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Wednesday, August 2, 2017

Hacerse a la mar - 8: Napoléon estuvo aquí (o su campaña de Egipto y alrededores) y la piedra Rosetta - (y4)

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Exposición en la Biblioteca Nacional de Israel en Jerusalén.
sobre la campaña de Napoleón en Egipto, Israel, Palestina y Siria -entonces partes del  Imperio Otomano-  durante los años 1798 a 1801.
 La colección  permanente consta de más de mil documentos auténticos de esa época.
Aquí  les traigo sólo una mínima parte que
publico hoy  tipo chorizo longaniza, por dos motivos:
el primero y principal, para que no se pierda la continuidad temática
 y el segundo, porque  intuyo que esta entrada  no será leída por muchos
 de mis lectores habituales y menos, en verano.


"El astrónomo", grabado por André Dutertre, François Godefroy y Pierre Qudoin;
(Description de l'Égypte, ou Recueil des observations et des recherches qui ont été faites en Égypte pendant l'expédition de l'armée française ) obra de los 167 "sabios", 
la delegación científica  que   acompañó a Napoleón en la Expedición; 
 en total contribuyeron unos 2000 aristas y científicos,  incluidos 400 engrabadores.   
Consta de 23 Tomos,  que se publicaron  entre 1809 y  1829.
200 ejemplares en Edición de Lujo fue destinada a estadistas del mundo. 
Esta obra monumental incluye información sobre arqueología,
 geografía, topografía, botánica, zoología,  gentes y costumbres
 visto todo, desde luego, desde una perspectiva etnocentrista.

El Instituto de Egipto fue fundado en El Cairo por Napoleón en 1798 para  encargarse de llevar a cabo toda la investigación científica. Su primer Presidente fue Gaspard Monge y  Napoleón, el vice. El descubrimiento de la Piedra Rosetta fue fundamental. Como dije antes, Jean-François Champollion (1790-1832),  filólogo y egiptólogo francés  consiguió descifrar la escritura jeroglífica gracias principalmente al estudio de la piedra Rosetta  valiéndose  copias, ya que la piedra estaba en poder de los británicos, que la recibieron como parte del pago para repatriar las tropas francesas. El 17 de Diciembre de 2011 fue incendiado (ver aquí)  a causa de la Revuelta árabe comenzada el 25 de noviembre del mismo año en la que voluntarios entraron en el Edificio en llamas y salvaron de 30 a 40.000 items de los más de 200.000 que conformaban la colección reunida por Napoleón "y equipo". Uno de los  Emiratos árabes Unidos tomó a su cargo la financiación de las renovaciones. Pero lo perdido, perdido  para siempre está, tal como ha sucedido en Irak y Siria actuales,  por lo tanto, quede aquí constancia de mi inmensa  alegría y agradecimiento  por las piezas arqueológicas  preservadas y protegidas en los grandes museos de Europa como el British y el Louvre.


Directiva  firmada por Napoleón Bonaparte y fechada 31-1-1799
relativa a la nominación de los miembros del Divan (Consejo de Notables muslmanes) 
en El Cairo y en las provincias, así mismo con datos de asambleas.



Petición hecha a Bonaparte en árabe  concerniente a  la confiscación de caballos
 a los agricultores y molineros en El Cairo. 
En el documento, la petición está seguida  por una traducción al francés, 
comentarios de Napoleón y la respuesta del General Jacques-Zacharie Destaing.  Fechada 1- 2-1799



Anuncio en árabe informando a los residentes de El Cairo a cerca de
 la Celebración para marcar el fin de las renovaciones en los Nilo-metros
  (Estructuras para medir la claridad y nivel del agua del Nilo) y canales. 
En el reverso del papel, aparece  instrucciones del General Juan Bautista Kléber  
para imprimir 600 copias. Como en otras ocasiones, Napoleón utiliza una celebración local para glorificar su gobierno a los ojos de los locales. Fechada 18-8-1798



Carta del Oficial Pinault a una persona anónima
 describiendo la batalla, conquista y saqueo de Jaffa. 
El informa que "los soldados hicieron una carnicería horrible allí" 
y que "debido al pillaje, los habitantes fueron reducidos a mendigar".
 Fechada, 9-3-1799

Medalla en Bronce de Napoleón Bonaparte, 
hecha por Jean .Bertrand Andrieu, Francia, 1810.


Carta de Thomas Corbette -un rebelde irlandés y devoto protestante
 que se había unido a la Armada Francesa- a Paul Barras. 
 En la carta, Corbette propone establecer una armada judía 
bajo los auspicios de Francia que se establecería en Egipto, como etapa inicial 
a la fundación de un Estado Judío en Palestina. Fechada 2 -2-1799
(Una apelación similar fue hecha por Napoleón a los Judíos del Este 
y fue publicada en un periódico oficial francés durante el Sitio de Acre). 


Carta del General Dominique Martín Dupuy a su amigo Carlo,
 luego de que Dupuy fuera promovido a Gobernador de El Cairo
. En la carta Dupuy describe "la Batalla de las Pirámides" en la que Napoleón
 derrotó a la armada mameluca. Fechada 29-7-1798



Grabado por Dominique Vivant Denon  de la Batalla de Abukir (25-7-1799),
un miembro d ela delegación científica que acompañó a Bonaparte. 
A su regreso a Francia, Denon se convirtió en el Primer Director del Museo del Louvre. 
Esta es la Segunda batalla de Abukir, terrestre, que finalizó con la victoria francesa. 
Y fue la última intervención armada de Napoleón en persona en Egipto.



Copia de un manuscrito antiguo encontrado en una momia, 
grabado por  Dominique Vinat Denon, ilustración en Egipto  1799,
impresión, en Francia, 1802.


Uno de los  adelantos introducidos  por Napoleón en Egipto, fue el de  la Imprenta que Napoleón  consideraba fundamental como herramienta de propaganda. Como pensaba diseminar panfletos en árabe a la población local, puso especial énfasis en conseguir letras árabes que, eventualmente, encontró en el Vaticano, en Roma.  Por eso, llevó todo el equipamiento técnico y experto para tal fin. Además de los panfletos en árabe, en El Cairo, luego de haber sido instalada la imprenta, se imprimieron dos periódicos en francés: "Le courrier de L´Egypte" que proveía información sobre la campaña militar y "La Decade Egyptienne" en donde eran publicados los descubrimientos científicos y arqueológicos.  


Tabla conteniendo el alfabeto Koufi basado en manuscritos árabes del Nilo,  
hallados en la Isla de Rodas. 
Esta tabla aparece en uno de los volúmenes de "la Descripción de Egipto"
 que se refiere al Estado moderno.




Declaración de Cothiar, tipógrafo de la oficina de Imprenta de la Armada de Oriente, 
que fue firmada pro 15 más y que relata la pérdida de equipo técnico perteneciente a la Imprenta durante la retirada de las Fuerzas Francesas de Egipto. 
Fue escrita a bordo de la fragata "La Pallas", 10-8-1801




Carta del Ministerio de Tesoro a Jean Joseph Marcel, cabeza de la Imprenta Imperial en Paris, pidiendo informes a cerca de la venta de tipos de impresión en árabe y su re- adquisición después de la re captura de El Cairo, abril-mayo 1800. 


Carta de Max Caffarelli a Duboy-Laverne, Director de la Imprenta  de la República, 
implorándole que procediera a la producción de letras arábigas. París, 31-3-1798



Carta del General François- Étienne de Damas a miembros del Comité de Aprovisionamiento en Alejandría, siguiendo las órdenes del Comandante Supremo Gral Kléber, con el fin de obtener lugar para el equipo de la imprenta en el barco, antes de la evacuación de Egipto. Esta evacuación no se produjo. Fechada Cairo, 28-2-1800



Mapeo y cartografía francesas:  Geógrafos bajo las órdenes del Coronel Pierre Jacotin, durante la campaña de Napoleón, produjeron detalladas observaciones que reprodujeron en 47 mapas detallados utilizando métodos de mapeo moderno, fueron publicados en París en 1818.  Los lugares  en los  mapas eran  indicados en árabe y francés.



Mapa gral de Egipto.  Impreso en Paris., 1818


Carta de Bonaparte al General Jean- Andoche Junot. La carta contiene las órdenes de marcha dadas por Napoleón. También, las órdenes al cuerpo de  Ingenieros Oficiales para que tomen las medidas de las distancias  durante la marcha.Este era el método usual de los francesas para recolectar información topográfica.  El Cairo, 15-9-1799

Carta del General Alexander Berthier 
al Director de la Imprenta en París Jean Joseph Marcel
pidiéndole su participación´en las reuniones concernientes
 a la edición de los mapas de Egipto, incluyendo discusiones 
a cerca de nuevas formas de transliteración de letras árabes
 para las cuales no existía paralelo en francés. 
Estas reuniones tuvieron lugar después del regreso de Egipto.
París, 22-12-1802


Carta del General Alexander Berthier al Prefecto de la Marina de Toulon 
a cerca de los arreglos por parte del Ingeniero y Geógrafo Pierre Jacotin 
y su Expedición en Egipto. Después de llegar a Egipto, Jacotin estuvo a cargo de la Topografía y el mapeo de Egipto y Palestina.
 Esta información sirvió como base a los mapas impresos de la región.
París, 28-2-1801



Mapa de Jacotin Nro 44 del área de Jaffa y Jerusalén. 
Impreso, París 1818



 Borradores de dos cartas de felicitaciones  del General  Kleber ,
 una para Conté -cabeza del Taller Mecánico- 
y la otra para Champy -a cargo de la producción de pólvora-
Con la pérdida de la Batalla Naval de Abukir el 1-8-1798, 
la Delegación Científica perdió casi todo su equipamiento. 
Gracias a  su talento excepcional Conté tuvo éxito presentando soluciones alternativas,
 las cuales permitieron ala delegación continuar con sus actividades. 
Egipto, 1798 



Carta del General  Dugua al General en Jefe Bonaparte reportando el brote de peste 
en su División.  En un apéndice firmado por Napoleón, este pide más información 
al Médico en Jefe René-Nicolas Dufriche Desgenettes. 
La peste bubónica se cobró miles de víctimas dentro de la armada francesa.
 Damietta, 3-11 de Enero, 1799

Carta del General Británico Hutchinson al Comandante Supremo General  Menou
concerniente  al manejo de los artefactos arqueológicos, 
particularmente  "la Piedra Rosetta".  Precondición británica (ergo precio pagado por los franceses) para la repatriación de las tropas francesas en barcos de la Flota británica.
Alejandría, 5-9-1801




Dos medallas: una del matemático en inventor de la geometría descriptiva Gaspard Monge por André Vauthier Galle, y la otra de Claude Louis Berthollet, físico y químico y uno de los padres fundadores de la química moderna  por Eugene André Oudiné. 
El matemático y el químico encabezaron la delegación científica
 y eran cercanos a Napoleón. Francia, circa 1850


Copia de la lista de miembros de la Delegación de la Comisión de Ciencias y Arte ,
todos académicos en el Instituto de Egipto. El documento incluye también una lista completa de las Fuerzas Francesas y el equipamiento desplegado durante la Campaña de Egipto. 
La lista original fue preparada en la víspera de la partida de Toulon el 17- 5-1798.
París, 11-5-1826


Grabado por Dominique Vivant Denon de la Esfinge 
a la entrada  de la Gran Pirámide de Menfis.
 Ilustración en Egipto, 1799. Impresión en Francia, 1802



Parte de la Exposición:   "Napoleón estuvo aquí"   1798-1801,  
con más de mil documentos en  la Biblioteca Nacional de Israel, en Jerusalén.

Nota: las  fotos las tomé yo con mi móvil y muy mala iluminación.


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Cinco años después del fin de la Campaña Napoleónica en Egipto y alrededores, en 1806,
 F. R.  de Chateaubriand  realizaría su "Itinerario de Paris a Jerusalén" 
sobre el cual escribí esta entrada. 


Itinerario de ida y vuelta de F.R. de Chateaubriand, 1806




Monday, March 16, 2015

Mesopotamia entre el Tigris y el Eufrates (1) El descubrimiento de Asiria



Mesopotamia entre el Tigris y el Éufrates –Asiria (2.500 -605 a EC: antes de la Era Común)-en el actual Irak,  está siendo arrasada, aniquilada  (tanto personas como antigüedades arqueológicas, invaluables tesoros de nuestro acervo cultural) de forma despiadada, cruel y sin sentido,  por los terroristas de ISIS o  del autoproclamado EI (Estado Islámico)  que han fijado “capital” en Mosul,  la antigua Nínive, en donde se encontraba, entre otras cosas,  la supuesta tumba  del  profeta Jonás, el de la ballena ¿se acuerdan?.  Conviene entonces -me parece-   tener presente esa parte de la Historia para dimensionar en su justa medida lo que está ocurriendo hoy. Por eso, los invito a un recorrido en el tiempo hacia ese pasado.  

Durante  el siglo XIX gran parte del  Medio Oriente  estaba dominado por el  Imperio Otomano, con su capital en Constantinopla (actual Estambul).  Viajar entre las ciudades era muy complicado y muchas veces peligroso,  existían  focos de rebelión contra la autoridad otomana,  salteadores de caminos, etc. La Asirología no existía aún, ni se habían descubierto todavía palacios  o templos asirios, tampoco se había descifrado la escritura cuneiforme:




No era  esta región un lugar para el turista ocasional, pero si   se arriesgaban a viajar  a  Medio Oriente personas que  sabían que allí se encontraban enterradas las ruinas de  Antiguas  Civilizaciones,   tomando como punto de partida las historias relatadas en la Biblia; o aquellas personas que tenían algún otro interés puntual.  Me he referido específicamente  en   De amores y relaciones  al viaje que realizó al Medio Oriente en el año 1806,  François René de Chateaubriand que mencionó en sus Memorias de Ultratumba,  pero  que relató en detalle en su libro “Itinerario de Paris a Jerusalem”   (publ. en 1811). En el caso de Chateaubriand,  su interés estaba centrado en conocer la cuna del Cristianismo algo que se debía a propósito de la publicación de su libro  "El genio del  Cristianismo",  cuatro años antes. (Para mí bastante plomo,  por no decir plomo atómico, pero  él estaba feliz con sus dos tomos y en la época fue muy bien recepcionado).

Ahora les voy a relatar la historia de un hombre llamado Austin Henry Layard (1817-1894)  conocido por sus  excavaciones de Nimrod y Nínive. 



Layard que era descendiente de hugonotes franceses, luego que una  esmerada educación cosmopolita,  consiguió a los 16 años trabajo en la oficina de un abogado en donde comenzó  a interesarse por  lo todo  antiguo. Enseguida de recibirse de abogado  en 1839 se dirigía a trabajar en Ceylón  pero nunca llegó a su destino, es que  tuvo  una “pequeña” desviación  por curiosidad - ya que andaba por la zona- , léase,   por las regiones más  inhóspitas del Medio Oriente, algo   que cambió su vida de forma radical, para empezar,  se convirtió   en un agente itinerante  a las órdenes de la Embajada Británica en Constantinopla, por ese entonces   Layard tenía 28 años, y como  además de su excelente educación gozaba de muy buena  salud,   gran determinación,  una extraordinaria  habilidad para comunicarse y negociar tanto con  árabes como  con turcos y su espíritu de aventura era insaciable;  todas éstas   cualidades y habilidades  para ser un buen arqueólogo según los  estándares de la época, se convirtió, sin dudarlo,  en arqueólogo. Más adelante Layard sería también político, diplomático,   caballero de la Orden del Baño  y  Consejero Privado del Reino Unido. Pero por ahora, era un arqueólogo apasionado, temerario e incansable.

Layard descubre Nimrod:

 Layard  a principios de noviembre de 1845 con herramientas que hizo  o adquirió en secreto (para evitar  celos y envidias)  se subió a una balsa  con el pretexto de ir a cazar jabalíes y “aterrizó”  cerca del gran Monte de Nimrod  y al día siguiente comenzó las excavaciones (empleando miembros de una tribu local) en unas pocas horas había comenzado a descubrir paredes y paneles  con baldosas de piedra escritas en cuneiforme o esculpidas  que pertenecían   a un Palacio y a un Templo.  En los próximos cuatro meses descubrió  una serie de habitaciones esculpidas.   La técnica de excavación era  simple una vez que una baldosa esculpida era encontrada, el tema era encontrarla y Layard era un genio para eso.  Las paredes del palacio original eran de ladrillos de barro secados al sol,  que caían  a tierra una vez que habían sido expuestos a  las inclemencias del tiempo,  pero los paneles de piedra de 2, 5 metros  o más, se mantenían en el lugar con tierra delante y detrás y no se encontraban  demasiado profundos. Layard excavó en Nimrod el palacio de Ashurbanipal II (883-859 a EC). Aqui descubrió la famosa Biblioteca de Ashurbanipal con unas 22.000 tablillas en escritura cuneiforme,  ambas estatuas estaban colocadas a la entrada del Templo de Nimrod como celosos custodios con la intención de proteger su entrada  contra las fuerzas malignas. 


Reconstrucción publicada por Layard de la sala de Trono de Ashurbanipal en Nimrod 



A todo esto, El cónsul británico Sir Stratford Canning (su jefe y proveedor de fondos), estaba en Constantinopla gestionado  el permiso oficial para la continuación de las excavaciones  y el transporte a Inglaterra de las obras. Las autoridades otomanas se lo  otorgaron porque no estaban interesadas en  conservar las piezas halladas, preferían cobrar los  impuestos por cada obra llevada, como hacían con las concesiones sobre  extracciones de las minas. Layard se enfrentó a serias dificultades durante sus trabajos dada la enorme cantidad  de las obras excavadas y los pocos medios económicos con los  que contaba. Otra dificultad  que tuvo fue por   el gran tamaño de algunas obras y el peligro de la navegación hasta el puerto de  Bashra,  otra dificultad era  la escasez de barcos que salían de allí a cualquier parte del mundo.  Layard fletó todo lo que pudo para Londres, que hoy felizmente podemos visitar  y estudiar en el  Museo Británico, pero  mucho quedó atrás.  (Canning logró que el Gobierno Británico  se hiciera cargo financieramente y el Museo Británico reintegró  todos los desembolsos previos de Canning y Layard pasó a ser, entonces,  agente del Museo.   Layard recibió orden del Museo de  hacer dibujos de todas las esculturas, copiar  todas las inscripciones, fletar para Inglaterra todo lo que pudiera y lo que no, enterrarlo de nuevo para que no cayera ni en manos de saqueadores   ni de competidores que eventualmente no respetaran  los acuerdos entre ellos que se habían dividido las zonas de excavación.



                                                           Ashurbanipal II (883-859 aEC) de Nimrod
                      El Rey sostiene en su mano izquierda un cetro, símbolo de autoridad.
         Extiende la mano derecha con el dedo indice y el pulgar como si hiciera un chasquido, que era un gesto de respeto y ruego a los símbolos de los 5 dioses: 1- Ashur, dios supremo  (casco con cuernos) 2- Shamash, el dios del sol, (un disco con alas)  3- Sin, dios de la Luna (Luna en cuarto creciente) 4- Adad, dios de las tormentas ( dos rayos unidos) y 5- Ishtar, diosa del amor y la guerra (una estrella dentro de una circunferencia). 

Layard descubre un Palacio más  y un Obelisco negro:

Layard descubrió (1846-7)  el Palacio de Tiglath-Pileser III (745-727 aEC).  Descubrió también el obelisco negro de otro Rey,  Shalmaneser III (858-824 a EC),  un monumento independiente, con inscripciones talladas en cuneiforme por los cuatro costados, invaluable, para el desciframiento de la escritura cuneiforme (Ya se habían descifrado los jeroglíficos egipcios por Champollion y Young por los años 20 del S. XIX).   


            Estela de Tiglath-Pileser III 


                                                                      Obeslisco negro.

Layard descubre Nínive:

Layard también excavó  el monte de Kukunjik en Nínive (que los franceses  habían tratado de excavar pero  sin éxito)  y Layard lo logró por  tener un conocimiento profundo de cómo estaban ubicados los edificios en Asiria.   Los antiguos  asirios  antes de edificar, construían una plataforma  o una masa sólida bien compacta de ladrillos de barro secados al sol  unos 9 a 12 metros por encima del terreno sobre el cual edificaban.   Por eso,  las zanjas de excavación tiene que ser abiertas a este nivel y no más profundo,  continuadas luego en direcciones opuestas,  siguiendo la dirección de la plataforma.   Así fue como Layard descubrió  en unos pocos días el que pudiera ser el mayor de todos los palacios  asirios:  el que fue construido por Senejerib (704-681 a EC).  Como no se podían hacer más zanjas porque  había que remover demasiada tierra,  Layard  decidió cavar túneles a lo largo de las habitaciones dejando la tierra en el centro, haciendo  cortes verticales  de tanto en tanto para proveer los túneles de luz y  aire.

En 1847  Layard no tenía ya más dinero con el que seguir excavando por lo que regresó a Inglaterra, dejando guardianes de los lugares para evitar saqueos.  Layard publicó en 1848 su opus magnum:  “Niniveh  y sus restos”  Tomo 1 y Tomo 2,  que aseguró  el interés por el público mientras que el Imperio Británico se iba retirando de esos lugares.  

En 1849 Layard regresa a Mosul   acompañado  del artista Fredrik Cooper para hacer los bocetos  y él  retoma  el trabajo en el palacio de Senejerib  de donde extrajo  en total cerca de  2000 millas (3.218,7 km) de paredes esculpidas. Además encontró la biblioteca de Ashurbanipal (668-627 aEC) nieto de Senejerib.  Luego de la partida de Layard, otros arqueólogos continuaron excavando.

Razzam descubre el Poema Epico de Guilgamesh:

Continuador de Layard  el arqueólogo primero nativo asirio: Hormuz Rassam (1826-1910) conocido por haber hallado las tabletas de la Epopeya a Guilgamesh.   Para asegurar  que  los trabajos no se interrumpieran, se creó en Londres  El Fondo para las  Excavaciones Asirias. 
                                                                          Gilgamesh



Botta descubre  Dur-Sharrukin, el palacio de Sargon II:




 Por su lado los franceses  hicieron otro tanto, el cónsul francés en Mosul  Paul Emile Botta (1802-1870), también arqueólogo, descubrió el Palacio de  Sargón II (722-705 a EC)  llamado Dur-SharruKin (Literalmente la Fortaleza de Sargón)  en la actual Khorsabad,  que fue capital del Imperio Asirio en los tiempos de Sargón II. Las obras  excavadas se encuentran hoy en el Museo de El Louvre, por ej.
estos  Toros alados con cabeza de hombre del Palacio de Sargon II (710 a EC). La cosecha francesa incluye una pérdida de obras a causa un ataque de  rebeldes y sicarios  que provocó el naufragio en el Tigris de parte de las balsas que llevaban la carga para Francia.  Botta creyó  que había descubierto Nínive y así dio a conocer en su momento sus descubrimientos.


Sargón II con un Dignatario

 En 1855 la era de las excavaciones asirias grandiosas llegó a su fin. Lo que hoy sabemos de  estas antiguas Civilizaciones se lo debemos al  tesón de estos intrépidos descubridores.


Continúa  aquí.... ¿Qué pasó con algunas de las obras  que quedaron in situ?  


Fuentes:


Reade, Julian "Assyrian Sculpture",  Ed British Museum Publ., London, 1984
Starr, Chester G.  "A history of the Ancient World", Oxford University Press, UK, 1978
Kenyon, Kathlen Archaeology in the Holy Land, Methuen co Ltd, London, 1979.
Cornfeld Gaalyah, Archaeology of THe Bible, Adam &Charles Black, London 1977.
Páginas de WIKIPEDIA  en inglés y español enlazadas en el texto.

Las imágenes son o del libro del Prof. Reade, escaneadas, o de Wikipedia.

Wednesday, December 4, 2013

Colofón: Relaciones sentimentales como meta-texto o amores de la vida real que se entrecruzan con “La estafeta romántica” de Benito Pérez Galdós

Con  “La estafeta romántica”, Episodios Nacionales Serie 3, 26, de Benito Pérez Galdós (BPG) se entrecruzan varias relaciones sentimentales de la vida real de una forma o de otra, casi diría yo que dialogando con ella. Una especie de meta-texto que está presente para el lector  capaz de leer entre líneas y que nos ofrece una panorámica,  incluso internacional, de relaciones amorosas a fines del Siglo XVIII y primera mitad del  XIX, relaciones, dentro de las que se cuentan  las propias del autor, sin decir, diciendo. Relaciones  en las que  seguramente BPG meditó mucho e incluso, podría suponer, que comparó con las que describió en su obra y que tan bien reflejan  (Entradas uno y dos) la alta sociedad burguesa española de esa época.



La primera de ellas es la de  José Mariano Larra y Dolores Armijo: “Suicidado…. por despecho amoroso de la rabia que le dieron los desdenes de su amante, la cual era casada”  (sg Maria Tirgo en Carta I) y que  “Se mató por contrariados amores con una casada: ¡qué abominación!” (sg Juana Teresa, Carta II). Carta ficticia de Miguel de los Santos, escrita en realidad por Pilar adosada a  XI: “¿Y ella?” “por huir del pecado, había surgido la espantosa tragedia”.  Sin embargo Demetria  considera "que el difunto suicida -Larra -era un hombre que con sus propios pensamientos, como la cicuta, se amargaba y envenenaba la vida (según lo  cuenta su  tía Maria Tirgo en Carta IV). El suicidio de Larra va a ser un leitmotiv en La Estafeta, apareciendo en varias cartas y del cual se habla desde distintas perspectivas, pero siempre reprobándolo y temiendo alguno de los personajes (Pilar,  Valvanera, Demetria) que  otro personaje,  Fernando, se suicide, cosa que él deja claro en Carta V al cura Hillo que no desea hacer  ni es una opción válida para él, claro que el muchacho tendrá que elaborar su duelo por el amor perdido.  De hecho,  toda la Estafeta comienza una semana después del suicido de Larra.

En Carta VII incluso, Fernando sueña con Larra, quien se le aparece y le dice --_“debemos matarlas a ellas (a las mujeres)  y a nosotros no” “¿Qué culpa tenemos nosotros de sus traiciones?”.

Cómo es sabido (Ver texto de Carmen de Burgos) si bien es cierto que Dolores no fue el primer amor de José Mariano Larra -que incluso estaba casado desde 1829 con Josefa (Pepita) Wettoret,  con la cual tuvo tres hijos, que abandona en 1933 o 34- la relación sentimental entre ambos dura desde 1832 hasta la muerte de Larra el 13 de Febrero de 1837, momentos posteriores a que ella haya ido a su casa a pedirle que le regresara las cartas. Dolores Armijo estaba casada con José Cambronero  que había sido destinado a un alto cargo gubernamental en las Filipinas, con quien desea volver a reunirse después de la separación de los cónyuges motivada por el escándalo. El barco  nunca llega a destino, naufragando en altamar. No hubo sobrevivientes.

Otra relación que también está presente es  la  de Goethe  y Charlotte Kestner, (reflejada en los personajes de Werther y Lotte). En la obra de Goethe “Las desventuras del Joven Werther”   en el enamoramiento  del personaje Werther por Lotte que está por casarse con Albert, 11 años mayor que ella, Goethe ha puesto mucho del amor juvenil  que él sintió por Charlote Buff Kestner, una mujer  que conoció en un baile que organizó la tía  abuela de Goethe en 1772 en  Wetzlar, Alemania. A pesar de que en el baile Carlotte bailara mucho con Goethe,  no mostró,  al parecer, interés sentimental en él y poco después se casó con Johann Ch.  Kestner, un diplomático   y coleccionista de arte. Cortés y valiente,  Goethe,  les regaló los añillos de boda y  acto seguido se puso a escribir el libro de “Las desventuras del Joven Werther”, el escritor tenía entonces, 24 años.    Según se dice, Goethe se ha arrepentido en su vejez de haber escrito ese libro.  Lo interesante aquí, es el suicido simbólico de Goethe a través del suicidio de su personaje. En cierta medida podemos decir, que la escritura de esta obra, en su momento, fue terapéutica para Goethe, (no  así para los muchos jóvenes románticos que hubieran seguido el ejemplo de lo que se llamó “el efecto Werther”, suicidándose  por un fracaso sentimental).  Goethe sublima en  la obra cualquier impulso hacia ese sentido que, como joven despechado y dolido, pudiera haber tenido.


F-R. de Chateaubriand y Mme Récamier: Chateaubriand es mencionado como parte de la copiosa literatura que leen Demetria y Gracia, esta última  cuenta  a Fernando que leyó “Atala”, y luego leerá también “Los Mártires”, dos obras de François-René  de Chateaubriand (Papelito adjunto a Carta XVIII). Ambos,  F-R.  de Chateaubriand y Mme J. Récamier son mencionados también porque Juana Teresa encontró papeles de ellos en el archivo de Dn Beltrán (Carta II).  El vizconde de Chateaubriand se casó de muy joven, a los 24 años, con una amiga de su hermana  Lucile, Céleste Buisson de La Vigne,  noble, rica -que luego perdió (por culpa del tío) su fortuna-  y huérfana,  más por presión de sus hermanas  Julie y Lucile que por amor, en realidad él en esa época no estaba bien anímicamente, según queda reflejado en sus “Memorias de Ultratumba”.   Un año después, en 1794, cuando su familia estaba siendo encarcelada y decapitada, partió apresuradamente  al exilio, solo, por aprox. unos 12 años, lo que de por sí impidió que  ambos cónyuges se aprendieran a conocer y  ambos, en realidad,  no podían ser más diferentes, más dispares en  gustos, forma de pensar y caracteres. Sin embargo, Celeste  le quería, pero  era incapaz por su temperamento práctico y muy concreto,  de llegar a entender a su marido en lo profundo. Hay una anécdota en “Le Cahier Rouge” –Parte del libro de Memorias y cartas de Mme de Chateaubriand, Jadis et Naguère, Paris, 1929-  una anécdota que relata con ternura pero que refleja los sobresaltos a los que su marido la sometía.   François-René de Chateaubriand se había opuesto tenazmente a Napoleón, a partir del asesinato del Duque de Enghien en 1804,  incluso, había renunciado ante M. de Talleyrand, el entonces  Ministro de Relaciones Exteriores,  su reciente nombramiento como Ministro en La Rep. de Valois, (Suiza). En el año 1814, M. de Chateaubriand -cuenta Céleste- estaba escribiendo su folleto “De Buonaparte et des Bourbons”, si este escrito caía en manos de las autoridades, la sentencia sería, sin duda, dice ella, la guillotina. A pesar de ello, F-R. de Chateaubriand, era muy negligente para esconderlo, razón por la cual ella velaba por su resguardo: “seguido ocurría que cuando él salía, lo olvidaba sobre la mesa (…). Y yo estaba en trances mortales, así que agarraba el manuscrito y me lo metía en la ropa. Un día atravesando Les Tuilleries, me doy cuenta de que no lo tengo más y estando bien segura de haberlo sentido al salir de casa, no dudo de que lo perdí en el camino; veo el escrito fatal caer en manos de la Policía y M. de Chateaubriand arrestado, literalmente me desmayo  en medio del jardín, me asiste buena gente, inmediatamente me conducen de regreso a mi casa de donde no me había alejado mucho. Qué suplicio subiendo la escalera, yo flotaba en un pavor que era más bien la certeza  esa (de haberlo perdido) y a la vez,   quería tener una vaga esperanza de haberme olvidado el folleto en casa!. Al acercarme al cuarto de mi marido, me siento nuevamente desfallecer, entro al fin: nada sobre la mesa, me acerco a la cama, toco primero la almohada, no siento nada,  la levanto, veo el rollo de papel: el corazón me bate fuerte cada vez que  pienso en ello. Nunca sentí una alegría mayor en mi vida. Cierto, puedo decirlo sinceramente,  no hubiera sido mayor la alegría si hubiera sido yo la que estaría al pie de la Guillotina, porque en realidad era alguien que me era más querido que yo misma  a quien veía en ese peligro mortal” (Trad mia, Op. Cit.  P 53 y 54.-  F. René de Chateaubriand también refiere algo de este episodio en sus “Memorias de Ultratumba”) 

Volviendo a F-R. de Chateaubriand, tuvo  varias amantes, sí,  entre las que se cuentan Mme Custine (en un breve romance, de quien también existe un libro  con sus Cartas),  Mme Pauline de Beaumont que fue a morir de tuberculosis en sus brazos a Roma, cuando él era Embajador allí,  en 1804, a quien no sólo cuidó hasta su muerte, también vendió muebles para pagar su entierro; Mme  Natalie de Noailles (con quien se encontró en España a su regreso del viaje a Tierra Santa, Egipto, Turquía y Grecia y del casi naufragio en Lampedusa), etc,  pero la mujer que lo acompañó  siempre -la que fue el amor de su vida-  sin lugar a dudas,  fue Mme Récamier, a quien conoció en casa de Mme  Staël ,  durante una breve visita  suya en 1801, pero que  16 años más tarde  volvió a encontrar y desde entonces, fueron inseparables  por casi 30 años (salvo cuando ella se fue a Roma, un año y medio). Mme  Juliette Récamier era capaz de entender en lo profundo y transitar las oscuras y atormentadas celdas del alma  de F-R. de Chateaubriand, y ella como nadie,  era capaz de calmar sus ansiedades en una época extremadamente convulsa e inestable políticamente,  en la que el terror era moneda corriente y nadie mejor que Mme Récamier también, para valorar sus escritos, porque es cierto, Mme de Chateaubriand, si bien contribuyó  con su marido a fechar ciertos eventos puntuales, nunca leyó, por ejemplo,  sus “Memorias de Ultratumba”. Y así, Mme Récamier y R-F. de Chateaubriand se visitaron a diario hasta el fin de sus días, ella  casi ciega por cataratas mal operadas, él hemiplégico.

Espronceda   nombrado en la carta adjunta a Carta XI y el no dicho romance con Teresa, pero  por muchos harto conocido y  del cual se desahoga en su Canto a Teresa. Un romance pasional pero prohibido y condenado severamente por la sociedad de la época, incluso de forma muy cruel.

Y por último,  no podemos obviar la propia vida del  autor: Benito Pérez Galdós y sus mujeres: aunque fuera soltero toda su vida, mantuvo sin embargo, largos romances  por ejemplo,   con  Lorenza Cobián de la cual hasta tuvo una hija,  con Concha Ruth Morell,  que visitaba en Santander, primero y luego  incluso llegó a mudarse allí,  y con  la Condesa Emilia Pardo Bazán con quien tuvo, al parecer,  un romance de  más de 20 años.



Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda  desde su blog La Acequia.   ©  Myriam Goldenberg


Saturday, January 26, 2013

De defenestraciones y otras nimiedades



Todo el mundo recuerda la sangrienta Revolución Francesa y el reino del terror que le siguió para dar vuelta el  Antiguo Régimen e instaurar la democracia (¿?). Testigos y supervivientes de ella han dejado innumerables  testimonios -tal el caso de François-René de Chateaubriand en sus Memorias de Ulratumba- pero  pocos recuerdan las famosas defenestraciones de Bohemia. Es que  los checos, los políticos que no les gustaban....plin, plan, plung: ¡Los tiraban por el balcón!.  Por lo menos hubo tres, dos en Bohemia: Una en 1419, otra en 1483,  la tercera  en Praga en 1619, y una posible 4ta en 1948, digamos que para no perder la costumbre. Para los detalles aquí les dejo el enlace de San WIKI. Pero como no van a ir a él, les cuento así rapidito la tercera en Praga, la que parece ser que legó el  memorable nombre de: "defenestraciones de Praga" y que resultó en un hecho tragicómico después de todo: trágico porque fue el detonante de la Guerra de los treinta años que azotó a Europa, o por la que Europa se azotó a si misma,  y cómico porque verán: Como la aristocracia bohemia que era en su mayoría protestante, estaba en desacuerdo con la elección de Fernando II de Habsburgo, duque de Estira, como rey de Bohemia (un católico recalcitrante que hacía penar a los protestantes) éstos se sublevaron y dijeron "papito, hasta acá llegamos", capturaron  a dos de los gobernadores imperiales y los arrojaron por las ventanas  del castillo de Hradcany, con tan buena suerte para los gobernadores, que  cayeron sobre  una montaña de excrementos que había en la fosa del Castillo y hete aquí que ambos sobrevivieron al bautismo en la mierda y uno de ellos  hasta fue nombrado por el Emperador con el título nobiliario de Von Hohenfall (trad lit: Caído desde lo alto).

No me van a decir que los checos no tienen estilo ¿O si?.

Me recordó esta historia  la entrada que publicó Pedro en La Acequia, en estos días pasados  y que enlazo aquí.  

    
Nota: Las otras nimiedades se las cuento otro día ¿Vale?
Foto: de Wikipedia de la  primera defenestración en 1419.