En su comentario a mi entrada de ayer Manouche amiga bloguera, editora del blog "Les chemins de Manouche" y lectora asidua en esta casa, me ha hecho una pregunta sobre la tasa de supervivencia de pacientes desde antiguo a quienes se les hubiera practicado la cirugía de la trepanación. No puedo darle una respuesta concluyente ya que esta equivaldría a que leyera todos los estudios hechos y publicados sobre el material arqueológico en cuestión, pero si puedo hablar sobre algunos de los estudios realizados por arqueólogos, antropólogos y médicos forenses a los que he tenido acceso. Desde luego no todas las cirugías fueron exitosas, pero las hubo que sí y esto lo sabemos al estudiar el crecimiento del tejido óseo pos-quirúrgico, siendo asombroso el conocimiento anatómico y destreza quirúrgica mostrada en los casos en que hubo supervivencia -por ejemplo en el cráneo inca de Squier, fue de dos semanas- de ahí que le resultara tan difícil de creer a la Sociedad de Ciencias de N.Y.
En este apasionante estudio presentado por Pierpaolo Petrone et alt, del cráneo de una mujer que hace c:a 5000 años sufrió una trepanación -recalco: estando viva- por causa de Osteomielitis en el sur de Italia: La
evaluación morfológica, de rayos X y 3D de la calota craneal reveló que
el orificio principal fue producido por raspado, obtenido por
movimiento giratorio en sentido horario de un cirujano diestro
enfrentado a la paciente, mientras que la trepanación parcial se llevó a
cabo utilizando una piedra puntuda como una herramienta de perforación. En
ambos casos, el rebrote óseo es indicativo de la supervivencia pos-operatoria prolongada de la paciente y su recuperación casi completa.
En este interesatísimo estudio multidisciplinario sobre trepanaciones en la región siberiana de Gorky Altai, Rusia, firmado por T.A. Chikisheva et alt, se discuten 3 casos: dos exitosos y uno de una mujer con fracturas severas que no lo fue, muriendo la paciente durante la operación.
De los dos casos exitosos: el caso 1, presentó trepanación en el parietal izquierdo, la causa exacta por la que se efectuó esta operación se desconoce ya que no hay huella, pero puede presumirse de que fuera por una infestación (cisticercosis o echinococus, ya que ambos parásitos eran y son comunes en la zona). La extensiva superficie de tejido óseo crecido pos-quirúrgico, evidencia que el paciente vivió mucho tiempo después de la operación.
El Caso 2: También el el parietal izquierdo. Causa de la operación: trauma. Presenta crecimiento de tejido oseo pos-quirúrgico, indicando igualmente que en el caso anterior, que el paciente sobrevivió a la operación bastante tiempo.
También los responsables de este estudio informan que del total de 1482 cráneos estudiados, 10 fueron operados por trepanación de los cuales 9 resultaron ser exitosos. Su método de trepanación eran por raspado o perforación.
En este estudio presentado por Stone JL y Miles ML, Los autores
revisaron informes antropológicos de 20 trepanaciones craneales ante mortem en 19 cráneos de 11 indios de Canadá y 9 de los Estados Unidos
de Norteamérica. Todos habían sido realizados ante mortem. La mayoría eran de la época precolombina. La localización de la perforación del cráneo fue parietal en 9 casos y con menor frecuencia frontal (3) u occipital (3). La abertura media del cráneo era oval u oblonga, con un diámetro de 3,0 cm. El método de trepanación fue probablemente un raspado gradual en la mayoría de los casos. Las fracturas del cráneo no estaban presentes en ningún caso. Alrededor del 90% de las trepanaciones mostraron evidencia de curación, lo que indica supervivencia. Los
autores comparan estos hallazgos con el material
mejor estudiado de América del Sur y Centroamérica.
Y por último, en este revelador estudio, presentado por Danielle Kurin, sobre trepanaciones en centro y sur de Perú (c:a 1000-1250 EC) la autora evalúa las trepanaciones de cinco sitios prehistóricos bien
contextualizados en el altiplano del centro-sur de Andahuaylas, Perú. El surgimiento de la trepanación en esta región coincide con el colapso del Imperio Wari, ca.
1000 de la era común. Se encontró que treinta y dos individuos de Andahuaylas,
radiocarbono AMS, datados en el período intermedio tardío temprano
(aproximadamente 1000-1250 EC), tenían 45 trepanaciones en total. Se estaban empleando varias técnicas quirúrgicas concurrentemente en toda la región. Las trepanaciones de raspado mostraron la mayor tasa de supervivencia; ranurado circular, taladrado y taladrado y corte lineal fueron mucho menos exitosos. Evidencia
de procedimientos peri-operatorios como el afeitado del cabello,
aplicación de cataplasma y posible uso de cráneoplastia para asegurar la
supervivencia de receptores de trepanación.
Las
trepanaciones post-mortem, también estuvieron presentes en Andahuaylas,
probablemente fueron ejecutadas en cadáveres como medio para comprender
mejor la anatomía craneal y mejorar las técnicas. Las
similitudes en los patrones de trepanación en toda la región dan fe de
las motivaciones comunes para participar en la cirugía. Aunque
el trauma físico moderado de la cabeza parece ser la causa de la
intervención en muchos casos de trepanación, otras motivaciones
incluyeron factores fisiológicos y posiblemente psicosomáticos.
En conclusión, hay suficiente evidencia de supervivencia pos-quirúrgica en los casos estudiados en estos informes que se extienden desde las dos semanas a varios años.