Volar es lo que importa, hacernos más livianos, más sutiles y desde esa liviandad que eleva, mejorar la vista panorámica. Solemos estar demasiado pegados a la tierra, a lo material, a lo burdo. Y esa carga, nos limita en nuestra expansión espiritual, holística, integradora.
Y cuando digo espiritual me refiero no a un aspecto religioso, ritual, sino a los aspectos creativos que llevamos dentro, a los aspectos más sublimes, más hermosos, que nos hacen ser mejores personas en nuestro diario hacer. He aquí el secreto para una vida saludable, en armonía y gratitud hacia lo que a diario recibimos de bueno y que muchas veces olvidamos valorar tan preocupados por "lo que nos falta", eso que siempre se refiere a algo material. Volar, volar, "volare..... nel blu di pinto de blu", como canta Domenico Modugno:
O como dice el poeta:
"Escucha a los alisos. Eres viento.Allí donde
te encuentres, sea en la orilla o disertando
sobre el ser y la nada, eres viento."
Fermín Herrero