Showing posts with label Pio Nono. Show all posts
Showing posts with label Pio Nono. Show all posts

Tuesday, March 27, 2018

El caso del secuestro de Edgardo Mortara y el abuso de Pio Nono en el S. XIX, cobran actualidad (y3)

El secuestro de Edgardo Mortara por Moritz Oppenheim, 1862




https://www.amazon.com/Kidnapped-Vatican-Unpublished-Memoirs-Edgardo/dp/1621641988#reader_1621641988

La reseña de Feb. 2018 del cura teólogo de Boston Romanus Cessario O.P., nac. EEUU. 1944 sobre este  libro originalmente  publicado en italiano en  2005  y recientemente  en inglés  ed. por Ignatius  Press,  ha suscitado un enorme debate, pues el teólogo  defiende la posición de Vittorio Messori  que ha recopilado  y editado las supuestas memorias del niño judío secuestrado por el Vaticano -Edgardo Mortara convertido en el cura católico Pio Edgardo Mortara- con la clara intención de hacer ver que el niño había sido tocado por el Espíritu Santo y deseó ser católico. También defiende  el carácter sacramental del bautismo y la apertura  a través de él de "una nueva forma de vida  en la fe, esperanza y caridad". Y afirma el dominico R. Cessario que  el niño quien a partir del bautismo era  un católico anónimo -esto es previo a la llegada de la guardia papal  para llevárselo de la casa paterna a la guarda del mismísimo Papa quien velaría por él- la intercesión de la Divina Providencia  se abrió camino por el bien del niño para ser educado en la fe católica y Pio Nono, debería ser considerado un santo.

En cuanto al debate propiamente dicho,  bastante florido por cierto, hay quienes opinan que la Iglesia no es liberal (en el sentido de abierta) aún hoy y quienes creen que sí lo es como Institución, pero  que algunos curas retrógrados como sería  el de R. Cessario  no lo son, por más docto en Teología que fuera. Otros siguen defendiendo a rajatabla al dominico reseñante, a Vittorio Messori y por sobretodo, a la actuación del Papa. Pero preocupante es  para mi la afirmación de Prof de Filosofía del Derecho Thomas Pink (citado  en este ensayo) en un artículo suyo fechado en 2012 "Conciencia y coerción" y subtitulado "El Vaticano II cambió la política, no la doctrina" de que el Derecho Canónico aún no ha cambiado la ley, la que a mi entender, aunque haya caído en desuso, sigue vigente.  A tal efecto  ver Canon. Cap. 3, L. 868, § 2 .




New York: Knopf, 1997. Paperback published byVintage, 1998.

El antropólogo e historiador David Kertzer, nac. EEUU, 1948, ha investigado ampliamente los documentos  del  caso  y escrito  este libro  que ha servido de base a la película de Steven Spielberg que está actualmente en su fase de producción.


http://www.imdb.com/title/tt3675680/

con Tony Kushner como Edgardo Mortara/Pio Edgardo Mortara 
y Mark Rylance como Pio Nono.




Como les dije queridos amigos en las dos entradas anteriores, la Historia siempre tiene mucha tela  y un caso como el de Mortara puede ser detonante de una serie de procesos en cadena. Cierto es que la Historia  forma parte de nosotros para lo bueno y lo malo  por lo que no podemos barrer ese pasado bajo la alfombra ya que  tarde o temprano nos salpicará en la cara. La única forma de superarlo es asumirlo como parte nuestra  por más oscuro que sea  y  darnos cuenta es el primer paso para un cambio. 

 Esta es la única forma de que podamos crear hoy un mejor futuro en el que todos los seres humanos estemos incluidos como parte de la gran familia que es la Humanidad. Por esta razón debemos  estar atentos cuando políticos de turno pretenden legislar la Historia que debe permanecer independiente y objetiva en cada una de sus parcelas, que desde luego, nos conviene sumar. Y cuántas más, mejor. 



Sunday, March 25, 2018

El caso del secuestro de Edgardo Mortara y el abuso de Pio Nono en el S. XIX, cobran actualidad (2)



El secuestro de Edgardo Mortara por Moritz Oppenheim, 1862



El caso del secuestro de Edgardo Mortara y la negativa del Papa Pio Nono  de devolverlo a sus padres judíos del Ghetto de Bologna, cobró  enormes dimensiones locales e internacionales. Especialmente sonoro fue este caso en Estados Unidos en que en el mes de  Diciembre de 1858, por  ejemplo,  el Times publicó más de veinte artículos sobre este tema (Tal como lo especifica Wallace Korn, 1957).  Francia no quedó atrás, desde luego, porque Napoleón III -monarca del Segundo Imperio y ex-presidente  de la Segunda Rep. Francesa- al igual que el emperador austríaco Francisco José pidieron al Papa que liberara al niño. Ambos interesados en este suceso apoyaron  indirectamente la unificación de Italia para de esta manera,  debilitar el poder papal, que en 1861 quedó de hecho confinado a Lacio, habiendo perdido a favor de las tropas revolucionarias las provincias de  Las Marcas, Umbría y Emilia Romana).

También elevaron pedidos a SS el Papa Pio Nono diversas asociaciones (a raíz de los acontecimientos, algunas recién creadas para protección y ayuda mutua) y personalidades  judías -como el banquero y filántropo  italo-británico Moses Montefiore y cristianas protestantes, como la escocesa. Pero nada, el Papa no dio su brazo a torcer. 

 

 Aquí se ven los Estados Pontificios en 1796, ante de los manotazos napoleónicos

Recordemos aquí como antecedente al  jaleo que se  arma en 1858, que ya Napoleón Bonaparte   junto con los revolucionarios italianos obligaron a un Papa anterior, el Papa Pio VII,   a renunciar a su soberanía temporal  declarándose la República Italiana. Pero como Napoleón que había sido nombrado por el Directorio Francés  en 1796 General en Jefe de la fuerzas francesas en Italia (con órdenes de atacar al Imp Austríaco)  tenía ambiciones reales y hasta imperiales, como bien sabemos,  y era un genio  de la estrategia, después de haber  hecho puré   al poderío papal -y de paso también al Directorio en 1799 dando lugar al Consulado-  se apuró a regularizar las relaciones con  la Santa Sede firmando con ella en 1801 El Concordato entre Francia y la Santa Sede.  El inocente Papa creyendo que esto sería suficiente para tenerlo contento, corona a Napoleón  Emperador en 1804. Pero como el Papa continuaba   siendo una piedra en la bota de  Napoleón, el General decidió  en 1809 directamente  deglutir los Estados Pontificios  llevándose  preso al pobre Papa que solo pudo regresar a su Palacio  5 años más tarde habiéndole arrancado en Fontainebleau la firma del Concordato de 1813, (más o menos un año antes de que en el mismo lugar, Napoleón, fuera desterrado a la Isla de Elba) 

Europa post-napoléonica (Congreso de Viena, 1814-15)

Viena (es decir el  Imperio Austríaco)  también metió basa en los Estados Pontificios quedándose con una porción.  Años más tarde y después de otros sucesos históricos,   las cinco  potencias de la época (Francia,  Inglaterra, Prusia,  el Imp Austríaco  y la Rusia Zarista)  enviaron a sus embajadores a Roma  para dictar conjuntamente en el memorandum de 1831 en forma de sugerencias al Papa,  la política de  los Estados Pontificios  y hubo conflicto aquí y  allá, incluso invasiones,  y  pactos de unos con otros y de otros con ninguno [Austria/Francia; Nápoles/Estados Pontificios; Cerdeña/Austria, etc].   

Y para hacer una larga historia corta, harto ya de tanta incertidumbre, nuestro papa,   El papa Pío Nono,  llegó a proclamarse prisionero en el Vaticano cuando su reino episcopal acabó a la fuerza y los Estados Pontificios se unieron al resto de Italia para formar el Reino Unificado de Italia bajo el rey Víctor Manuel II  en 1870 con  la ciudad de Roma  como  su capital, no obstante esto, la discordia Iglesia-Estado se mantuvo vigente hasta la llegada al poder de  Benito Mussolini y los pactos de Letrán y la creación del Estado de la Ciudad del Vaticano. 

Como vemos el mapa de Europa estaba en plena efervescencia y transformación. Había mucho intereses en el juego del Poder.  Por otra parte, los ghettos judíos de Europa se empezaron  a organizar para protegerse de  atropellos como este y de persecuciones en general o pogromos, así se creó, por ejemplo,  la Alianza israelita Universal, con sede en París; una asociación de socorro y ayuda mutua. Esta y otras asociaciones de 17 países, incluidos Norte y Sudamérica,  se reunieron en el Primer Congreso Judio Mundial en Basilea, Suiza,    el 29 de agosto de 1897, dando lugar al movimiento político sionista (de retorno a Sion,  que es la montaña sobre la que se asienta Jerusalén, que entonces estaba bajo dominio Otomano).

Volviendo al año que nos ocupa, y  al caso Mortara 1858,   los revolucionarios Giuseppe Manzini, Giussepe Garibaldi (republicanos) por un lado y por otro,  Camilo Benso, conde de Cavour,  y el futuro Victor Emanuel II, rey de Cerdeña (1849-marzo 1961) y  posteriormente primer Rey  de la Italia Unificada,  se beneficiaron con todo este revuelo que usaron  en beneficio de sus ideales de una Italia unida pero gobernada de distinta manera. 

Para 1870,  Pio IX, nuestro Pio Nono,  había perdido todos los territorios  de los  Estados Pontificios, cosa que no impidió  que se reuniera  el Primer Concilio Vaticano 1869-70 en el que    se declaró la infalibilidad papal, lo que equivale a decir que el Papa nunca "mete la pata" siempre y cuando promulgue en "solemne definición pontificia" que estaría inspirada por el Espíritu Santo (a saber cuando hablaba por boca propia y cuando no, digo yo).Y unos años antes, en 1862,  había publicado la Encíclica de los Errores causantes de los males del mundo (como la libertad de culto, pensamiento, conciencia e imprenta o la separación de la Iglesia y el Estado).

Tendríamos que esperar a que el Papa Juan XIII convocara al Concilio Vaticano II en 1962-65 y las declaraciones  Dignitatis Humanae  Nostra Aetate (Nuestro tiempo), para que cambiara la posición intransigente de la Iglesia y se abriera a la aceptación de la multiplicidad de cultos y a la libertad de conciencia. 

Y otro dato curioso, el Papa Pio Nono,  cuyo Pontificado de 31 años fue uno de los más largos de la Iglesia Católica, a pesar de los turbulentos tiempos que le tocó  vivir fue beatificado por el Papa Juan Pablo II en el año 2000, cosa que revolvió  los ánimos de quienes conocían muy bien el caso Mortara -y similares- y que -como era de esperar- vívidamente protestaron.


Después de esta condensada zambullida en el panorama histórico, Pasado mañana  en la última entrega,  veremos como este caso de hace 150 años aún hoy tiene vigencia y no nos extrañe porque la Historia siempre tiene tela. 





Friday, March 23, 2018

El caso del secuestro de Edgardo Mortara y el abuso de Pio Nono en el S. XIX, cobran actualidad (1)

 El secuestro de Edgardo Mortara por Moritz Oppenheim, 1862

El 23 de Junio de 1858   dos  oficiales de la policía  a las órdenes del Papa Pio Nono (Pio IX), entraron  en la casa situada en el ghetto judío de Bologna de los humildes comerciantes  Mariana y Salomone (Momolo) Mortara y    tomaron de sus padres por la fuerza al niño Edgardo de unos 6 años para llevarlo a Roma y ser educado  por guardianes católicos.  Bologna, era entonces parte  los Estados Pontificios. El crio nunca fue devuelto a sus padres y se convirtió en cura, falleció a la edad de 89 años, en 1940.

¿Cómo fue esto posible?  El caso adquirió inmensa notoriedad en la época y fue utilizado como uno de los argumentos políticos  que probablemente influyeron para derribar el poderío papal y  los Estados Pontificios (creados en 751,  reducidos en 1861 a la provincia de Lacio, que  en 1870 pasaron a formar parte de la Italia unificada  por reino de Cerdeña).  A pesar de ser este secuestro un suceso del siglo XIX, reviste hoy actualidad pero de ello, hablaré en mi próxima entrega pasado mañana.

Todo comenzó cuando el inquisidor dominico de Bologna, a la sazón el padre Pier Feletti,  fue informado de que un niño judío había caído "gravemente" enfermo y había sido bautizado en la fe católica por la empleada cristiana -de nombre Anna Morisi que trabajaba con esta familia- sin el consentimiento de sus padres. Poco importaba  el hecho de que el niño, como se demostró luego,  no estuviera enfermo en peligro de muerte, lo que  convertía a esta conversión  en un ilícito atropello de la autoridad eclesiástica sobre los miembros de otro credo. Según el Derecho Canónico  una vez que el niño  era bautizado lícita o ilícitamente pasaba a integrar  el cuerpo místico de la iglesia de Cristo. 

De nada sirvió que el médico de los Mortara certificara que Edgardo no había estado enfermo en peligro de muerte, de hecho sobrevivió hasta la vejez (algo que   su santidad papa Pio Nono y el resto de la Curia  atribuyeron a un milagro de  Cristo). De nada sirvió que  el padre del niño fuera a Roma a suplicarle al Papa que le devolviera a su hijo (presa de la desesperación, la madre enfermó por lo que no pudo acompañar a su marido en este viaje, quedándose, pues en Bologna), ni que se movilizara la comunidad judía internacional. El Papa seguía impertérrito en su postura: "Non possumus" (no podemos) retornar el niño a sus padres.

En el diario jesuita "Civiltá Cattolica" de entonces informaba a sus lectores que Edgardo se encontraba en un estado de beatitud en el que mostraba "una maravillosa felicidad". Uno de los obispos (el polaco Josef Pelczar) incluso llegó a manifestar que cuando  Mamolo Mortara -padre del niño- fue  a ver a su hijito  a Roma, éste le preguntó en un estado de calma beatífica:  "¿Por qué llora Ud, Padre?",  al mejor estilo del evangelio de Lucas cuando Jesús fue  hallado en el Templo. 


El antropólogo e historiador David Kretzer (nac. en  N.Y., EEUU, 1948) que ha estudiado en profundidad los documentos del caso Mortara, relata en su libro ed. 1998  sobre este secuestro,  que entre los años 1814-1818 hubo en Roma 47  casos similares, por lo que este sería uno más de entre ellos. ¿Qué es entonces lo que lo hace tan  especial?


Sigue pasado mañana