Saturday, January 26, 2013

De defenestraciones y otras nimiedades



 Todo el mundo recuerda la sangrienta Revolución Francesa y el reino del terror que le siguió para dar vuelta el  Antiguo Régimen e instaurar la democracia (¿?). Testigos y supervivientes de ella han dejado innumerables  testimonios -tal el caso de François-René de Chateaubriand en sus Memorias de Ulratumba- pero  pocos recuerdan las famosas defenestraciones de Bohemia. Es que a los checos, los políticos que no les gustaban....plin, plan, plung: ¡Los tiraban por el balcón!.  Por lo menos hubo tres, dos en Bohemia: Una en 1419, otra en 1483,  la tercera  en Praga en 1619, y una posible 4ta en 1948, digamos que para no perder la costumbre. Para los detalles aquí les dejo el enlace de San WIKI. Pero como no van a ir a él, les cuento así rapidito la tercera en Praga, la que parece ser que legó el  memorable nombre de: "defenestraciones de Praga" y que resultó en un hecho tragicómico después de todo: trágico porque fue el detonante de la Guerra de los treinta años que azotó a Europa, o por la que Europa se azotó a si misma,  y cómico porque verán: Como la aristocracia bohemia que era en su mayoría protestante, estaba en desacuerdo con la elección de Fernando II de Habsburgo, duque de Estira, como rey de bohemia (un católico recalcitrante que hacía penar a los protestantes) éstos se sublevaron y dijeron "papito, hasta acá llegamos", capturaron  a dos de los gobernadores imperiales y los arrojaron por las ventanas  del castillo de Hradcany, con tan buena suerte para los gobernadores, que  cayeron sobre  una montaña de excrementos que había en la fosa del Castillo y hete aquí que ambos sobrevivieron al bautismo en la mierda y uno de ellos  hasta fue nombrado por el Emperador con el título nobiliario de Von Hohenfall (trad lit: Caído desde lo alto).

No me van a decir que los checos no tienen estilo ¿O si?.

Me recordó esta historia  la entrada que publicó Pedro en La Acequia, en estos días pasados  y que enlazo aquí.  

    
Nota: Las otras nimiedades se las cuento otro día ¿Vale?
Foto: de Wikipedia de la  primera defenestración en 1419.

                                                   

15 comments:

andré de ártabro said...

Muy bien documentada y contada de forma magistral ,.
Me suenan también las Campanas de Huesca, ahí ( en Huesca algo debió de pasar.
Besos.

m.p.moreno said...

¡Qué recuerdos! Sí, así es, Myriam y así lo cuentan los guías turísticos de Praga junto con las maldades y tropelías que cometió el impuesto rey de los Habsburgo.
Mi cariñoso abrazo :)

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Teniendo en cuenta la poca higiene que tenía le gente de la época, hasta debió resultar gratificante caer encima del estiercol ;)
Un beso.

Tracy said...

`Qué asco!

Paco Cuesta said...

Nunca se gana una guerra.

TORO SALVAJE said...

Estilazo el de los checos.
Conocía esa historia de cuando estuve en Praga.

Manuel López Paz said...

Menos mal que el título fue caído desde lo alto...porque imagina que hubiese sido caído en el estiercol (o lo otro...)

Besote

Abejita de la Vega said...

Los libros de Historia chorrean sangre. Defenestración, qué palabra tan fina para tamaña barbarie.

Besos

Katy Sánchez said...

Si es que nuestra raza, nos llamamos civilizados y hay que ver lo burros que somos. No sé si tenemos enmienda. Creo que no. Tal vez sea cuestión de genética.
Bss

Merche Pallarés said...

Las heces les salvaron, ja,ja,ja... Besotes, M.

guillermo elt said...

Más vale ser salvado
por un montón de mierda,
que muerto por una belleza.

De todas formas, no deja de ser una barbarie de la incultura de los pueblos... que digo yo... jajajajaja

Besicos Muchosssssss

amelche said...

Me acuerdo de que, cuando estuve en Praga este verano, nos enseñaron la ventana del castillo por donde los defenestraron. :-)

Aristos Veyrud said...

Casi siempre el poder y las excretas se complementan de maravilla.
Un abrazo Myr!!!

LA ZARZAMORA said...

Cuando estuve en Praga me contaron la anécdota (aunque nunca de manera tan divertida).
Aquí en París hubo también un sin fin de defenestraciones con el caso de Télécom.

Una colega mía se suicidó así tras dar a luz a su primogénito.

Mientras sea para revolucionar sistemas, GO!!!


Besitos, Myr.

Pedro Ojeda Escudero said...

¿Cuántos gobernantes merecerían acabar arrojados sobre excrementos? No des ideas...
Besos.