Continuando con mi viaje por Andalucía en noviembre del año pasado, visité Cádiz bajo una intensa lluvia y bautismo en su famoso viento cruzado que me hizo romper dos paraguas y empaparme hasta la médula de los huesos, pero bien valió la pena, porque hacía mucho tiempo que quería conocer esta ciudad fundada originalmente por los Fenicios de Tiro -Gadir- según las fuentes historiográficas comúnmente aceptadas (Veleyo Patérculo, Estrabón, Plino el viejo) ochenta años después de la caída de Troya en 1183-4 sg. cronografía de Erastóstenes (276-194 aC) quien fuera director de la Biblioteca de Alejandría. Igualmente confirmada la continuidad histórica por los estudios geoarqueológicos de 2001 (Arteaga y Roos). Gades, aliada de Cartago durante las Guerras Púnicas, reconoció la supremacía de Roma en el Mediterráneo después de la tercera guerra, asentándose los romanos en Gades -como la llamaron- en 206 aC, que unida a Ostia en Italia, constituyó una de las principales rutas marítimas comerciales. Fue en Cádiz en 1868, dónde se inició "La Gloriosa", que derrocó al Antiguo Régimen y dio lugar al Sexenio Democrático; Cádiz, fue también la ciudad en donde se inauguraron las Cortes en 1810 y se proclamara la Constitución de 1812 ¡Viva la Pepa!; 200 años después proclamada capital Ibérica de la cultura. En suma, una ciudad con historia, una ciudad con encanto, una ciudad con viento y fuerte lluvia otoñal.
Aquí vemos una vista nocturna de la bahía paseo Campo del Sur
La Iglesia San Antonio de Padua en la plaza del mismo nombre.
Me encontré con mi amiga Miriam de Cadiz -no bloguera- que me pasó a buscar por el adorable Hotel Patagonia Sur, en el que me hospedaba (cuyos dueños son, por cierto, argentinos y muy atentos) y recorrimos la ciudad hasta llegar al Café Royalty en el que tomé un bien justificado y delicioso chocolate caliente en su compañía (qué conste que no le puse cognac como en aquel de Burgos) y charlamos de todo un poco.
Myriam y Miriam
Luego Miriam que sabe cuanto me gustan los mariscos y pescados
me invitó a comer en el Restaurante Balandro. Y miren el tamaño de estos langostinos
en mi mano que es larga, ¡¡este bicho tiene unos 15 cm!!:
Éste es un exquisito dorado con verduras ¡Gracias, Miriam!:
Al día siguiente me fui temprano a pasear sola por toda la ciudad, bajo la lluvia y el viento, que no se apiadó de mi...¡y que paraguas ni que ocho cuartos!..... así, bajo la lluvia y tomando fotos, las que podía, ¡pobre cámara!
visité la magnífica Catedral nueva con su cúpula amarilla.
Observé el vuelo de la gaviota:
que altiva no se dignó a mirarme una vez posada:
Me encontré con un cubo trapezoidal blanco:
Caminé por sus calles con palmeras:
Me encontré con Simón Bolívar (1783-1830)
que no quiso bajarse del caballo a darme la mano,
quizás porque casi no tenía nombre el muchacho: "Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco". Por suerte, Simón Bolívar a secas, en los libros de Historia.
quizás porque casi no tenía nombre el muchacho: "Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco". Por suerte, Simón Bolívar a secas, en los libros de Historia.
Pude admirar la frondosidad y avanzada edad de sus árboles
como la de éste, frente a la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales
y el Gran Teatro Falla,
también hacer una visita al Museo de Cádiz (Foto prop. del Museo)
Algo que me sorprendió mucho, fue encontrar solo
esta callecita en honor a su ilustrísimo ciudadano
José Celestino Mutis (Foto prop. de Wikipedia)
(Cádiz 1732- Bogotá 1808) Sacerdote, Médico, Botánico, etc, etc.
Desde 1784 miembro de la Real Academia de Ciencias de Suecia.
cuando en Bogotá, Colombia, han denominado en su honor el jardín Botánico más grande de Colombia, en la sabana de Bogotá, 2.600 mts sobre el nivel del mar, ver mapa aquí, de 19, 5 ha y las más variadas colecciones herboríficas, en cuya entrada está la estatua sin piernas (¿para que no se les escape?) de J. Celestino Mutis
Colombia emitió también en su honor entre 1983 y 1992 este billete de doscientos pesos.
(Y España el billete de 2.000 pesetas)
¡Qué se diviertan!
Nota: Termino este viaje por Andalucía con la publicación, la semana que viene, de mi visita a Sevilla.



