El Anatomista, es una novela histórica escrita por el Psicólogo y novelista, Federico Andahazi ( Buenos Aires, 1963) ganadora del Premio de la Fundación Fortabat en 1997 y muy a pesar de Doña Amelia Lacroze de Fortabat (Empresaria, millonaria y filántropa, dueña de la Cementera Loma Negra y un largo etcétera) quien trató -dicen las malas lenguas- de anular el premio, cosa a lo que el jurado enfurecido se negó en su totalidad rotundamente, por lo que la agraviada Señora hizo entonces publicar en varios periódicos su descontento: "porque esta obra no enaltece el espíritu humano". Además, de un "hasta aquí llegamos con el Premio" que desde 1985 otorgaba anualmente la suma de 15.000 dólares estadounidenses al ganador, porque con rabia decidió ella que no habría en lo sucesivo más premios suyos a una literatura que consideraba indigna con un jurado independiente que se negaba a acatar su voluntad. Y todo ¿por qué? Lo veremos a continuación, amigos.
Andahazi en una prosa cuidada nos relata la vida novelada del médico y anatomista italiano Mateo Realdo Colón quien efectivamente vivió en el Siglo XVI, escribió "De re anatomica" (cuya publicación en 1558 fue impedida por el Tribunal de la Santa Inquisición y de cuya obra hoy se encuentran dos ejemplares uno en la Biblioteca de Nueva York y otro en la Biblioteca de Medicina de Washington. Este anatomista descubrió el circuito pulmonar (1) y también descubrió el clítoris -como órgano de placer- en la mujer al que denominó "amor veneris", y según Andahazi lo llamó también "su América" tal como Cristóbal Colón "descubrió" la otra.
"El anatomista, extraviado en su propia euforia, había encontrado la llave del amor y del placer. No se explicaba de qué modo aquel dulce tesoro había pasado inadvertido durante siglos, no comprendía como generaciones de sabios, de anatomistas de Oriente y Occidente, no habían visto jamás aquel diamante que se advertía a simple vista, sólo corriendo las carnes de la vulva."
"Oh mi América, mi dulce tierra hallada" apuntó el anatomista [...]
Op.cit. Pgs 123/4
Notas:
(1) El descubrimiento del circuito pulmonar - descrito en el Libro XV de De re anatomica- que allanó el camino para el descubrimiento de la circulación por parte de William Harvey años más tarde. En la tradición galénica, la sangre pasaba entre los ventrículos del corazón a través de microporos en el tabique del corazón y la sangre venosa se convertía en sangre arterial en el ventrículo izquierdo del corazón, donde la vena pulmonar suministraba aire. Durante las vivisecciones de perros y otros animales, Colombo encontró repetidamente solo sangre y nada de aire en la vena pulmonar. En su modelo, la sangre venosa viajaba desde el corazón a los pulmones donde se mezclaba con aire y luego regresaba al corazón.
Convocatoria de Inma Blanco desde su blog "Moli del Canyer" . Tema: Hablemos de Libros
