Sunday, April 14, 2019

De la Magdalena de "El color de Los Ángeles" de Eva Díaz a la Magdalena apócrifa -Nag Hammadi, BerCod 8502,1 y P Oxi L3525- pasando por la "Magdalena penitente" de Murillo (Sevilla, 1617-1682), Colección Arango


"La vio por primera vez cuando salía del sermón de las arrepentidas y descubrió en ella el color del pelo que buscaba para la Magdalena. Al principio creyó que era una doncella porque vestía con decencia, con un discreto traje de brocado de color de bronce, y estaba acompañada por una mujer de más edad que parecía una dueña por la toca que llevaba. Pero todo era un trampantojo, un hermoso bodegón de flores con afeites, disimulos y disfraces para engañar a los incautos. La muchacha era una mundaria de las que acuden arrepentidas sólo los domingos y fiestas de guardar al sermón que se les daba en la iglesia del convento de San Francisco. Y la que él creía que era la dueña era otra dama entregada al amor venal que cuidaba de la casa pública en la que ejercía la joven."

"Ese día era el sermón de la conversión de María Magdalena, así que Murillo pensó que la joven estaba destinada a ser pintada por él para inspirar el retrato de la santa. No dudó en seguirla, aunque lo hizo con mucho disimulo por que no vieran que el joven pintor del claustro chico de San Francisco, que tanta fama había adquirido en la ciudad, iba detrás de coimas y tusonas del torpe oficio!.  (El color de los ángeles, Pag 67)


Magdalena penitente, por Bartolomé Esteban Murillo, 
hacia 1655. Oleo sobre lienzo, 166 x 121 cm. 
Colección Arango, Madrid. 
Exposición Museo de bellas Artes de Sevilla, 2018-2019

Esta Magdalena de Murillo está representada con sus habituales atributos: la calavera, símbolo de la fugacidad y reflexión sobre el final de la vida; la cruz, signo de su devoción a Cristo y su sufrimiento y los evangelios, instrumento de meditación y oración,  y el perfumero o ungüentario.

Y aquí la cosa se pone interesante. La autora que sabe ponerse en la piel de Murillo, como si calzara sus zapatos, respeta la representación tradicional  del pintor  que responde a los cánones de la iconografía católica en lo que hace al objeto  de la  representación penitente de María, pecadora  (y para más INRI, por invento en entre otros, del Papa Gregorio VI, prostituta) que se ha  arrepentido.

 María de Magdala,  la Magdalena, con Judas Iscariote, de quien hablé  en esta entrada, son los dos personajes del círculo de discípulos de Jesús,  más vilipendiados del Nuevo Testamento. La diferencia entre ambos sin embargo estriba en que mientras la perfidia de Judas fue in crescendo de un evangelista canónico a otro,  como lo explico en mi entrada antes enlazada, la de María Magdalena pasó de prostituta a santa, gracias a su arrepentimiento, incluso fueron expulsados de ella nada menos que siete demonios  ( Lu Cap. 8, 2-3; Mc, Cap. 9) que a mi entender, representan los siete pecados capitales.  razón por la cual, fue la santa predilecta de la Contrareforma.

Existen otros textos  antiguos apócrifos (gnósticos) que han sido encontrados  en  Ajmim (1896) alojados en el Museo de Berlin, y en  Nag Hammadi (1945) alojados en el Museo Copto de El Cairo, Egipto. Estos textos describen a María Magdalena como la discípula más cercana de Jesús y la única que verdaderamente entendió sus enseñanzas. En los evangelios gnósticos, Pedro siente celos de  la cercanía de María Magdalena con  Jesús, más siendo ella mujer o más bien, por serlo.

 Estos son: 

El diálogo del Salvador,

Pistis Sofia

El evangelio de Tomas

El evangelio de Felipe

El evangelio de María Magdalena


El Canon del Nuevo Testamento fue compilado por los Padres de la Iglesia Primitiva y fue materia de debate sobretodo en los concilios ecuménicos de los siete  primeros siglos de la era común -y a pesar de que para el año 300  el cánon estaba practicamente consolidado-   las discusiones continuaron con respcto a algunos de los  libros ( ej. Epístolas a los hebreos);    de hecho, continuaron las discusiones hasta el Concilio de Trento en el Siglo XVI, cuando  el Antiguo Testamento (la Biblia Judía o Tanaj)  pasó a ser parte  de la Biblia Católica.  Pero sabemos que en el Primer Siglo de esta era, circulaban distintos libros entre los apóstoles (Como las epístolas paulinas, Los Hechos de los apóstoles, homilías, etc)  y en el  año 180, Ireneo confirma la utilización del Tetramorfos, esto es, los cuatro Evangelios Canónicos al mencionarlos directamente.   

Son estos padres tales como Ireneo de Lyon o Eusebio de Cesarea entre otros, quienes decidieron la figura de María Magdalena canónica que aún siendo uno de los seguidores predilectos de Jesús y quizás, la más despabilada (los 4 evangelios canónicos  mencionan estar muy cerca suyo,  fente a la Cruz a la hora de su muerte, como la primera en descubrir la tumba vacía, como la primera en ver a Jesús resucitado, etc)  pasa a  responder a una ideología determinada -la de pecadora, prostituta, endemoniada, arrepentida- que ellos decidieron que formaría  parte del dogma cristiano.

Por ello, no olvidemos al contemplar a una Magdalena como la de Murillo (de entre los muchos artistas que la pintaron), el sentido teológico y pedagógico  de esta obra, reproducido fielmente  -con  con  exquisita delicadeza-   en "El color de los ángeles" de Eva Díaz Pérez,  en donde la persona histórica carece de  relevancia para dar preeminencia al dogma. No en vano escribió -según lo cita Paul Lafond- Pacheco, maestro y suegro de Vélazquez: "El arte del pintor debe consagrarse al servicio de la Iglesia. Con frecuencia este gran arte produjo, en lo que toca a la conversión de las almas, efectos más directos y profundos que las palabras del sacerdote"-



Fuentes:

Díaz Perez, Eva,  El color de los ángeles, Ed. Planeta, España, 2017

Enlazadas en el texto, en especial Mary Magdalene
Herrin Judith, The formation of Christendom, Fontana Press, Oxford, UK, 1986.
Meyer Marvin Ed., The Nag Hammadi Scriptures, The  International Edition, Harper  Collins,  USA, 2008
Lafond Paul, Murillo, Ed. Casimiro, Mdrid, España, 2017

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


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 Para ti Pedro,  en una fecha que sé que te es muy significativa, va esta breve contribución en la que espero  no haberme enredado demasiado.


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Foto Tomada por Yolanda Delgado en la Excursión a Sevilla en Marzo 2019 
del Club de Lectura de Alumni UBU y de La Acequia de Pedro Ojeda.
De izq. a der. Myriam Goldenberg, Pedro Ojeda, 
El guia especialista en Historia de Arte y  Eva Díaz Pèrez



7 comments:

manouche said...

Magdalena...todos los pecatos tienen su perdon .

Cayetano said...

La mentalidad de la época del Barroco estaba muy influenciada por el espíritu de la Contrarreforma, de ahí ese carácter religioso y pedagógico -de propaganda- de las obras pictóricas. Otra cosa es el genio indiscutible de grandes pintores como Murillo o Zurbarán, y el trato exquisito que saben dar a ciertos personajes bíblicos.
Un abrazo.

Neogeminis Mónica Frau said...

Te felicito por este post, Myriam, detallado y muy bien documentado, sobre una figura que siempre despertó mi interés y curiosidad. Un fuerte abrazo

Neogeminis Mónica Frau said...

P,d tal vez puedas aclararme mis dudas sobre si María de Betania y María de Magdala son en realidad la misma persona.

Colotordoc said...

Una figura que tiene un prejuicio histórico desde el punto de vusta religioso, pero que me gusta investigar sobre ella.

Besote

Albada Dos said...

Por mucho que se haya vertido de la Magdalena pecadora, estoy segura de que era la discípula más amada

Buen recorrido por la imagen de tal mujer. Un abrazo y feliz semana santa

Sor Austringiliana said...

Me quedo con la Magdalena no canónica, aunque Murillo pinte la canónica pecadora, era la pintura que le pedían y el cliente mandaba. En realidad, no sabemos cómo vivía la religión el gran pintor sevillano. De puertas adentro, a saber... La escritora nos lo presenta como un hombre bueno... Era peligroso mostrar ideas distintas a las canónicas, en aquellos tiempos de Inquisición.
Una información interesante la que nos ofreces, para profundizar. 😘