Thursday, September 20, 2018

Monday, September 17, 2018

Teofanu Skleraina (955-990) "Teofania, La griega", Emperatriz regente, viuda de Otón II, Emperador del Sacro Imperio Romano germánico


Aún no se sabe exactamente el lugar de nacimiento de Teófanu Skleraina (en adelante, Teofanía), aunque se supone altamente probable que fuera en la ciudad  de Constantinopla o algún lugar entonces muy próximo a esta gran ciudad. Teofanía  tenía presumiblemente por padre a Constantino Skleros, hermano del pretendiente al trono Bardas Skleros, y por madre a Sofía Fokaina, hermana al parecer del Emperador Iōjannēs Tzimiskes. Sin embargo, otras fuentes citan que por parte de madre  Teofanía era  neptis (nieta) del emperador Nicéforo II.  Lo concreto es que no figura como porfirogéneta (que quiere decir «nacido/a en la púrpura») en los anales bizantinos.  (Los porfirogénetas o porfyrogénitas eran aquellos hijos que habían nacido durante el reinado del Emperador en la cámara púrpura especial del palacio de Bucoleón de los emperadores bizantinos). 

Se considera que el casamiento de Teofanía   con Otón II fue propiciado por Teófano Anastaso.  Fruto de este enlace,  llegaron a edad adulta tres hijas: (Adelaida, Matilde y Sofía)  y un hijo: Otón  III.


Emperatriz 

Otón  II sucedió a su padre el 8 de mayo de 973. Teofanía  acompañó a su marido en todos sus viajes, y ella es mencionada en aproximadamente una cuarta parte de los documentos formales del Emperador, lo que evidencia de su posición privilegiada y su influencia e interés en los asuntos del imperio. Se sabe que ella estaba frecuentemente en desacuerdo con su suegra, Adelaida  de Italia, lo que causó un distanciamiento entre Otón II y Adelaida. Según el abad Odilo de Cluny, Adelaida   se puso muy feliz cuando "esa mujer griega" falleció.   

El cronista benedictino Alpert de Metz describe a Teofanía como una mujer desagradable y parlanchina.  La reina  también fue criticada por "su relativa decadencia"¿?, que se manifestó en su baño más de una vez al día y en que  introdujo nuevas prendas lujosas y joyas en la Corte real. Se le atribuye la introducción del tenedor en Europa occidental: los cronógrafos mencionan el asombro que causó cuando "usó una dorada punta doble para llevar comida a su boca en lugar de usar sus manos como era la norma cultural"(Con lo cual, era   probablemente considerada por sus coetáneos como "una rebelde sin causa").

El teólogo Peter Damian incluso afirma que Teofanía  tuvo una historia de amor con John Philagathos, un monje griego que brevemente reinó como el antipapa Juan XVI. (Vete tú a saber si fue cierto o este teólogo padecía de copralgia cerebral)

Otón  II murió repentinamente el 7 de diciembre de 983 a la edad de 28 años, probablemente por malaria.  Su hijo de tres años, Otón  III, ya había sido nombrado Rey  de los romanos durante una dieta celebrada en Pentecostés de ese año en Verona. En Navidad, Teofanía lo hizo coronar por el arzobispo de Maguncia Willigis en la catedral de Aquisgrán (actual Alemania)  ella misma gobernando como Emperatriz regente en su nombre.  

Tras la muerte del Emperador Otón  II, el obispo Folcmar de Utrecht liberó a su primo, el duque bávaro Enrique el Peregrino, de su custodia. Ávido de poder, el  duque Enrique "fue por lana y salió tranquilado":  cuando en la primavera de 984 se alió con el arzobispo Warin de Colonia y apresó a su sobrino Otón  III aprovechando que  Teofanía todavía estaba en Italia. Sin embargo, se vio obligado a entregar el niño a su madre, que estaba  sólidamente  respaldada por el arzobispo Willigis de Mainz y el obispo Hildebald de Worms.

Regencia
 

Teofanía  gobernó el Sacro Imperio Romano como regente por un lapso de cinco años, desde mayo de 985 hasta su muerte en 990, a pesar de la temprana oposición de la Corte Otoniana.  

De hecho, muchas reinas en el Siglo X, se encontraron en el Poder, ejerciendo la Regencia,  al morir sus maridos gobernantes muy temprano y teniendo que asegurar la sucesión de sus hijos.

Durante su Regencia, Teofanía  trajo de su Oriente natal, una cultura de mujeres reales  que ejercían cierto  poder político, algo que en el Occidente -del que ella era Gobernante- se  trató de evitar en los Siglos anteriores a  su Regencia. Su  suegra Adelaida que no la podía digerir,  la apodaba "La Emperatriz griega". También es cierto que  todo lo bizantino ejercía  una cuota de fascinación en Occidente.

Teofanía   fue muy influyente dentro del Sacro Imperio Romano estando en vida su marido durante todo su reinado iniciado en 972.   Ella intervino, según consta en documentos,  dentro del gobierno del Imperio un total de setenta y seis veces. 

El  primer acto de Teofanía  como regente fue asegurar a su hijo, Otón  III, como el heredero del Sacro Imperio Romano. También colocó a sus hijas en el poder dándoles altos cargos en conventos influyentes en todo el oeste gobernado por Otonia, asegurando el poder para todos sus hijos. Teofanía dio  la bienvenida a los embajadores y se declaró "Imperator" o "Imperatrix", al igual que sus contemporáneas   Irene de Atenas y Teodora, mujer de Teófilo.  

Aunque Teofanía  nunca se puso armadura,   también  fue a la guerra y buscó acuerdos de paz a lo largo de su Regencia y logró que  la paz reinara en sus reinos. Debido a una enfermedad que comenzó en 988, Teofanía  finalmente murió en Nimega, (Nijmegen, actual Holanda) y fue enterrada en la iglesia de San Pantaleón cerca de su casa en Colonia  (actual Alemania) en 990

El cronista Thietmar la elogió de la siguiente manera: "Aunque [Teofanu] era del sexo débil poseía moderación, confiabilidad y buenos modales. De esta manera, protegió con vigilancia masculina el poder real para su hijo, amigable con todos aquellos que eran honestos, pero con una aterradora superioridad contra los rebeldes ". 

Debido a que Otón  III todavía era un niño, su abuela Adelaida de Italia se hizo cargo de la regencia

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¿Quién dijo que la Historia es aburrida?
 

 

Saturday, September 15, 2018

Zurbarán en el Museo Israel de Jerusalén, "Jacobo y sus 12 hijos", pinturas del Castillo Auckland, Gran Bretaña

Museo Israel  sito en Jerusalén

Ubicado en una pequeña ciudad del Obispado de Auckland en el Condado de Durham, al NE en Inglaterra, El Castillo de Auckland ha sido sede de la residencia oficial de los obispos de Durham por mas de 1000 años.  A lo largo de ese tiempo el Castillo ha sufrido sucesivas remodelaciones. Su estilo gótico georgiano actual es de finales del Siglo XVIII.



En 1756 Richard Trevor, obispo de Durkham, adquirió en una subasta 12 de los 13 óleos que constituyen la monumental serie de Francisco de Zurbarán "Jacobo y sus 12 hijos". Como las 13ava pintura, correspondiente a Benjamín, había sido vendida a otro interesado, Trevor encomendó su copia al pintor inglés Arthur Pond.



El obispo Richard Trevor ( 1707-1771) era un defensor de la tolerancia política y religiosa y como tal, defendió el derecho de la comunidad judía de Inglaterra a ser sus integrantes naturalizados  en virtud del Acta de Naturalización de 1753 cuya intención era otorgar a la comunidad judía todos los derechos civiles.  Al ser derogada esta Acta un año más tarde, Trevor adquirió poco después, en 1756,  esta serie de pinturas de Zurbarán que ubicó en el comedor del Castillo en  una declaración manifiesta de su apoyo a la comunidad judía de Inglaterra.



En 2010  esta serie  de pinturas de Zurbarán estuvo a punto de ser vendida por la Iglesia de Inglaterra, pero el abogado, inversionista y filántropo Jonathan Ruffer para salvaguardar   este patrimonio cultural las adquirió y hoy forman parte de un Trust benefactor, incluido el castillo.

Ruffer (nac, 1951)  expresó su interés en revivir el condado de Durham a través de la filantropía en 2012. Ese mismo año, donó £ 1 millón a la Fundación Durham.  Un año después, en 2013, donó £ 15 millones para preservar el Castillo Auckland, el palacio histórico del obispo de Durham, a través del Auckland Castle Trust,  del cual es el presidente.  Esto incluyó la preservación de doce pinturas de Francisco de Zurbarán, presentes en el palacio desde 1756. En 2013, donó £ 18 millones para restaurar el Palacio del Obispado y crear un Museo sobre la historia del Cristianismo y la fe en Gran Bretaña, que se espera que abra en 2018. En 2014, donó una dotación para crear Kynren, un programa nocturno que cuenta la historia de Inglaterra, en el cercano obispo Auckland para ayudar a una regeneración más amplia.  También ha creado "las becas curatoriales de Jonathan Ruffer" en el Fondo de Arte,  The Art Fund, que otorgan £ 75,000 a curadores cada año.  Vamos, un tío que apuesta al arte y a la revitalización cultural de su condado.


Jacobo, por Francisco de Zurbarán

A propósito  de las obras de mantenimiento y remodelación del  Castillo Auckland, la Colección de pinturas de Zurbarán "Jacobo y sus doce hijos" viajó a EEUU para  un proyecto de investigación en el Museo de Arte  Kimberly en Texas y luego ser  expuestas primero en el Museo Meadows de Dallas y después en The Frick Collection de Nueva York,  para finalmente llegar en mayo al  Museo Israel de Jerusalén en donde estarán en exhibición  hasta el 3 de Octubre.

Y ¿qué me parece la Exposición? 
Lo resumo en dos palabras: Emocionante e imperdible.


Friday, September 14, 2018

Luigi Luca Cavalli Sforza, (It. 1922-2018) El genetista italiano que desmontó el concepto de raza ha fallecido el 31 de Ago p.pdo, RIP




Luigi Luca Cavalli Sforza. Foto por
“El racismo es un antiguo flagelo de la humanidad”. Esta frase la pronunció el genetista italiano Luigi Luca Cavalli Sforza, junto a su compañera Mary-Claire King, genetista estadounidense, delante de un comité del Senado americano el 17 de febrero de 1993. No se podría sintetizar mejor el legado de este gran científico, muerto el sábado [31 de Agosto del cte año]  a los 96 años en su casa de Belluno, en el norte de Italia.

Cavalli Sforza, al que todo el mundo llamaba simplemente “Luca”, nació en Génova en 1922. Estudió medicina, primero en Turín, y después en Pavía, cuando su profesor de anatomía Giuseppe Levi –que también tuvo como alumnos a los tres premios Nobel Rita Levi Montalcini, Salvador Luria y Renato Dulbecco– fue expulsado de la universidad en aplicación de las leyes raciales aprobadas por el régimen fascista en 1939. Se licenció en 1944 y, sin embargo, no era la medicina su verdadera pasión. Ya había comenzado a trabajar en las relaciones sexuales de las bacterias antes de licenciarse, pero fue la mosca de la fruta, la famosa Drosophila, la que le abrió el camino hacia su verdadera pasión: la genética.

No fue fácil trabajar en esos años –entre 1943 y 1945 Italia no solo combatía una guerra mundial, sino también una sangrienta guerra civil– pero Cavalli Sforza tuvo la suerte de encontrar a Adriano Buzzati Traverso, que se convertiría años más tarde en el primer profesor de genética de Italia. Empezó a viajar entre Italia, Reino Unido, Alemania y EEUU, donde, en Stanford, en 1970 acabaron ofreciéndole una cátedra, que mantuvo más de 40 años, aún sin perder sus contactos científicos y humanos con el viejo continente.

El poliédrico Cavalli Sforza entendió desde los primeros años de su carrera que la multidisciplinaridad sería la clave para hacer avances significativos en la investigación. Consciente de sus límites, se dio cuenta enseguida de que tenía que aprender matemáticas, y más específicamente estadística, que se fue a estudiar a Inglaterra con el más importante en el campo de la época: Ronald Fisher. Y esa fue una de las decisiones más acertadas de su vida, ya que el campo del cual devendría pionero, la genética de las poblaciones, se sustancia fundamentalmente en herramientas estadísticas. Fue de hecho cuando dejó de pensar en las moscas y se enfocó en los humanos que empezó a emprender esa increíble odisea –le habría gustado esa expresión, pues Ulises era uno de sus personajes clásicos preferidos– que le habría llevado a construir el primer atlas genético de la humanidad.

Empezó estudiando qué factores determinaban la diferente distribución de los grupos sanguíneos entre las distintas poblaciones humanas –entre las cuales, estudió especialmente los vascos, que tienen una incidencia de Rh negativo del 25%, la más alta del mundo– para luego estudiar el cromosoma Y, el trocito de cromosoma común a todos los varones biológicos. Gracias a este conocimiento, fue capaz por primera vez de corroborar desde el punto de vista genético la teoría paleontológica del “Out of Africa”: el ADN confirmaba que los primeros homínidas dejaron el continente africano hace 100.000 años para colonizar el resto del planeta. Para reconstruir el pasado pues era necesario acudir a la genética. Cavalli Sforza llegó a este extraordinario resultado mucho antes que se secuenciara el primer genoma humano.




El genetista italiano que desmontó el concepto de raza


Fue una verdadera revolución. La genética de las poblaciones era capaz de producir un “árbol genealógico” de la humanidad que puede contar nuestra historia. El padre de Cavalli Sforza intentó que su hijo se apasionara a la astronomía. No lo consiguió: sin embargo, al igual que los astrónomos son capaces de mirar al pasado remoto cuando observan estrellas y galaxias, hoy los genetistas pueden detectar huellas de acontecimientos remotos dentro de nuestros genomas.

Y es más. En su famoso ensayo Genes, pueblos y lenguas (1996, traducido en el año 2000 al castellano; aquí un breve resumen) donde tira hasta de demografía, dibuja un paralelismo entre las líneas filogenéticas de las poblaciones mundiales, la lingüística y la arqueología para acabar reconociendo que las tres disciplinas cuentan la misma historia. Es un “atlas genético” que habla de hombres y mujeres migrantes desde siempre y que se mestizan entre sí. Un mal trago para connacionales suyos como el ministro Salvini.

En sus investigaciones y alrededor de 300 artículos científicos, Cavalli Sforza llega a una conclusión que le obsesiona desde cuando tuvo que enfrentarse al racismo que expulsó a su profesor y que padeció como italiano al principio de su carrera en los países nórdicos: las “razas” no existen, existen solo en las mentes de los racistas. En los años en los que se estaba fraguando en EEUU el Proyecto Genoma Humano, él lidera el “Proyecto Diversidad del Genoma Humano”, que fue el que presentó al Senado de ese país en 1993: estudiando genomas de las poblaciones más remotas de la tierra pudo demostrar que los seres humanos son bastante homogéneos genéticamente, que “los grupos que forman la población humana no son netamente separados, sino que constituyen un continuum. Las diferencias en los genes dentro de los grupos acomunados de algunas características físicas visibles son prácticamente idénticas a las entre varios grupos, y además las diferencias entre individuos son más importantes de las que se ven entre grupos raciales”, como escribe en ¿Quiénes somos? Historia de la diversidad humana (1995, en castellano 1999).

En otro escrito, cuando le concedieron el premio Balzan en 1999, decía que “aunque la población humana posee una enorme variabilidad genética entre individuos, el 85% del total de la variación es dentro de cada una de las poblaciones, y solo el 15% las divide. Por lo tanto, no podemos utilizar para la comparación de las diferentes poblaciones humanas la misma medida de distancia genética útil para comparar las especies vivientes, para las cuales es suficiente un individuo de cada especie”. En otras palabras, por mucho que sea genéticamente y hasta intuitivamente fácil distinguir las características de dos poblaciones en dos continentes diferentes, no lo es hacerlo con dos individuos, como puede pasar con dos perros. En una entrevista en El País de 1993 fue tajante: “Podemos hablar de población vasca, pero nunca de individuos de raza vasca. Las diferencias genéticas no justifican, ni en éste ni en ningún otro caso, el concepto de raza, y mucho menos el racismo”.

En su reflexión adquiere mucha más relevancia la cultura como motor para justificar las diferencias entre las poblaciones humanas. Y a la interacción entre genética y cultura dedica muchos escritos (aquí y aquí por ejemplo) explicando que los pocos años (evolutivamente hablando) que la humanidad ha tenido para evolucionar desde cuando un pequeño grupo de homínidas dejó África, no podrían haber permitido la evolución de razas diferentes, más allá de pequeñas diferencias. Sin embargo, la cultura –que al contrario de los genes se puede transmitir también horizontalmente entre individuos y no solo verticalmente, de padres en hijos– sí que permite explicar mucho más las innovaciones y las diferencias.

La divulgación de sus ideas era para Cavalli Sforza muy importante. Lo explicaba en otra entrevista en El País en 1998: “Con un poco más de tiempo, definiendo lo absolutamente necesario y reduciendo el número de términos científicos al mínimo necesario, es posible explicar ciencia a todo el mundo”. Pero no era un iluso. También escribía en ¿Quiénes somos? Historia de la diversidad humana: “Pensamos que la ciencia sea objetiva. La ciencia está modelada por la sociedad porque es una actividad humana productiva que necesita tiempo y dinero, pues está guiada y dirigida por aquellas fuerzas que en el mundo ejercen el control sobre el dinero y sobre el tiempo. Las fuerzas sociales y económicas determinan en larga medida lo que la ciencia hace y cómo lo hace”.

 Artículo publicado por diario El País, España , original aquí

El resaltado en negritas es mío y el enlace a Rita Levi Montalcini, art. en mi blog. Igualmnete, yo puse el enlace a su ex-mujer, una gran genetista ella también.



Wednesday, September 12, 2018

Lady Florentia Sale (nacida Wynch; GB, 1790 – 1853), "El granadero en enaguas"


Florentia Sale (nacida Wynch)  fue una valiente mujer  inglesa que viajó por el mundo mientras estaba casada con su marido, Sir Robert Henry Sale, oficial del ejército británico. Fue apodada "El granadero en enaguas"  por sus viajes a caballo  con el ejército, que la llevaron a regiones como Mauricio, Birmania e India, y varias otras áreas bajo control del Imperio Británico. 

Florentia  nació el 13 de agosto de 1790, en Madrás, durante el gobierno de la Compañía Británica de las Indias Orientales,  hija de George Wynch, miembro del Servicio civil.   Su abuelo paterno,  Alexander Wynch, fue  gobernador de Madras  durante la década de 1770.   Florentia se llamó así en honor   de su abuela paterna y sus tíos la criaron, recibiendo  una muy buena educación. 
 
En 1809,  Florentia se casó con Sir Robert Henry Sale del Ejército británico al que acompañó  en sus numerosas  campañas y criando a sus 8  hijos mientras él luchaba.  La primera  y la última de sus hijas  nacieron en la  India, los otros 5 o 6 nacieron en  Port Luis, Mauricio y  otra en Montuel, Francia.

Lady Sale, junto con otras mujeres y niños,  y también  soldados, fueron secuestrados en 1842 durante nueve meses. El grupo fue tomado como rehén por Akbar Khan en el marco  de la Primera guerra Anglo-.Afgana (1839-1842).  Entre los rehenes estaba también  su hija menor Alexandrina, junto con su marido, el teniente John Sturt y su hija recién nacida. Sturt fue fatalmente herido por tres heridas de daga en el abdomen,  su suegra, Lady Sale, lo cuidó  en sus últimas horas. Después de su muerte, ella le aseguró un entierro cristiano; él fue el único oficial caído en recibir tal entierro.  

Lady Sale sobornó a los oficiales afganos para que los liberaran; luego fueron rescatados por Sir Richmond Shakespear el 17 de septiembre de 1842. Tanto era su valor que no dudaba en ponerse   con frecuencia en peligro;  recibió una vez  un disparo en la muñeca y la bala le quedó ahí alojada. Durante su tiempo como cautiva, Lady Sale escribió  un diario, detallando los eventos de la prueba. Un año después, lo publicó  como:  A Journal of the Disasters in Affghanistan, 1841-42, que documentó sus experiencias durante la Guerra afgana; el libro recibió la aclamación de la crítica. 

El  marido de Lady Sale murió en acción en 1845, así que la Corona Británica le otorgó desde 1846 hasta 1848 un apartamento "de gracia y favor" en el Hampton Court Palace, a las afueras de Londres. Florentia  permaneció en la India la mayor parte del resto de su vida.  Como viuda, recibió una pensión de £ 500 por año a la luz de su valiente conducta  como prisionera y los servicios militares de su  difunto marido.  Por cuestiones de salud, Florentia Sale  viajó a  Cabo de Buena Esperanza en 1853 pero  murió poco después de su llegada, el 6 de julio de 1853, en Ciudad del Cabo,  Sudáfrica.




   Oficial del ejército británico que comandó la guarnición de Jalalabad  (Afganistán) durante la Primera Guerra  Afgana y murió en acción durante la Primera Guerra Anglo-Sij


Monday, September 10, 2018

Lise Cristiani (Francia, 1827- Rusia, 1853) La violinista viajera a la que Felix Mendelsshon le dedicó "La canción sin palabras", op. 109

           


"Habiendo partido  a fines de diciembre de 1848 y regresado a Kazan [actual República de Tartaristán] a principios de enero de 1850, mi viaje duró un año y veinticinco días. He recorrido más de dieciocho mil millas de camino (29.000 km),[...];   visité quince ciudades de Siberia [...]. Crucé más de cuatrocientas corrientes pequeñas, medianas y grandes, [...]. Fui todo el camino en brishka, trineo, carro, litera, a veces arrastrado por caballos, a veces por renos, a veces por perros; a veces a pie, y más a menudo a caballo, especialmente en el viaje de Yakutsk a Okhotsk. También he navegado varios cientos de leguas en ríos y [...] durante más de cincuenta días en el Océano Pacífico. Recibí hospitalidad [...]. Me hice escuchar en lugares donde un artista aún no había llegado. Di un total de unos cuarenta conciertos públicos, sin mencionar noches especiales y oportunidades que pude encontrar para hacer música para mi propio placer. "

 (Viaje a Siberia Oriental, Alrededor del Mundo, 1863, I, p.399-400)

Nació en París en 1927, fue violonchelista , viajó por Francia, Alemania, Dinamarca, San Persburgo y Siberia dando conciertos. Murió de  cólera a los 26 años en Novotcherkask, en el Cáucaso Norte, Rusia.

Felix Mendelssohn le dedicó esta pieza musical:


Felix Menselssohn, Lied ohne worte, op. 109  (Canción sin palabras)
fur Lise Cristiani  (dedicado a ella)


Lise Cristiani, una mujer muy especial que merece ser -sin duda alguna-  recordada.






Sunday, September 9, 2018

¡Feliz año nuevo Judío! ¡Shaná tová 5779!




Hoy, domingo,   a la caída del sol comienza un nuevo año judío y sigue todo el  lunes

(días 1 y 2 del mes Tishrei del calendario lunar  hebreo)   




El shofár se toca durante la plegaria matutina. El sonido de este cuerno de carnero  despierta las conciencias y llama a los judíos a la meditación, al auto-análisis y a retomar el camino de justicia y de arrepentimiento (Teshuvá). Este inicio es  el primero de los 10 días del regreso e introspección;  de balance de los actos y de las acciones realizadas;  de plegaria y sensibilidad especiales (Aseret Yemei Teshuva) que terminan con el Yom Kippur (Día del Perdón).



 Les deseo  un Buen  Año: ¡Shaná Tová!
y dulce:  u metuká
y que seamos inscritos en el libro de la vida: u tikatevu.