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Wednesday, March 23, 2016

"Andarás perdido por el mundo" de Oscar Esquivias: "El arpa eólica", un joven estudiante esbelto como un gladiolo, el relato de un viejo afinador de piano homosexual y algo de aquelarre


   Mi aporte anterior aquí

Ya he contando antes que no canto por  muy desafinada, culpa de la profe de música   de primaria que me obligó un día a cantarle a la clase, ¡con la vergüenza que  tal cosa  me daba!."¡Goldenberg!" me dijo abriendo la boca como un bacalao "a ver si es voz  primera  o  segunda" .... del susto que yo tenía y la vergüenza que el hecho de pararme frente a la clase me daba,  caí en voz quinta, que no había para niñas,  algo así  más bajo que un barítono, o sea, bajo, bien bajo, digamos que de Ultratumba, "¡Goldenberg!"   volviéndose hacia mí graznó como un cuervo, ahora  ¡Tiene cero!"  "¿Cero?" pregunté casi tartamudeando, "Sí, Goldenberg, cero ¿ve?"  y señalando con el dedo marcó la forma de sus labios de bacalao  abiertos. Desde entonces, Goldenberg o sea yo, leyó, leí o  leímos, durante las horas de clase, historia y teoría de la música, biografías de músicos y pentagramas varios (sin llegar a partituras completas)  como ese de la Marcha Turca de Mozart, la misma que seguro el loro de Don Perfecto Reboiras (de La Saga/fuga de J.B. de Don Torrente Ballester), entonaba mejor que yo, que ya no cantaba,  ni volví a cantar jamás; exonerada por siempre de sumarme a algún coro.  Por eso, cuando llegue al cuento Nro 14 de Oscar Esquivias "El arpa eólica",   ambientado en  el romántico París de finales  de 1823,  me chisporrotearon los ojos de alegría porque la vida de Héctor Berlioz (comp.  fr. 1803-1869) es fascinante. Este cuento formó parte de Steampunkt: Antología retrofuturista (Ed. Feliz Palma; Fábulas Albión, 2012).   Al leerlo, me trajo reminiscencias torrenteanas ballesterosas  ¿Recuerdan mis compañeros de lectura a Don Torcuato del Rio  cuando desde el Balcón del ayuntamiento  proclamó el Cantón Federal  e Independiente de Castroforte del Batalla? ¿Y el homenaje Tubular con el concierto de humos multicolores?   ¿Y cómo iba creciendo su artilugio  con tres tubos cada año? ¿O cuando a la mitad del andante Cantabile los de La Tabla Redonda no pudieron aguantar más y penetraron en la casa hallando a Don Torcuato sentado en un alto taburete,  con la chistera puesta, mano y pies accionando un sistema complicado de cuerdas y palancas que movía con agilidad de organista, mientras que su cuerpo entero marcaba el ritmo? ¿Y cuando les explicó que aquellas cuerdas actuaban sobre un sistema de tapas de pucheros instalados en el sótano, en los que se producían químicamente humos de los colores fundamentales,  y que la cosa consistía en tapar y destapar siguiendo  la inspiración del momento? Más adelante  verán porque.

Con gran maestría,  ironía y humor Oscar Esquivias  mezcla realidad y ficción en un relato desopilante  de principio a fin  en que  se ríe de todo, hasta  de la estética pasional y tenebrosa del romanticismo:

 "Después de esta escena en el cementerio, podría completar mi cuadro romántico con nuevas pinceladas y asegurar que desencadenó una tormenta eléctrica sobre París mientras un tenebroso carruaje nos traslada a Madame Rusconi ( fiambre inventado que había sido cantante de ópera al que Berlioz hace desenterrar y sustrae del cementerio para recuperar su voz usando sus artilugios instrumentales) al señor Cherubini (florentino, personaje  real, director del Conservatorio, mañoso, alérgico a todo, de corazón noble  y maravilloso compositor, aunque de mal carácter, inflexible y  con capacidad para corporizarse por dónde menos se lo espera, sigiloso casi con el don de traspasar paredes o por el contrario, de anunciar su presencia con potentes estornudos como salva de artilleria)  a Berlioz (de 20 años, el  esbelto gladiolo demasiado abotonado)  y a mi (el viejo relator afinador homo  Maurice Pons, personaje ficticio) hacia el barrio de la Sorbona.  Se desataron grandes ventoleras; truenos y relámpagos cerraron  el cielo, las fachadas torvas se iluminaron con cada exhalación. Un cortejo de gatos negros, lechuzas, ratas cornejas y murciélagos precedió nuestra marcha. El cochero prorrumpía en blasfemias  y horrísonas carcajadas cada vez que hacía restallar el látigo. Los sepultureros se bebieron todo el dinero que el joven Berlioz les había entregado y después ultrajaron a las novicias del convento de la Adoración Perpetua, sin embargo, mentiría si escribiera tales cosas pues no sucedió nada de esto".

El relator ficticio del cuento es  el anciano  afinador de pianos, músico frustrado,  con "invariable amor por la juventud" que  nunca  ha negado "protección a aquellos muchachos que, indefensos cual gorriones, vienen a París a buscar fortuna, pese a que suelen ser veleidosos e ingratos" nos introduce de  forma muy gráfica y sucinta (al tiempo que  hace referencia a sus  fantasías homosexuales)    al protagonista  como "a un joven  estudiante esbelto como un gladiolo y demasiado abotonado" por el que ha sido indefectiblemente cautivado (y  firmemente rechazado) una descripción certera, por cuanto el compositor  Hector Berlioz  ha sido caricaturizado así:



 En el  fantástico supuesto encuentro entre el Señor Luigi Cherubini y  Héctor Berlioz, Oscar Esquivias, en  unas pocas pinceladas nos presenta  la personalidad de Berlioz de manera sorprendente y, para mi, adorable: Exagera los rasgos megalómanos del joven  y virtuoso Berlioz hasta el paroxismo, pone en evidencia su  amor-pasión por la música,  su genialidad y la idea grandilocuente  que muy probablemente  el propio  y real  Berlioz guardaba  de sí mismo que "ajeno a todo"  "ni siquiera se inmutó cuando el señor Cherubini (al que todos los alumnos del Conservatorio temían y respetaban) avanzó a trancos hacia él, dando grandes pisotones sobre la tarima, y se situó a sus espaldas",  "absorto" como estaba "en su labor de escribir música".   Lo que en realidad el verdadero Berlioz habría estado escribiendo para presentar a su profesor Lesueur  sería, en todo caso,  La Misa solemne  que Héctor Berlioz  compuso  en 1824,  a sus imberbes 20  años,  y que  estrenó al año siguiente  en 1825 en la Iglesia La Roche y presentó dos años después  en la Iglesia de Santa Eustaquia:






 Esta temprana  virtuosidad y originalidad  de Berlioz le valió el   comentario  de su maestro Lesueur: "Ud. no va a ser ni médico ni farmaceuta sino un gran compositor, porque Ud. es un genio. Esta es la pura verdad".  Pero Oscar Esquivias aquí, en cambio,  nos pasea  en un dialogo jocoso entre Director y estudiante,  por el corto oratorio "El paso  por el mar Rojo" que Berlioz, el verdadero, compuso, creo , allá  por 1850; un diálogo en el que uno puede llegar a destornillarse de risa con El faraón cantando en un latin glu, glu, glusiado, mientras se va ahogando  en el Mar Rojo. Y la sorpresa de Cherubini , en este relato, al observar que  Berlioz utiliza "cuatro solistas, una orquesta generosa y doble coro".

A propósito de esto existe una anécdota real: El rey de Prusia había oído que Berlioz componía para orquestas de 500 hombres pero Berlioz le respondió al ser interrogado por este al respecto "Su majestad se  equivoca completamente, pero a veces escribo para 480"

No todo el mundo comprendía a Berlioz, el  verdadero,  como  lo hacía su maestro Lesueur, Rossini  -que pasó unos años en Paris-  o Cherubini, por ejemplo, no lo hacían y Esquivias lo resalta en el diálogo que su Berlioz mantiene con  su Cherubini que le pregunta sorprendido  su edad y si estaba  componiendo una cantata,  a lo que Berlioz le responde que un oratorio, "El paso por el mar rojo"; al mirar las hojas  el director le critica el contrapunto, los instrumentos normales   como mandolina, órgano, y los extravagantes como  "un arpa eólica" o "el guitarrocorno" que ni siquiera sabe que es (yo tampoco, tendríamos que preguntarle a Don Torcuato del Rio o a Les Luthiers); lo mismo  critica sus conocimientos de Historia Sagrada, lo considera un modernoso jovencito  al que le dice que no caiga en extravagancias ni organice  aquelarres.  Al final  se miran ambos como dos esfinges, hasta que Berlioz "humilla la cabeza" ( menos mal, porque ya me lo veía decapitado).

Berlioz, el  de carne y hueso, hacía experimentos con instrumentos para conseguir efectos musicales inusitados  y eso  es algo que muchos caricaturizaron por ejemplo, en esta imagen y texto aquí en: La costruzione dell´armadura.

:


Esquivias lo planta en  la buhardilla  del edificio en dónde vivía en la que tiene su laboratorio de artilugios musicales e incluye  un balde  con cadáveres de animales disecados. En realidad,  Berlioz tenía repulsión por la disección,  fue justamente esto lo que lo apartó definitivamente de la carrera de Medicina (al principio, trató  estudiar  medicina para cumplir con las expectativas paternas  al tiempo que estudiaba música en secreto).   Su padre  lo quería médico, como él y en un momento posterior  hasta lo apoyó con lo de la música en paralelo, pero luego  al ver como su hijo se endeudaba con La Misa Solemne, le retiró el apoyo.  En el cuento de Esquivias es el afinador quien le presta dinero. El doctor  Jean Zulema Amussat  (personaje real) era el director del Hospital de La Piedad y Berlioz , el joven de Esquivias,  va a verlo por el tema de las mensualidades que su padre le enviaba directamente a él, sospechando  que su hijo no estudiaba. Y este le propone un trabajo: el de traer al hospital cadáveres frescos para hacer autopsias, que siempre andaban necesitando.   Esta  que sigue es una carta que el verdadero Berlioz le envía al Dr Amussat, invitándolo a una ópera, años más tarde, en 1841:
                                             


 Cementerios, aquelarre y necroflia  muy a tono con los románticos: El Berlioz de Esquivias le había dicho a Cherubini  "me conmueve  la idea de que los muertos acompañen a los vivos en su peregrinar por la vida, Estoy convencido de que podemos oír la voz de los difuntos, que su presencia flota entre nosotros"  y  luego se le ocurre lo del Cementerio Pere Lachaise que comenté antes. Necrofilia-de-soprano, la ficticia  Mme Rusconni, (que bien podría tener una voz muy parecida  a la de María Callas,  del S XX,  cuyas cenizas, de hecho, reposaron en el Pere Lachaise, hasta que volaron al Egeo) ¡todo sea por la música y esa increíble voz, que sin la intervención de Berlioz,  se perdería para siempre! (En la primera mitad del Siglo XIX, recordemos,  aún no se habían inventado ni  las grabaciones ni los grabadores).


 El verdadero Berlioz  compuso en 1830, a los 27 años,  su "Sinfonía  Fantástica (aquí completa)", en la que en la música programática con observaciones del propio Berlioz,  en sus cinco movimientos tenemos  reflejadas las pasiones  desbordantes del músico en su amor hasta el momento no correspondido por la actriz Anglo-irlandesa Harriet Smithson  en el primero,  hasta el aquelarre en el quinto.  Como a ella, con quien termina casándose y separándose unos siete años después, no la conoció hasta  1827 (cuando ella viajó a Paris  para actuar en el rol de Ofelia,  en Hamlet, de Shakespeare) no entra en  este cuento, ni su posterior amor Marie  Moke, por la que el temperamental Berlioz casi  comete un disparate  monumental, pero que abandona a medio camino cuando se da cuenta de lo ridículo de  la situación;  historias  que podrían ser  otros cuentos para ser escritos por el increíble Esquivias


                              Tumba de Hector Berlioz en el Cementerio   de Montmartre.


 Oscar Esquivias: nacido en 1972, es  escritor burgalés del que ya hemos leído y analizado su  trilogía de  1- Inquietud en el Paraíso, 2- La Ciudad del Gran Rey y 3- Viene la Noche en este club de  lectura .

Notas:

Fotos de caricaturas de aquí.   La carta de aquí,  Las demás de WP.
 Fuentes: aquí  aquí , aquí y las enlazadas en el texto.


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   ©Myriam Goldenberg



Wednesday, March 16, 2016

"Andarás perdido por el mundo" de Oscar Esquivias: "El misterio de la Encancarnación" y ... frullato, almóndigas y espermatozoides voladores o el caso de una virgen embarazada del Siglo XXI



Julio,  un  joven del Barrio de obrero de Gamonal en Burgos, residente en la ciudad de Torino, en Italia,  en donde toca el oboe en la orquesta del Palacio Real.  Ha llegado temprano, antes que sus compañeros,  y mientras calienta su instrumento, rompe las barreras del tiempo -en una imagen muy plástica- abriendo una brecha por la que retrocede  a su infancia cuando tenía casi 12 años: "si estirara el brazo, podría tocar al niño que fui y casi sentir el olor infantil de su piel". El agente productor de este fenómeno es el frutillato arrancado a su oboe que suena precisamente como "aquel timbre  (de la puerta de la casa) de su infancia" . 

                                                            Palazzo Reale di Torino 

Julio viene de una familia de extracción humilde,  llegados del campo "de su tierra de origen" a un suburbio de la Ciudad,   con escasa o nula instrucción y lo sabremos porque  en su casa hablan el español  de forma muy defectuosa "iruto",  "arrascar", "la Yoli", comiéndose las palabras, cosa que las monjas, en el colegio, le corregían  a menudo  al niño: "no te comas las palabras, Julio", "no hables mal, Julio, ¡con lo listo que eres!"  En el recuerdo de Julio aparece el plato de  albóndigas que preparaba  su madre;  a la vez que rueda "la almóndiga" de su recuerdo "como una pelotita averiada", (palabra que fue aceptada por la Real Academia de España  mucho más tarde,  cuando yo era chica -si no me equivoco-.  en la RAE figuraba sólo albóndiga como acepción correcta, es más, para mi fue una sorpresa encontrar ahora "almóndiga"), quizás por eso  es que -como nos dice el autor  desde  su personaje Julio en un monólogo jocoso-  "ya se que tú desclasada, esferoide y platónica almóndiga escalaste los peldaños de la Academia igual que yo subí los del Conservatorio[....]"   almóndiga,  palabra "intrusa, acomplejada [...] que huele  ajo y a sudor y denota vulgaridad". Esta palabra símbolo y   metáfora  de su origen humilde lo conecta directamente con su madre que las cocinaba y también  con  su compañera de clases "la Yoli". "¿Qué sabes de la Yoli?",  le preguntaba su madre "entre sartenes y comidas apresuradas". 

                                                         Scalone d’Onore, Palacio Real de Torino


 Sin embargo, las monjas que le enseñaban a Julio  a hablar   el idioma español con tanta corrección, no le enseñaban con tanta corrección otras materias, como por  ejemplo,  Sor Violante, la profesora  que les enseñaba el sistema reproductor con  "un montón de términos abstrusos (escroto gameto, citoplasma)"  "pero no les explicó como saltaban esos renacuajos del hombre a la mujer". Nótese aquí el salto idiomático  de Julio (como el de un renacuajo) que utiliza un vocablo culto, derivado del latín  "abstrusus" (oculto).  La educación que Julio recibía en ese colegio de monjas católico nada tenía ni tiene que ver con la claridad de este libro alemán (actual) para niños  en el que se relata con imágenes y expresiones sencillas la concepción desde su inicio  celular en cada  cuerpo (del padre y de la madre) hasta el nacimiento del bebé: 



 
También traigo  a colación, un muy ilustrativo caso  real del Siglo XXI,  (de los muchos que tengo),  ocurrido  en Manila, Filipinas, pero que podría haber ocurrido en cualquier otro país, especialmente los aquellos  que  adolecen de una educación sexual coherente, fáctica, sencilla y clara:  Caso de la virgen embarazada  (aquí el original) de la Dra. Ma. Luisa V. Torralba-Mangubat,  publicado  el 5 de Enero de 2010.   

Una estudiante de enfermería joven vino a mi consulta clínica con una queja del retraso  en su menstruación. De su historia menstrual, se estableció que había estado teniendo regularmente su período cada mes hasta que  este mes  se retrasó dos semanas. Al ser un procedimiento estándar operativo, le pregunté acerca de las relaciones sexuales íntimas, que ella y su novio, que llegó junto con ella, negaron con vehemencia. Le expliqué que para nosotras las  médicas ginecólogas, el embarazo o la consecuencia de ello,  es la primera consideración en cualquier retraso de la menstruación.
 
¿Qué puede causar ausencia de la menstruación? Hay condiciones que pueden causar un retraso menstrual o una ausencia de la menstruación  en  una mujer. Algunas de estas condiciones son: 
• Embarazo o una complicación del mismo   (es decir, aborto o embarazo ectópico  que es el que se produce en la trompa y no en el útero) 
• síndrome de ovario poliquístico
 • La ingesta de ciertas drogas como fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (AINE) tales como el ácido mefenámico, hormonas, agentes quimioterapéuticos (anti-cáncer)
 • El estrés, ya sea físico o emocional (como en los atletas) 
• Depresión
 • La insuficiencia ovárica prematura (menopausia prematura) 

¿Estaría embarazada?

 A pesar de la negación de la paciente,  le ordené una prueba de embarazo que resultó ser positiva o (+), lo que significaba que estaba embarazada. Con este resultado, en parte, procedí a  realizar  un examen físico para verificar el embarazo. Ella se negó  a que le introduzca un espéculo y le hiciera  un examen interno porque seguía manteniendo  que era  todavía virgen. Para mi sorpresa, de hecho,  su himen estaba intacto.  No lo hice entonces,  pero pedí un  ultrasonido pélvico transabdominal (a través del abdomen) en su lugar. Para su sorpresa, el resultado del ultrasonido mostró un embarazo de alrededor de seis semanas de  gestación . Ella de hecho estaba embarazada.

¿Cómo puedo determinar si era virgen?

El himen  es central  aquí, este es un tejido delgado derecho en la apertura de la vagina. No está totalmente cerrado, pero tiene una pequeña abertura central en la que la sangre menstrual puede fluir fuera de él. La apertura es de aproximadamente 1 a 1,2 cm. Siendo esto así, se puede utilizar un tampón para la menstruación y no causar ningún daño al himen. El  tamaño más grande del tampón es de sólo 1 cm de diámetro. Por lo tanto, las madres no tienen que preocuparse porque  sus hijas pierdan  su virginidad con el uso de tampones.

¿Qué significa perder la virginidad?  

En pocas palabras esto significa que  hubo  relación sexual íntima  con  penetración real del órgano sexual  masculino  en el canal vaginal de la mujer. El pene es de 2 cm o más de diámetro. En el primer contacto sexual, la penetración del pene  causa  la rotura de   esta membrana,  ya que  el pene es mayor que la abertura del himen. Al romperse el himen, causa un sangrado.

Por lo tanto, en el examen físico se determina si el anillo del himen está intacto (virgen) o el himen ya se ha roto (no virgen). A veces, también se puede determinar si la penetración se  produjo recientemente o algún tiempo antes. Hay algunas excepciones a la regla. En algunas mujeres, esta membrana no se puede romper porque se ha demostrado que no tienen el himen elástico. Además, hay quienes han  realizado actos sexuales evitando  la penetración real. En estos casos,  hablando francamente, no son "vírgenes" en el sentido real, sino sólo en sentido físico, es decir,  con su himen intacto.

El misterio fue resuelto:

 No necesito decir que esta pareja tuvo una fuerte discusión  con el novio acusando a la chica de la infidelidad, que estaba muy seguro de que no había  penetrado en el canal vaginal de la joven. Ella  insistió de forma rotunda  en que no tenía o había tenido  ningún otro hombre en su vida.  Yo tenía que mostrar a este  hombre que, de hecho, el himen  de su novia estaba intacto. Tenía que resolver  este misterio  así que los senté  juntos para investigar y así obtener una visión más clara de las circunstancias que rodeaban este embarazo. Siendo estudiantes de enfermería,  había esperado que  fueran  capaces de comprender la situación que ahora voy a narrar.

La pareja de esta historia había  tenido relaciones sexuales previas a la penetración,  haciéndose caricias y etc, sin que  el varón la penetrara para evitar, justamente, un embarazo. Sin embargo, hay ocasiones en las que  se puede eyacular directo a la abertura del himen. Durante la eyaculación, el semen sale en ráfagas con un cierto grado de fuerza, provocando que algo de semen, los espermatozoides concomitantes, fueran capaces de entrar en el canal vaginal. Los espermatozoides que hubieran logrado  entrar  al  canal vaginal  viajarían  hacia arriba a través de la trompa de Falopio   para cumplir   con la fecundación del óvulo femenino, lo que resulta, obviamente,  en un embarazo.

 Si esto es  difícil de creer, pero  factible,  imagínense  el hombre de esta historia.  Como médica guardaba la esperanza de que él lo entendería, pero más tarde descubrí que no podía comprender la explicación  y que finalmente,  la pareja se rompió. ¿Qué  pasó con la mujer? Lo último que supe de ella es que me llamó para pedirme que le asegurara a su madre de que era virgen a lo cual me negué. Le dije que podía ser virgen  desde el punto de vista  físico, pero que  las dos sabíamos que había  tenido una relación íntima con un hombre. Ella nunca regresó a mi consulta.  Caso cerrado.

Pero volvamos al cuento de  Esquivias. ¿Qué pasa con Julio?  El había sido educado por estas monjas  en clases mayormente de niñas (eran tres varones  en su clase, el resto niñas)  y tenía amistad con Joly, "La Yoli", una compañerita un año mayor que él, pero ni  ella  que no atendía ni entendía en clase, ni él, tenían idea   sobre temas de fecundación humana,  concepción y menos, sexualidad (palabra proscrita),  o  como Julio lo expresa: de"como se propagaba realmente  la vida entre humanos" . La Encarnación era un misterio y misterio era también para Julio, el de la fecundación,  porque  Julio era un "niño ingenuo, puro, purísimo como salido de una hagiografía de Santiago de la Vorágine [...]" 

                                                             Santiago de la Vorágine 

Cuando Julio rechazó  ennoviarse con la Yoli  (porque ser novio de una niña  era algo que le desagradaba profundamente)  ésta  se consiguió otro novio "un chico desconocido mayor que nosotros, moreno y desgreñado que la esperaba todos los días a la puerta del colegio".  Este chico fue apodado por Miguel (otro compañero del colegio):  "El gitano". Y ese noviazgo  de Yoli con El Gitano, produjo un resultado: "una castañita",   como decía la madre de Julio,  que "la Yoli" llevaba en su vientre y por la que iba engordando.

La madre de Julio  era incapaz de  contarle a Julio lo que había pasado con Yoli,  la que  al estar embarazada se había ido del colegio,  por lo que le pide a Julio que se lo  pregunte a la monja. La monja da la noticia del nacimiento de la beba de Yoli a todos  los compañeros de clase juntos  y lo  hace deforma sencilla, sin dar ninguna explicación de cómo,  ni porqué sucedió: "Yolanda Benitez Juarros, acaba de tener un bebé, una niña preciosa.  Ayer fui a verla y está muy bien". Los compañeros, entonces,  le escribieron una postal  grupal de felicitaciones.

Esta noticia dejó  a Julio totalmente desconcertado y asustado:  "¿Y si se hubiera repetido en ella el Misterio de la Encarnación?", "y si el espermatozoide era mío que, inadvertidamente había expulsado  de mi cuerpo sin saber cómo, quizá con un estornudo, quizá con un perdigón de saliva, y había acabado en los labios de la Yoli?"   

Su compañerito Miguel que  era mucho más despierto,  además de tener una novia o varias para cada semana, trató de explicarle a  Julio la verdad  de la milanesa (o mejor dicho, de la almóndiga)  "con pelos y señales",  pero Julio no cazaba una de tan ingenuo que era o no quería creerle; además para Julio  eso que le contaba Miguel era un "asco", "una cochinada".   Y me pregunto ¿de dónde habría  sacado nuestro Julito que el sexo es una cochinada, es sucio y asqueroso? ¿Por qué Julito se imaginaba a chicos sucios que desprendían espermatozoides como quien contagia piojos? ¿De dónde habría sacado esas ideas? 

Lleno de miedo y poco convencido con la explicaciones de su amigo Miguel, Julio va a visitar a Yoli y a Dina, la beba,  llevándole una caja de bombones y ropita usada para la beba que su madre  le había preparado y envuelto con papel de regalo reciclado.  Su madre al darle esos regalos para  que los llevara,  había  comentado que la  beba no iba a tener padre como Yoli  tampoco lo había tenido, algo que a Julio le afianzó la idea de que "las mujeres se fecundaban por la saliva o por el aire" y la alusión que la madre había hecho  a las malas compañías,  le afianzó  la de que los chicos eran sucios y hasta llegó a pensar que quizás  eso de la maternidad "tenía que ver con la higiene" .

La beba se parecía al Gitano, según Julio,  pero Yoli la encontraba parecida a Julio y así se lo hizo saber:  "fíjate bien. Esas orejas, la naricita... Es idéntica a ti: verdad?" 


 
                                                                         
 Y mientras Julio sentía  la explosión del licor en la boca de los  bombones descartados por Yoli, porque amamantaba a la beba, pensaba  en  fugarse, no sólo de aquella casa, sino  también de la suya, del barrio, de Burgos, de España.  Y, de hecho, se va  lejos muy lejos,  a   Italia,  y ha seguido huyendo hasta hoy en que  frullatto, almóndigas y espermatozoides voladores  de por medio, Julio se reencuentra consigo mismo y con sus raíces  al  ser capaz de evocar ese recuerdo y reconectarse consigo mismo, porque se puede huir de muchas cosas, pero nunca  jamás de sí mismo.  Y ese reencuentro consigo mismo es,  y debe ser,  el comienzo de una vida auténtica, sin la inocencia de la infancia, es cierto,  pero despojada, en lo posible, de ignorancia y prejuicios.


 Oscar Esquivias: nacido en 1972, es  escritor burgalés del que ya hemos leído y analizado su  trilogía de  1- Inquietud en el Paraíso, 2- La Ciudad del Gran Rey y 3- Viene la Noche en este club de  lectura .

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   ©Myriam Goldenberg



Wednesday, March 9, 2016

"Andarás perdido por el mundo", de Oscar Esquivias: "El chino de cuatroca" y nuestra -mi- propia condición de vagabunda/itinerante




mi aporte anterior

El protagonista de este cuento contado en primera persona,  Edison Gutierrez, nacido en España,   en Madrid, hijo de madre inmigrante ecuatoriana, tiene 16 años y se ha ido de su casa materna, independizado a rebuscarse la vida como pueda. No conoció a su padre que renegó haber tenido un hijo con la que era su novia y encima, como surje de una carta que la madre conserva, sólo quería tener hijas mujeres (quedó en Ecuador, solterito y sin apuro).   La madre había llegado   a España embarazada de él en busca de un progreso en su vida, se casó  más tarde con un español y tuvo dos hijos más.  Edison odia a "ese hombre horrible" que es su padrastro, no se lleva bien con el resto de la familia,  y considera que su madre siempre se pone del lado de su marido cuando el adolescente  tiene una discusión con la familia. Y no es extraño,  porque Edison ha sido destronado, ya no es el hijo único de esa madre soltera.

Edison por su aspecto hepático- bilirubinoso y sus ojos achinados es apodado "El Chino". Por boca de su personaje,  Oscar Esquivias relata   las peripecias de la vida  de "El Chino" con mucho humor, así  nos vamos enterando como este chico se las arregla para vivir en un apartamento lleno de inmigrantes centroamericanos y como consigue una serie de trabajos ilegales.  El relato es divertido, ameno, hilarante, pero en su trasfondo trata de un chico que ha ido creciendo entre los recuerdos nostálgicos  de una madre que ha idealizado su país de origen e incluso, inicialmente, a su novio;  de  la necesidad de "El chino" de componer  el puzle de su identidad y lugar (en el mundo),   que en plena adolescencia no se siente integrado al país en el que nació y  que tampoco se siente a gusto en una casa con un padre que no es el biológico, ni siente suyo, por más que este lo trate como a un hijo (le enseña sus artes y oficios; lo recoge y lleva a casa cuando, independizado, lo ve en  la fila de un comedor de indigentes;  se emociona cuando lo tiene en casa de visita).  También habla del miedo, que "se mete en el cuerpo" del extranjero que trabaja de forma ilegal y de que cuando lo descubren las autoridades del fisco, siente indignación, vergüenza, inseguridad, humillación, etc, etc. Un miedo de raíz  transgeneracional, puesto que, en este caso,  la madre lo  ha inoculado en el hijo; así como  también  de aquellos inmigrantes que saben sobreponerse a todo y salir adelante. 


                                            Glorieta de Cuatro Caminos, Tetuan, Madrid.

Y nos queda -me queda- un sabor agridulce, porque me siento, de alguna manera, identificada, también yo me independicé a los 16 años (en realidad, emancipé jurídicamente, ya que la mayoría de edad  era a los 21 en ese entonces en Argentina,  por ley modificada desde  2009,  a los 18)  viviendo  y trabajando en distintos países (eso sí, siempre de forma legal), y sé lo que es rebuscarse la vida con cualquier trabajo, comer poco y hasta pasar hambre, contar las monedas, sentirme insegura, vivir con otros jóvenes extranjeros en condiciones  similares, incluso alguna noche -sin un techo de cobijo- haber dormido  a campo raso;  sentirme de aquí, de allá,  de todas o ninguna parte;  e ir aprendiendo de cada lugar, de sus gentes, sus culturas (incluido idiomas, por supuesto), sus prejuicios, sus paisajes,  para ir constituyendo mi propia personalidad que a la postre resultó ser amplia, polifacética y multicultural  habiendo logrado integrar las distintas piezas de mi puzle personal.





 Oscar Esquivias: nacido en 1972, es  escritor burgalés del que ya hemos leído y analizado su  trilogía de  1- Inquietud en el Paraíso, 2- La Ciudad del Gran Rey y 3- Viene la Noche en este club de  lectura .


En  la siguiente entrada el miércoles que viene,  el cuento Nro 13: "El misterio de la Encarnación".


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   ©Myriam Goldenberg




Wednesday, March 2, 2016

"Andarás perdido por el mundo", de Oscar Esquivias: "Todo un mundo lejano", Ismael y lo que no se dice



En el primero de su nuevo y flamante libro de 14 cuentos "Andarás perdido por el mundo" Ed. El Viento, España, 2016,  Oscar Esquivias nos traslada al mundo de Ismael, un joven catequista y músico de unos 22 años del barrio de Gamonal en Burgos, España. De boca de su amigo Mateo que nos los presenta, vamos conociendo  por él, de sus gustos por la música, de sus desbordante actividad, de su creativa,  sensible, inquieta y reservada personalidad y de su educación católica cerrada en  la  que -según las expresiones que Ismael usaba- el árbol de Navidad era "una decoración druida", o el papá Noel "un brujo estulto que se había propuesto desespañolizar España y acabar con nuestras tradiciones" (y de ahí la necesidad de hacer concursos de Belenes entre las familias de la Parroquia, creía, ya que bien pocos se  estaban haciendo). Y por  supuesto,  por Mateo nos enteramos también  de la crisis existencial  de Ismael unida a un viaje al exterior  y posterior traslado y  radicación  en San Sebastián- Donostia.

No nos dejemos engañar por la estructura  sencilla, dinámica y tierna  de este relato, en el fondo, en su raíz, nos habla de lo difícil  que es para el protagonista ser él mismo, siendo   diferente a  la media, a lo que es norma social,  a querer estudiar música cuando sus padres  lo quieren ingeniero  o a ser homosexual en un medio católico practicante; un medio  en el que la homosexualidad  era vista -o sigue siendo  considerada- como una aberración y por lo tanto, inaceptable.  No, no  sería nada difícil  vivir con una madre deprimida porque su hijo no le saliera como quería ("se le ha enfriando su fe"), sin hablar del padre, un padre del que no se cuenta nada más que su deseo -junto con el de su mujer-  de  imponer la carrera a su hijo.  ¿Cuántos padres no llegan a entender que los hijos -más allá de la educación que les dieron-  son como son y necesitan desarrollar su propia personalidad,  de la cual la sexualidad es un  aspecto importante que hace  a la integridad del ser humano y que los hijos necesitan emprender su propio vuelo para desarrollarse  como personas? ¿Qué cada uno tiene derecho a  su propia vida -sin ser extensión o calco- y a vivirla como desea, siempre que sea de una manera responsable y asumiendo las consecuencias de sus actos?



                                  Willem de Famars Testas, Patio de una casa cairota, Rijksmuseum, Ámsterdam.



Para poder ser Ismael, él  debe emprender su  vuelo que lo lleva a un mundo lejano (con una forma de vida  distinta a la suya),   a Viena y  a Amsterdam,  a estudiar unos cursos  con su admirado violonchelista noruego  Truls Mørk. También siente que debe tomar distancia de sus compañeros y amigos catequistas (y meterse para adentro):  Ellos no olvidan su cumpleaños  Nro 22 el 6 de agosto y le envían una cariñosa foto grupal por el móvil. El  les responde con una lacónica postal con la foto del pintor neerlandés Famars Testas  y la firma I S M A E L,  en un intento quizás, de afianzar su verdadero yo que recién empezaba a emerger como el  de un niño pequeño; a  su regreso no los ve, ha vuelto  del extranjero, según su madre "muy cambiado": "apático silencioso,  esquivo", no quería ver a nadie y se  mostraba distante con sus padres y hermana y comienza a visitar a un psiquiatra. Cuando un día por casualidad Mateo  se cruza con Ismael  en el parque, este se  baja de la bicicleta en la que andaba y lo saluda, pero el diálogo  entre ambos es  muy cortado y  escueto.  Luego Ismael se muda a San Sebastián y comienza a tomar clases con Asier Polo  "el mejor violonchelista de España": ha logrado cumplir su meta en cuanto a la elección de carrera, a ser fiel a su vocación por la música. Aún tardará un poco más para aclarar otros aspectos de su personalidad y lo sabremos porque se niega aún  a relacionarse con sus amigos catequistas:  les rehuye cuando estos lo van a visitar a su casa y se niega a viajar con ellos a Roma para la Bendición Papal.  Sabremos que su crisis de identidad -incluida su sexualidad (de la que no se habla)- ha sido superada cuando retoma el contacto con su amigo (homosexual) Mateo -como si nada hubiera pasado-  con un mensaje en el móvil de respuesta al suyo  de: "Gracias, Feliz Año Nuevo. ¿Nos vemos mañana?".

 Oscar Esquivias: nacido en 1972, es  escritor burgalés del que ya hemos leído y analizado su  trilogía de  1- Inquietud en el Paraíso, 2- La Ciudad del Gran Rey y 3- Viene la Noche en este club de  lectura .

El próximo miércoles destriparé -con el  beneplácito de Oscar- otro  de sus cuentos.


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   ©Myriam Goldenberg




Thursday, March 24, 2011

Análisis del personaje Benjamín Tobes de la novela “Viene la Noche” de Oscar Esquivias – Comparación con Walt Kowalski de “ Gran Torino” Parte 4 y última. B

WK no es sólo ignorante, es un hombre torturado. ¿Por qué? Por que tal como lo relata en la escena en la que está en el bar con sus amigos y llega el cura, estuvo W.K. viviendo en Corea 3 años, en los que sobrevivió y mató a chicos de 17 años, con ballonetas, con balas, algo que recordará hasta la muerte. Pero WK exteriorizará completamente su culpa y su tormento, recién después de que los pandilleros atacan despiadamente a Su, quien regresa a casa en un estado lamentable ( toda golpeada y suponemos que también violada):

WK está limpiando su arma, llega Tau que clama venganza y le pregunta _“¿Cuál es la mia? “.
WK le obsequia a Tau la estrella de plata, por que “ Talvez no regresen” (él ya había pensado que hacer para vengar a Su y de una vez por todas solucionar el conflicto con los pandilleros).
Tau le pregunta: _”¿Qué se siente al matar? “
_ “No quieres saber, es horrible”. WK lo encierra en un cuarto y continúa: _ “Lo único peor es matar a un chinito de 17 años que solo quería rendirse y que te den la medalla de plata por eso. Yo tengo sangre en las manos, estoy sucio. Tú eres joven y tienes toda la vida por delante, Yo termino ésto. Tengo que hacerlo y voy a hacerlo sólo”.

WK lo va a hacer solo él que está enfermo y escupe sangre, sangre del mismo tenor de la que pesa en su conciencia y lo tortura. Hasta ahora, había encontrado la forma de convivir con su culpa escindiendo su conciencia. Esto es, no recordando el suceso fruto de su tormento y despersonificando o cosificando a sus víctimas como “amarillos y bárbaros”, cosa que no puede sostenerse más desde que sus vecinos hmong dejaron de significar una masa amorfa amarilla y con los que además, ha entablado una relación amistosa. Al tomar conciencia de que sus vecinos son seres humanos con los que hasta tiene cosas en común, no puede tolerar el peso de su culpa: debe expiarla y la única forma de hacerlo es, ofreciéndo su vida a cambio de salvar a sus amigos. Una resolución que la audiencia no espera, acostumbrada como está por Hollywood a que al ser golpeada y eventualmente violada la víctima, se "legitime" la violencia vengativa del " bueno".


Comparación BT de “Viene la Noche” con WK de “Gran Torino”:

Ambos personajes son jubilados en la actualidad y era de la globalización. BT es español, castellano de pura cepa, emigrado a Madrid y WT es estadounidense de ascendencia polaca. El primero trabajó en una tintorería Industrial de la cual era propietario, junto con su mujer y un empleado. El segundo trabajó en relación de dependencia en la Planta Ford como mecánico de autos. Benjamín es casado y no se lleva bien con su mujer, pero si con su hijo y más o menos con su nuera y se frecuentan. Walt es viudo y no se lleva bien ni con sus hijos, ni nueras, ni nietos. Poco se frecuenta con su hijo mayor y familia, nada con el menor y su familia nuclear.

BT tiene una afición: leer novelas, lo que hace con mucho entusiasmo, sin desconfiar de los novelistas a los que se "entrega como un amante engatuzado"; también cree que el sexo es el motor del mundo y es sexualmente activo aunque "solo conserve una brasa remota de aquel fuego". [Todo un acierto de Esquivias, lo repito, en contra del prejuicio tan corriente de que los adultos mayores o ancianos son entes asexuados ]. La afición de WK es su Gran Torino y del sexo, pués, es viudo y “de eso no se habla" a lo largo de toda la película. Tampoco viene a cuento, para ser justos.

Ambos personajes han estado en el infierno: BT ha estado en la Guerra Civil Española y ha luchado contra sus propios compatriotas, WK en la de Corea , matando coreanos comunistas, por lo que fué condecorado.

Ninguno de los dos es religioso, ni cree en la religión. BT teme a la muerte y habla de ella como que hará un viaje hacia la oscuridad, hacia las estrellas. WK no le teme en absoluto, antes por el contrario, la ve como una necesidad para expiar las culpas que lo atormentan y la busca explicitamente para redimirse.

EL barrio de ambos ha cambiado su fisonomía por la gran inmigración de extranjeros, producto de la globalización de los últimos tiempos. BT se desorienta en él y trata en ese laberinto de encontrar su camino a casa, entre suspiros llorosos y ayuda de la policía. WK despotrica en contra de los extranjeros y busca solucionar por mano propia la violencia que las pandillas ocasionan a sus propios compatriotas, desde la segura trinchera de su casa.

BT y WK son similares y a la vez diferentes, son como dos vecinos ancianos de mi barrio o del tuyo, en el que la vida y sus circunstancias sigue su curso y se transforma, mientras que ellos dos quedan cada uno, a su manera, atrapado en su pasado, sin poder aceptar (entender, asimilar) los cambios. El uno cascarrabias y desorientado, el otro avinagrado y justiciero.


Con esta cuarta y última parte, llegamos al final de este trabajo que corresponde al tercer libro de la trilogía de Oscar Esquivias: 1- Inquietud en el Paraíso, 2- La Ciudad del Gran Rey y 3- Viene la Noche, que hemos leido con la guía de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia. Todos mis escritos sobre las obras de este autor se encuentran en la etiqueta que lleva su nombre o pueden acceder a ella pulsando aquí.


Gracias por vuestra paciencia y comentarios.
© Myriam Goldenberg

Wednesday, March 23, 2011

Análisis del personaje Benjamín Tobes de la novela “Viene la Noche” de Oscar Esquivias – Comparación con Walt Kowalski de “ Gran Torino” Parte 4 y última. A

Viene de la entrada anterior.


En la Película “Gran Torino” el conflicto está suficientemente presentado en la primera escena: que es en el Funeral de Dorothy Kowalski, esposa de Walt Kowalski (WK).

La película comienza con una vista general exterior de la Iglesia. Corte. Adentro; el organista toca el órgano. Mirada al público. Se levanta uno y va a darle el pésame al viudo: WK, parado al frente, de cara al público y cerca del ataud. Desfilan los nietos (dos niños varones y la adolescente Ashley, con el ombligo al aire, mascando chicle) la cámara enfoca un close-up (un primer plano) con la cara de asco de WK. La cámara ahora muestra a los hijos de WK: Mitch, el mayor y Steve el menor, sentados uno junto al otro. Mitch pregunta a Steve:
_ ¿Te diste cuenta como el viejo mira a Ashley?
_ ¿Qué esperabas el viejo sigue viviendo en los 50; esperaba que su nieta se vistiera menos llamativa.
_ Uno de los tuyos traía un jersey de nylon, seguro que eso le encanta_ contrataca Mitch.
_ De lo que hablo es que no hay nada de lo que hagamos que no decepcione a papá. Es inevitable, por eso jamás voy en día de acción de gracias_ aclara Steve.
_ ¿Qué hacemos con él?
_ ¿No crees que va a meterse en problemas él solo en ese vecindario?
_ ¿Por qué no te lo llevas a tu casa? Y se rió.
Se miran y luego cada uno mira para el otro lado.
Close-up del viudo WK ( Clint Eastwood). El organista toca. El cura comienza el sermón: “¿Qué es la muerte? ¿Será el principio o el final? Todas estas preguntas nos atormentan [....] es agria porque nos duele, dulce porque es salvación”.

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En efecto, como lo podremos apreciar en la siguientes escenas, WK trabajador jubilado de la planta mecánica de Ford en Michigan, es un hombre de caracter dificil, agrio, que critica a todo y a todos, que no se lleva bien ni con sus hijos. ni nueras, ni nietos - quienes sólo esperan la herencia - qué maldice que sus nuevos vecinos sean “amarillos” (Chinos de la etnia Hmong o Miao) en la casa justo de al lado. Justo al lado de la suya, de él; un ex-combatiente de la guerra de Corea y que ha recibido la estrella de plata, por “su valor”.

Para WK “amarillos” y “bárbaros” son todos la misma "cosa" y no distingue coreanos de chinos, ni chinos entre si (como sabemos, hay 56 etnias distintas reconocidas en China, aunque la mayoritaria sea la etnia Han). El, supremamente consternado se pregunta _ “¿Por qué llegaron estos amarillos a este vecindario?"

Sin embargo, poco a poco va entrando en relación con sus vecinos: Cuando el muchacho Tau, es obligado - por la pandilla de delicuentes chinos que lo asedia, como bautismo para ingresar en ella - a robar el Gran Torino, 1972 de WK, éste observa lo que sucede y exclama _ “Hijos de perra”, mientras busca la escopeta, le apunta, lo espanta y el chico huye. Pocos dias después, los pandilleros regresan a molestar a Tau y lo golpean adelante de su casa. WK, sale con la escopeta y les apunta a la voz de “ largo de mi jardín”.

La familia de Tau agradecida porque salvó al muchacho - Obviamente WK que no distingue a uno de otro no se dió cuenta de que era el mismo muchacho que intentó robarle el auto - le trae un montón de comida, como muestra de agradecimiento al que ellos consideran “el héroe del vecindario”. Nótese también aquí el respeto y la honra con que los pueblos orientales tratan a las personas mayores, algo que la película muestra adecuadamente.

Es interesante la relación que se establece entre WK y Tau: Tau confiesa su culpa a Walt y pide - por mandato familiar - reparar el daño trabajando en casa de WK durante una semana. WK lo considera un pusilánime, pero poco a poco, se convierte en mentor y modelo del muchacho y se establece una relación afectiva.

La ignorancia es la madre de todo los prejuicios. WK tiene un montón de ellos y la dulzura de Su, hermana mayor de Tau , y su paciencia - al irle explicando las costumbres de su pueblo, incluso le cuenta que los hmong han sido pro-estadounidenses - poco a poco van entibiando el endurecido corazón de WK. Este pasa incluso su cumpleaños con sus nuevos vecinos y se pregunta frente al espejo del baño “Santo Dios, ¿Cómo es posible que tenga más en común con estos chinos que con mi familia?”

Conforme nos adentramos en la trama de la película, vemos sin embargo, que hay algo más que simple ignorancia en los insultos de WK hacia los orientales. Y eso, lo escuchamos en las palabras que WK dice al cura que busca infructuosamente confesarlo “[....] lo que carcome a un hombre no es lo que le ordenan hacer (en la Guerra)” [sinó el sadismo al que se presta voluntariamente].


Continua mañana