Este afiche lo fotografié en Madrid la última vez que visité España y me sorprendió que los ojos de esta mujer tropical, estuvieran tapados con ese cartel y que alguien le hubiera dibujado un par de colmillos. Reviendo las fotos de ese viaje ésta -así alterada- me recuerda el Mito panamericano de la Vagina Dentata. Un mito que aún pervive y que ha sido ampliamente transmitido -aunque en formas degradadas- en la cultura popular actual.
Este mito -cuenta el etnólogo Felix Baez de la Univ. Veracruzana de México- le fue relatado en 1973 por un anciano curandero de los Zoques de Chiapas. En él, el héroe cultural y patrón del pueblo de Chapultenango, espiaba a una atractiva doncella de nombre Piowacwe que se bañaba en la laguna. Pronto advirtió Tumsawi -el héroe- escamas en el cuerpo de la mujer que de joven se iba transformando en anciana, en el tránsito del día a la noche, momento en que ya era vieja "y tenía dientes en su cosa de mujer". A pesar del enamoramiento del héroe, el temor a ser castrado por los dientes le inhibió el apetito sexual motivando el enojo de Piowacwe herida en su vanidad femenina por lo que iracunda, provocó temblores e inundaciones y se transformó finalmente, en la mujer-vulcana Chichonal, en cuyo volcán tenía su casa. Cuándo este volcán erupcionó en 1982 probablemente a causa de las detonaciones que las Petroleras venían haciendo en la región en la década de los 70 -causando enormes pérdidas en los poblados aledaños- este mito sería reinterpretado como la violenta respuesta de la mujer-vulcana a estas exploraciones petroleras.
Este mito tiene una segunda parte: según las Culturas del Amazonas o del Chaco, los demiurgos Salih o Dakota vencen a las seductoras mujeres de la Vagina Dentata con lo cual instauran el principio de reproducción humana. Interesante ¿no?.
A pesar de lo podamos llegar a creer, el mito de la Vagina Dentata, nada tiene que ver con "la Angustia de Castración" freudiana. De hecho Freud -como tan claro lo resume Wikipedia- nunca mencionó esta expresión en ninguno sus trabajos y va en
contra de sus propios pensamientos sobre la castración. Para Freud, la vagina significaba miedo a la castración porque el niño joven supone que la mujer empezó teniendo un pene que ahora está atrofiado. La vagina, era entonces el resultado de la castración, no la causa.
Aunque este mito de la Vagina Dentata circulaba por la toponimia mexicana -ya sea real o imaginaria en la que el Marqués de Bradomín se movía- este prototipo de mujer peligrosa poco tiene que ver con la exhuberante Niña Chole de la Sonata de Estío de Ramón de Valle-Inclán o quizás, sí hallemos algún resquicio de ella en el sadismo que muestra la Niña en la escena de los tiburones que se engullen al colosal negro que mata a uno. Si así fuera, podríamos considerar también al Marqués como al héroe mítico que vence este miedo a la castración: Un reto -sin duda alguna- a la altura de un gran Don Juan.
Como sabemos, la creación de cinco tipos de mujer: la maligna, la misteriosa, la dominante, la hipersexual y la independiente, es tópico modernista. Sin embargo, la existencia de este mito y variantes en las Culturas Panamericanas muestra sin duda que "la mujer veneno" - y "fíjate con quien te metes", fue anterior, lo fue modernista y lo es actualmente también, nada más recordar la película: Atracción Fatal, para nombrar solo un ejemplo de los muchos que existen.
Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia. © Myriam Goldenberg
Nota: para ver un dibujo de la Mama Huaca, de la Cultura Chavín de Huantar ( 1200 aJC- 200 aJC), Perú pulsar aquí o el trabajo investigativo "Develando el origen de la Mama Huaca" de Juan Martinez Borrero pulsar aquí.