Showing posts with label la nueva masculinidad. Show all posts
Showing posts with label la nueva masculinidad. Show all posts

Thursday, November 12, 2020

Este jueves, un no- relato: "Noviembre", La belleza clásica del pene pequeño en el día internacional del varón (19 de Noviembre)


 

David por  Miguel Ángel


 Estatua griega representando a  Laocoonte y sus hijos 
atribuída a  Agesandro o a Polidoro de Rhodas
170-150 aEC
 

Doryphorus (440 aEC)
 por Polykleitos.
Museo Archeólogico
Nacional, Nápoles.
 

Bronce griego  El joven victorioso, 


Sátiro


Inma Blanco nos convoca desde su blog Molí  del Canyer con el tema "Noviembre" y en noviembre además de celebrar -internacionalmente- día tan solemnes como el  de todos los Santos (1), el día de  los muertos (2), trágicos como el recordatorio de "La noche de los Cristales rotos"  (9 a 10 Nov 1938), tan necesarios como el día de la Tolerancia (16),  de la Infancia (20), de la violencia de género (25) o el día internacional del Inodoro o retrete (19); tan  especiales  como el día mundial del caldito de pollo (12), el día del botón (16),  el día del Talento único (24), del vino tinto (24) del pan francés (28)  o tan comercial como el Black Friday (el 27),   se celebra también el 19  de Noviembre el día Internacional del hombre/varón Es a este día que quiero someramente refererirme hoy. 

Hace unos años  abordé  en esta serie de cuatro  entradas, que invito a leer, el tema de "La nueva masculinidad" y en las que con un grupo de amigos hablamos sobre como están cambiando los roles masculino (y femenino) en nuestra sociedad y de como es necesario de forma inteligente adaptarnos a esos cambios y lo principal, entender la importancia y necesidad de la  complementaridad de los roles femenino y masculino, y no su competencia mezquina, entendiéndose que ninguno es mejor que el otro y que no debieran enfrentarse, sino -lo repito- complementarse. 

Hoy quiero  rozar  un tema sensitivo que preocupa a los jóvenes varones que se inician en la sexualidad y que -por desgracia-  siguen modelos tan perniciosos e inexactos como los que brinda la pornografía a la que acuden en lugar de tener la educación sexual necesaria en los colegios/liceos/institutos,  por ejemplo. Sabemos que existen torneos en cuanto a cual pene es más grande y creen que   a mayor tamaño, mayor hombría y  placer -entre otras cosas-   como  aquellos que  buscan satisfacción en el sexo violento dominando a la víctima a la que drogan y asaltan en grupo -lo vemos en las noticias- y eso lo festejan como una gran victoria.  Deplorable.  Esto  no es cosa del pasado, está sucediendo en nuestra civilización occidental hoy,  en pleno Siglo XXI.

Dicho sea de paso, que los griegos clásicos,  tal como lo representaban en el arte, veían a los penes pequeños como símbolo de  buen gusto, moderación, elegancia, belleza. Y lo contrario, lo vemos representado en la figura del sátiro:  descontrol, libertinaje, excesos. 

¿Qué mensaje  nos están legando? 

 ¿No es tiempo de una educación sexual responsable?

Otro tema que me gustaría mencionar es el estrés  - tanto en varones como mujeres de cualquier edad- al que estamos  sometidos no sólo por las exigencias de rol,  también por la pandemia vírica que esperemos termine pronto (un estrés  que también afecta al rendimiento   sexual)  A este respecto quiero  dejarles este enlace a un ejercicio de relajación  que publiqué hace unos años y que  puede serles  de mucha utilidad. 

Abrazos a todos


PD- ¿Qué el día  internacional del varón coincida con el día  internacional del Inodoro  tendrá que ver con eso de la puntería y tiro al blanco? 

 

Las imágenes están tomadas de internet.




Sunday, July 10, 2011

La nueva masculinidad ( y 4)



Viene de la entrada anterior


Quiero agradecer a todos los amigos que han colaborado con sus opiniones tan valiosas con las que hemos construido una reflexión común a lo largo de estas cuatro entradas, a pesar de las diferencias.

Todos estamos de acuerdo en que la base de toda relación entre dos personas independiente de sexo y género es  la tolerancia, el respeto por el otro, la escucha activa,  una buena comunicación y paciencia.

No es mejor la mujer frente al hombre, ni viceversa. Tampoco lo es lo  femenino frente a lo masculino, ni viceversa.Varón y mujer somos diferentes en todo sentido: genético y cultural, pero absolutamente complementarios y en esa complementaridad, nos enriquecemos siendo además más auténticos nosotros mismos.

 Qué la nueva masculinidad marche entonces de la mano de la nueva femineidad, es mi deseo. 

¡Salud y buen verano para  los que estamos en el hemisferio Norte y para los del Sur, Salud y buen invierno!


Sunday, July 3, 2011

La nueva masculinidad (3)



Viene de la entrada anterior

De  acuerdo a lo que venimos conversando, coincidimos la mayoría en que  tenemos diversidad de opiniones, que cada uno habla desde su cultura, aprendizaje y experiencias. Sin embargo, todos estamos de acuerdo en que  la nueva masculinidad viene de la mano con la nueva femineidad, que no son  excluyentes ni rivales, ni la una mejor que la otra, sino complementarias y  que es necesario el respeto mutuo entre hombre y mujer así como la mutua aceptación del otro. 

Necesitamos todos inteligencia para adaptarnos a los cambios. Saber gestionar las emociones nos ayudará a no sentirnos inundados por ellas y que éstas toman control sobre nuestra parte racional o a temer  perder el control o a perdernos y por eso bloquearnos. Poder poner en palabras lo que nos pasa no es tarea fácil. Muchas veces sentimos una enorme mezcla de cosas. Cuando estamos perturbados, decepcionados, frustrados o enojados  nos resulta difícil poder comunicarnos afectuosamente y ésto es caldo de cultivo para un conflicto.  En una relación de pareja: la mujer,  por ejemplo,  critica al varón  y le echa la culpa de  lo mal que van las cosas o que no le presta atención suficiente, sin detenerse a pensar que él está haciendo las cosas lo mejor que puede. El varón quizás olvide que su mujer es una persona sensible y se muestre frio y distante, cuando en realidad lo que está sintiendo es un gran temor de no poder estar a la altura de las expectativas familiares y/o laborales  o a no dar la talla, que es lo mismo. Entonces,  viene el reproche de la mujer que produce mayor alejamiento en la pareja y ya tenemos un patrón de conflicto que ha entrado en una espiral negativa. 

Si el problema de relación está relacionado con la incapacidad del varón de poder expresar sus sentimientos, la mujer nada gana con criticarle. Por el contrario, la crítica desvalorizante  arruina cualquier relación. En cambio si podría pedirle que le escriba una carta en la que plasme lo que le sucede y en la que sea capaz de compartir con ella sus sentimientos (frustraciones, tristezas, miedos y lo que siente por ella de cariño o amor).

Por miedo a nos ser comprendidos hay varones que se resisten a expresarse con toda sinceridad, cuando por el contrario, una conversación sincera por ambas partes facilita la intimidad en la pareja. Nunca puede haber intimidad sino hay un diálogo sincero y una sincera aceptación del otro tal como es.


El domingo la última entrada sobre este tema.

Sunday, June 26, 2011

La nueva masculinidad (2)


 
Gracias a todos los amigos que intervinieron con sus comentarios en  la primera entrada sobre este tema que  decidí a abordar  porque  como PEDRO nos señala, es necesario un análisis ya que los roles son cambiantes y en una sociedad libre debe aceptarse no solo el cambio, sino toda la complejidad de las nuevas relaciones. Aún hay muchos varones desorientados como JAVIER lo reconoce  con total honestidad  y no le gusta nada lo que ve, cosa con la que están de acuerdo MERCHE y TXEMA. A ABEJITA  ésto es algo que no le da pena y sostiene que a los varones se les pide poco en comparación con los cambios con pasos de gigante que la mujer ha realizado y ASUN considera que los roles van cambiando desde hace tiempo y ya es hora de que los varones dejen de estar desorientados. Se alegra JAVIER RODRIGUEZ por su parte de que aborde este tema de esta manera.  A ALDABRA nunca le ha parecido bien que intentemos reivindicar nuestro papel de mujeres en la sociedad, a base de echar a los varones por la borda.

A ARISTOS no le  gustan nada las generalizaciones del tipo "todos los hombres son..." o "todas las mujeres son..." y nos recuerda los vicios que éstas traen. ANDRE  sabe que lo masculino y lo femenino están en él y la colaboración entre  varón y mujer debe ser una cuestión de amor, está seguro de que cada uno tiene su propia definición o como dice PACO con tanta gracia "cada uno cuenta la feria según le va en ella".  JAN recalca que en el fondo se trata de una cuestión de vivir. Sin embargo, dice, los roles marcan demasiado la diferencia, cuando solo hay una, la misma que  DESCLASADO nos recuerda y que es la diferencia genética de los sexos (que nada tiene que ver con la educación de los roles femenino y masculino) algo con lo que PANCHO está muy de acuerdo que además nota como los roles están cambiando y  que cada vez son menos las diferencias. HADA SALTARINA  nos llama la atención sobre la imaginen masculina tan sin respeto a  lo "Homer Sympson" que se está dando en la actualidad. Y a propósito de imágenes tanto  VIRGI y como  GELU consideran al varón  de pelo blanco de mi foto que está parado sobre el saledizo del puerto: guapo, sereno y sin vértigo. MELVA está feliz con estos nuevos varones sin complejos ni tabúes tanto como de la igualdad de la mujer, lo mismo que GRACIELA que agrega que muchas veces somos las mismas mujeres las que propiciamos  el machismo. LILIANA observa que las percepciones de los comportamientos "masculinos" esperados difieren entre madres y suegras.

MONTSERRAT nos señala un aspecto que es muy importante: en estos tiempos de crisis es muy difícil, más que antes, ponerse de acuerdo. Y es cierto, la crisis funciona como un estresor que limita el umbral de tolerancia  al estrés de las personas. Esto quiere decir, que cualquier problema que surja entre dos personas, se agravará por la falta de tolerancia, de paciencia, el cansancio y el miedo ante un futuro incierto. JANET nos habla de la importancia  que tiene el varón de estimular la imaginación creativa por encima de la máquina esclavizante de la vida cotidiana y no puedo estar más de acuerdo,  porque éste es uno de los problemas que surgen en varones en crisis que han  dejado de ser ellos mismos para ser un montón de roles que la sociedad demanda.

Tanto ABEJITA como GELU hacen hincapié en  la inteligencia para adaptarse a los cambios o para  pasar papeles en todos los sentidos y aquí me es necesario aclarar el hecho de que hoy no podemos hablar de una sola inteligencia, sino de múltiples inteligencias, por lo  que una persona intelectualmente inteligente, puede no serlo - o mejor dicho no estarlo -  desde el punto de vista emocional. Todos estamos de acuerdo en que los roles están cambiando, pero aún es necesario que los varones - en términos generales - desarrollen más la inteligencia emocional, inhibida por haber vivido siglos sin reconocer que este universo les pertenece también y por lo tanto no es algo privativo de las mujeres.  Los varones podrán hoy cambiar un pañal, hacer las compras del supermercado o cocinar  ¿pero hasta que punto son  capaces de expresar las emociones? ¿no es el ejemplo que MARIA de "Mi pluma de cristal" nos daba, de que hay varones que rompen una relación amorosa por teléfono, SMS o correo una señal de que aún hay mucho camino por recorrer?
 

Continuamos el próximo domingo

 

Sunday, June 19, 2011

La nueva masculinidad (1)




En la cultura popular circulan infinidad de chistes feministas (aquí hay algunos ejemplos) que desvalorizan al varón y lo presentan como un inservible, que no piensa, o que es un debilucho etc. Pocas veces nos ponemos a pensar que esos varones han sido criados y educados por madres. En estos tiempos en que las mujeres en nuestra civilización occidental buscan la igualdad con el hombre y su independencia socio-económica y que en esa búsqueda más que afianzar su propia femineidad - y desde allí ejercer su poder- en muchos casos se han pasado de roscas, imitando al varón y convirtiéndose en mujeres "fálicas" es decir, virilizadas. Los varones con este cambio en el tradicional rol de la mujer se sienten desorientados y no es para menos. No es extraño entonces, que en un afán de preservar su poder, lo ejerzan de manera poco adecuada o hasta de forma violenta. Tienen miedo. El miedo nubla la mente. Este hecho no los excusa en absoluto y deben si éste es el caso, solicitar ayuda profesional. Para eso en casi todas las municipalidades o alcaldías existe la Secretaría de Bienestar familiar o de la familia. Pero hoy no me quiero referir a estos casos extremos, sino a los casos en que el hombre desorientado, busca una alternativa para ejercer su masculinidad satisfactoriamente. Porque si la mujer ha cambiado, él tiene también derecho al cambio y a ser comprendido y respetado por ello.

La asignación sexual es genética: salvo excepciones, nacemos con genitales de hombre o mujer. La asignación de roles femenino y masculino es, en cambio, una convención social. Lo que nosotros entendemos por femenino y masculino, cambia de acuerdo a la sociedad en que vivimos y a la época en que lo hacemos. Ya a principios del Siglo XX antropólogos han demostrado, como en el caso de Margaret Mead con los aborígenes de Nueva Guinea, que en otras sociedades los varones asumen ciertos roles que para nosotros serían considerados "femeninos".

Los mandatos sociales masculinos que hasta el momento han imperado en nuestra cultura occidental, son los de proveer, producir, conquistar, competir, ser potente, tomar decisiones, nunca mostrar emociones (si llora es un flojo), no mostrarse vulnerable, etc. Algo así como entre Súperman y Rambo.

Si prestamos atención a como agarramos una beba o un bebé vamos notar que sin darnos cuenta, a la beba la tomamos con los brazos hacia el pecho (hacia lo interno) y al bebe lo sentamos en las rodillas hacia afuera (hacia lo externo). Esto ya nos está señalando algo. O las muñecas que les regalamos a las nenas y las cajas de herramientas que obsequiamos en cambio a los varones. Ni hablar de la ropita rosa para las primeras y celeste para los segundos, que aunque la queramos de otro color es inaccesible en el mercado.

En las próximas entregas profundizaremos un poco más en los roles tradicionales masculinos y veremos que necesita el varón hoy para liberarse de estos estereotipos y vivir su masculinidad de una manera más auténtica.

EL domingo que viene, la segunda entrega.