Wednesday, March 16, 2016

"Andarás perdido por el mundo" de Oscar Esquivias: "El misterio de la Encancarnación" y ... frullato, almóndigas y espermatozoides voladores o el caso de una virgen embarazada del Siglo XXI



Julio,  un  joven del Barrio de obrero de Gamonal en Burgos, residente en la ciudad de Torino, en Italia,  en donde toca el oboe en la orquesta del Palacio Real.  Ha llegado temprano, antes que sus compañeros,  y mientras calienta su instrumento, rompe las barreras del tiempo -en una imagen muy plástica- abriendo una brecha por la que retrocede  a su infancia cuando tenía casi 12 años: "si estirara el brazo, podría tocar al niño que fui y casi sentir el olor infantil de su piel". El agente productor de este fenómeno es el frutillato arrancado a su oboe que suena precisamente como "aquel timbre  (de la puerta de la casa) de su infancia" . 

                                                            Palazzo Reale di Torino 

Julio viene de una familia de extracción humilde,  llegados del campo "de su tierra de origen" a un suburbio de la Ciudad,   con escasa o nula instrucción y lo sabremos porque  en su casa hablan el español  de forma muy defectuosa "iruto",  "arrascar", "la Yoli", comiéndose las palabras, cosa que las monjas, en el colegio, le corregían  a menudo  al niño: "no te comas las palabras, Julio", "no hables mal, Julio, ¡con lo listo que eres!"  En el recuerdo de Julio aparece el plato de  albóndigas que preparaba  su madre;  a la vez que rueda "la almóndiga" de su recuerdo "como una pelotita averiada", (palabra que fue aceptada por la Real Academia de España  mucho más tarde,  cuando yo era chica -si no me equivoco-.  en la RAE figuraba sólo albóndiga como acepción correcta, es más, para mi fue una sorpresa encontrar ahora "almóndiga"), quizás por eso  es que -como nos dice el autor  desde  su personaje Julio en un monólogo jocoso-  "ya se que tú desclasada, esferoide y platónica almóndiga escalaste los peldaños de la Academia igual que yo subí los del Conservatorio[....]"   almóndiga,  palabra "intrusa, acomplejada [...] que huele  ajo y a sudor y denota vulgaridad". Esta palabra símbolo y   metáfora  de su origen humilde lo conecta directamente con su madre que las cocinaba y también  con  su compañera de clases "la Yoli". "¿Qué sabes de la Yoli?",  le preguntaba su madre "entre sartenes y comidas apresuradas". 

                                                         Scalone d’Onore, Palacio Real de Torino


 Sin embargo, las monjas que le enseñaban a Julio  a hablar   el idioma español con tanta corrección, no le enseñaban con tanta corrección otras materias, como por  ejemplo,  Sor Violante, la profesora  que les enseñaba el sistema reproductor con  "un montón de términos abstrusos (escroto gameto, citoplasma)"  "pero no les explicó como saltaban esos renacuajos del hombre a la mujer". Nótese aquí el salto idiomático  de Julio (como el de un renacuajo) que utiliza un vocablo culto, derivado del latín  "abstrusus" (oculto).  La educación que Julio recibía en ese colegio de monjas católico nada tenía ni tiene que ver con la claridad de este libro alemán (actual) para niños  en el que se relata con imágenes y expresiones sencillas la concepción desde su inicio  celular en cada  cuerpo (del padre y de la madre) hasta el nacimiento del bebé: 



 
También traigo  a colación, un muy ilustrativo caso  real del Siglo XXI,  (de los muchos que tengo),  ocurrido  en Manila, Filipinas, pero que podría haber ocurrido en cualquier otro país, especialmente los aquellos  que  adolecen de una educación sexual coherente, fáctica, sencilla y clara:  Caso de la virgen embarazada  (aquí el original) de la Dra. Ma. Luisa V. Torralba-Mangubat,  publicado  el 5 de Enero de 2010.   

Una estudiante de enfermería joven vino a mi consulta clínica con una queja del retraso  en su menstruación. De su historia menstrual, se estableció que había estado teniendo regularmente su período cada mes hasta que  este mes  se retrasó dos semanas. Al ser un procedimiento estándar operativo, le pregunté acerca de las relaciones sexuales íntimas, que ella y su novio, que llegó junto con ella, negaron con vehemencia. Le expliqué que para nosotras las  médicas ginecólogas, el embarazo o la consecuencia de ello,  es la primera consideración en cualquier retraso de la menstruación.
 
¿Qué puede causar ausencia de la menstruación? Hay condiciones que pueden causar un retraso menstrual o una ausencia de la menstruación  en  una mujer. Algunas de estas condiciones son: 
• Embarazo o una complicación del mismo   (es decir, aborto o embarazo ectópico  que es el que se produce en la trompa y no en el útero) 
• síndrome de ovario poliquístico
 • La ingesta de ciertas drogas como fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (AINE) tales como el ácido mefenámico, hormonas, agentes quimioterapéuticos (anti-cáncer)
 • El estrés, ya sea físico o emocional (como en los atletas) 
• Depresión
 • La insuficiencia ovárica prematura (menopausia prematura) 

¿Estaría embarazada?

 A pesar de la negación de la paciente,  le ordené una prueba de embarazo que resultó ser positiva o (+), lo que significaba que estaba embarazada. Con este resultado, en parte, procedí a  realizar  un examen físico para verificar el embarazo. Ella se negó  a que le introduzca un espéculo y le hiciera  un examen interno porque seguía manteniendo  que era  todavía virgen. Para mi sorpresa, de hecho,  su himen estaba intacto.  No lo hice entonces,  pero pedí un  ultrasonido pélvico transabdominal (a través del abdomen) en su lugar. Para su sorpresa, el resultado del ultrasonido mostró un embarazo de alrededor de seis semanas de  gestación . Ella de hecho estaba embarazada.

¿Cómo puedo determinar si era virgen?

El himen  es central  aquí, este es un tejido delgado derecho en la apertura de la vagina. No está totalmente cerrado, pero tiene una pequeña abertura central en la que la sangre menstrual puede fluir fuera de él. La apertura es de aproximadamente 1 a 1,2 cm. Siendo esto así, se puede utilizar un tampón para la menstruación y no causar ningún daño al himen. El  tamaño más grande del tampón es de sólo 1 cm de diámetro. Por lo tanto, las madres no tienen que preocuparse porque  sus hijas pierdan  su virginidad con el uso de tampones.

¿Qué significa perder la virginidad?  

En pocas palabras esto significa que  hubo  relación sexual íntima  con  penetración real del órgano sexual  masculino  en el canal vaginal de la mujer. El pene es de 2 cm o más de diámetro. En el primer contacto sexual, la penetración del pene  causa  la rotura de   esta membrana,  ya que  el pene es mayor que la abertura del himen. Al romperse el himen, causa un sangrado.

Por lo tanto, en el examen físico se determina si el anillo del himen está intacto (virgen) o el himen ya se ha roto (no virgen). A veces, también se puede determinar si la penetración se  produjo recientemente o algún tiempo antes. Hay algunas excepciones a la regla. En algunas mujeres, esta membrana no se puede romper porque se ha demostrado que no tienen el himen elástico. Además, hay quienes han  realizado actos sexuales evitando  la penetración real. En estos casos,  hablando francamente, no son "vírgenes" en el sentido real, sino sólo en sentido físico, es decir,  con su himen intacto.

El misterio fue resuelto:

 No necesito decir que esta pareja tuvo una fuerte discusión  con el novio acusando a la chica de la infidelidad, que estaba muy seguro de que no había  penetrado en el canal vaginal de la joven. Ella  insistió de forma rotunda  en que no tenía o había tenido  ningún otro hombre en su vida.  Yo tenía que mostrar a este  hombre que, de hecho, el himen  de su novia estaba intacto. Tenía que resolver  este misterio  así que los senté  juntos para investigar y así obtener una visión más clara de las circunstancias que rodeaban este embarazo. Siendo estudiantes de enfermería,  había esperado que  fueran  capaces de comprender la situación que ahora voy a narrar.

La pareja de esta historia había  tenido relaciones sexuales previas a la penetración,  haciéndose caricias y etc, sin que  el varón la penetrara para evitar, justamente, un embarazo. Sin embargo, hay ocasiones en las que  se puede eyacular directo a la abertura del himen. Durante la eyaculación, el semen sale en ráfagas con un cierto grado de fuerza, provocando que algo de semen, los espermatozoides concomitantes, fueran capaces de entrar en el canal vaginal. Los espermatozoides que hubieran logrado  entrar  al  canal vaginal  viajarían  hacia arriba a través de la trompa de Falopio   para cumplir   con la fecundación del óvulo femenino, lo que resulta, obviamente,  en un embarazo.

 Si esto es  difícil de creer, pero  factible,  imagínense  el hombre de esta historia.  Como médica guardaba la esperanza de que él lo entendería, pero más tarde descubrí que no podía comprender la explicación  y que finalmente,  la pareja se rompió. ¿Qué  pasó con la mujer? Lo último que supe de ella es que me llamó para pedirme que le asegurara a su madre de que era virgen a lo cual me negué. Le dije que podía ser virgen  desde el punto de vista  físico, pero que  las dos sabíamos que había  tenido una relación íntima con un hombre. Ella nunca regresó a mi consulta.  Caso cerrado.

Pero volvamos al cuento de  Esquivias. ¿Qué pasa con Julio?  El había sido educado por estas monjas  en clases mayormente de niñas (eran tres varones  en su clase, el resto niñas)  y tenía amistad con Joly, "La Yoli", una compañerita un año mayor que él, pero ni  ella  que no atendía ni entendía en clase, ni él, tenían idea   sobre temas de fecundación humana,  concepción y menos, sexualidad (palabra proscrita),  o  como Julio lo expresa: de"como se propagaba realmente  la vida entre humanos" . La Encarnación era un misterio y misterio era también para Julio, el de la fecundación,  porque  Julio era un "niño ingenuo, puro, purísimo como salido de una hagiografía de Santiago de la Vorágine [...]" 

                                                             Santiago de la Vorágine 

Cuando Julio rechazó  ennoviarse con la Yoli  (porque ser novio de una niña  era algo que le desagradaba profundamente)  ésta  se consiguió otro novio "un chico desconocido mayor que nosotros, moreno y desgreñado que la esperaba todos los días a la puerta del colegio".  Este chico fue apodado por Miguel (otro compañero del colegio):  "El gitano". Y ese noviazgo  de Yoli con El Gitano, produjo un resultado: "una castañita",   como decía la madre de Julio,  que "la Yoli" llevaba en su vientre y por la que iba engordando.

La madre de Julio  era incapaz de  contarle a Julio lo que había pasado con Yoli,  la que  al estar embarazada se había ido del colegio,  por lo que le pide a Julio que se lo  pregunte a la monja. La monja da la noticia del nacimiento de la beba de Yoli a todos  los compañeros de clase juntos  y lo  hace deforma sencilla, sin dar ninguna explicación de cómo,  ni porqué sucedió: "Yolanda Benitez Juarros, acaba de tener un bebé, una niña preciosa.  Ayer fui a verla y está muy bien". Los compañeros, entonces,  le escribieron una postal  grupal de felicitaciones.

Esta noticia dejó  a Julio totalmente desconcertado y asustado:  "¿Y si se hubiera repetido en ella el Misterio de la Encarnación?", "y si el espermatozoide era mío que, inadvertidamente había expulsado  de mi cuerpo sin saber cómo, quizá con un estornudo, quizá con un perdigón de saliva, y había acabado en los labios de la Yoli?"   

Su compañerito Miguel que  era mucho más despierto,  además de tener una novia o varias para cada semana, trató de explicarle a  Julio la verdad  de la milanesa (o mejor dicho, de la almóndiga)  "con pelos y señales",  pero Julio no cazaba una de tan ingenuo que era o no quería creerle; además para Julio  eso que le contaba Miguel era un "asco", "una cochinada".   Y me pregunto ¿de dónde habría  sacado nuestro Julito que el sexo es una cochinada, es sucio y asqueroso? ¿Por qué Julito se imaginaba a chicos sucios que desprendían espermatozoides como quien contagia piojos? ¿De dónde habría sacado esas ideas? 

Lleno de miedo y poco convencido con la explicaciones de su amigo Miguel, Julio va a visitar a Yoli y a Dina, la beba,  llevándole una caja de bombones y ropita usada para la beba que su madre  le había preparado y envuelto con papel de regalo reciclado.  Su madre al darle esos regalos para  que los llevara,  había  comentado que la  beba no iba a tener padre como Yoli  tampoco lo había tenido, algo que a Julio le afianzó la idea de que "las mujeres se fecundaban por la saliva o por el aire" y la alusión que la madre había hecho  a las malas compañías,  le afianzó  la de que los chicos eran sucios y hasta llegó a pensar que quizás  eso de la maternidad "tenía que ver con la higiene" .

La beba se parecía al Gitano, según Julio,  pero Yoli la encontraba parecida a Julio y así se lo hizo saber:  "fíjate bien. Esas orejas, la naricita... Es idéntica a ti: verdad?" 


 
                                                                         
 Y mientras Julio sentía  la explosión del licor en la boca de los  bombones descartados por Yoli, porque amamantaba a la beba, pensaba  en  fugarse, no sólo de aquella casa, sino  también de la suya, del barrio, de Burgos, de España.  Y, de hecho, se va  lejos muy lejos,  a   Italia,  y ha seguido huyendo hasta hoy en que  frullatto, almóndigas y espermatozoides voladores  de por medio, Julio se reencuentra consigo mismo y con sus raíces  al  ser capaz de evocar ese recuerdo y reconectarse consigo mismo, porque se puede huir de muchas cosas, pero nunca  jamás de sí mismo.  Y ese reencuentro consigo mismo es,  y debe ser,  el comienzo de una vida auténtica, sin la inocencia de la infancia, es cierto,  pero despojada, en lo posible, de ignorancia y prejuicios.


 Oscar Esquivias: nacido en 1972, es  escritor burgalés del que ya hemos leído y analizado su  trilogía de  1- Inquietud en el Paraíso, 2- La Ciudad del Gran Rey y 3- Viene la Noche en este club de  lectura .


La siguiente  y ultima entrada el miércoles que viene


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   ©Myriam Goldenberg



13 comments:

Cayetano Gea said...

Hay personas que ya desde su tierna infancia arrastran un sentimiento de culpabilidad por todo lo que pasa a su alrededor, aunque la implicación en los hechos sea prácticamente inexistente, y el remordimiento de algo que no fue responsabilidad suya directa les persigue toda la vida. Este podría ser un caso.
Un saludo.

Óscar Esquivias said...

Gracias, Myriam. Si los libros de texto fueran tan pedagógicos como los alemanes, no habría lugar a ninguna confusión, je, je. Este cuento nació por encargo de una revista literaria que quería dedicar un número monográfico dedicado, justamente, a la maternidad, aunque ahora, al releerlo, creo que trata más bien sobre la paternidad (y el miedo o el rechazo a la misma). En "La marca de Creta", mi primer libro de cuentos, hay justamente un cuento titulado "Maternidad" con el que este podría hacer pareja. Trata sobre una mujer que nunca ha tenido hijos pero que, ya en su vejez, conoce el sentimiento de maternidad.

Montserrat Sala said...

Hola Myriam. Me ha gustado tu post,peo es demasiado largo para mi,que no puedo estar delante de la pantalla, tanto tiempo.
Aprovecho para saludate y desarte unas muy felices vacacioens de Semana Santa.
Paso otro dia que no te prodigues tantísimo, y te ccmento.
Muchos besos cariñosos.

Manuel López Paz said...

Intenso. Pobre Julio...Sin saber a que se enfrentaba a esto de la paternidad...

En cuanto a la parejita filipina, ya sabes, son inocentes hasta que se demuestre lo contrario :D

Me ha gustado mucho

Besote

Ambar said...

Varias conclusiones pueden sacarse tras la lectura de tu entrada y entre ellas que la virginidad no es una cuestión anatómica .
Besos Myriam

Genín said...

Que curioso, no sabia lo de la raja en el himen... :)
Besos y salud

Pedro Ojeda Escudero said...

Me lo he pasado tan bien leyendo esta entrada tuya como leyendo el cuento de Óscar Esquivias. Y es que esto de la virginidad sostenida sigue siendo un misterio...
Besos.

coroentreaguas said...

Si es que hasta la Naturaleza parece obrar en contra nuestra. Siempre habrá Celestinas y mujeres de confianza en la familia para generar rosas falsas.

sabores compartidos said...

Hoy día con tantos adelantos que tenemos creo que los libros alemanes de los que hablan serían de una buena información para los jovenes que quiza evitarian un monton de problemas no deseados.
Lo del la historia de la pareja me ha resultado curiosa la información.
Besotesssssssssssssssssss

La seña Carmen said...

Viejo tópico de la literatura el de las mujeres que se quedan embarazadas por arte de birlibirloque. Que se lo pregunten a la abadesa medieval que se preñó por pisar una hierba y a la que la Virgen sacó del apuro.

María Luz Evangelio said...

Me ha resultado muy amena tu entrada, y para nada me ha parecido larga. Por un lado retratas bien los miedos del joven músico, y por otro nos das unas clases muy didácticas para conservar membranas intactas y que superan todas las pasiones.
Muy divertida la segunda parte, y muy tierna la primera.

AMBAR said...

Por mi retraso, siempre me pierdo algo.
Así que aquí estoy disfrutando de esta detalla informacion en este interesante relato de la vida.
Gracias, una buena semana y un abrazo.
Ambrazo

Abejita de la Vega said...

He leído divertida el caso de la virgen embarazada, qué mentalidad más rancia. Aunque a mí no debería sorprenderme porque tuve compañeras de instituto que consideraban la posibilidad de embarazarse en un retrete público o en la piscina. En España, hay todavía mujeres para las que la virginidad física tiene gran importancia. Hace poco vi una novia gitana, a la salida del ayuntamiento donde la habían casado, la cara de la chica expresaba miedo y angustia, ya sabes que las someten a la prueba del pañuelo...Y se hacen todavía reconstrucciones quirúrgicas de himen, como en los tiempos de la Celestina.

Si las explicaciones de Sor Violante hubieran sido las del libro alemán, la historia de Julito sería otra. Combinas a la perfección el frullato, la almóndigas y la pobre Yoli, y el rechazo de Julito...pies para que os quiero.

Besos, Myriam, un placer leerte.