Con tristeza sigo los sucesos sangrientos de Libia y su revolución ciudadana que degeneró en una cruenta guerra civil.
Es ahora cuando recuerdo las conversaciones que teníamos en Estocolmo con un amigo paquistaní - obviamente musulmán - y director de cine, sobre Gaddafi. Además de abrirnos la visión hacia la perspectiva islámica de la concepción del mundo, cosa que siempre le agradeceré, sostenía que Gaddafi era demonizado por Occidente. En esa época Gaddafi era pan corriente en las noticias que los distintos medios de comunicacón ofrecían.
Como suele suceder, mucha agua corrió por ese río de amistad y nuestros cauces se separaron. El regresó a Paquistán, yo me divorcié de mi marido y regresé a Buenos Aires con nuestra hija y este amigo y yo perdimos el contacto. Me gustaría saber que piensa hoy de esta tragedia que está sufriendo el pueblo libio, aunque intuyo su respuesta.
Solo espero y deseo profundamente que Occidente no intervenga o ¿será ese el único camino posible para que este dictador pueda ser derrocado?
Japón sufre un terremoto 8.9 en la escala Richter, ushhh, mejor cierro la lectura de los diarios en línea y me voy a mi clase de gimnasia, no sin antes recordar lo que éste día significa para el pueblo español desde hace 7 años.