Escultura por Eliezer Weishoff
Cansado y caluriento
el león On
dejaba atrás la estepa;
despacito caminando iba
hacia el fresco mar
del sur.
del sur.
Pasos en la piedra repicaban
y los mosquitos,
con apuro
con apuro
chupaban sangre coagulada,
creciéndose a vampiros.
creciéndose a vampiros.
