Wednesday, July 19, 2017

Hacerse a la mar - 8: Napoléon estuvo aquí (o su campaña de Egipto y alrededores) y la piedra Rosetta - (2)


 Primera parte aquí (por favor leer primero) 


Trece días después de partir de la Isla de Malta rumbo a Egipto, llega la flota francesa al puerto de Alejandría y esto eludiendo a los ingleses comandados por el bravísimo león de los mares, el Vice-Almirante Horacio Nelson de la armada imperial Britanica, perdiendo a los franceses por los pelos  a pesar de que  había movilizado la flota estacionada en Gibraltar. Como dos meses anduvo por el Mediterráneo de aquí para allá sin avistar la flota del galo. "¡Ni rastro del petiso petulante!". "¡Por mi ojo perdido en la captura de Córcega,  no, mejor.... por mi brazo destrozado en Santa Cruz de Tenerife que lo encontraré, aunque sea lo último que haga!".

Los franceses desembarcaron en Alejandría de forma desordenada, medio anfibia, medio ahogados, aún así la ciudad se les entregó sin chistar.  Avanzaron, entonces,  hacia el Cairo, en medio de un sol abrasador, mosquitos y sed, primera vez que la tropas francesas se enfrentaban a las inclemencias de las arenas y estas eran implacables, ganaron empero a los mamelucos   la batalla de las Pirámides  21 de Julio 1798.  En este contexto es dónde colocamos la famosa  frase de Napoleón  en la arenga  previa a las tropas: "Soldados 40 siglos os contemplan";   pillaje pedía no hicieran, pero sus soldados caso omiso en este punto le prestaron, vaciando lo que pudieron. Los mamelucos tenían una excelente caballería y ese era su poderío, mas las armas que  empleaban espingardas, alfanjes, flechas y lanzas eran inferiores a los mosquetes, fusiles y  cañones de Napoleón que, por el contrario,  pocos caballos tenía,  por lo que colocó  a sus ejércitos divididos en 5 divisiones  con formación de cuadros de infantería, huecos en el centro con  cañones en las esquinas y en el centro, caballos y municiones. Esta táctica militar es un aporte a "la ciencia" de la guerra por parte del gran estratega que innegablemente era Napoleón, aunque no original suya, ya que los romanos, por ejemplo,  la habían empleado  en 53 aEC  en la batalla de Carras (actual Turquía) contra  los partos. Los dos jeques mamelucos   Murad Bey e Ibrahim Bey que en una diarquía  habían gobernado Egipto hasta el momento con mano férrea,   al mando de sus tropas ahora se desbandaron y buscaron refugio el uno en el alto Egipto, el otro el Siria o Irak actuales, cosa que por otro lado, les servía a los Otomanos que nunca los habían podido dominar y deseaban férreo control en Egipto, hasta ahora endeble.

  




Horacio Nelson que, como dije antes,  venía buscando la flota de Napoleón por todo el Mediterráneo,  al pasar por Nápoles conoció a Emma Hamilton, esposa del embajador Inglés allí, quien sería el gran amor de su vida (una historia en sí misma  que merece les relate unas líneas otro día,  porque este tuerto, manco y sin dientes, encanto tenía sin duda;  y ella y su marido -impo-35 años-más-viejo- ambos,  lo querían muy tiernamente y admiraban su gran arrojo y bravura).

Nelson

finalmente  avista la flota francesa fondeada en la bahía de Abukir, el 1ro de Agosto de 1798;  feliz exclama levando su brazo izquierdo al Cielo -único que aún tenía- "¡Aleluyia, Aleluya, God Save the King!.... ¡What a lucky man I am!,   antes de esta hora mañana, habré ganado mi título de Par o mi lugar en el panteón de los héroes en la Abadía de Westminster"




Los ingleses  destrozaron 13 barcos  del total de 17 barcos de  la flota francesa (4 en la retaguardia escaparon)   en  la batalla del Nilo,  del 1 al 3 de Agosto de 1798  una gran victoria que ellos mismos pintan así a través de los años:




La Batalla del Nilo,  por Thomas Whitcombe, 1816

Incendio del Buque Insignia francés  L´Orient por Thomas Luny, S. XIX


Incendio del Buque Insignia francés  L´Orient
por George Arnald, 1827


Incendio del Buque Insignia francés  L´Orient por Mather Brown, S. XIX


Esta fue la formación francesa. 

François-Paul Brueys D'Aigalliers,  comandante  en la batalla, 


cometió varios errores: 

 1- Creer que podía apoyar desde ahí al ejército de Tierra (Napoleón le había dicho que de ser posible, llegara hasta Corfu y tratara de no enfrentarse a los ingleses) 2-   Cargar los cañones de estribor solamente, creyendo tener babor protegido contra las formaciones rocosas  de la costa, no tenía esos cañones listos.  3- Entre barco y barco había una distancia de 150 mts (en el total de línea poco más de 2.600 mts), que debería haberse atado entre barco y barco  por cadenas, orden suya que algunos capitanes no cumplieron. Y entre el Buque insignia L ´Orient y  el Tonnant quedó  una distancia aún mayor, que permitió a los ingleses romper de la línea. Pero eso no fue lo peor:  4- El Primer barco, el Guerrier, quedó muy lejos de la costa, dejando una abertura  que permitió a los ingleses penetrar entre la formación francesa y la costa,  haciéndolos  puré por ambos lados, sin que babor -desarmado- pudiera defenderse y  5- El Comandante perdió la vida en esta Batalla, al mar, y a toda velocidad,  despacharon sus restos.


por Jean Léon  Gerome, S XIX

A pesar de que prácticamente toda la flota francesa quedó destruída en esa batalla. Napoleón -aunque la procesión la llevara por dentro, como su úlcera lo atestiguara-  frente a sus generales y tropas se mostró muy sereno y seguro: "Ya no tenemos una armada naval... Bueno, tendremos que quedarnos aquí, o dejar a hombres tan grandes como los antiguos"   y   entró en el Cairo como triunfador con su  ejército portando las  palmas de la victoria; puso todo su empeño en la ocupación de Egipto y como su Gobernador, hizo montar por  ejemplo tiendas y presidió  las festividades por la Fiesta del Nilo, Jaím al Nasim, (una fiesta que se remonta a la época faraónica que actualmente coincide con la pascua copta, pero que es celebrada por todos los egipcios),  . entrelazando de esta manera  su nombre al de Mahoma (cuando el eufórico pupopulacho clamaba tanto el uno, como el otro),  incluso  hizo vestir a sus generales con caftanes y él mismo, eso dicen,  se colocó un turbante en la cabeza, asegurando ser siempre defensor del Profeta y el Corán.

Napoleón trató por todos los medios  de ganarse el corazón de los árabes egipcios,  en contra de los mamelucos  y de los Otomanos con una retórica  en árabe, presentándose como su gran y tan ansiado salvador en contra del poder de los jeques mamelucos  que dirigían Egipto y oprimían al pueblo,  a favor en un principio de los Otomanos,  que por encima de ellos  dominaban toda la región,   como lo muestra la  ilustración a continuación. El Imperio Otomano estaba dividido en  distritos (Ayelet) El Distrito Ayelet Sidon,  (actuales Israel y Líbano), marcado en rojo,   tenía entonces la capital en Acre (actual Israel):

Imperio Otomano 1795

Los habitantes del El Cairo, trataron de sublevarse  repartiendo armas por las calles y atrincherándose por doquier. Bonaparte lejos de sentirse  amenazado por la tempestad que se extendía por todos lados,  dio órdenes a la artillería de que volviera a la Ciudad y a punta de cañonazos,  empujaron a  los árabes  al desierto.   Napoleón  persiguió personalmente a los rebeldes de calle a calle y ellos se concentraron  en la Gran Mezquita. Afortunadamente para los franceses el cielo estaba cubierto de nubes y retumbaban truenos y relámpagos -un fenómeno muy raro en Egipto- muchos de los residentes supersticiosos consideraron  los truenos como una señal del Cielo y pidieron misericordia a sus enemigos. El Gran General respondió: "Ya es demasiado tarde, Él [es decir Dios] ha comenzado, ahora yo voy a terminar!" Entonces ordenó  a sus cañones abrir fuego contra la mezquita. Los franceses rompieron las puertas e irrumpieron en el edificio, masacrando a los egipcios en su interior.
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Habiendo retomado el control absoluto de El Cairo,  Bonaparte buscó a los autores e instigadores de la revuelta. Varios jeques y muchos turcos y árabes fueron declarados culpables de participar en la trama y de inmediato, ejecutados. Para completar su castigo, la ciudad fue condenada a pagar  un alto impuesto y su divan (Consejo de notables) fue reemplazado por una comisión militar. Proclamas con amenazas e instrucciones fueron extendidas por toda la ciudad. Durante todo el tiempo que los franceses estuvieron en Egipto, la población no volvió  a sublevarse.

  
Napoleón anmistiando a los líderes de la revuelta de El Cairo de 1798
(no se cómo les pegó las cabezas de vuelta, cosas del arte, supongo)

Mientras,  las expediciones arqueológicas le daban  al pico y la pala con rapidez asombrosa. Otro contingente abría caminos  en los  desiertos.  Y en esas andaban tremendamente ocupados, cuando, a un año de la derrota del Nilo, justo hoy hace 218 años,    un  soldado encuentra al excavar para las vías, una piedra de grantito que tomó el nombre de Rosetta, por haberse encontrado en esa localidad portuaria.  Napoleón pidió de inmediato  a los dibujantes que la copiaran (algo que resultó en extremo atinado, porque a la postre los Ingleses se la llevaron  y hoy está expuesta en el Museo Británico). 
 

 Champollion por Leon Goignet

Jean-François Champollion (1790-1832),  filólogo y egiptólogo francés  consiguió descifrar la escritura jeroglífica gracias principalmente al estudio de la piedra Rosetta ( valéndose  copias, ya que la piedra estaba en poder de los británicos, más adelante les contaré la razón) Logro por el cual  es considerado  el padre de la Egiptología, ya que a partir de este momento se crea el campo de La Egiptología;   de sí mismo decía Champollion: "Soy adicto a Egipto, Egipto lo es todo para mí".

 Piedra Rosetta, en el Museo Británico.
hallada 15 de Julio de 1799


¿Perder tiempo, Napoleón? ¿O lamentarse?  ¡No señores!  Napoleón pretendía    unir el Mar Mediterráneo con el Rojo como ya he dicho antes;   el muy zorro previsor salida quería hacia Asia que le permitiera llegar a las Indias para bloquear a los ingleses y hacerse con un buen curry y abundante leche de cabra. Así que, sofocada la rebelión del Cairo, con un pequeño  grupo de  los 167 científicos que lo habían acompañado a Egipto, y una escolta de 300 hombres, se fue de excursión, mejor dicho, ¡de señora exploración a la Península del Sinaí, tras las huellas de Moisés!  y encuentra nada menos que  ¡¡¡el  Canal de los Fafarones!!!, llamado también antiguo Canal de Suez, o Canal de Necho, antepasado directo del actual  Canal de Suez:








Nota:  Imágenes  de la Red.




11 comments:

Cayetano Gea said...

Estupenda entrada, bien documentada y narrada.
Napoleón siempre suscita pasiones enfrentadas, con sus luces y sus sombras.
Un abrazo, Myriam.

manouche said...

Napoléon a été là; moi aussi en toute modestie !!

Macondo said...

Encantado de haberte descubierto gracias a tu visita a la "Macondografía de Ámbar", de "La Medicina y la Corte". No me quites la silla, que me quedo por aquí.
Un abrazo.

Genín said...

¡Que interesante!
Me estoy dando un banquete de Historia, esperando con ansia la continuación... :)
Besos y salud

Ester said...

Una entrada documentada y bien escrita, siempre es interesante repasar la historia. Un abrazo

Manuel López Paz said...

Un personaje que no deja a nadie indiferente-
Una muy buena entrada.
Besote guapa

María Pilar said...

Qué buen repaso a la historia en estas dos entradas. Muy bien documentada lo que no quita, gracias a tu estilo, que que la lectura sea amena y a veces jocosa.
¡Feliz verano, Myriam!

Abejita de la Vega said...

Toda una gran entrada napoleónica. Exhaustiva y concienzuda.
Algunos se creen Napoleón...
Besos veraniegos

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Me impresiona tu afición por la historia. Tu energía es contagiosa. :-)

Por cierto, se dice: Opor zoriontsuak. :-)
Lo de las traduciones literales no va con nosotros :-)
Musu handi bat.

Robín said...

Dices -y no mal dices- que Nelson, que andaba por ahí fisgando, perdió por los pelos a la armada francesa. Cuentan también, en la misma Francia, que Waterloo se perdió porque un general (Crouchy quizás; no recuerdo bien) llegó tarde. Uno tiene la impresiçón de encontrarse ante personajes que bordean la legalidad constantemente (no sólo porque guerrear es ilegal en principio); Bonaparte y Nelson. De Nelson sé que era un hiperactivo; como estos niños que gritan y desobedecen a sus padres sin cesar; que tengo yo un colegio enfrente; y con déficit de atención; pero muy inteligentes algunos. De Bonaparte he leído en algún sitio que también; pero tengo dudas de si la información es falsa. De Nelson sé que anduvo por el "estrecho dudoso"; candidato a Canal de paso entre océanos, entre el gran lago de Nicaragua cercano al Pacífico y el río San Juan que desemboca en el Atlántico;lo crucé yo en un barquito; ví la defensas en algún recodo del río, poco profundo allí, en la localidad de El Castillo; creo que era el nombre; de nuestros queridos compatriotas Españoles, que Nelson sitió infructuosamente por una cuestión de enfermedad tropical que los ingleses contrajeron; de lo contrario nos hubieran quitado Nicaragua entera o Costa Rica entera o alguna zona grande de uno de esos países o de ambos. Aventureros ambos, Nelson y Bonaparte; que les salían casi siempre, temporalmente, medio bien -y a veces muy bien; sospechosamente muy bien- las cosas.
¿ Pero ha habido acaso algún conquistador guerrero, en la Historia, que todo le salió bien ? ¿ Dejó Bonaparte que sus generales cometieran crímenes, robos y saqueos, sin que él lo supiera ?

Robín said...

Leyendo la página web en inglés : http://napoleon.nli.org.il/eng/ me he enterado de algo que yo no sabía hasta ahora (o no recordaba) y que responde en gran parte a la pregunta que hice aquí mismo el día 1 de agosto : ¿ Dejó Bonaparte que sus generales cometieran crímenes, robos y saqueos, sin que él lo supiera ? :


""As France's coffers were severely depleted, Napoleon was required (1) to finance the expedition on his own, a fact which would later cause him great trouble. ""
(1) : By the French Directorate Government.

Hay que tener en cuenta este dato de que el propio Gobierno del Directorio francés, gobierno que puso fin, de facto, a la época del Terror (2), le pidió a Bonaparte que se autofinanciara; y ello no puede ser realizado, obviamente , sino mediante el expolio, los saqueos y mediante la imposición de impuestos especiales y abusivos, para ese fin, a los territorios sucesivamente conquistados;sin que mediara ataque u ofensa previa de estos últimos.

Lo que me cuesta más entender es porqué Bonaparte aceptó. ¿ Qué General estaría tan loco, si no es Bonaparte, para aceptar ir a una guerra con la condición de tener que financiarla él mismo ?

De nuevo hay que hacer el paralelismo entre Bonaparte y el almirante Nelson, en el sentido de que para ambos, sus Gobiernos les dejaron prácticamente libres de hacer lo que quisieran; que Nelson también saqueaba obras de arte e históricas sin tener que rendir cuentas a nadie y que además ambos, Nelson y Bonaparte solían tener victorias contundentes y a veces poco explicables -en el caso de Nelson, también contra Bonaparte.

(2) : Estamos en España, de hecho, con el fin del Terrorismo de ETA, en una situación casi de Directorio, pero no tenemos un Bonaparte (o varios Bonapartes más humildes y pequeños; que también sirven) que ayude a la necesaria unificación-pacificación-política del país en un momento en que los catalanes se han vuelto locos y la rama política y cultural de ETA mantien aún el poder en más de la mitad de los ayuntamientos pequeños de Vasquia (país vasco).