Imagen y convocatoria de Inma Blanco del blog Molí del Canyer
Se había completado el aforo de la elegante sala de actos. En medio de un silencio sepulcral el Profesor ucraniano Stanislav Kulichov tomó la palabra: Seré breve -dijo, aclarando la voz con un sonoro carraspeo- dos ideologías totalitarias del Siglo XX, el Nacionalsocialismo alemán de Hitler -con la Solución Final, la ley habilitante del 23 de Marzo de 1933, Auchwitz-Treblinka-Sobibor- y el Comunismo Soviético de Stalin -con la colectivización e industrialización forzosas, la destrucción de los kulaks (Campesinos ricos gracias a la reforma agraria de Pedro Stolypin), la ley de las gramíneas del 7 de Agosto de 1932 (que prohibía a campesinos hambrientos guardarse los granitos que quedaban después de haber cosechado y entregado las enormes cuotas requeridas por los Soviets, mayormente destinadas a la exportación) y los Gulags en Siberia- cada una de estas dos utopías "salvadoras" desde su extremo, color y diseño particular terminaron confluyendo en un único pensamiento que en su sanguinaria intersección se tornó realidad: alrededor de 14.000.000 seres humanos "enemigos" conscientemente asesinados por tiros, gasificación, tifus o hambre en el más grande e infame genocidio de la Historia. Por lo tanto no olvidemos, señores, Holodomor. El resto es comentario.
