María Ignacia Rodríguez de Velasco Osorio Barba y Bello Pereyra
Debido a su cercanía con el mundo de los hombres, la Güera Rodríguez terminó por ser estigmatizada como una mujer frívola que sedujo a insurgentes, virreyes y otros personajes históricos. Ejemplo de ello, es que fue considerada como un personaje emblemático de la Independencia, por mantener una relación amorosa con Agustín de Iturbide futuro emperador de México e impulsarlo a que llevara a cabo, y completara, la «libertad mexicana». Así mismo, mantuvo una relación con el libertador Simón Bolívar y con el explorador y naturalista alemán Alexander Von Humboldt.
Se conocen pocos aspectos sobre su vida y su papel en los hechos históricos de México. Sin embargo, el escritor Guillermo Barba, que busca reivindicar la imagen de la que puede ser considerada la primera feminista en México, comenta:
“La Güera fue libre de cuerpo, pero también de mente. Tuvo dos estigmas: el primero, conseguir su propia libertad como mujer, y el segundo, la libertad de su patria. Ambas las consiguió a pesar de que tenía familia y de haber puesto en riesgo su riqueza. Desde 1808 hasta la consumación de la Independencia en 1821 se mantuvo viuda, fue madre de cinco hijos, arriesgó su vida, se enfrentó a la Inquisición y conspiró para alcanzar el sueño libertario.”
