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Thursday, October 22, 2020

Este jueves, un relato: Y yo que creí salvarme de lampreas, anda una viperidae por la cuadra de mi casa

 

 
 
Apareció en casa de los vecinos, un matrimonio joven, ¡no es broma!, no sabemos de donde vino, si ha puesto huevos, o si tiene feliz pareja que abandonada se queda, no es como las inofensivas del desierto que cada tanto aparecen por la ola de calor, no, ésta es muy venenosa. Nuestros vecinos tienen dos niños que en ese momento estaban en el baño con la madre y ahí es dónde se corporizó la serpiente. Menudo susto de pronto los embargó, la madre que estaba vestida, se abalanzó a la bañera para hacer de pantalla a sus críos. A grito pelado los tres llamaron al padre (que estaba tomando su pinta y leyendo el periódico del día pansa arriba en el sofá de la sala). El hombre, hábil protector de su familia, sartén en ristre apareció para matar al mosquito, creyó, mas al ver de que se trataba, sin perder un ápice de calma, llamó a los bomberos que en cuestión de minutos llegaron con veterinario incluido -Dr Honoris Reptílicus-, y entre todos, la cazaron. La noticia corrió como reguero de pólvora. Estamos todos avisados. Nada de lecturas en el trono los que de ello disfrutan, si acaso, defecar a máxima velocidad, levitando a por lo menos 10 cm al tiempo que echemos ojo que no nos muerda el trasero de aparecerse en el váter como periscopio de submarino. Menudo bodrio ¡carajo! y aquí sin JB que nos salve... Vaya, vaya, invoquemos a Santa Eulalia ¿Eulalia? pues a esa, vamos, la tal Lilaila del S XII del santo cuerpo iluminado. 
 
 
 
Notas: Foto mía. Relato originalmente publicado en este blog el  1ro de abril de 2014  Aquí 
 
 
Contribución  a la propuesta de Dorotea desde su Blog Lazos y Raíces, dónde  nos pide que relacionemos un personaje con un entorno poco habitual.   No suelo reeditar entradas en mi blog,  he aquí pues una excepción, basada en hechos reales, y  relacionada esta  con la Lectura que hicimos de La saga-fuga de J.B. de Torrente Ballester con Pedro Ojeda desde su blog La Acequia. 
 
 



Monday, June 17, 2019

"Paredes de cristal" por Isabel Huete, Ed. Alud, España, 2019



Llegué justo ese día de marzo de este año a Madrid desde el Cono Sur, camino de Sevilla y Tel Aviv en el que tuve el inmenso placer de poder estar presente  en la presentación que Pedro Ojeda  hacía de este libro de relatos escrito por mi amiga, hasta ese momento  y  durante  muchísimos  años virtual,  Isabel Huete. Un ser maravilloso, también en persona. 

Según  palabras del presentador y prologuista, a las que obviamente suscribo, Paredes de cristal está compuesto por casi una veintena de relatos para encontrarse con personajes que viven  un mundo interior intenso. A través de la literatura, del juego de voces, de la alternancia de pensamiento y choque con la realidad, Isabel Huete nos compone un retrato colectivo de esos seres que cargan dificultades emocionales (...) Y lo hace con una brillantez narrativa irreprochable (...). 

Leer su libro fue para mi como ir recorriendo estancias con vidas de otros portando  una linterna encendida. Estancias  en la que los personajes viven  situaciones similares a las que cualquiera de nosotros podría vivir en un momento determinado; situaciones en las  que podemos reconocernos; situaciones que nos dejan una enseñanza, un pensamiento, una manera de sentir que nos  induce a la reflexión. En  un mundo cada vez más grande, más despersonalizado, recorrer estos lugares -y personajes- cercanos impregnados de intimidad y cotidianidad  es cuanto menos, revelador.

 Gracias, Isabel, y mucho éxito.














Wednesday, June 12, 2019

Personajes en tránsito y la circularidad ritmica del no-tiempo en el Concierto Barroco de Alejo Carpentier donde el humor tiene presencia destacada (1974)

Ed Alianza, Madrid, 2012

Los personajes que aparecen en la Obra:

Comenzamos  por el autor: Alejo Carpentier (1904-1980) nació en Suiza, se crió en La Habana, Cuba, hijo de padre francés y madre rusa.  Vivió de niño en Cuba, luego en Francia, también en México,  Haití y Venezuela. Acuñó  la expresión  "lo real maravilloso americano" que influyó en los autores del boom latinoamericano.  Polifascético, cultivó la poesía, el periodismo cultural, la crítica literaria. También la música,  en diversas formas: como investigador, productor radial y de discos, promotor de conciertos, libretista y compositor de obras líricas. De joven perteneció a "Minorista" un grupo ecléctico de artistas, músicos e intelectuales que protestaba contra la dictadura del Gral Gerardo  Machado y promovía el resurgimiento nacional. Fue encarcelado por ello en 1933, luego salió del país al que volvió en 1939.  De  niño tuvo formación musical  (teoría, armonía, orquestación) y ejecutaba el piano y hasta incluso, compuso obras para este instrumento, pero no le parecieron buenas y allí,  en cambio descubrió su vocación literaria.

Antonio Vivaldi (1678-1741) Nació en Venecia, hijo de Giovanni Battista Vivaldi  y Camilla Calicchio.  Su padre que era peluquero-barbero  antes de convertirse en violinista profesional, le enseñó a Antonio a tocar el violín y luego realizó una gira por Venecia tocando el violín con su hijo. Antonio tenía 8 hermanos. Apodado Il preto rosso, porque además de cura era pelirrojo era también   un gran compositor y un excelente violinista. En septiembre de 1703, Vivaldi se convirtió en maestro di violino (maestro de violín) en un orfanato llamado Pio Ospedale della Pietà. Vivaldi tenía solo 25 años cuando comenzó a trabajar en el orfanato. Durante los siguientes treinta años, compuso la mayoría de sus obras principales mientras trabajaba allí. 

Como compositor, fue muy prolifero. Según un informe previo a 1980 (1), Vivaldi escribió 409 Conciertos, 136 piezas para música de cámara, 54 obras sacras y 46 óperas.  Conciertos, como este, si pulsas este enlace, por ejemplo. 

Georg Friederich Händel (1685-1759), anglisó su nombre a George Frederik Handel (G.F.H.). Nació en Halle, ducado de Magdeburgo, entonces parte de Braderburgo-Prusia, hijo de un eminente barbero-cirujano de la corte que no deseaba que su hijo fuera músico.  G.F. H.  se nacionalizó inglés y vivió en GB casi 50 años. Adoraba la ópera italiana pero  fue exitoso con sus oratorios, en especial   El Mesías, que lo sacó de las deudas y lo dejó bien pertrecho, volcándose en consecuencia, a este género musical.  

Domenico Scarlatti (1687-1757):   Nació en el reino de Nápoles en ese momento perteneciente a la Corona Española, y fue el sexto de diez hijos y hermano menor de Pietro Filippo Scarlatti, también músico. Comenzó estudiando con su padre, el compositor y profesor Alessandro Scarlatti.  Luego  se afincó en España.

Louis Armstrong (1901-1971)  nació en Nueva Orleans, EEUU en un barrio muy pobre.  hijo de Mary Albert y William Armstrong. La madre lo   dio a luz en su casa a los  dieciséis años. oWilliam Armstrong -el padre- abandonó a la familia poco después. Louis Armstrong fue criado por su abuela hasta la edad de cinco años cuando fue devuelto a su madre. Pasó su juventud en la pobreza en un barrio peligroso. A los seis años asistió a la Fisk School for Boys, una escuela que aceptaba niños negros en el sistema racialmente segregado de Nueva Orleans. Hizo trabajos ocasionales para los Karnoffskys, una familia de judíos lituanos.  Los Karnoffskys lo recibieron y trataron como a uno más de la  familia. Sabiendo que vivía sin un padre, lo alimentaron y  cuidaron. Con ellos aprendió a hablar en idish.  Por ellos, llevó  un colgante con  la Estrella de David durante el resto de su vida. Escribió sobre lo que aprendió de ellos en cuanto a resilencia y perseverancia en su autobiografía. Se inició en a música tocando en las bandas de los desfiles del pueblo. 

Hasta aquí, los personajes reales, representados de una forma muy gráfica, Vivaldi con su naríz puntiaguda y peluca lavada; Handel con su cara rozagante  y redonda y humor sajón,  por ejemplo,  o el napolitano Scarlatti que por influencia del negro Filomeno, temía terminar tocando música  para caníbales  (P55) en Concierto Barroco de Alejo Carpentier. A continuación los ficticios:

El rico mexicano platero, "el amo/el indiano": S/nombre, nieto de españoles.  De Méjico regresa al viejo Continente;  pasando por Cuba, llega a España, a Madrid, en donde se aburre y continúa rumbo a Venecia,  en donde llega durante el Carnaval.   Este individuo, en Venecia, durante el Carnaval, se pone una máscara de Montezuma (P15)  encarnando así la figura de este Rey azteca.  Acto seguido, al encontrarse en el Bottheghe di Caffé con los tres músicos barrocos  (Vivaldi, Handel y Scarlatti) le relata al personaje  Vivaldi  la extraña historia del cacique, algo que lo entusiasma para escribir una opera.  El indiano  esperaba en Venecia   jugar al "Juego de astrolabios" para observar "a las guapas hembras",  porque este personaje usaba a las mujeres,  putas, para aliviarse con ellas, por no hallar señora de su condición que le abriese las cortinas de su alcoba (P35).

Francisquillo:  Sirviente del amo, valga la redundancia, que "estiró la pata" en Cuba víctima de las fiebres malignas  que flotaban por ahí.

El negro Filomeno: un negro libre, hábil en las artes de almohaza y atusado (...)  (P24), que en los descansos rasguea una guitarra  de mala pinta (...) Biznieto del negro  Salvador, protagonista  de una  hazaña un siglo atrás por la que logra la libertad.   Filomeno es un negro muy vital y alegre, toca música, canta, baila, se deja embrujar por mujeres suculentas. Incluso reza por una buena travesía en el barco. Gracioso, con humor "ni con los polvos de carey disueltos en aguardiente" (P 80),  y suprememente  irreverente "no hablen más mierdas" (P81). Que desea quedarse en París, al final, porque ahí lo llamarian Monsieur Filomene.


Una hojeada a Las mujeres que aparecen en la obra de A.C.:  la Rosalba pittora (Rosalba Carriera) artista veneciana muy famosa, que había  pintado "las tres bellas venecianas" (P14) quienes no le resultarían al amo tan distantes porque "muy  pronto conocería a las cortesanas -plata, para ello, no le faltaba-".  Además de "la visitante nocturna" (P15) ("buscadora de regalos de adioses") (P16) con la que contaba para refocilarse a gusto en su casa.  Los retozos  de la Filis y la Lucinada madrilleñas embrujaron a Filomeno (P36) que según el amo, eran  "hembras de desecho y miseria al lado de cuanto encontraría en el ámbito de la Ciudad Pontificia". Tal como  se expresa el personaje del Indiano,  este ve a las mujeres como putas con las que "aliviarse" "por no hallar señora de condición que le abriese las cortinas  de su  alcoba ". (P35).

También aparecen las cantantes huérfanas o becadas  del  Ospedale, mecionadas en bulto, de a setenta , y alguna por su nombre como "Cattarina del Cometo" que flechó al negro Filomeno.

Motezuma (Montezuma, Moctezuma) el cacique: personaje real, pero cuyo trágico final todos conocemos pero que se cambia en la ópera Motezuma, de Vivaldi, respondiendo así al gusto barroco de lieto fine e tutti felici.

La india mujer de Montezumala Malinche, traidora, que no gusta a los barrocos (P80) y es directamente eliminada de la ópera de Vivaldi.


"Concierto Barroco":  La novelita de Alejo Carpentier (A.C.) fue publicada en 1974.  Tiene 8 Capítulos y en la Ed. que manejo (ver foto de cabecera) tiene 95 páginas, más un anexo con el indice de la Opera de Vivaldi y una nota del autor.

Esta novela, es a mi juicio,  es un tributo a  Vivaldi  principalmente, pero también a Handel, a Scarlatti y a Armstrong. Y es un  indiscutible tributo  a la música como expresión del espíritu humano que busca lo armónico y sublime, pero sin llegar a ser la silenciosa música de las esferas (P93). Y no menos, un tributo al genio de Cervantes, que aparece en varios  guiños  a lo largo de la Obra, como cuando Carpentier menciona el básamo de Fierabrás en la P19,  o  Como cuando Filomeno afirma en la P37 "que tales molinos no son gigantes"  o la mención en el párrafo siguiente  a Guanajuato, que sabemos que es la Patria de Cervantes en Méjico o Cervantes su patrono :-) e incluso cuando el personaje Vivaldi dirige "el más tremendo Concerto Grosso que pudieron haber escuchado los siglos".

La Música -que  trasciende tiempo y espacio- es el elemento aglutinante de la obra, no sólo  une el nuevo y el viejo continente, también  lo hace de forma tríptica  incluyendo el elemento fertilizador del negro,  de manera tal que  tenemos reunido lo americano, lo negro y lo europeo, unidos en una creación, esta obra de A.C. Y ese negro que comienza con el fabuloso personaje Filomeno nos lleva a otro no menos extraordinario, al fenomenal Louis Armstrong.  Vamos desde el  Siglo XVI de Montezuma y la Conquista,  al Siglo XX, Siglo en que vivió y murió el escritor, pasando por el Carnaval de Venecia, y Vivaldi, Handel y Scarlatti   en el  Barroco del Siglo XVII.  Esto sucede porque:

Este ritmo circular que  se da en la prosa de Carpentier por una sintaxis acumulativa, adjetivos, palabras eufónicas,  acentos situados en una clave determinada, por una repetición de estructuras,     vuelve una y otra vez como un   Leitmotif  musical que otorga al conjunto  este,   la entrada a  ese  espacio  mítico en el que todo es posible,  en el que todo se da; razón por la cual, repito,  los   personajes del pasado reales pueden reunirse con personajes ficticios presentes en este no-tiempo, también mítico  (es decir, en el que el tiempo   deja de ser lineal con un pasado, presente y futuro,  representado en  la Torre  del Orologio) .

El humor tiene presencia destacada  en esta obra de Alejo Carpentier e innumerables son los ejemplos que podría dar,  como cuando:  el amo orina "magistralmente, con chorro certero, abundoso y percutiente, en una bacinilla de plata (...) (P. 12); Un Montezuma entre romano y azteca y  algo de Cesar tocado con plumas de quetzal, (P13); "Eso no lo carga ni un estibador egipcio. de esos que, por  forzudos, alababa  Aristófanes. (P19); o  como cuando el amo y su visitante nocturna iban a "la habitación de los santos marcos  de plata para oficiar los júbilos de la despedida (...) (P20); o la alusión que hace el negro Filomeno  al Rey Fernando y la Reina Isabel, los Reyes Católicos, de que nadie sabe quien monta a quien porque tanto monta uno como el otro  (P26). O en la pica entre Handel y Vivaldi  (P58 y 59)  en la que Vivaldi trata "de no acostarse con Almiras ni Agripinas como hacen otros"


Dos escenas  representativas del humor carpenteriano: 

1- Encuentro del indiano  seguido del negro  con el fraile pelirrojo, el sajón y el joven napolitano:  en la Betteghe di Caffé de Victoria Arduino (P42 y 43), en Venecia  ¿Para qué iba a traer careta el negro si su cara entre tanto blanco con medio rostro de estatua  ya lo parecía? Y el fraile pelirrojo con su larga nariz corva entre los rizos de una peinado natural que tenía, sin embargo, como un aire a peluca llovida palpando los abalorios del emperador azteca, en el que se había convertido el mejicano.  Luego se suma el sajón amigo del fraile con sus ropas de siempre, de pésimo humor,  seguido del napolitano Scarlatti, de semblante astuto y fino, pero  sudado por la máscara, quien  se alegraba en risas cuando contemplaba la cara oscura de Filomeno. Una escena digna de una película de Federico Fellini. Alli justamente es cuando el Mejicano cuenta la historia de Montezuma por primera vez -a su manera- y  el personaje Vivaldi piensa que podría ser buen  material para una ópera.. Además de burlarse de los daneses, siguen hablando   de divagaciones hueras y una mujer insulta a Filomeno.

2- El Concierto Barroco en L´Ospedale (P47 y ss). ¡Oh! ¡Divina sorpresa, maestro!, exclama la monja  al ver entrar a Vivaldi con sus 4 acompañantes,  ¡divina sorpresa! repetía la monja prendiendo las luces del salón a oscuras.  Y  después de que el Maestro (Vivaldi)  subió al podium, agarró un violín, alzó el arco y con gestos energéticos,  desencadenó el más tremendo concerto grosso que pudieron haber escuchado los siglos, con 70 mujeres de coro;  Scarlatti en  el clavicémbalo y Handel le daba  el  bajo continuo al órgano con infinitas variaciones, jodiéndolos a todos:  "El sajón nos está jodiendo a todos" gritó Antonio, exasperando el fortísismo pero hete aquí que  Filomeno aparece con una batería  de calderos de cobre, cucharas y espumaderas  traídas de la cocina  a las que hace sonar en una fabulosa improvisación en solo por 32 compases. Y en ese frenesí enrte ¡magnífico! y ¡magnífico! el ¡Ahora !  ahullando del maestro, el  Da capo y el acorde final.

Antonio soltó el arco.
Doménico tiró la tapa del teclado.
El sajón se secó el sudor de la manos. 
Las pupilas del Ospedale prorrumpieron en une enorme carcajada.
y  Filomeno,  reparando en un cuadro, piensa en Eva
y comienza a cantar:
(...)
La culebra se murió
 Ca la ba són
son son
(...)
Kábala sum sum coreó  Antonio Vivaldi, dando al estribillo , por hábito eclesiástico, una esperada inflexión de latín salmodiado.  (P53) 
Kábala sum sum, Coreó Doménico Scarlatti.
Kábala sum sum sum, coreó Jorge Federico Handel.
Kábala sum sum sum, repetían las 70 voces femeninas del Ospedale. 
Con el negro golpeando una bandeja, formaron una fila, agarrados por la cintura, moviendo las caderas y guiados por Montezuma. Así, en fila danzante y culebreante, uno detrás de otro,  dieron varias vueltas al deambulatorio.


¿Y los personajes? reales o ficticios, entre ritmo y humor,  en tránsito, siempre en tránsito tal como señalo en estas pinceladas biográficas sobre cada uno. En tránsito, como tú, como yo.

Y Kábala sum, sum, termino aquí, antes de transitar a mejor vida (O que a algún agobiado lector  se le ocurra transitarme :-))   Aquí los dejo,  empero,  con Ella Fitzgerald y Louis  Armstrong: Summer time, 1954 y un poco más.






Notas:                                          


(1) Informe mencionado en Musikens Världen,  A/S Musikkens Verden Forlag, Oslo, Sverre Hagerup Bull, Oslo, 1979

En rojo: citas textuales del libro "Concierto barroco" de Alejo Carpentier, Ed Alianza, Madrid, 2012

El manuscrito de la ópera MOTEZUMA de Vivaldi: recorrido, pérdida y recuperación:

Fue  descubierto por casualidad en el año 2002  por el musicólogo alemán Steffen Voss cuando investigaba otros temas  en los archivos de Kiev, en Ucrania. El manuscrito regresó a Berlín meses más tarde ese mismo año. Pero esta ópera en tres actos, que Vivaldi estrenó en 1733 en Venecia,  no está completa, faltan partes del Primer Acto y del Tercero.   El texto, poco tiene que ver con la Historia, que se la salta, llevándonos a un  final feliz, al mejor gusto Barroco (El Hermano de Fernando (Cortes) Ramiro se casa enamoradísimo  con la azteca Teutile y "todos felices comen perdices", incluido  el pobre Montezuma que de verdad, en la Historia, sufrió una muerte violenta en mano de los conquistadores españoles.  Alessandro Ciccolini y Alan Curtis, especialistas en Barroco y particularmente en Vivaldi, partiendo de lo hallado como base, reconstruyeron lo que faltaba, tomando de  las obras del compositor, que es sabido que solía  reciclar sus propias composiciones.

En 1943, debido al severo bombardeo aliado, Joseph Goebbels, el ministro de propaganda alemán en su posición de "Gauleiter" de Berlín, ordenó que se llevaran a seguridad más de 560 colecciones de arte en su mayoría privadas. Fueron retirados de la ciudad para su custodia y alojados en lugares adecuados, lejos de la agitación de la guerra, en una variedad de minas, túneles, claustros y castillos. Parece que el archivo de música de  la  Sing-Akademie de Berlín se empaquetó y se incluyó en esta evacuación. El Tercer Reich normalmente habría mantenido registros meticulosos de tales tesoros, sin embargo, en este caso solo se anotó un registro básico. Esto indicaba que una colección de catorce cajas con más de cinco mil composiciones, en manuscritos antiguos y grabados del archivo de la Sing-Akademie de Berlín, se transportaría a Schloss Ullersdorf, en Silesia. Esta fue la última señal de vida para el archivo en Occidente durante los próximos 56 años. Fuente aquí 
.,.
Es muy probable que en algún momento el Ejército Rojo de ocupación ordenó el archivo de la  Sing-Akademie de Silesia, que fue trasladado a la URSS al Conservatorio de Kiev (ahora Ucrania). Aparentemente, en 1973, todo el archivo se trasladó al nuevo Archivo Central del Estado y Museo de Literatura y Arte de Ucrania, en Kiev. En 1999, las investigaciones de la investigadora Dra. Patricia Kennedy Grimsted descubrieron el paradero del archivo secreto, que a su vez alertó al descubrimiento de Christoph Wolff, profesor de música de la Universidad de Harvard. Fuente aquí



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Sunday, April 14, 2019

De la Magdalena de "El color de Los Ángeles" de Eva Díaz a la Magdalena apócrifa -Nag Hammadi, BerCod 8502,1 y P Oxi L3525- pasando por la "Magdalena penitente" de Murillo (Sevilla, 1617-1682), Colección Arango


"La vio por primera vez cuando salía del sermón de las arrepentidas y descubrió en ella el color del pelo que buscaba para la Magdalena. Al principio creyó que era una doncella porque vestía con decencia, con un discreto traje de brocado de color de bronce, y estaba acompañada por una mujer de más edad que parecía una dueña por la toca que llevaba. Pero todo era un trampantojo, un hermoso bodegón de flores con afeites, disimulos y disfraces para engañar a los incautos. La muchacha era una mundaria de las que acuden arrepentidas sólo los domingos y fiestas de guardar al sermón que se les daba en la iglesia del convento de San Francisco. Y la que él creía que era la dueña era otra dama entregada al amor venal que cuidaba de la casa pública en la que ejercía la joven."

"Ese día era el sermón de la conversión de María Magdalena, así que Murillo pensó que la joven estaba destinada a ser pintada por él para inspirar el retrato de la santa. No dudó en seguirla, aunque lo hizo con mucho disimulo por que no vieran que el joven pintor del claustro chico de San Francisco, que tanta fama había adquirido en la ciudad, iba detrás de coimas y tusonas del torpe oficio!.  (El color de los ángeles, Pag 67)


Magdalena penitente, por Bartolomé Esteban Murillo, 
hacia 1655. Oleo sobre lienzo, 166 x 121 cm. 
Colección Arango, Madrid. 
Exposición Museo de bellas Artes de Sevilla, 2018-2019

Esta Magdalena de Murillo está representada con sus habituales atributos: la calavera, símbolo de la fugacidad y reflexión sobre el final de la vida; la cruz, signo de su devoción a Cristo y su sufrimiento y los evangelios, instrumento de meditación y oración,  y el perfumero o ungüentario.

Y aquí la cosa se pone interesante. La autora que sabe ponerse en la piel de Murillo, como si calzara sus zapatos, respeta la representación tradicional  del pintor  que responde a los cánones de la iconografía católica en lo que hace al objeto  de la  representación penitente de María, pecadora  (y para más INRI, por invento en entre otros, del Papa Gregorio VI, prostituta) que se ha  arrepentido.

 María de Magdala,  la Magdalena, con Judas Iscariote, de quien hablé  en esta entrada, son los dos personajes del círculo de discípulos de Jesús,  más vilipendiados del Nuevo Testamento. La diferencia entre ambos sin embargo estriba en que mientras la perfidia de Judas fue in crescendo de un evangelista canónico a otro,  como lo explico en mi entrada antes enlazada, la de María Magdalena pasó de prostituta a santa, gracias a su arrepentimiento, incluso fueron expulsados de ella nada menos que siete demonios  ( Lu Cap. 8, 2-3; Mc, Cap. 9) que a mi entender, representan los siete pecados capitales.  razón por la cual, fue la santa predilecta de la Contrareforma.

Existen otros textos  antiguos apócrifos (gnósticos) que han sido encontrados  en  Ajmim (1896) alojados en el Museo de Berlin, y en  Nag Hammadi (1945) alojados en el Museo Copto de El Cairo, Egipto. Estos textos describen a María Magdalena como la discípula más cercana de Jesús y la única que verdaderamente entendió sus enseñanzas. En los evangelios gnósticos, Pedro siente celos de  la cercanía de María Magdalena con  Jesús, más siendo ella mujer o más bien, por serlo.

 Estos son: 

El diálogo del Salvador,

Pistis Sofia

El evangelio de Tomas

El evangelio de Felipe

El evangelio de María Magdalena


El Canon del Nuevo Testamento fue compilado por los Padres de la Iglesia Primitiva y fue materia de debate sobretodo en los concilios ecuménicos de los siete  primeros siglos de la era común -y a pesar de que para el año 300  el cánon estaba practicamente consolidado-   las discusiones continuaron con respcto a algunos de los  libros ( ej. Epístolas a los hebreos);    de hecho, continuaron las discusiones hasta el Concilio de Trento en el Siglo XVI, cuando  el Antiguo Testamento (la Biblia Judía o Tanaj)  pasó a ser parte  de la Biblia Católica.  Pero sabemos que en el Primer Siglo de esta era, circulaban distintos libros entre los apóstoles (Como las epístolas paulinas, Los Hechos de los apóstoles, homilías, etc)  y en el  año 180, Ireneo confirma la utilización del Tetramorfos, esto es, los cuatro Evangelios Canónicos al mencionarlos directamente.   

Son estos padres tales como Ireneo de Lyon o Eusebio de Cesarea entre otros, quienes decidieron la figura de María Magdalena canónica que aún siendo uno de los seguidores predilectos de Jesús y quizás, la más despabilada (los 4 evangelios canónicos  mencionan estar muy cerca suyo,  fente a la Cruz a la hora de su muerte, como la primera en descubrir la tumba vacía, como la primera en ver a Jesús resucitado, etc)  pasa a  responder a una ideología determinada -la de pecadora, prostituta, endemoniada, arrepentida- que ellos decidieron que formaría  parte del dogma cristiano.

Por ello, no olvidemos al contemplar a una Magdalena como la de Murillo (de entre los muchos artistas que la pintaron), el sentido teológico y pedagógico  de esta obra, reproducido fielmente  -con   exquisita delicadeza-   en "El color de los ángeles" de Eva Díaz Pérez,  en donde la persona histórica carece de  relevancia dando paso a la preeminencia del dogma. No en vano  -según lo cita Paul Lafond- escribió Pacheco, maestro y suegro de Vélazquez: "El arte del pintor debe consagrarse al servicio de la Iglesia. Con frecuencia este gran arte produjo, en lo que toca a la conversión de las almas, efectos más directos y profundos que las palabras del sacerdote"-



Fuentes:

Díaz Perez, Eva,  El color de los ángeles, Ed. Planeta, España, 2017

Enlazadas en el texto, en especial Mary Magdalene
Herrin Judith, The formation of Christendom, Fontana Press, Oxford, UK, 1986.
Meyer Marvin Ed., The Nag Hammadi Scriptures, The  International Edition, Harper  Collins,  USA, 2008
Lafond Paul, Murillo, Ed. Casimiro, Mdrid, España, 2017

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


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 Para ti Pedro,  en una fecha que sé que te es muy significativa, va esta breve contribución en la que espero  no haberme enredado demasiado.


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Foto Tomada por Yolanda Delgado en la Excursión a Sevilla en Marzo 2019 
del Club de Lectura de Alumni UBU y de La Acequia de Pedro Ojeda.
De izq. a der. Myriam Goldenberg, Pedro Ojeda, 
El guia especialista en Historia de Arte y  Eva Díaz Pèrez



Tuesday, March 26, 2019

De regreso y aterrizada, en todos los sentidos.



Me siento a escribir esta entrada y no sé siquiera como comenzar.... En este tiempo en que he estado ausente del blog han pasado infinidad de cosas y viajes. Pero aquí estoy de regreso y como siempre, agradecida al Universo por las bendiciones y/o regalos que recibo y esto es: el afecto de mis seres queridos y la salud que me acompaña.

Quiero agradecer especialmente a los comentaristas de mi entrada anterior felicitándome por mi cumpleaños y algunos preocupándose por mi ausencia: María del Carmen García F., Manouche, Emilio Manuel, Cayetano Gea, Sor Austringiliana, Isabel, Manuel Lopez Paz, Ele Bergón, Javier Rodriguez A., Pedro Ojeda E., Luisa M., Bertha, Genin, Chelo, Mari. Pi-R, Gustavo Figueroa A., Montserrat Sala, Karin Rosenkrantz, Ainoha, De barro y de Luz, Frodo, Maripaz. Edurne y Tais Luso.  También a todos los amigos de FB y a todos aquellos que me felicitaron por privado de múltiples maneras.

¡Gracias a todos! De corazón, ¡gracias!

En estos últimos seis meses he estado de aquí para allá, he viajado a  estar con la familia, apoyando a mi hija, disfrutando a mis nietas en Argentina y encontrándome con amigos en España, a mitad de camino (en Noviembre: Madrid, Burgos y Bilbao y en Marzo: Madrid y Sevilla) y también recibiendo huéspedes de España -peninsular e islas- y de Brasil en casa en Israel. He cambiado la imagen de cabecera de De amores y Relaciones, porque creo que después de tanta movilidad y movilización,  nada mejor que un buen aterrizaje en todos los sentidos, sin olvidar nuestra condición permanente de seres en tránsito.

Durante esta ausencia me he enterado de la triste noticia de que una compañera del Club de Lectura, Gelu, María Ángeles Martín  Rodríguez,  del blog  Penélope aguarda en Itaca nos ha dejado.  La noticia me cayó como un mazazo, ignorante total de su enfermedad.  Requiescat in pace... et Lux.   Siempre la recordaremos, así como a los amigos del club que se han ido antes:  Manuel Rosa Pastor y Jan Puerta.

De a poco los iré visitando a todos y publicando, ténganme un poquito de paciencia, como bien  se imaginan, cuesta retomar el ritmo, pero aquí estoy:  Aterrizada en todos los sentidos y en el ruedo. 

Abrazos a todos



Wednesday, November 14, 2018

Filek (1889-1952) (el estafador que engañó a Franco), por Ignacio Martínez de Pisón, Seix Barrial, Barcelona, España, 2018



Albert von Fülek o Filek, (en adelante Filek)  tal como lo señala Miguel Ángel Villena en esta muy buena reseña del libro , era un personaje real  que nació en Tschöran, Austria, 1889 y falleció en Hamburgo, 1952, un aristócrata austriaco, militar derrotado en la Primera Guerra Mundial y encarcelado durante el conflicto español en una prisión republicana, llegó a convencer al general Franco y a varios de sus ministros de que había inventado una gasolina sintética a partir de agua del río Jarama, vegetales y "algunos ingredientes secretos".   

Ignacio Martinez de Pisón que ha dedicado 4 años a la investigación y 1 a la escritura,   supone que el comportamiento de este crápula coincide con el de la mayoría de los estafadores, así en la pág. 55 marca las siguientes características: 1- Se gana primero la confianza  de la víctima  2-  teje una  telaraña  en torno a la víctima 3-  pone en práctica una elaborada estrategia de persuasión 4- presenta su fórmula secreta (llena de  palabras sinsentido y vacías pero rimbombantes). Pero para  que todo esto cuaje  porque -y estoy de acuerdo con el autor- cualquiera podríamos caer en su engaño,   se vale además de dos cualidades  que posee: la de percibir con claridad  el deseo de la potencial víctima (su punto débil) y la de activar a pleno su capacidad para interactuar   de forma perversa y sin ningún escrúpulo con ella.  Es un depredador y la víctima su presa, es decir que es un psicópata de grado medio (mentiroso, manipulador, falto total de empatía y estafador, sin llegar a ser un asesino), en definitiva mucho más que "un pícaro" al mejor estilo de Vidocq (Fr, 1775-1857),  del que hablé el lunes pasado (ver la  entrada anterior a esta), que además  fue capaz de regenerarse,  evolucionando de ladrón  a  Jefe de Policía.

 Filek, tal como lo describe Martínez, es un  personaje patético, un  noble venido a menos   que sufrió la mutilación del Imperio Austro-húngaro, una "amputación traumática" (Pág. 33)  en la que "se volatizó el mundo" que había conocido hasta entonces,  aunque pudiera ser  que "el Imperio y los Habsburgo le importaran un comino" (Ibidem). Puede porque en su egoísmo sólo se quiere a sí mismo,  lo cierto  es que me lo imagino y  lo veo como a un narcisista patológico "lleno  de aire",  (en realidad, con un falso self, que  vendría a ser  un sistema defensivo en el que no es él mismo sino que  se ha fabricado una  existencia ilusoria,  completamente falsa).

En la misma época y como consecuencia de la Primera Guerra mundial cayeron 4 grandes Imperios ( los Ruso, Alemán, Austro-húngaro y Otomano), incluso la poderosa China fue invadida  unos años más tarde por Japón.  Como suele suceder cuando los mundos se derrumban, muchos estilos  de vida se volatizan por completo, el de  Filek no es la excepción,  pero quien  se lleva la Palma de Oro es,  a mi juicio,  el del Emperador Xuantong, más conocido como   Pu Yi  (China, 1906 – 1967)   de la Dinastía Qing, coetáneo de nuestro Filek, quien fue depuesto el 12 de Febrero de 1912, obligado a abdicar  y expedido de la Ciudad Prohibida,  restablecido en el trono brevemente en 1917,  para ser depuesto nuevamente.  Más tarde, fue colocado  como Emperador títere de Manchukuo, el Estado ficticio creado por los nipones que en 1932 invadieron Manchuria para horror de  los chinos. Las tribulaciones de Pu Yi, no quedaron ahí,  durante  la nefasta época de Mao,  Pu yi fue  encarcelado  por 10 años.  Después de  cumplida la sentencia, Pu yi fue puesto en libertad y entonces trabajó como jardinero en el Jardín Botánico varios años y luego, como Archivista en una Biblioteca hasta su muerte. 

Traigo este ejemplo que me vino a la memoria,  un personaje de Principios del Siglo XX,  porque tal como en el caso de Filek, su mundo -lo repito-  se volatizó.  Sin embargo  Pu Yi  no  fue un psicópata  narcisista, aunque hubiera tenido todas las papeletas para ello. Por dolorosa que hubiera sido su experiencia,  tuvo la  capacidad de asumir su destino, producir una respuesta adaptativa al  estrés de esos continuos cambios tan marcados,  y de reinventarse.

Filek, por el contrario, era corrupto,  mentiroso, manipulador, perverso y un consumado  estafador y como tal vivió.  Tal como  Pu yi, estuvo encarcelado varios años, aunque muchos menos que este.  En la cárcel  republicana conoció el cuñado de Franco,   Ramón Serrano Suñer,  y esta conexión de  dos de  igual calaña, fue la puerta de entrada  a  Francisco Franco, que como muchos otros en la época -y después también, ver OPEC crisis de 1973 y 1978-  quería a toda costa  poder producir un carburante sintético, razón por la cual se dejó seducir por los encantos y promesas de  Filek. Hay cantos de sirena que es mejor no oír, Ulises lo sabía. Recordémoslo, porque cualquiera de nosotros en mayor o menor medida, puede caer, más si está en un estado de vulnerabilidad. De un depredador (o depredadora), lamentablemente, nadie está protegido suficientemente, por lo tanto, debemos mantenernos siempre alertas.



Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg





Wednesday, October 17, 2018

CIEN AÑOS (de soledad) a Grabriel García Márquez, in memoriam

   

Atroz  el dolor de las entrañas,
al rasgar del cuchillo,  las vísceras
sangrantes exudan sus hedores.
La mueca de  la cara en pantomima
 queda, crispados van los labios;
 las cuencas vacías en los ojos.
Sobre un tinglado en ruinas un gato
maúllale a la luna que como un queso
 redonda, en lo alto, brilla pálida y serena.
El cementerio está cerrado y calla;
las ánimas en huelga, duermen.
El reloj de la torre  no da la hora;
la herrumbre ha atacado a sus agujas.
El llanto se ahoga en polvo, soterrado,
hasta quedar,  completo, en sombras.
Hojas secas y arena lo cubren todo.
El viento arrecia, la tempestad aflora.
Yermo, el páramo desierto, seco.
Yerma la ciudad, hundida, sola.
Apílanse ruinas y huesos en estrato,
donde no hay olvido, mas sólo
enterramiento. Hasta el dolor
hendióse en el viejo zaguán.
Polvo y arena. Viento y agua.
Las hojas secas levantan  vuelo,
lavadas por la lluvia generosa,
que limpia cae del Cielo ahora.
Cien años han pasado. Cien años
y la soledad impávida,  golpea.


                                                                                                 (A Gabriel García Márquez)


 Publicado anteriormente aquí  y  mi aporte - tanto la foto como el poema- a la lectura colectiva de este mes.   Mucho podría escribirse sobre este libro  y mucho ya está escrito. Su   primera lectura la hice hace muchos años, cuando era muy joven,  y  en una época especialmente  dura para mi en la que la soledad de ese pueblo abandonado se había entrelazado con  la mía,  en  lucha continua por la supervivencia, de mi cuerpo pero también  de mi  alma y por sobretodo,  de mi espíritu. Este aporte tiene que ver con el recuerdo en mi y conmigo de esa primera lectura. 


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


Post data: Me  hubiera gustado que esta publicación coincidiera con la última clase se Pedro, pero  como estoy de viaje,  esta entrada la he dejado programada según el programa anticipado, pero  a ciegas siguiendo el método de "al tún tún" y "tiro porque me toca", así que por ahí cae al desayuno con Melquíades, al que -dicho sea de paso-  no me arriesgaría a dejarle mi apellido, a ver si me lo deja "montaña" a secas. Demás está decir que como siempre en viaje,  seguiré atentamente  las clases y las contribuciones de los compañeros de lectura,  aunque comente según disponibilidad.  Gracias a todos y cariños.




Wednesday, August 8, 2018

Contemplo la vela mientras oscila, poema de Pedro Ojeda

Foto por (c)  Myriam Goldenberg


Contemplo la vela mientras oscila
su luz, ¡tan frágil! Basta una corriente
de aire para apagarla
o con los dedos índice y pulgar
mojados en saliva
matar así, sin más
-solo porque se puede-
su levedad festiva; 
sentirse, sin motivo alguno. dios,
cuando soy mucho menos
que esta llama que miro
sin comprender del todo su belleza,
mi nada que se agota 
en ella 
    
Poema por (c) Pedro Ojeda  Escudero, 2017


Cada vez que enciendo mis dos  velas y medito, 
recuerdo este poema.
Sé que  le hubiera gustado al Maestro Eckhart, 
estoy segura.




Wednesday, July 4, 2018

Detrás de la fachada del chiste, el sufrimento latente en "El Pisito" Rafael Azcona (Es, 1926-2008) Edición de Juan Ríos Carratalá, Ed. Cátedra, 2016. Seguna parte


Primera parte aquí 

Aquí veremos de forma muy sucinta como se  dan las relaciones entre algunos de los personajes:

Pedrita y Rodolfo:

Lejos están los recuerdos de juventud de Rodolfo, cuando a Pedrita se le rompió un tirante del sostén y le vió  "los pechos tan firmes y tan tiesos" (P156)

La relación  de pareja de Roberto Gómez con  Pedrita, su novia desde hace 14 años, "empeñada en llegar virgen al matrimonio",   tal como mandan las convenciones sociales, y que "jamás le permitió [a Rodolfo] retozarla de la cintura para abajo. Ni siquiera en el cine" (P 154) está en un punto muerto, en el limite de lo soportable,  y como situaciones desesperadas requieren soluciones desesperadas, Pedrita que es  mujer de armas tomar, las tomará.

Así pues, Fofó es presionado  por Pedrita,  quien harta ya del hacinamiento en el que vive en casa de su hermana y  de su eterno noviazgo que no avanza,  planea una y otra vez como hacerse con el apartamento, tal como cuando ella y Rodolfo van a ver al dueño del piso, el casero Don Luis,  y antes,  en el parque dialogan sobre que decirle: -"O sea yo le digo [dice Pedrita]:  Imagínese que doy a luz en la calle por no tener casa" (P154) . - "Un momento. [le responde Rodolfo] Si es católico y piensa que hemos.... o sea, que te he dejado embarazada sin casarnos, a lo peor nos echa a patadas".


Pedrita y Martina:

Pedrita no  duda en encarar la situación, más adelante,   luego de asimilar la idea del matrimonio de su novio con la anciana,   compra polvorones para la merienda y una botella de vino quinado y se lanza a hablar con la mismísima Martina -quien  pretende tranquilizarla con la promesa del apto a su muerte-  a la puerta de la Iglesia y le larga así,  sin anestesia:

"(...) Bueno, pues  resulta que nos hemos enterado  de que si se muere  usted mañana (....) bueno, quien dice mañana dice el año que viene, pero sea cuando sea, el caso  es que usted se muere, lo que Dios no quiera, y el piso se lo queda el casero y nosotros seguimos sin poder casarnos" (P192)

Ante el poderío y determinación de Pedrita que no para de hablar, la pequeña e indefensa  viejecita cae palmada derrumbándose "como si acabaran de deshuesarla",   cuando esta  le dice que Rodolfo se quiere casar con ella"  (P193). Martina llama a Rodolfo "sátiro". "¡Tengo que echar a ese sátiro!" Y Rodolfo,  que a escucha, se hace el  ofendido "(....) me largo" (P194).




Pedrita y Dimas: 

Dimas  se refiere a ella como "la burra".   Ambos compiten por la mitad del apto y se odian.  Es Dimas  que teniendo un papel firmado por Rodolfo  comprometiéndose a sub-alquilarle la mitad del apto.  se siente muy seguro y apoya a Rodolfo en la idea del casamiento  convenciendo  a la anciana (que además consulta con su finado marido en foto que, generosamente,  le da su aprobación).

Pedrita, tan cerca de la meta a estas alturas,   arremete contra  Dimas al que enfrenta, desafía  y finalmente logra echar del apartamento, previa deglución del famoso papel firmado por  Rodolfo. (P 245).

 Martina y Rodolfo:

¿Y  qué hay de la Relación marido-materno filial  de Rodolfo con la anciana  Martina? Previo al casorio,  Rodolfo está lleno de dudas: "me largo y me ahorro un mes de pensión" (Ya que lo llamó sátiro)  (P194)   "¿Para que me voy a casar ahora que Pedrita me ha dejado? (Cuando ella se enteró de que Rodolfo quería casarse con Martina) (P 165)  ¿Y si me caso y no se muere nunca [Martina]?  (P166)  ¿Y si me caso y luego llega a centenaria? (P187).  
                             
Ya casados, la  anciana  reverdece y disfruta de sus últimos días,  mima a Rodolfo  alimentándolo y llamándolo a diario al trabajo, ha logrado darle un nuevo sentido a su vida, una razón por la que vivir.  El, como buen gigoló o "chulo",  sale con ella (a regañadientes)  a  uno u otro restaurante o cafetería;   además de que le ha prometido cuidar del   gato tal como la anciana se imagina y desea desde el principio:

-"No se preocupe   [le había asegurado Martina a Rodolfo] que no voy a prohijar a ese perdulario [de Dilmas]. El piso será  para Ud, para que se case con su novia y me cuiden a Teo [el gato] cuando yo falte" (P. 140).

"No me movía ningún torpe interés ¡imagínese a mis años!,  sino el deseo de proporcionarles a ustedes un hogar para que el día  de mañana  formen una familia cristiana" (P209)   Esto le cuenta Martina a Pedrita que le dijo al cura, el  Padre Gamellas,  para que este los casara.  Y la anciana se va a mostrar generosa con la parejita de eternos tortolitos, pues a Rodolfo y a Pedrita,   entre sus  últimos estertores les dice dónde esconde sus tan preciados dinerillos.

Para finalizar:

Comencé este aporte diciendo en la primera parte  que el humor de Rafael Azcona tiene puntos en común con el humor judío  y lo sostengo.  Saber reírse de si mismos y de la amarga  situación en la que viven, sobretodo en momentos de persecución y miseria,   es característico de los judíos y desde siempre indiscutible puntal de la capacidad de resiliencia   de este pueblo. 

A la luz del abordaje cómico  en El pisito, se alumbra lo feo de la situación vital en la que están inmersos estos personajes, los personajes de Azcona, a la vez que se pone distancia emocional, lo que permite bordar una  crítica -disimulada-  que invita a la reflexión,  desacralizando los valores impuestos por el régimen dictatorial nacional-católico franquista, produciendo a la vez, una ganancia de placer al permitirse jugar con los pensamientos y los juicios.   Poder hacerlo, forma parte del arte del buen vivir y sobretodo, de la salud  -a pesar  de las condiciones adversas-  y tiene un efecto transformador con una semilla de esperanza implícita: la de que las cosas cambien.

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg




Tuesday, July 3, 2018

Detrás de la fachada del chiste, el sufrimento latente en "El Pisito" Rafael Azcona (Es, 1926-2008) Edición de Juan Ríos Carratalá, Ed. Cátedra, 2016. Primera parte


Detrás de la fachada del chiste, el sufrimiento latente:

Como dirían Theodor Reik en "Psicoanálisis del Humor" (1940) o Sigmund Freud  en "El chiste y su relación con el inconsciente" (1905).  

Como se  suele hacer en el humor judío, en esta obra "El pisito" de Rafael Azcona, el Pathos, en el sentido original griego de sufrimiento, se invierte aquí y encuentra una mueca de burla o rebeldía. A través del acertado uso del humor, Azcona nos pinta caricaturizada -en un punto, sin perder el contacto con la realidad-  la realidad de un Madrid de los años  50 bajo el Régimen dictatorial de Francisco Franco, la pobreza, y la censura impuesta. Un Madrid hacinado, apático, conformista, indolente, lleno de buenos para nada, aprovechados, manipuladores,  y faltos de energía vital innovadora y creativa -porque el régimen  franquista la bloquea- que  se buscan la vida como pueden trapicheando  o armando   estrafalarias patrañas con pingues beneficios.

Detrás de la fachada del chiste, el sufrimiento latente. Y la crítica social.  Al subvertir los valores impuestos por la dictadura franquista, entonces,  Rafael Azcona apunta a   disparar un pensamiento democrático, crítico,  que puentea o elude la censura e invita a una reflexión seria, por ejemplo,  sobre la pobreza y el hacinamiento en las viviendas -en este caso,  de Madrid-  que se alquilaban y sub-alquilaban. Lo vemos no  solo en la  que comparten  Rodolfo y el callista Dimas,  quienes  subarrendaban a la anciana inquilina Martina,  también   en la casa de Rosa,  la hermana de Pedrita, y su marido Paco, el guardia:

"Paco y y sus hijos varones se repartían en las literas de una de las dos habitaciones realquiladas, y Rosa y Pedrita con las cuatro niñas en las de la otra; para hacer uso del matrimonio (....) el municipal y su mujer se encerraban en el baño a altas horas de la madrugada, únicas en las que cabía la esperanza de encontrarlo desocupado",  ( P. 153).

 Caracteres de  algunos personajes:

En una lectura desde este presente y desde la perspectiva  de género, según  el epíteto  que Dimas  Girondo y el mismo Rodolfo Gómez  le daban  en  muchas ocasiones a lo largo de la novela a Pedrita  de "la burra";  Pedrita, la resolutiva novia de Fofó (el fofo de Rodolfo, el escribiente o contable, que era bien fofo, insulso y acomodaticio)  no era tan burra como ellos la pintaban, (puesto que aunque tarde consigue lo que quiere);  ni la anciana era tan anciana, en el sentido de decrépita (puesto que al tener un marido-hijo que  dota su vida de sentido, reverdece y disfruta de su última estación, por breve que esta fuera). Pero el callista Dimas,  a quien "los problemas morales se los  pasaba por la horcajadura" (P168 ) era,  es y sigue siendo un crápula (y así le va, ya que por lana va y sale trasquilado al ser  justamente "la burra" la que le planta cara y una vez conquistado el feudo, lo expulsa bien expulsado y sin retorno).

Sobre Dimas, el pedicuro, la anciana  Martina se queja a su  sub-inquilino predilecto,  Rodolfo Gómez:
"-Sabe Ud. que la otra tarde aprovechó que yo estaba en la Novena para meter en casa a una golfa?"   (...) 
"(...) ¿sabe lo que me ha propuesto?" - No.  -"quiere que lo adopte" - ¿A quién? - A él. Así, cuando me muera, lo que el Señor no quiera, hereda el piso y ya no se lo puedo dejar a Ud" ( P. 140)


Rodolfo y Dimas conviven y compiten;  quieren ambos quedarse con el apartamento a la muerte de Martina para lo que el calculador de Dimas, además de jugársela por la espalda como hemos visto en el fragmento anterior,   inventaba planes y aconsejaba a Roberto   -que "lo escuchaba como quien oye llover" (P137). Es el propio Dimas quien convence, finalmente,   a Doña Martina de casarse con Rodolfo y a este le instruye -suponemos- como apersonarse ante la vieja  "con el felino en brazos con la expresión de un San Antonio acunando al niño Jesús" (P198)


Rodolfo filosofa en el retrete "(...) esto de nacer pobre es una cosa que se paga toda la vida, pero por  la menos cago a diario con toda felicidad" (P142)  Tampoco es que se esfuerce un ápice por cambiar de vida, de trabajo por lo menos, siguiendo en el mismo  decrépito  lugar que ha  pasado de las ridículas "higalmendras" a las  palomitas de maíz en su variante anglosajona de "pop corrrrrn" (que gran guiño el de Azcona). 

El fofo de Fofó-Rodolfo es  aconsejado por su colega contable en el Trabajo y por pu patético jefe Don Manuel  (de Higalmendra, su gran empresa "innovadora" en la que trata de vender  sin éxito la "bazofia alimentaria" (P143) de higos rellenos con almendras y  que está a punto de la quiebra):  "Escúcheme bien Gómez, (...) Usted se casa con la inquilina y cuando la buena mujer deje este mundo usted se alza con el santo y la limosna (...)" (P147)

De Rodolfo,  Dimas piensa que es un cobarde: "A ti un día te va a descolgar el escroto hasta el suelo y vas a ir arrastrando las pelotas por la calle, de cojonazo que eres. (...)" (P138). La secretaria de la empresa lo cree un "lavativa" (P144)  y Pedrita lo llama "calzonazos":  "si no fueras un calzonazos ya hubieras echado a Dimas para meterme a mi en su habitación" (P220) y su propio cuñado  piensa que es "un galápagos" que cualquier día  deja plantada a su hermana ( P175)

Y es cierto como lo perciben los demás,  porque Rodolfo sabe poner cara de imbécil para que Pedrita tome la iniciativa,   que la toma "tan decida como siempre" (P157) como cuando ambos van a hablar con el  casero de apto. Pero como el casero no se ablanda y como Martina, según él le paga una minucia de alquiler, a él le conviene que  la vieja se muera  y le deje libre el piso para alquilar  a otros con un nuevo contrato. Vamos, cero empatía por parte del casero, ya que business first y él, desde luego responde a pie juntillas a la ética del régimen.


Al final Rodolfo  que se había comenzado a envalentonar defendiendo a la novia, explota soltándole al casero, en un arranque típico de una persona que hasta ahora se ha mostrado sin carácter: "Porque yo me caso con la vieja, la vieja se muere, yo heredo el gato y el piso, y Ud. ni siquiera me puede subir el alquiler, gilipollas" (P 163)  a lo que Pedrita tiene, lo sabremos después, "una reacción demencial "cuando lo oye decir tal barbaridad. (P 164). Y antes de reconciliarse con ella,  el cobarde de Rodolfo, sale a enfrentarse con su novia,  "sintiendo que le fallaban los esfínteres" (P243)


Sigue mañana donde veremos algunas de las relaciones entre estos personajes


Para una introducción a la obra de Rafael Azcona,  aquí,  Abejita nos da una muy buena.
 

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


Thursday, May 24, 2018

Este jueves, un relato: "El premio", en primerísima persona, por una vez en mi vida, ¡Viva el 19!

Convocatoria de Juan Carlos del Blog  "¿Y qué te cuento?"

A raíz del aniversario en que  Juan Carlos resultó  ganador del premio mayor en un sorteo, propuso este tema para los relatos de los Jueves.  Y yo, que nunca me he ganado nada de nada,  que todo en la vida me ha costado esfuerzo,  voluntad y tesón con grandes dosis de optimismo, eso sí,  y que cada una de mis lecciones las he pagado con sangre, sudor y lágrimas, encontrándome en noviembre del año pasado en Valladolid para  los festejos organizados por  Pedro Ojeda con motivo del  Bicentenario del nacimiento de José Zorrilla, no va que voy y me gano un sorteo con el Nro 19 en la Casa  natal del insigne escritor romántico:   el libro gordo, literalmente hablando,  porque en total tiene 1301 páginas, notas y bibliografía incluidas,  cuya primera versión fue escrita por Narciso Alonso Cortés entre 1916 y 1920;    premio  que ven  en la foto que encabeza esta entrada.  

Yo era la única de nuestro  Club  de Lectura que desde el encuentro matutino frente a la tumba de Zorrilla, en el Cementerio del Carmen,  en el panteón de vallisoletanos ilustres  donde reposan sus restos,  había estado erre que erre con que quería comprar este libro. -Paciencia-  me decían.  Y yo que no, que como vivo en Tel Aviv, desde ahí (que ahora es aquí) no lo consigo. -Paciencia - repetían- al final de la Jornada,  podrás si quieres,  adquirirlo.  Y así, yo erre que erre, y ellos -Paciencia, mujer (que ya nos tienes cansados hast.....)-  nos fuimos al Archivo Municipal a ver la Exposición: "Mi exclusivo nombre de poeta" y también visitamos el Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo, y demás  actividades que he contado con algunas  fotos en mi reseña del viaje (en este enlace). 

Desde el Premio Gordo de Zorrilla, nunca más podré   decir, -¡Señores, nunca me gano nada!, ¡perra suerte la mía!,   ya que siempre me acompañan el Gordo que en la mochila me traje,  y para colmo de bienes,  también  a veces el juguetón espíritu de Zorrilla que conmigo se divierte, disfrazado  de Juan Tenorio.



                                                   El grupo de nuestro Club de Lectura, con profesor incluido, 
                                                   ahí lo ven arrodillado  y con una amplia sonrisa.
        Yo soy la de abrigo gris plata, primera  de la  izquierda