Estaba yo regresando lentamente y de a poco de mi remoje playero poniéndome al día con los blogs amigos, cuando caigo en el de Aldabra que al mirar pasar la vida, pone una foto de su biblioteca con libros de Astrid Lindgren, la gran cuentista-novelista sueca, nacida en 1907 en el sur de Suecia y fallecida en 2002 en Estocolmo que desata en mi una ola de recuerdos.
El primero de ellos, que fue justamente uno de sus libros -para mí el mejor de toda su producción- el primer libro que leí en sueco, buscando cada segunda o tercera palabra en el diccionario: "Bröderna Lejonhjärta" (Los hermanos Corazón-de-León) escrito en un lenguaje elevado, clásico, bello y con una prosa soberbia, con ilustraciones realizadas por Ilon Wikland. Un libro de esos que quedan dentro de uno con toda su fuerza y su ternura.
Astrid Lindgren tuvo una niñez feliz en la granja donde nació en la que jugó muchísimo hasta los trece años cuando se percató de que ya no podía jugar más, porque la niñez estaba quedandosele atrás. Sus padres Samuel y Hanna se habían amado desde siempre: Con sólo 13 años, Samuel August Ericsson se enamoró perdidamente de
Hanna de Hult, de nueve y, diecisiete años más tarde, en 1905, se
casaron. Tuvieron un primogénito varón, luego a Astrid y posteriormente, dos niñas más.
En 1911 al mismo tiempo que nacía su siguiente hermana, Astrid recibió su primer libro de cuentos de regalo "Blancanieves, calendario navideño para niños" con ilustraciones de Jenny Nyström que leyó con avidez varias veces hasta sabérselo casi de memoria. Tenia 13 años cuando una de sus redacciones fue publicada en el periódico local - Vimmerbytidning-, en el cual comenzó a trabajar al terminar la escuela secundaria como correctora de pruebas. Dos años más tarde, se mudó a Estocolmo en donde estudió mecanografía y taquigrafía. Fue madre soltera a los 18 años, no quiso casarse con el padre del niño y su hijo Lars vivió durante un tiempo con una familia adoptiva hasta que lo recuperó al casarse en 1931 con su -desde hacía dos años- jefe Sture Lindgren con el que tuvo más tarde a su hija Karin para quien inventó inicialmente, el personaje de Pippi Långstrump (Pepita calzas largas).
Recuerdo haber estado con mi hija de tres años y su padre, en la Isla de Gottland donde en Visby, su capital, inicialmente estaba ubicada la casa de Pippi creada a propósito del rodaje de la serie televisiva que lleva su nombre, que quedó como referente (reubicada tres km más al sur) y es tan visitada por los niños de Suecia. Recuerdo también, como mi hija se zambullía en los trigales de la isla y se metamorfoseaba en una espiga más.
Astrid Lindgren fue una gran defensora de niños, mujeres, animales y de otros temas de interés social y ganó varios premios. Sus libros fueron traducidos a unos 95 idiomas y en 2010, se contabilizaron haberse vendido 145 millones de ejemplares. De muchas de sus obras se han hecho también películas y representaciones teatrales.
Nota 1: Foto y datos de WP (Wikipedia)
Nota 2: Hecho este paréntisis memorístico continúo visitando los blogs amigos, ténganme paciencia... es que las neuronas se me acuaron un poco... jejeje
