seis meses de su captura, por lo que no la pudo asesinar como dicen. Enrique comenzaría entonces una relación con Adelaida, la hija del rey de Francia que, siendo enviada a Inglaterra para casarse con el hijo, Ricardo Corazón de Léon, acabaría seducida por el padre. Nunca contraerían matrimonio y la princesa terminaría “semiprisionera” durante otros veinte años. Entre 1183 y 1184, con un rey de cincuenta años cansado, envejecido por los excesos y que no se sabía dominar, cuyo aspecto exterior descuidado reflejaba claramente su interior, la reina pasó algunos meses de medio libertad, vigilada. La liberación total llegó en 1189, muerto Enrique y con Ricardo Corazón de León, el hijo mayor y predilecto de Leonor, como heredero. Ella cumplía sesenta y siete años y llevaba treinta y cinco como reina de Inglaterra. Salió fortalecida de la soledad. Rápidamente se integró en política haciendo uso de todo lo aprendido durante el confinamiento y recorrió el reino a caballo solucionando los abusos de poder de su esposo: eliminó multas y castigos y libró a los habitantes de los bosques de pagar derechos injustos. Con el tiempo se convertiría en una reina liberal, que distribuiría franquicias y bajaría impuestos a los burgueses en ciernes. Pero la economía inglesa sufrió un duro revés a la vuelta de Ricardo I de la Tercera Cruzada. La mala suerte hizo que fuera capturado por el duque Leopoldo V de Austria, en el Adriático, a la altura de Trieste y se pidiera por él un cuantioso rescate. Leonor que se había quedado como regente en Inglaterra, fue la encargada de conseguir el dinero. El rey, tercer confinado de esta historia, pasó así un año entero, esperando, de fortaleza en fortaleza. Dicen que como su madre hiciera, Ricardo superó esta etapa con buen humor y dignidad regia, aprovechando para escribir y componer.

Leonor, cómo no, consiguió su objetivo movilizando a todo un reino. Con setenta años, cruzó el canal de la Mancha cargada con cien mil marcos de plata de Colonia y doscientos rehenes que suplirían a otros cincuenta mil marcos que se satisfarían más adelante. El total de los ciento cincuenta mil correspondían más o menos a unos treinta y cuatro mil kilogramos de plata fina, casi dos veces y media la producción anual del Reino de Inglaterra, para rescatar a su hijo más afín. El destino le jugó una mala pasada, no obstante, porque Ricardo murió tan solo cinco años después, y de la manera más tonta: una herida de flecha mal curada tras el ataque de un súbdito indignado. Empezó así la época de Juan Sin Tierra y todo lo que supondría. Durante los últimos años de su vida, Leonor residió por voluntad propia en Fontenevraud, la prestigiosa abadía de mujeres. Allí compartió parte del retiro con una de sus hijas, huida de un marido maltratador. Su último gran viaje o misión fue precisamente a España. Con casi ochenta años llegó hasta “algún lugar” de Burgos para recoger a su nieta Blanca de Castilla y llevarla hasta París, para casarse con el futuro rey de Francia, otro capeto, como ella misma hiciera. Así dio por terminada su vida de reina Leonor, como empezó. Alejada al fin de las intrigas políticas que le habían ocupado toda una vida, murió con ochenta años. Dos hijos completamente opuestos la sobrevivieron: la estimada reina Leonor Plantagenet, que junto a su marido Alfonso VII creó una corte magnífica como las de antaño en Aquitania, y el ciclotímico Juan Sin Tierra que desencadenó cual Paris de Troya una Guerra de Cien Años por una hermosa mujer, Isabel de Angulema. Junto a Enrique, su carcelero, permanece hoy enterrada Leonor, la dos veces reina además de heredera y madre de reyes, en un sepulcro a su altura. En él, se esculpen dos estatuas: la del esposo que yace simplemente y la de ella, que quiso pasar a la historia leyendo un libro. ¿Qué mejor manera de ser recordada?

 Artículo escrito por Silvia Varela para El Pais,  6 de Mayo 2020. Fuente original aquí , en el contexto de la serie "mujeres recluidas".
(Gracias MariaLuz GH)



 Escena de a llegada, 1968



 Y aquí, algunos libros que se han escrito sobre ella:
























Monday, April 27, 2020

La copa real de Santa Inés, refinado ejemplo de orfebrería gótica, medieval tardía

La copa real de Santa Inés  es una copa sólida recubierta de oro, magníficamente decorada con esmalte y perlas. Fue hecha para los miembros de la familia real francesa a finales del siglo XIV, y más tarde perteneció a varios monarcas ingleses antes de pasar casi 300 años en España. Desde 1892 se encuentra en el Museo Británico, y está generalmente aceptada como el ejemplo sobreviviente más destacado de la ilustración medieval tardía de Francia. Se he le ha descrito como «la sobreviviente real más excelsa de la edad gótica internacional»



 Alojada  desde 1892 en el British Museum 

La copa está hecha de oro sólido, de 23,6 cm de altura con un diámetro de 17,8 cm en su punto más amplio, y un peso de 1,935 kg.​ Tiene una tapa que se puede retirar, pero la base triangular en la que se sostenía actualmente se ha perdido. El pie de la copa se ha extendido dos veces, añadiéndole unas bandas cilíndricas; ya que la pieza originalmente era un poco más baja,​ dándole una forma general con «una robustez típica y una elegancia rechoncha».​ Se ha perdido el florón ornato original de la tapa y se retiró una moldura decorada con 36 perlas del borde exterior de la tapa, una tira de oro con rebabas dentadas se puede ver donde estaba adjuntada. Presumiblemente ligaba con la que todavía encontramos en torno al pie de la copa.


 Procópius le ofrece a Agnes un cofre de joyas. 
Se pueden ver partes de la siguiente escena a la derecha y su martirio a la izquierda


 
 El martirio de Santa Ana

 



Escena en donde Santa Ana está enterrada
 

 Apedreo de Santa Emerancina




Las superficies de oro están decoradas con escenas con esmalte según la técnica de orfebrería llamada  basse-taille con colores translúcidos que reflejan luz del oro por debajo, muchas áreas de oro tanto bajo el esmalte como en el fondo tienen decoración grabada y pointillé trabajada en el oro. En particular la decoración presenta grandes áreas de rojo translúcido, que han sobrevivido en unas condiciones excelentes. Este color, conocido como rouge clair (rojo claro), era el más difícil de conseguir técnicamente, y se apreciaba mucho por este motivo y por el brillo del color cuando se hacía de forma correcta.


Santa Ana o Agnes, pintada por Domenechino


Escenas de la vida de Santa Inés se encuentran alrededor de la parte superior de la cubierta y la parte inferior del cuerpo principal. Los símbolos de los Cuatro Evangelistas los podemos encontrar alrededor del pie de la copa, y hay medallones de esmalte tanto en el centro del interior de la copa como el centro de la tapa. La más baja de las dos bandas añadidas contiene la rosa Tudor en esmalte sobre un fondo labrado con pointillé, lo que, aparentemente, se añadió durante el reinado de Enrique VIII. La banda alta tiene una inscripción grabada rellenada de esmalte negro, con una barrera de ramas de laurel en verde para distinguir el extremo de la inscripción de su comienzo.

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La técnica  Basse-taille (bahss-tah-ee) es una técnica de esmaltado en la que el artista crea un patrón de bajo relieve en metal, generalmente plata u oro, mediante grabado o persecución. Todo el patrón se crea de tal manera que su punto más alto es más bajo que el metal circundante. Luego se aplica un esmalte translúcido al metal, permitiendo que la luz se refleje desde el relieve y creando un efecto artístico. Fue utilizado a fines de la Edad Media, y luego nuevamente en el siglo XVII.

No se han encontrado evidencias firmes respecto a la fecha y las circunstancias en las que se creó la copa. Aparece claramente documentada por primera vez en un inventario del año 1391 de todos los artículos de valor que pertenecían a Carlos VI de Francia (quien reinó entre el 1380 y el 1422), del que sobreviven dos copias en la Biblioteca Nacional de Francia.


 Juan I Duque de Berry

El regalo de esta Copa  al rey Carlos VI  fue hecho por su tio, el duque de Juan I de Berry (1340-1416),  una poderosa figura en el reino, así como el coleccionista más famoso y extravagante y comisario de arte de su época. Es aún más conocido por encargar el más famoso manuscrito iluminado del gótico internacional Très Riches Heures du Duc de Berry. También encargó el Relicario de la santa espina (de la santa corona de espinas), que actualmente se encuentra en el Museo Británico. ​ El joven rey Carlos se vio forzado a apartar su tío del gobierno después de la conducta rapaz de este último, que había dado lugar a disturbios, y la reunión de 1391 marcó el punto de reconciliación después de un período de malas relaciones. Espléndidos regalos entre la corte Valois formaban parte de la rutina  y en esta ocasión el duque de Berry tenía razones especiales para ser generoso.


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Monday, January 27, 2020

Conmemoración internacional del Holocausto del Tercer Reich, a 75 años de la liberación de Auschwitz ; Justos entre las Naciones

 En esta fecha quiero recordar  especialmente los  roles  del Pastor protestante André Trocmé y su mujer Magda; de su sobrino  Daniel Trocmé y de toda la aldea de Chambon-Sur-Lignon en el Sureste de Francia en el salvataje de judíos perseguidos por el nazismo del Tercer Reich.

 

El pastor André Trocmé era el líder espiritual de la congregación protestante en la aldea Le Chambon-sur-Lignon del departamento de Haute-Loire en el sureste de Francia. Su predecesor, Charles Guillon, había sido elegido alcalde de la villa a principios de los años treinta y André Trocmé le reemplazó en el cargo. Cuando Francia fue ocupada en junio de 1940 y se formó el régimen colaboracionista de Vichy,  Trocmé instó a sus feligreses a brindar refugio a fugitivos del “pueblo de la Biblia”. Al hacerlo siguió los pasos de Guillon que había educado a la comunidad en ese espíritu de generosidad humana. Esa actitud y la bondad de muchos congregantes convirtieron a Chambon y las aldeas  circundantes en un refugio único en Francia, en el cual muchas familias judías sobrevivieron la guerra.

Cuando comenzaron las deportaciones de Francia en 1942 Trocmé exhortó a su congregación a dar refugio a cualquier judío que lo solicitara. La aldea y sus alrededores se llenaron rápidamente con centenares de judíos. Algunos encontraron refugio permanente en la región montañosa de Le Chambon y otros recibieron asilo temporario hasta que lograron escapar a través de la frontera, especialmente a Suiza. A pesar del peligro que ello implicaba los judíos eran alojados en las casas de los habitantes del pueblo y de granjeros, en instituciones públicas y en hogares para niños. Con la ayuda de los habitantes algunos judíos fueron conducidos por senderos peligrosos a la frontera suiza. La comunidad toda se alió para el rescate de judíos considerándolo un deber cristiano.

De acuerdo a una estimación alrededor de 5.000 judíos pasaron por Le Chambon y aldeas aledañas antes de la liberación. La gente de Le  Chambon actuó acorde a la convicción  de que era su obligación asistir a sus “vecinos” necesitados.  Varios factores coadyuvaron para la creación de ese espíritu: la historia de persecuciones de los protestantes en Francia como una minoría religiosa, la empatía hacia los judíos por ser el pueblo del Antiguo Testamento y la herencia bíblica compartida, y por último, y no por eso menos importante, el poderoso liderazgo y el ejemplo demostrados por su pastor André Trocmé  y su mujer Magda.






Magda Trocmé estaba profundamente involucrada en la creación y mantenimiento de ese refugio para judíos perseguidos. Ella ubicaba familias dispuestas a alojar refugiados y arregló con los numerosos colegios internos del pueblo para que aumentaran el número de inscripciones. Muchas personas cooperaban activamente en la tarea. Voluntarios alertaban a la estación de tren para que recibiera a los refugiados que llegaban y que luego serían hospedados en casas de los habitantes de la villa o conducidos a lugares seguros.Todas esas labores que frustraban la política antijudía del régimen nazi se realizaban bajo el patrocinio y el aliento del pastor Trocmé.

Las autoridades colaboracionistas del Régimen de  Vichy del Mariscal Pétain, tenían sospechas de lo que ocurría, ya que era imposible ocultar esas amplias actividades de rescate por mucho tiempo. Éstas exigieron al pastor interrumpirlas de inmediato. Su respuesta fue tajante: “Esa gente ha venido aquí por ayuda y refugio. Yo soy su pastor y un pastor no abandona su rebaño... yo no distingo quién es judío y quién no. Yo conozco sólo seres humanos.” Las presiones ejercidas por las autoridades y las pesquisas realizadas por agentes de seguridad no hicieron disminuir la determinación de Trocmé y sus colaboradores y no lograron interrumpir sus actividades. El 15 de agosto de 1942 Trocmé expresó vehementemente su opinión ante Georges Lamirand, un ministro del gobierno de Vichy que se encontraba en visita oficial en Le Chambon. Algunos días más tarde llegaron gendarmes al pequeño pueblo para “purgarlo” de los residentes “ilegales”. Dos semanas después, el 30 de agosto, el suspenso llegó a su apogeo con los rumores sobre una orden de arresto que habría sido emitida contra el pastor.  

En su templo colmado de feligreses Trocmé exhortó a los congregantes a “cumplir el deseo de Dios, no el de los hombres” y destacó el mandamiento de Deuteronomio 19: 2 – 10 acerca del derecho del perseguido de obtener refugio. Ese día no hubo arrestos y algunos más tarde los gendarmes fueron evacuados del pueblo, después de que su misión se convirtiera  en un resonante fracaso.

En febrero de 1943 Trocmé y dos colegas – el reverendo Edouard Theis y el maestro Roger Darcissac fueron arrestados y confinados al campo de Saint Paul d’Eyjeaux cerca de Limoges. El pastor fue detenido por cinco semanas mientras el comandante del campo trataba de coaccionarlo a firmar un compromiso de obedecer todas las órdenes del gobierno. El pastor no sucumbió a la presión pero después de ser liberado se vio obligado a pasar a la clandestinidad. ¡ Aún así, su ausencia no disuadió a los habitantes de Le Chambon que permanecieron unidos en el propósito de cumplir un mandamiento moral supremo, y mantuvieron el legado del pastor Trocmé, alojando a los judíos perseguidos en sus hogares y permitiéndoles vivir en calma relativa hasta el fin de la guerra.

El 5 de enero de 1971 Yad Vashem reconoció al Reverendo André Trocmé y a su esposa Magda como Justos de las Naciones. Treinta y dos residentes de Le Chambon sur Lignon también fueron honrados con el título y en 1998  la villa recibió un diploma de honor especial como tributo a su conducta humanitaria durante la guerra.






El sobrino del pastor,  Daniel Trocmé,  enseñaba física, química y ciencias naturales en Les Rochesun antiguo y prestigioso colegio internado protestante situado en Verneuil, en el departmento de Eure. En 1941 su tío, el pastor André Trocmé,  le pidió asumir el cargo de director de Les Grillons, un internado para niños judíos refugiados establecido por el American Friends Service Commitee (comité fundado por  los cuáqueros, en 1917) en Le Chambon-sur-Lignon. Un hombre determinado y de aspecto adusto,  Daniel Trocmé, poseía cualidades humanas sublimes. 

Jonathan Gali que a los dieciséis años encontró refugio y trabajo en Les Grillons recuerda a una persona fascinante y profundamente cultivada. Daniel Trocmé nunca pensaba en sí mismo. Era profundamente aplicado. Por la noche era posible encontrar al director trabajando a la luz de una débil lámpara, reparando los zapatos de los niños con trozos  de neumáticos”. En las mañanas de invierno Trocmé cocinaba sopa en una enorme olla de metal. A pesar de sufrir de una enfermedad cardíaca cargaba el almuerzo de los niños en una carretilla y la empujaba por dos kilómetros de un sendero empinado. A la hora de dormir leía historias a los jóvenes y las comentaba con ellos largo y tendido. 

Después de algunos meses Daniel Trocmé aceptó la oferta de asumir la dirección de su antiguo colegio de Les Roches. Allí continuó con sus actividades de salvataje. El 29 de junio de 1943 la Gestapo realizó un allanamiento en Les Roches con el propósito de arrestar estudiantes judíos y al director. Trocmé no se encontraba en el colegio porque había pasado la noche en Les Grillons. A pesar de haber tenido la oportunidad de huir prefirió regresar y sumarse a sus alumnos judíos. Dieciocho de ellos fueron arrestados con su director y conducidos a la ciudad de Moulins. Durante su detención Trocmé continuó demostrando coraje y determinación, alentando el espíritu de sus educandos. Durante el interrogatorio en la jefatura de la Gestapo en Moulins fue acusado de proteger a un joven judío de dieciséis años. A esto respondió que sólo estaba ayudando a los oprimidos. En agosto de 1943 Trocmé fue trasladado al campo de detención de Compiègne y de allí deportado a los campos de Dora y Majdanek. En abril de 1944 Daniel Trocmé pereció en la cámara de gas de Majdanek. Tenía 34 años de edad.

El 18 de marzo de 1976 Yad Vashem confirió a Daniel Trocmé el reconocimiento de Justo de las Naciones.


Fuente: Texto tomado de  La página oficial de Yad Vashem, Museo de Conmemoración del  Holocausto cito en Jerusalén.