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Monday, June 3, 2019

La mujer en Japón (5) Reinas o Emperatices reinantes (b) Kōgyoku (594-661) ¡dos veces!


 Japón tuvo 8 Emperatrices "Emperadoras" que reinaron por derecho propio cuya historicidad está fehacientemente  confirmada.  Seis lo hicieron antes del Siglo IX. Una lo hizo en el S. XVII y otra lo hizo en el Siglo XVIII.  Incluso, hay una legendaria del Siglo III. Hoy,  en pleno Siglo XXI, la Emperatriz es un florero deprimido, que entre otras cosas, habla 5 idiomas y tiene  una brillante carrera  como Diplomática que dejó al casarse con el entonces heredero al trono a quien rechazó dos veces y finalmente accedió  a  desposar, porque ¿quién podía   decirle "no" al  futuro Emperador?. Las presiones  que Masako tuvo que soportar, infiero, serían apabullantes.
 
  La Emperatriz Kōgyoku,  también conocida como Emperatriz Saimei  que reinó por derecho propio en  594- 661 de la era común, fue el 35º y 37º  Emperador del Japón según el orden tradicional de sucesión. Fue la segunda mujer en ascender al Trono del Crisantemo. 

La Emperatriz abdicó tras el asesinato de Soga no Iruka, sucediendole su hermano, el Emperador Kōtoku,  Tras de cuya muerte  Kōtoku el 24 de noviembre de 654, reascendió al trono con el nombre de Emperatriz Saimei, el 14 de Febrero de 655 y reinó hasta su muerte en 661  en Corea, cuando trataba de asistir a  dos de los tres reinos de Corea (Goguryeo y Baekje), en contra de los intereses expansionistas del tercero. (Silla).

Kogyoku f ue  bisnieta del Emperador Bidatsu.​ Fue esposa y Emperatriz consorte del Emperador Jomei. Tuvieron tres hijos: el Príncipe Naka no Ōe (Emperador Tenji), Príncipe Ōama (Emperador Tenmu), y la Princesa Hashihito (Emperatriz Consorte del Emperador Kōtoku).

La Emperatriz asumió el trono con el nombre de Emperatriz Kōgyoku  en 642  a la edad de 48 años. Durante este período, el clan Soga asumió el poder. Su hijo, el Príncipe Naka no Ōe planeó un golpe de estado en contra de dicho clan y asesinó a su líder, Soga no Iruka en la corte, enfrente del trono de la Emperatriz. Impactada por el incidente, abdicó en 645 abdicó a la edad de 51 años, a favor del Emperador Kōtoku que murió en el año 655.  Tras este hecho, la Emperatriz Kogyoko reasciende al Trono del Crisantemo, esta vez con el nombre de Emperatriz Saimei, marcando así una nueva era y lo hará asta su muerte a los 67 años de edad. La sucede en el Trono, su hijo Naka no Oe.

Como Emperatriz Kōgyoku  reinó 4 años y como Emperatriz Saimei reinó 7 años.


Referencias

 

 Aston, William G. (2005). Nihongi: Chronicles of Japan from the Earliest Times to A.D. 697. Tokio: Charles E. Tuttle Company. ISBN 0-8048-3674-4

Monday, May 20, 2019

La mujer en Japón (5) Reinas o Emperatices reinantes (a) Suiko (554- 628) ¡35 años!



Esta increible mujer fue el 33.º según emperador del Japón según  el orden tradicional de sucesión y la primera mujer en ascender al Trono de Crisantemo. Reinó entre 593 y 628. O sea, durante 35 largos años.

Como princesa, fue consorte de su medio hermano, el Emperador Bidatsu; tras la muerte de la primera esposa del Emperador Bidatsu, ella asumió el título de Ōkisaki (consorte oficial del emperador). Tuvo con él dos hijos y tres hijas.

Tras la muerte del Emperador Bidatsu, el Emperador Yōmei asciende al trono, pero sólo reinó por dos años antes de morir víctima de una enfermedad. Al quedar  el trono vacante se desencadenó una lucha de poder entre el clan Soga y el clan Mononobe. Los Soga apoyaban al Príncipe Hatsusebe y los Mononobe apoyaban al Príncipe Anahobe.

Con la victoria del clan Soga, el Príncipe Hatsusebe ascendió al trono con el nombre de Emperador Sushun en el año 587. Pero el poder del Emperador Sushun trajo fricciones con el líder del clan, Soga no Umako, y este último temiendo que el Emperador actuara primero, lo asesinó en 592 (nunca mejor dicho que en tiempos convulsos, "más vale  rápido que muerto").

Al haberse producido  un vacío en el poder, se le consultó a la princesa si podía asumir el trono, y accedió siendo la primera mujer que asumiría el cargo de Emperador de Japón, cuya historicidad está ampliamente confirmada por las fuentes.  Así en 593 fue coronada a la edad de 39 años con el nombre de Emperatriz Suiko.

El Príncipe Shōtoku fue nombrado regente, algo así como Primer ministro, en 594; a pesar de que él y Soga no Umako ejercían de hecho,   mucho poder pero es  innegable  que la Emperatriz también tomaba parte en algunas decisiones, por ejemplo, en el año 624  ella rechazó ceder el territorio de Kazuraki no Agata a  Soga no Umako,  como medio de limitar, seguramente,  su poder.

Algunas de las acciones de la Emperatriz durante su reinado incluyeron el reconocimiento del budismo en el país, con la promulgación del Edicto de los Tres Tesoros Florecientes en 594, la apertura de relaciones con la corte de la dinastía Sui en el año 600, la adopción del Sistema de Doce Niveles de Tapas y Rangos en 603 y la adopción de la Constitución de Diecisete Artículos en 604. La Emperatriz Suiko fue también una de los primeros monarcas budistas en Japón, y había tomado los votos como monja poco antes de ser Emperatriz.

Durante el momento de la sucesión imperial, la decisión estaba determinada a través de los líderes clanes, y no sobre el Emperador, la Emperatriz Suiko sólo indicó dos candidatos para sucederle cuando estaba en su lecho de muerte en 628. Uno de ellos era el Príncipe Tamura, nieto del Emperador Bidatsu y apoyado por la mayor parte del clan Soga, en especial Soga no Emishi. El otro candidato era el Príncipe Yamashiro, hijo del Príncipe Shōtoku y tenía el apoyo de algunos disidentes del clan Soga. Después de los enfrentamientos dentro del clan Soga, donde uno de los principales simpatizantes del Príncipe Yamashiro fue asesinado, el Príncipe Tamura fue ascendido como el Emperador Jomei en 629.

La Emperatriz Suiko gobernó Japón  durante 35 años.

Japón tuvo 8 Emperatrices "Emperadoras" que reinaron por derecho propio cuya historicidad está fehacientemente  confirmada. Esta es la primera de ellas.  Seis lo hicieron antes del Siglo IX. Una lo hizo en el S. XVII y otra lo hizo en el Siglo XVIII.  Incluso, hay una legendaria del Siglo III. Hoy,  en pleno Siglo XXI, la Emperatriz es un florero deprimido, que entre otras cosas, habla 5 idiomas y tiene  una brillante carrera  como Diplomática que dejo al casarse con el entonces heredero al trono.
 

Referencias:  


http://www.kcpwindowonjapan.com/2015/12/empress-suiko-the-first-empress-regnant-of-japan/

Monday, July 16, 2018

La mujer en Japón (4) Onna-bugeisha, mujer guerrera (c) Tomoe Gozen (1157 – 1247)

 Tomoe Gozen, dibujo por Shitomi Kangetsu (1747–1797)

Tomoe Gozen (1157 - 1247) fue otra  guerrera samurai (onna-bugeisha) de finales del siglo XII de las muchas que hubo entonces, que fue conocida por su valentía y fuerza. Se casó con Minamoto no Yoshinaka y  luchó tal como lo hizo  Masako  con su marido,  quien era primo de Yoshinaka, en la Guerra de Genpei, guerra de clanes que llevó al gobierno de Japón por Shogunatos (que fueron 3, durante 7 siglos) y a  la insurgencia de  los guerreros samurays.

 El clan Tomoe de Gozen  tenía fuertes afiliaciones con  el clan Minamoto  de Yoshinaka. Dos de sus hermanos mayores también sirvieron a Yoshinaka como generales.

Según consta en los anales históricos, Tomoe era especialmente hermosa, con piel blanca, cabello largo y rasgos encantadores. También era una arquera notablemente fuerte, y como espadachina, era una guerrera que valía mil, lista para enfrentarse a un demonio o a un dios, montada o a pie.  Montaba caballos sin castrar con excelente habilidad; ella cabalgaba indemne por descensos peligrosos.  

Cada vez que una batalla era inminente, Yoshinaka la  enviaba como su primer capitán, equipado con una fuerte armadura, una espada de gran tamaño y un poderoso arco; y ella realizó más hazañas de valor que cualquiera de sus otros guerreros. 

Después de derrotar a los Taira y conducirlos a las provincias occidentales, Yoshinaka tomó Kyoto y deseó ser el líder del clan Minamoto. Su primo Yoritomo, el marido de Masako, no opinaba lo mismo y mandó a sus tropas a pelear contra Yoshinaka, quien fue derrotado en 1184. En esta batalla su mujer  Gozen luchó con fiereza, por ejemplo, decapitó a Honda no Morishige y mató  a  Uchida Ieyoshi y escapó de la captura de Hatakeyama Shigetada.

Tomoe Gozen es  hoy en día, una figura extremadamente popular en las series niponas  actuales de fantasía tal como lo hace  en la trilogía de novelas de Jessica Amanda Salmonson (The Disfavored Hero, The Golden Naginata y Thousand Shrine Warrior, 1981-1984)  O como en  la novela de 1988 de C. J. Cherryh, The Paladin, donde es el personaje central. Estos dos entre muchos ejemplos. 







Monday, July 9, 2018

La mujer en Japón (4) Onna-bugeisha, mujer guerrera (b) La monja Shogún Hōjō Masako (1156 – 1225)

Hōjō Masako por  Kikuchi Yōsai


Hōjō Masako (1156 - 1225) fue una líder político, y la hija mayor de Hōjō Tokimasa (el primer shikken, o regente del shogunato de Kamakura, que fue el primero)  y de  su esposa Hōjō no Maki. En japonés el apellidos  siempre se colocan delante del nombre propio y yo lo respeto.

Masako era la hermana de Hōjō Yoshitoki, y estaba casada con Minamoto no Yoritomo, el primer shōgun del período Kamakura. Ella también fue la madre de O-Hime, Minamoto no Yoriie y Minamoto no Sanetomo, que fueron el segundo y el  tercer shōgun.

   
 
Vida temprana  y matrimonio (1157-1182) 


Hōjō Masako nació en 1156, hija de Hōjō Tokimasa, líder del influyente clan Hōjō de la provincia de Izu, y su esposa, Hōjō no Maki. Los padres de Masako todavía estaban en la adolescencia, siendo ella criada por muchas damas de honor y niñeras. Masako nació en un mundo de guerra y lucha. En Kioto, la capital de Japón, la Rebelión Hōgen estaba en pleno apogeo, donde el emperador enclaustrado Toba y el emperador Sutoku guerrearon sobre quién sería el próximo emperador. La familia Hōjō eligió sabiamente mantenerse al margen de la rebelión, a pesar de que la familia Hōjō, el linaje de Masako, descendía del clan Taira y, por lo tanto, estaba emparentada con la familia imperial. Durante la Rebelión Heiji, que se luchó en 1159, el clan Taira, bajo Taira no Kiyomori, con el apoyo del Emperador enclaustrado Go-Shirakawa derrotó al clan Minamoto, bajo el mando de Minamoto no Yoshitomo. Yoshitomo fue ejecutado, mientras que sus hijos e hijas fueron ejecutados o enviados a conventos de monjas. Mientras esto sucedía, Masako apenas era un bebé. Los Taira bajo Kiyomori ahora tenían un control exitoso de Japón

Masako tuvo un hermano mayor, otro menos y una hermana.


Masako aprendió a  montar a caballo, cazar y pescar, y comió con hombres en lugar de con su madre, su hermana y otras mujeres de la casa. Masako se casó con YoritomoEn 1182, tuvieron su primera hija, Ō-Hime. En el mismo año, un amargado   príncipe imperial Mochihito, que era hijo del emperador enclaustrado Go-Shirakawa  pensó que Taira le había negado el trono para ofrecerlo a otro medio del clan de ellos, por lo que  llamó a  miembros del clan  Minamoto para derrocar a los Taira.  Yoritomo,  contaba con el apoyo de su suegro Hōjō  Tokimasa y por supuesto,  con el de su mujer Masako.

El centro de Minamoto estaba en la ciudad de Kamakura, al este de Izu en la antigua  provincia de Sagami.  Durante la  Guerra de Genpei,  (guerra final entre los clanes Minamoto y Taira),    en  1180,  el hermano mayor de Masako fue asesinado en batalla y convirtiéndose así su hermano menor Yoshitoki en el  heredero del clan Hōjō.

La guerra de Genpei y sus consecuencias (1182-1199)

En 1183, Minamoto no Yoshinaka, rival y primo de Yoritomo (el marido de Masako),  tomó Kyoto y condujo a Taira (y al emperador Antoku) a Shikoku. Rápidamente,  Minamoto instaló al Emperador Go-Toba. Los dos medio-hermanos de Yoritomo que se habían unido a Yoritomo  destituyeron, apresaron y  ejecutaron a Yoshinaka. Luego  tomaron Kyoto en nombre de Yoritomo (y el  de Hōjō).


En 1185, los Taira fueron completamente derrotados en la Batalla de Dan-no-ura.  Minamoto no Yoritomo era ahora el líder indiscutido de Japón. Hōjō Masako (mujer de Yoritomo)  y su familia, el clan  Hojo,  habían apoyado a Minamoto Yoritomo todo el tiempo. Ella había montado a su lado en las  campañas en las que guerreó valientemente  y en las que ella nunca fue derrotada.


La capital de Japón no fue trasladada a Kioto, sino que permaneció en Kamakura. Y  con la resolución de esta guerra, comenzó  la era  de los  Shogunatos y de los guerreros samurays.

En 1192, Yoritomo fue nombrado shōgun por el emperador enclaustrado Go-Shirakawa, que murió más tarde ese año. Ahora era Minamoto no Yoritomo  el hombre más poderoso de Japón, y  compartió  con  Masako  ese poder. (El clan Hōjō compartió igualmente el poder). Ese mismo año, Masako y Yoritomo tuvieron otro hijo, Minamoto no Sanetomo.
 
 
 Muerte, corrupción y conflictos familiares (1199-1205)

En 1199, Minamoto no Yoritomo murió y fue sucedido como shōgun por su hijo, Minamoto no Yoriie.  Hōjō Tokimasa (padre de Masako)  se proclamó shikken o regente de Yoriie al ser este menor de edad. Masako, su padre y su hermano crearon un consejo de regentes para Yoriie hasta los  dieciocho años, pero el shōgun  era muy necio y terminó como el rosario de la aurora.  Y ascendió su hermano menor  como siguiente shogún.



Masako también tenía una posición fuerte ya que su hijo era el shōgun. Como su esposo había muerto, se afeitó la cabeza y se convirtió en monja budista, recibiendo una tonsura del sacerdote Gyōyū. Sin embargo, ella no tomó residencia en un monasterio o un convento de monjas, y todavía se involucró en la política.  


En 1203, el otro hijo de Masako y Yoritomo, Minamoto no Sanetomo, se convirtió, entonces,  en el tercer shōgun y al ser todavía niño,  con Tokimasa, el padre de Masako,  como regente por dos años tras los cuales este fue derrocado.
Los últimos años  de Masako (1205-1225) 

La tumba de Hōjō Masako  se encuentra en el Jufuku-ji, Kamakura, Japón. En 1205, Minamoto no Sanetomo era shōgun, y aunque Tokimasa había sido derrocado, la posición del clan Hōjō todavía estaba asegurada.  El hermano de Masako, Hōjō Yoshitoki, había tenido éxito como shikken para el shōgun Sanetomo, mientras que Masako estaba en una posición poderosa como negociadora en la corte. 
En 1219, la línea Minamoto se extinguió.  En 1221, el emperador enclaustrado Go-Toba se rebeló contra el Hōjō, intentando restaurar el poder  del  emperador.  

El regente Yoshitoki (hermano de Masako) y su hijo mayor y heredero, Hōjō Yasutoki, atacaron Kioto y lograron recuperar la ciudad y exiliar al emperador enclaustrado Go-Toba. Esto fue conocido como la abortada Guerra Jōkyū de 1221.  

En 1224, Hōjō Yoshitoki, hermano de Masako,  murió de una enfermedad repentina. Fue sucedido por su hijo mayor y heredero, Hōjō Yasutoki, sobrino de Masako. Por supuesto, el poderoso clan Miura, dirigido por Miura Yoshimura, intentó derrocar al gobierno  Hōjō del regente Yasutoki, Masako y el shōgun Yoritsune, pero Masako se apresuró a negociar.  

Los Miura fueron derrotados, y Yasutoki del clan Hōjō,  hermano de Masako,  se convirtió en el regente. 

Finalmente, en 1225, Hōjō Masako murió a la edad de 69 años. Debido a su verdadero ejemplo de gobierno enclaustrado, era conocida como ama-shōgun o "monja-shōgun".

Total que Masako  fue esposa,  guerrera, madre, política, diplomática, viuda  y monja.  Y muy buena  en cada ámbito.

Monday, July 2, 2018

La mujer en Japón (4) Onna-bugeisha, mujer guerrera (a) La Emperatriz consorte Jingū (169-269), reinante desde la muerte de su marido en 201 EC.

Hace unos años  en mis entradas relativas a Japón, comencé una serie sobre la mujer en Japón. Entonces tomé tres películas realizadas  por tres directores distintos:   aquí la primera (retrata a la mujer a principios del S XX) , aquí la segunda (a la Mujer alr. de 1690, durante el tercer Shogunato que fue muy represivo para la mujer) y aquí la tercera (que retrata a la mujer actual)

Japón estuvo gobernada desde 1192 hasta 1867 por los guerreros samurays de tres shogunatos: Primero el de Kamakura que duró 141 años, luego el de Ashikaga de 277 años y posteriormente, el  de Tokugawa (con capital en Edo)  que se extendió por el lapso de unos 264 años. En todo este tiempo casi 7 siglos, Japón fue gobernada por  clanes guerreros. Una sola vez de 1333 a 1336, hubo un intento de restaurar la monarquía, como la había habido antes de que los militares usurparan el poder, cosa que no pudo lograrse hasta la Restauración Meiji en 1867 que marcó el fin de la era de los Shogunatos.

Durante el Shogunato de Kamakura, existió un tipo de mujer especial de la que no he hablado antes, la mujer guerrera "Onna-bugeisha":  

La Onna-bugeisha ("artista marcial femenino") era un tipo de mujer guerrera  que pertenecía a la nobleza japonesa. Estas mujeres participaron en la batalla, comúnmente junto a los hombres samurai. Eran miembros de la clase bushi (samurai) en el Japón feudal y fueron entrenadas en el uso de armas para proteger su hogar, familia y honor en tiempos de guerra.

Mucho antes de la aparición de la famosa clase de samuráis, e incluso, del Primer Shogunato,  los combatientes japoneses estaban altamente entrenados para empuñar una espada y una lanza. Las mujeres aprendieron a usar naginata, kaiken y el arte de tantojutsu en la batalla. Tal entrenamiento aseguraba la protección en comunidades que carecían de combatientes masculinos. 

Una de esas muchas mujeres, más tarde conocida como la Emperatriz Jingu (c:a 169-269 EC), usó sus habilidades para inspirar el cambio económico y social. Fue legendariamente reconocida como la onna bugeisha que lideró la invasión de Corea en el año 200 EC después de que su esposo, el Emperador Chūai, el décimo cuarto emperador de Japón, fuera asesinado en la batalla. 

La historia real de la emperatriz Jingū, que fue un personaje histórico no cabe duda,   se mezcla con  la leyenda. Hasta principios del Siglo XX, era considerada una figura totalmente histórica y  décimo quinto   Gobernante del Japón imperial.   Desde entonces, su historicidad ha sido re-evaluada, siendo Jingū   eliminada del orden tradicional de sucesión, cierto es que  para los gobernantes masculinos de la época, también fallan las fuentes históricas pero  no por  eso han sido removidos.


 Empress Jingū,  por Okinaga-Tarashihime no Mikoto, 1326. 
Colection  del Templo de Aka-ana Hachimangū, Shimane Prefecture.


Según la leyenda, la Emperatriz Jingū  dirigió milagrosamente una conquista japonesa de Corea sin derramar una gota de sangre. A pesar de las controversias que rodearon su existencia y sus logros, ella fue un buen ejemplo de onna bugeisha.  

Siglos después de su muerte, Jingū fue capaz de trascender las estructuras socio-económicas vigentes en el  Japón de la época. En 1881, la emperatriz Jingū se convirtió en la primera mujer en aparecer en un billete de banco japonés. Diseñada para detener la falsificación, su imagen se imprimió en papel oblongo.

                                                                Yen con la imagen de la Emperatriz Jingū, 1881

Durante períodos de Heian tardío (798- 1185) y Kamakura ( 1185–1333), que fue el período del Shogunato Kamakura y la emergencia del guerrero samurai,  las mujeres cobraron preeminencia  en el campo de batalla.   

Esto cambió  durante el Shogunato Tokugawa (1600-1868), también  conocido como período Edo. Debido a la influencia de la filosofía neo- confuciana (en especial la de Kaibara Ekiken y su manual de cómo debían comportarse las mujeres)  y al lucrativo mercado  del matrimonio,  el estado de la onna-bugeisha disminuyó significativamente. También la función de los maridos de las Onna-bugeisha cambiaron.  Los  guerreros Samurai ya no estaban preocupados por las batallas y la guerra,  se habían convertido en  burócratas. Las mujeres, específicamente hijas de la mayoría de los hogares de clase alta, pronto fueron peones de sueños de éxito y poder. Los ideales de valentía y altruismo fueron reemplazados gradualmente por una obediencia civil silenciosa y pasiva.


Emperadora Jingū, impresión en bloque de madera por Yoshitoshi Tsukioka (1880)



                                                                      Onna-bugeisha empuñando el arma naginata




Wednesday, April 14, 2010

La mujer en Japón (3) , la relación de pareja y algo más en "Despedidas" (2008) una película de Yohiro Takita. Primera Parte



 La mujer en Japón (1)
La mujer en Japón (2) 

Elegí "Despedidas" para analizar la mujer en Japón hoy un poco al azar, un poco por que Asun me la trajo de regalo y un poco porque fue premiada con el Oscar a la mejor película extranjera en febrero de 2009. Para ver la ficha técnica completa pulsar aquí.
Argumento: La trama central tiene que ver con la crisis existencial de Diago (Masahiro Motoki), un músico chelista que pierde su empleo en la orquesta en Tokio debido a que ésta debe cerrar. Su mujer Mika (Ryoko Hirosue) le sugiere volver a su pueblo natal a la casa que les dejó en herencia la madre de Diago al fallecer dos años atrás, así no tendrían que pagar el alquiler en Tokio.

Diago consigue empleo, en su pueblo natal, como asistente de un sepulturero que practica el rito Nokanshi de tratamiento de los muertos. Esto es, orar, labar y embellecer a la persona fallecida como un último homenaje cosa que hace frente a sus deudos y previo a la cremación (obvio, pero lo digo). Diago oculta a Mika su nuevo trabajo. Otros temas surgen también como el prejuicio de los vecinos sobre esa profesión, la relación que Diago tenía con su padre, etc.
Todos temas interesantes que nos abren el panorama actualizado a la cultura japonesa de hoy.

Para quien desee leer algo más sobre los ritos funerarios japoneses que mezclan elementos del Sintoismo y Budismo, pulsar aquí o aqui. En todo caso, recordemos y así queda plasmado en la película: la muerte es considerada natural , como el fin de la existencia terrena y el paso a otra espiritual y posterior reencarnación.

Diago, Mika y su relación de pareja: es en este punto que quiero profundizar.

Daigo: enfrenta una crisis existencial. De su pueblo natal partió a la gran ciudad para realizar un sueño, que se ve truncado cuando pierde su trabajo. Su mundo se desploma. Diago se pregunta muchas cosas y de sus reflexiones surje el recuerdo de como le pidió matrimonio a Mika y la promesa que le hizo de que vivirían la vida de concierto en concierto. No busca compartir con su mujer lo que le pasa, no dialoga con ella. Le dice si, que perdió su trabajo pero luego por verguenza, le oculta su trabajo nuevo. Al principio le cuesta mucho adaptarse a tratar con cadáveres. Y se pregunta si ese fué el castigo por no haber acompañado a su madre al morir ésta.

Contrariamente a los personajes de Kurosawa o Mizoguchi, Yihiro Takita nos muestra uno más actual, que si gesticula y es capáz de mostrar emociones en su rostro: sorpresa, pena, miedo, duda... Sin embargo, esconde su dolor tanto de su mujer como de sus amigos, se desahoga sólo en la casa de baños. En ningún momento a lo largo de toda la película ni una sóla vez le pregunta a su mujer como se siente ella; charlan, pelean, hacen el amor, pero él no se interesa en lo más mínimo por lo que le pasa a ella.

Mika: es una mujer independiente, moderna según los estandares orientales. Es diseñadora de páginas web. Cocina y limpia la casa ( estas son cosas que él, fiel a su rol masculino no hace, ni siquiera cuando luego de una discusión se separan). Ella lo apoya. No muestra tampoco tristeza cuando el es despedido de su trabajo. Muestra todo el tiempo una sonrisa que se me hace muy falsa al igual que su optimismo.... falso. De hecho lo son, por lo menos la sonrisa lo es. A mí como mujer occidental que visiona esta escena, me resulta de dificil digestión. Más tarde ella le va a decir que si, que estuvo triste entonces, pero que no se lo dejó ver. la idea de que la mujer debe servir al hombre ( por cuanto no es algo que le brote del corazón, sino forzado) es reforzado por la mujer dueña de la Casa de Baños, que le insiste a Mika, que apoye a su marido, que lo comprenda y Mika nos regala unas cuantas sonrisas falsas.


Apogeo de la crisis de Diago: Se va a dar luego de la empresa más dificil, cuando tuvo que atender la ceremonia fúnebre de una mujer que había estado fallecida en su casa varios dias.
Al finalizar el trabajo que también le provocó sus buenos vómitos, se va a bañar a la casa de baños antes de entrar en su casa. Los japoneses no se dan la mano, se saludan con una inclinación de cabeza. No hay contacto físico entre dos personas en forma pública. ¿Y en la pareja, en privado? No se besan. Se abrazan, pero no se besan. Y esto es lo que hace Diago, casi a la fuerza cuándo llega su casa luego de esa horripilante jornada. El la abraza como dije casi a la fuerza, en un intento de aferrarse a la vida, de sentirse vivo. Ella se niega al principio, pero luego accede.... Ella le pregunta que le pasa y el por toda respuesta se aferra a ella como a una tabla de salvación.

Continúa mañana.

Wednesday, April 7, 2010

La mujer en Japón (2): "La Vida de Oharu" (1952) una película de Kenji Mizoguchi



La mujer en Japón (1) 

Japón estuvo gobernada desde 1192 hasta 1867 por los guerreros samurays de tres shogunatos: El de Kamakura que duró 141 años, el de Ashikaga de 277 años y el último de Tokugawa (Edo)  que se extendió por el lapso de unos 264 años. En todo este tiempo casi 7 siglos, Japón fue gobernada por estos clanes guerreros. Una sola vez de 1333 a 1336, hubo un intento de restaurar la monarquía, como la había habido antes de que los militares usurparan el poder, cosa que no pudo lograrse hasta la Restauración Meiji en 1867 que marcó el fin de la era de los Shogunatos. En la restauración Meiji, también se crea el Primer Parlamento ( Dieta) Nipón, que va a limitar levemente el Poder Real que hasta ese momento había sido considerado de origen divino y hoy, no sé cuánto aún queda de eso. Luego de la rendición incondicional de Japón en 1945 y su completa desmilitarización , como sabemos, fué ocupada por las potencias aliadas. En 1947 se reformó la Constitución con las leyes del Gral Douglas Mc Carthur (que entre otras cosas, equiparaban los derechos de la mujer a los de los hombres). El año pasado, en noviembre de 2009 Japón cambió el paso dando un giro mayor hacia la democracia al ganar las elecciones los demócratas luego de años y años de gobierno conservador.

Esta película está ambientada alr. de 1690, durante el tercer Shogunato. Es la mejor película de Kenji Mizoguchi, otro de los grandes directores de cine japoneses, aunque quizás no se haya conocido tanto en Occidente como Akira Kurosawa. Yo, no quisiera que fuera olvidado...

La película trata de la historia de una mujer llamada Oharu, hija de un guerrero samuray que se enamora de Katsunosuke, un paje del Viejo Palacio Imperial. En la sociedad feudal de aquella época si ya era inconcebible que una mujer nipona se casara por amor, lo era aún más que lo hiciera con un hombre de clase inferior. Como castigo él fue asesinado. Los padres de ella fueron desterrados de Kioto y sumidos en el deshonor y la vergüenza y ella vendida como prostituta.

La película comienza con Oharu ya vieja, bajo un puente y alrededor de una hoguera relatando su vida a un grupo de prostitutas todas mujeres ya en los cincuenta, es decir suficientemente ajetreadas. Un monje budista las regaña porque encendieron ilegalmente la fogata en las cercanías del Templo (mientras que a lo lejos se escucha a los monjes Zen cantando los sutras). Luego, la camara sigue a Oharu mientras que ésta se aleja de la escena, la música se escucha cada vez más fuerte. La cámara se vuelve más ágil, la música se acelera también, dando la impresión de que el sufrimiento de Oharu y la religión institucionalizada, que nada hace por aliviar su dolor (antes lo intensifica) estuvieran compitiendo la una con la otra.

Característico de Mizoguchi, contrariamente a Kurosawa, para las escenas más intensas es la utilización de la técnica de una sola toma larga sin cortes (que permiten variar el ángulo o el punto de vista). Este es un recurso que Mizoguchi utiliza con maestría, por ejemplo en la escena en que Oharu y Katsunousuke se encuentran por primera vez, en el cementerio. Ella al principio se resiste a un acercamiento hacia el paje; pero él, iluso, romántico y transgresor, le responde: "Soy leal y sincero, puedes rechazar mi bajo rango pero no puedes ignorar mi devoción" haciéndole ver con estas palabras que hay valores más profundos que los de seguir las normas de la obligación "giri" impuestas por la sociedad. Las palabras de Katsunosuke penetran en ella profundamente y cae enamorada. El la carga y la lleva hacia afuera del encuadre. La cámara permanece enfocando hojas de otoño que vuelan y se va diluyendo el enfoque hacia dos tumbas que presagian un triste desenlace.

La propia hermana de Mizogouchi fue vendida por su violento padre, como prostituta en pleno siglo XX. Me pregunto cuánto hay de la propia historia de Mizoguchi en la intensidad de los sentimientos mostrados por ambos personajes en esta escena. En sí, toda la película es un homenaje a su hermana y un cuestionamiento certero a una realidad social que ha perdurado en el tiempo.

Hablamos de Ethos de un pueblo cuando nos referimos a las características que lo hacen diferente a otro. Podemos decir que el ethos de Japón está sustentado en la ética Bushido: el camino del guerrero samuray. Esta a su vez está basada en el Sintoismo, el Confucianismo, El Budismo y el Taoismo. En especial, el Confucionismo enseñó siempre que la mujer debía estar sometida al Emperador, Padre, marido o hijo a quienes debía servir. Incluso las mujeres casadas estaban obligadas a pintarse los dientes de negro, para que su pertenencia a un guerrero fuera fácilmente reconocida.

El guerrero samuray ponía toda su energía en su trabajo y en el clan. Si llegaba a fallar la mejor salida honorable era cometer Sepukku (suicidarse con su espada clavándosela en el estómago), no tenía tiempo para el amor. Los transgresores, como el Katsonosuki de Mizoguchi lo pagaban con su vida o la familia entera era castigada como le sucede a Oharu.


El próximo miércoles continuamos.
PD La película es, obviamente, en blanco y negro.

Wednesday, March 31, 2010

La mujer en Japón (1): "No Regrets for Our Youth" (1946) una película de Akira Kurosawa


La Cultura de un Pueblo con todo su universo simbólico: sistema de valores, normas, creencias, etc, puede estudiarse a través de cualquiera de sus expresiones artísticas, por ejemplo: su cine.

El cine nos ofrece una magnífica posibilidad para ello porque como cualquier otro lenguaje ( el literario, el pictórico, el musical) es suceptible de análisis al tener su propia semiótica y su propia simbología y me es particularmente interesante la tensión permanente que libra entre su forma y su contenido.

Este mes se cumplió un centenario del nacimiento de Akira Kurosawa, uno de los más grandes directores japoneses de cine. Por eso quiero recordar algunas de sus producciones como "Sin lamentaciones por nuestra juventud" (No Regrets for Our Youth)

Argumento:
La película está basada en un incidente real en el que el profesor de Derecho Penal Takikawa Yukitoki fué culpado de marxista y obligado a renunciar en mayo de 1933. Esto en la vida real. La película comienza con una manifestación universitaria estudiantil en contra de la expansión japonesa en Manchuria. El profesor es relevado de sus funciones por sus ideas radicales. Su hija Yukie (Setsuko Hara) es una chica de clase media que, conforme a los estándares de la época era de esperar que se casara y formara una familia al estilo tradicional, como cualquier mujer antes de La Segunda Guerra Mundial, pero Yukie elige un camino diferente.

Comentario:
Kurosawa nos muestra a Yukie de niña, en lugar de jugar como las otras niñas con muñecas, ella pinta aviones y trenes, anticipando con acierto, que una nueva educación no sexista, va a producir mujeres diferentes. Recordemos que recién en 1945, cuando Japón es puesto de rodillas tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial, es que el General Douglas Mc Carthur va a equiparar por ley los derechos de la Mujer Japonesa a los de los Hombres. Hasta entonces la mujer era considerada un objeto sexual (Geysha) o esposa y madre debiendo obediencia ciega a su marido, de acuerdo a la ética Bushido de los Samurays y el libro de instrucción para mujeres de cómo debía ser servido el hombre: "Onna Daigaku"

Lo padres de Yukie habían querido proteger a su hija de los tiempos convulsos, algo que le resulta inconcebible e intolerable a Yukie, quien en una escena rompe el jarrón con flores, cuyos trozos vemos flotar en la pileta como símbolo de un orden que se rompe; presagio del caos que vendrá.

Yukie decide que quiere ser independiente y autosuficiente. Se va a Tokio y consigue un trabajo como secretaria en una compania de Exportación- Importación. Se encuentra con Noge (Susumo Fujita) al que conocía de antes por haber sido alumno de su padre y se convierten en amantes. Después de que él fuera apresado y asesinado y de haber ella pasado un tiempo en la cárcel (por haber estado ligada a él) Yukie decide irse al pueblo en dónde viven los padres de Noge. Yukie quiere saber lo significa "vivir"y se transforma de haber sido una joven dulce y delicada en una recia campesina. Es decir que Yukie encuentra su propia liberación como mujer renunciando a la sexualidad, al amor de pareja y al matrimonio.

Kurosawa trata la temática de la mujer en dos películas más: La más Bella (1944) y Rashomon (1950)

El próximo miércoles traeré a nuestro recuerdo a otro gran director.