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Wednesday, February 22, 2017

"Patria" de Fernando Aramburu, Ed. TusQuests, Barcelona, España, 2016 ( y4) Trauma y Conclusiones


Cualquiera de los empresarios asesinados  de verdad (ver lista) podría haber sido  Txato, cualquiera, sin señalar particularmente a ninguno.   Y este asesinato acaecido en la novela  en el seno  de la Familia 1 y la pertenencia a ETA de uno de los hijos de la Familia 2, es el  suceso sangriento que enfrenta a las dos familias de ese pueblo en Guipúzcoa.  Qué esto haya sucedido por gente integrante del mismo pueblo vecinos y amigos, ya sea por acción (haber apretado el gatillo o contribuido a ello) u omisión (haber sido testigo y callado)  y que la familia del victimado deba irse del Pueblo como apestada, hace que  el trauma por la pérdida de un familiar -hecho  traumático en sí mismo-  que sufre esta familia  se magnifique y eleve a la enésima potencia.

Txato, el asesinado, ha pecado de crédulo e ingenuo, primero creyendo que a él  no le harían daño, porque siempre había sido una persona generosa con los amigos e hijos de los amigos,  había  dado trabajo en su Empresa a 14 personas (padres de familia)  y había sido  una persona con la que se podía hablar. Creyó que accediendo a la extorsión, lo dejarían en paz. Sí es cierto que era muy trabajador y controlador,  no era, sin embargo,  ningún explotador. El  era un hombre que se había hecho a sí mismo a base de ingenio, espíritu emprendedor y de trabajar como un buey. "Los del pueblo me conocen. Soy de aquí, hablo euskera, no me meto en líos, doy trabajo (...) con el que se puede hablar" (C31).  

Bittori se pregunta "qué siente el que dispara cuándo la víctima cae, cuando empieza a manar sangre por los orificios que hacen   las balas en el cuerpo" (C32) y necesita encarar a quienes le han hecho tantísimo daño -tanto que todo su cuerpo es una herida abierta-  y hacer que reconozcan la felonía -asuman su responsabilidad- y pidan perdón por ello. Por eso, para Bittori, lo más importante es  que Joxian visite la tumba de su amigo asesinado y  que Joxé Marí pida perdón eso es lo único que la mantiene con vida. Y lo logra, por obstinada, lo logra. Ahora, puede morir en paz.

Xabier subsumido por la culpa y la pena, incapaz de poder querer a una pareja, bloqueado emocionalmente,  encerrado en sí mismo, ahoga sus penas y trata de amortiguar el dolor con  coñac,  y el tiempo en su vida se cuenta antes de... o después de...: "Todos los hechos de su vida han ocurrido a una determinada distancia temporal del asesinato de su padre¨" (C61)

Mientras que su hermana Nerea, se aferra a tablas de salvación en forma de proveedores de sexo  que desembocan en relaciones desastrosas;   en las que prima su necesidad de sentirse viva y así se lo impone a sí misma: ¡vive! (C27). Esta es  la razón por la que ella reactiva su pulsión sexual -que per se es pulsión de vida- y sienta esas urgencias que antes del asesinato del padre no eran de tal intensidad (C66) y haya tocado fondo y necesite imperiosamente vomitar las brasas que la queman por dentro (C28). 

En Psicología, el tiempo del trauma es el tiempo detenido: Cuando no se ha superado, lo que de ninguna manera significa olvidado, está ahí siempre presente, como un sangrante disco rayado del que no puede salirse, en el  cual giran las vidas de las personas  que  sufren la tragedia, que dejan -en sí- de vivir en un afán por comprender lo incomprensible, de  encontrar un sentido a lo que no lo tiene y que ha partido sus vidas como un rayo.

El impacto del trauma está magníficamente relatado en el C9 Rojo: Xabier es el primero de la familia  en recibir la noticia del atentado en el hospital dónde estaba trabajando:  La aguja penetró con facilidad en la vena. la fina sonda se coloreó rápidamente de rojo. Rojo. Xabier, Xabier, tienes que ir a tu casa,  a tu padre le ha pasado algo (...).  Xabier, entonces,  corre al lugar, bajo la intensa lluvia, y ve la mancha de sangre en la calle entre el garaje y la casa de los padres. Rojo. El trauma, para XabierES rojoy el hecho de que sea un color habitual en su lugar de trabajo, marca la intensidad del mismo -del  trauma y del dolor- que él trata de ahogar/anestesiar en alcohol. (Para cada uno de los implicados será distinto y particular, desde luego, pero si escribo sobre cada uno, la asesinada por mis agobiados lectores sería yo ;-), que ya me han tenido mucha paciencia)
 


Los encuentros restaurativos a los que quiere asistir Nerea, sí ayudan a superar el trauma -y como psicóloga los recomiendo- porque los miembros de la familia afectada, cuyas vidas han sido destrozadas por la tragedia,  tienen la oportunidad   en ellos de salir cada uno de su propio aislamiento y compartir su dolor con otros miembros de otras familias afectadas por otras tragedias y con guía profesional,  experta, contenedora,   ser, de esta manera,  capaces de entrar a  una zona segura (la que proporciona el entorno terapéutico), reconstruir  en ella el  puzle en torno a/los crímen/es cometido/s integrar la memoria traumática (que siempre es fragmentada);   poder expresar en palabras el dolor, la rabia, la impotencia, etc;  llorar a los muertos, trabajar el perdón, restablecer el contacto con otros seres humanos;   encaminarse, finalmente,  hacia una salida y un futuro constructivo:  aunque jamás se olvide; aunque se haya logrado perdonar. Y aquí recalco: podrán los deudos llegar a perdonar, pero  nunca jamás  la vida volverá a ser lo mismo. Perdonar no significa olvidar. Esta novela termina antes  de que sus personajes logren algo así porque llegar a otorgar el perdón, requiere de un trabajo de  muchos años, para qué vamos a engañarnos.  ¿Por qué es importante el perdón de los victimados  que siempre debe ser posterior al pedido de perdón de los victimarios?  Porque  por ejemplo, aliviaría  la culpa que siente Xabier de no haber hecho suficiente para evitar el asesinato del padre porque al perdonar a los victimarios -por repulsivo que parezca o lo sea- la víctima sobreviviente a la vez se perdona a sí misma y se libera también del odio que la envenena. Y perdonarse a sí mismo -y liberarse del odio y del rencor- es necesario para su salud emocional.

Nerea asiste a las Jornadas en San Sebastián   sobre víctimas del Terrorismo y violencia terrorista organizadas por el colectivo de víctimas del País Vasco, Xabier tan reticente al principio, se halla  sentado en una de las últimas filas, cerca de una de las puertas,  como un fantasma que está y no está, oculto además de la hermana que ignora su presencia. (C109)  ¿Y si a la brasa le da el viento?

En ese encuentro al que ambos hermanos asisten, habla un escritor -alter ego de Fernando Aramburu-  que presenta un libro suyo sobre el tema del terrorismo, quien  tomando  la palabra  dice:

"- Hay libros que van creciendo dentro de uno a lo largo de los años  en  espera de la ocasión oportuna  de ser escritos" (C109)

 Y así es, Fernando, como este ha crecido dentro tuyo -este libro  tan necesario, tan valiente desde los  años  de tu juventud en los que escribiste este poema:






De tu poemario: Yo quisera LLover
 
   Gracias,  Fernando 


 
Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


Gracias tambié Carlos Medrano que me  hizo llegar el poema de Fernando Aramburu y gracias a Pedro Ojeda por  haber incluido  este libro en nuestro Club de lectura.





Wednesday, February 15, 2017

"Patria" de Fernando Aramburu, Ed. TusQuests, Barcelona, España, 2016 (3) Sus relaciones y el conflicto


Introducción aquí

Análisis de los personajes aquí  

Famila 1: 

La relación de pareja Bittori- Txato:

"Sapo en salsa, ¿Por qué preguntas?" (31)   y mucho cariño en los pequeños detalles  hay en la relación de pareja de Bittori y su marido (cuando estaba vivo y aún después de muerto en esos monólogos que tiene ella sobre su tumba). Bittori sin embargo,  no vacila, cuando es menester poner en su lugar  a Txato, como  cuando éste  le esconde cosas o pregunta lo que no debe. Txato, por su lado porque es una persona  paciente, accesible y con la que se puede hablar (C31),  se aguanta el rapapolvo  de Bittori cuando ella descubre que le ha estado ocultando lo de las extorsiones.  Txato  que pasa todo el día trabajando como un buey (C12)  ha tomado la costumbre desde los primeros días de matrimonio  de calentarle la cama a Bittori  -también  en los días que habían discutido-  ya que ella se quedaba despierta dando vueltas por la casa hasta las 23 o 24.   Después de viuda, Bittori sigue hablando con su marido  ( con su foto o  sobre su  tumba), como he dicho antes, al mejor estilo de Delibes en Cinco horas con Mario, (Por como habla con el muerto, no en cuanto a incompatibilidad de caracteres y otras cosas, como por je.  que BIttori  había perdido totalmente la Fe  o que Txato tuviera otras aspiraciones de tipo intelectual y etc, como las tenía el difunto delibianoEsta pareja que nos ocupa era bien-avenida y nada despareja. Y las disputas que podían tener entre ellos,   eran de las que podría  tener cualquier matrimonio bien-avenido. Lo anormal  sería que no hubiera  altos y bajos en un matrimonio y en especial, de larga data.  

La relación entre  los hermanos  Xabier y Nerea:

Tienen como hemos visto en la entrada anterior personalidades bien distintas: Xabier es tímido, taciturno, solitario,  que trata de adormecer el dolor con alcohol,  que se ocupa de la madre (su mudanza del pueblo a San Sebastián,  su oncólogo,  etc)  mientras que Nerea   es más  egoísta/inmadura y ocupada consigo misma y en suplir sus carencias afectivas; sin embargo entre ambos hermanos tienen buena comunicación, al menos, en lo que respecta a la madre, aunque se vieran poco (C28).  Xabier, empero, le recrimina a su hermana menor  haberse  pasado  al hablar "del encuentro restaurativo", cuando fueron a comer con la madre a su regreso de Londres;  él considera que deben evitar "nuevos sufrimientos" a su madre.  Nerea, por el contrario,  quiere pedir un encuentro restaurativo a la cárcel  (C 27, 28) (Al final ambos asisten al encuentro preparatorio, lo sabremos, pero  Xabier no se deja ver por la hermana).  De momento, discrepan. Nerea busca  con ese encuentro, aliviar el dolor, Xabier considera que no alivia el dolor si eso hace daño a otros seres queridos, como a su madre (C28).

 Nerea ha tocado fondo (C28). y para salir de ese tiempo detenido que significa estar inmersos en el trauma, ella necesita esos encuentros  restaurativos para víctimas, ella necesita enfrentarse al presunto asesino  y vomitarle las brasas.  Según ella  la madre y Xabier están bloqueados emocionalmente,   sumergidos en un agujero de pena y de dolor (...) (C28)

En otra oportunidad ambos se encuentran (C110) en un punto céntrico de  San Sebastián, Xabier le confirma a Nerea el diagnóstico de cáncer uterino  de la madre. Nerea, por su parte,  le relata  a Xabier que ella ha  encontrado a la gata muerta y ha escondido su cadáver, ella que no suele hacer mucho por la madre,  ha vencido  su asco  y lo ha hecho para evitar a la madre el sufrimiento. Por supuesto, Bittori  en sus juicios sobre Nerea desconoce totalmente este hecho que significa mucho; como así también la llamada de Nerea a Xabier para   contarle lo preocupada que está por enterarse de que Arantxa está  al tanto de  la enfermedad de su madre, (algo que se entera al  visitar  a Arantxa, paralítica,  en fisioterapia) (C119).  Estos dos ejemplos, muestran que Nerea quería y se preocupaba -a su manera-  también por la madre, a pesar de que ambas  tenían caracteres tan distintos y su relación distaba mucho de ser armónica.

 La relación de Bittori con sus hijos:

A partir del asesinato de Txato, sabemos que  Xabier se preocupa por la madre, no sólo por amor filial, sino que también  por mandato paterno -obligación- y así se lo hace saber Xabier  al retrato de su Padre (C21). Entre madre e hijo hay un afecto rutinario, frio y doliente como  podemos observar en los besos que se dan cuando se encuentran o despiden (C21).  Xabier, siempre la trata de proteger para que no sufra más (C28). Recordemos que  es Xabier quien recibe primero la noticia del asesinato del padre  (C9) y  es él quien viaja al pueblo a darle la noticia a la madre  en cuyos hombros "roto de pena" llora (C76).

Bittori nunca se ha entendido bien con Nerea, que era la preferida del padre (C3) y  no le perdona para nada el hecho de que Nerea no haya estado presente  en el entierro del Txato  y así se lo hace saber a su marido muerto "Contraeré el alshéimer, olvidaré que te mataron, olvidaré mi nombre, pero te juro que (...) me acordaré de que nos negó su compañía cuando más la necesitábamos" (C10), (cuando ella más la necesitaba).    Ignora igualmente lo recalcado en el apartado anterior y no comprende que Nerea no resistiría ver a su aita muerto (C10). Bittori lo vive como siempre ha vivido "los desplantes de Nerea",  como una falta de respeto (sólo porque Nerea no hace exactamente lo que la madre quiere "nunca aprendió a respetarme" ... "Tú siempre la defendiste" (C3) y   por otro lado, Bittori es incapaz de escuchar/entender las motivaciones de Nerea para no hacer lo que la madre quiere, siempre en todo momento; ella no es un apéndice de la madre, un robot, un muñeco de cuerda, sino una persona que también merece respeto, que merece ser escuchada y valorada ((Felpudo, felpudito, ¿quién es la más bonita?)).  Parte de la importancia de la relatividad  de Aramburu en este novela y que hace tan verosímiles a sus personajes es la dimensión psicológica de que dota a sus personajes, tanto que es una delicia analizarlos.

Nerea  tiene un gran dilema con respeto a su madre viuda al terminar su carrera:  "¿Vivir con ella? Horror, ¿Volver al pueblo? Aún menos". (C68). Sus relaciones de pareja son desastrosas  hasta que se enamora de Quique y se casa con él.  Nerea nunca acierta con la madre, pobre chica,  como cuando va de visita (C119)  y le regala un ramo de flores en señal de buena voluntad Bittori nada más verlas exclama: -"Oye, que todavía no me he muerto". 

Hay muchas cosas que Bittori desaprueba de su hija (como el marido que tiene, aunque hasta altura ya estuvieran separados,  y los intentos de ella de ser atractiva para él que a Bittori  le parecen de lo más patéticos y a los que me he referido en la entrada anterior
Pero por sobretodo, como dije antes, Bittori le guarda resentimiento porque Nerea no estuvo presente en el  Funeral del padre, ni llamó enseguida (C10). La hija y la madre tienen, finalmente, un dialogo sincero en el C119  que comienza con un gesto cotidiano y sencillo:  el sinceramiento de Bittori con respecto al felpudo de Londres que, en realidad,  no le había gustado.  A esta altura, Bittori  se ha dado cuenta de que el menudo par de hijos que tiene -a ella que no se le escapa nada- le tiene que dar una mala noticia.  Bittori comenta que no se comunican en la familia, Nerea  le contesta que ahora ella  tiene la oportunidad de hacerlo, pero  ambas no se ponen de acuerdo  en cosas triviales como en prender o no la lámpara: Nerea no ve en esa cueva, Bittori no quiere que entren los mosquitos. Pero más allá de esto, y lo importante,  es que Bittori le comunica a Nerea que sabe lo que tiene dentro del cuerpo, que rechaza quimoterapia y otros suplicios, que quiere reunirse con su marido y remata con un "a mi me mataron hace mucho tiempo" (sigue con vida sólo porque necesita ese perdón).     Bittori no se deja interrumpir por Nerea y le dice  que les deja la herencia mitad y mitad  a ella y a su hermano, se lo comunica  a ella, porque sabe que no puede tratar esos temas con Xabier que enseguida se viene abajo.   Nerea observaba y veía a su madre, su cara serena, llena de decisión, de lucidez. Y era como si la mirase por primera vez en su vida

Los tres en tanto que víctimas se posicionan distinto frente al trauma que los invade:

Bittori, que está muerta en vida y que, de hecho con su cáncer de útero se está  muriendo,  es incapaz de entender las necesidades de su hija, y menos de respetarlas, sumida, como está en su propio dolor; muerta en vida, o casi,  con lo único que la mantiene con vida: la necesidad de saber, de encontrar las respuestas en el pueblo y de recibir el pedido de perdón por parte de los asesinos (o presuntos asesinos).

Nerea siente una imperiosa necesidad de vivir   como cuando se dice a sí mima: Nerea levanta esa cara no te resignes, vive, eso eso, vive muchacha, aunque estés jodida , muévete, lucha, busca (C27) Y, como le expresa a su hermano  cuando se encuentran ambos cara a cara,  ha tocado fondo, y algo en ella tiene que cambiar (C28) y por eso necesita confrontar y vomitar las brasas (C30); para poder atravesar el duelo, para poder pasar página, sin olvidar, desde luego, pero pasar la página que le permita seguir viviendo (C28). 

Xabier  Está lleno de culpa "Aita te dejé morir?" (C61) y le da al coñac, para amortiguar, adormecer  el dolor.  Igualmente, cuando  escuchaba a Nerea no se inmutó, no la miró, no apartó los ojos de la copa (C28), esto en cuanto al trauma por el  asesinato del padre. En cuanto al cáncer de la madre, no es capaz de  hablar con ella  sobre su enfermedad aún siendo médico,  tal  como había dicho al oncólogo que haría (C119).





 Familia 2:


 Relación de pareja Miren-Joxian: 

Miren  corta la relación con Bittori  y obliga a Joxian a hacer lo mismo con Txato, aún cuando vivía pero estando  ya señalado:

 -Ella (Bittori) ha llamado. Casi las diez serían. Le he colgado. 
- Pues ayer estuvisteis en la cafetería. 
-Ayer fue ayer, hoy es otro día. Ya no hay amistad. Ve haciéndote a la idea.
 -Tantos años. ¿no te da pena? 
- a mi me da pena Euskal Herria que no la dejan libre.
 - No me voy a acostumbrar. El Txato es mi amigo
 (...)(C69)

 
Joxian  y Miren  se preocupan por  Joxé Marí que ha huido y está escondido,  no saben donde, y discuten por   sus actividades, él las desaprueba "Yo no eduqué a mi hijo para matar" (C64),  ella lo  apoya incondicionalmente (aconsejada además por el cura -instigador-  que le aclara las ideas) (C65). Joxian  que está sometido a Miren, tranza con ella muchas veces para "llevar la fiesta en paz",  porque como Joxian le expresa a Arantxa"Es que tu madre ¡tiene un carácter!" (C55) o "cuando la ama se entere, menuda bronca" (C103)Arantxa, por su parte "no le teme" (C103)  y así se lo manifiesta a su padre. Aquí referido al tema las cartas, pero  hay más ejemplos  como cuando Joxian le oculta que Bittori lo ha interceptado en la Huerta, o como cuando ella y él  visitan juntos  la tumba de Txato. Recién al final  se impone con ayuda de Arantxa que le dice a su madre (referido al padre):  "no se atreve a decírtelo, te tiene miedo", entonces Joxian se sincera rotundo, claro y escueto cuando Miren le pide que le aclare lo que han estado haciendo a sus espaldas (C124). Miren no le perdona y siempre le echa en cara a Joxian de que la hubiera  dejado sola cuando estaba pariendo a Joxé Mari  y de que se hubiera pasado media vida en el bar y media andando en bicicleta, por lo que ella se hizo cargo de sus hijos sin mucho apoyo de él que cree, por el contrario,  que aportó a su educación  (C64). 

 Ambos como pareja están muy mal avenidos. No hay amor, tampoco afecto, sólo rutina. Joxian teme a Miren y  Miren no duda en humillar a Joxian cuando se tercia la ocasión, como cuando le cuenta que Arantxa se casó por civil con el salamantino de Guillermo, sin haberles avisado, sin banquete, sin la bendición de Dios: "¿tú eres tonto, o  qué? (...)" "Tú eres tonto, has sido siempre tonto y morirás tonto. (...)" (C71) Y cuando se reúnen en un restaurante las dos familias para conocerse y Joxian se emociona, Miren se burla de él: "¿Y tu numerito sentimantal?(....)" tu llorera delante de todos (....) " y le reprocha:  "Nos has dejado en ridículo" (C71) Criticas, reproches, comentarios constantes.

 Relación de los hermanos  Arantxa, Joxe Mari y Gorka  entre  si:
 

Arantxa y Gorka   siempre se han entendido y tiene buena química fraternal (C50) ya desde niña ella le leía cuentos a su hermanito (C38) y le daba buenos consejos "Tú lee todo lo que puedas. Reúne cultura...(...)" (C38) - "lo mejor es que escribas tus cosas y no dejes que nadie se aproveche de tu talento"·(C72).  Eso no les pasa con Joxé Mari, al que Gorka teme (C39, C43) tal como se lo manifiesta a la hermana y al que sigue la corriente para que no se enoje con él  y trata de complacer,  como cuando va a sacar fotos  a una reunión de la banda terrorista ETA (C39) y respira tranquilo cuando "pasa largas temporadas  en Bilbao sin dar señales de vida" (C18) y se alivia mucho cuando  no es el quien cae en la cárcel (C114 ) sintió entonces  "un escalofrío y triste alegría". También Arantxa ya desde joven le temía, por eso sólo informa  a su familia de su relación con Guillermo, el que será su marido, recién cuando Joxé Mari se va de su casa (C43) y por supuesto, Arantxa desaprobará siempre las actividades terroristas de Joxé Mari (Siempre aconsejaba a Gorka a no seguirle los pasos en eso). Cuando la noticia de que Joxé Marí ha sido apresado sale en la tele, a Gorka le da vergüenza y  Arantxa, le da la razón: "No  me extraña, ¿A quien le gusta tener un asesino en la familia?" (C50) y Arantxa le da una palmada de aprobación por no haber seguido los pasos de su hermano.


 Relación de los padres  con los  hijos:   

Un ejemplo de las interacciones en esta familia lo tenemos en el C37 con la  escena  de la Tarta.  Queda claro que circula el efecto, que los padres se preocuparon mucho cuando Gorka fue atropellado a los 9 años, que Miren cuida la torta que el causante del accidente le trae a Gorka. Que Miren  defiende como una leona a sus cachorros, lo que  considera de su hijo pequeño accidentado y,  presuponiendo que el tragaldabas de su hijo Joxé Mari se había  comido un pedazo antes y sin permiso, se enoja con él. Se enojan, se amenazan, se tienen miedo, se ocultan cosas, se dicen otras, pero  en el fondo se quieren.  Joxian desaprueba las actividades de Joxé Mari, y si cogiera las armas, no le miraría a la cara en su vida (65) mientras que Miren se niega rotundamente  a creer que su hijo "Un chaval tan generoso y tan noble se meta en una organización criminal como la llaman los periódicos españoles" (C65) y eso trae conflicto en la pareja, que discuten al respecto, (además de los constantes reproches de Miren a Joxian). Joxian reconoce ante Gorka, cuando este fue a verlo al haber sido apresado Joxé Mari: "tu hermano es un asesino" (...) (C95) y se lamenta por haber sido un padre blando, que haberle dado un par de ostias a tiempo.... Gorka le responde: "En este país se solucionan demasiadas cosas a ostias. Así nos va (...) (C95)

Arantxa,  es la que dice de frente las cosas en esa familia y llama a las cosas por su nombre y tiene plena conciencia de que su hermano Joxé Mari  es terrorista. Es ella la  que se marcha a otro pueblo con el marido escogido, y se pelea con la madre por cinco años en los que dejan de verse (C89) y es ella también quien da el primer paso para la reconciliación (C) . La madre recibe  a la hija postrada en su casa y la cuida cuando el marido se la deposita allí.  Joxian visita a la hija y a los nietos a espaldas de Miren durante los  cinco años que Miren y Arantxa no se hablan. 


¿Qué pensará el autor de cómo queda su libro cuando pasa por mis manos?




Relaciones entre los miembros de ambas familias: 


Bittori -Miren:  

De haber sido  intimas amigas intimas (C7) a punto de profesar de jóvenes en un convento y de encontrarse y charlar en las cafeterías del pueblo o de San Sebastián y de hacerse confidencias: Miren le confiesa a BIttori  que se lleva mal con el marido, que se siente insegura con él, porque  desaprueba las actividades de  Joxé Mari a quien ella defiende a rajatabla: "Dice que como Joxé Mari coja las armas no le mira a la cara en la vida"  y que se la pasa llorando por el hijo (C65); ambas  se terminan odiando, en parte por  el asesinato de Txato, que abre la brecha entre las dos, pero también porque  ellas han cambiado interiormente, especialmente Miren al radicalizarse  por defender a su hijo terrorista, (aunque  sabemos  que su cambio se debe también  al rencor y envidia acumulados porque Txato y Bittori han prosperado, etc.). Ahora Miren piensa que a Bittori   "le ha dado por meterse en nuestras vidas, ya los tenemos en casa" (C24) "le ha dado  por  acosarnos" (C104). Cuando  Miren se entera en la Iglesia del pueblo  de que Bittori está ahí no vuelve la cara siquiera para mirarla (C26).


Bittori - Joxian: 

Bittori lo obliga a dar la cara (C49) lo encara primero en la huerta en la que Joxian se  muestra reticente a hablar con  ella por temor, más que nada, a que su mujer le monte un pollo,   que ya le ha advertido:  "Cuidado Joxian esa mujer te quiere enredar" (C49) e  influenciado por ella, se refiere a Bittori como La loca (especialmente frente a Miren) (C103)  y piensa, poniéndose a la defensiva,   que Bittori  pretende provocarlo (C7) Pero Bittori que es obstinada logra al final que Joxian vaya con ella a ver la tumba  de Txato  y... muestre  dolor por  el asesinado que tan amigo suyo había sido (C113).

Txato.- Joxian: 

Fueron muy amigos y compañeros  de mus, bar y bicicleta. Txato  ha ayudado Joxian con el tema de la tapia cuando la inundación de la huerta (C12)  y ha sido generoso con sus hijos, dándoles regalos (pulsera, helados bicicletas). Joxian cumple con el mandato de Miren de no hablar con su amigo (C69) pero una vez lo busca y habla con el en secreto, temblando  de miedo de que alguien lo viera:
     
-Soy yo
- ¿Qué quieres?
 - Nada. Decirte que lo siento (...)
- ¿Alguna vez te han dicho que eres un cobarde?
- Me lo digo yo todo el tiempo. Pero eso no cambia nada ¿Te puedo dar un abrazo? Aquí no nos ve nadie.
- Déjalo para cuando te atrevas a hacerlo a la luz del día.
(...)  (C69)
 
Joxian, aunque llora en secreto por la muerte de su amigo,  no fue a su entierro, tampoco fue capaz de dar las condolencias a Bittori, por más dolor que sintiera por la muerte de su amigo, inútil para eso,  pide ayuda a Gorka que tampoco lo hace por ser tan cobarde como él (C93). Finalmente Joxian irá a visitar la tumba de Txato  pero  por la presión de Bittori que lo encara (C49, C113).



Bittori con los hijos de F2: 

Con la que mejor se entiende porque considera la mejor de todos ellos es con Arantxa (C15)  con quien se encuentra en el parque y charla (C21), después de haberse cruzado con ella en una de sus vueltas al pueblo y haberla visto en silla de ruedas (C15), y averiguado -con pena al verla paralítica- porqué estaba así. Arantxa se pone contenta con esas visitas en las que siente el cariño de Bittori y se encuentran cada mañana en la plaza del pueblo (C118).  Con Gorka el contacto es irrelevante y con Joxé Mari, busca de este que asuma su culpa y le pida perdón (Ver las Cartas). 

Txato con hijos de F2:

Txato siempre fue generoso con  los hijos de Miren y Joxian, les compraba helados, pulseras, bicicletas.


Hijos F1  con hijos  F2:  
 

Arantxa con Xabier: Desde siempre Xabier le pareció atractivo a Arantxa pero este no le prestó nunca atención  en plan romántico, sin embargo,   fue  a Xabier al que Arantxa recurrió  jovencita y muerta de miedo con  el tema del aborto "en solicitud de ayuda urgente" Y Xabier se la prestó y le guardó el secreto (C42)

Arantxa con Nerea:  Desde niñas fueron amigas y dejaron  de verse cuando la una se fue a Renteria casada y la otra a estudiar a Zaragoza.  Arantxa ya había estado casada un año y medio, aún sin hijos,   y el padre de Nerea ya estaba siendo amenazado, cuando por casualidad se encontraron en San Sebastián, se abrazaron con  el afecto de siempre  y fueron a charlar,   en un diálogo sincero,  a una cafetería a la  que solían ir sus madres (C55):   Dice Arantxa, por ej, "La he oído decir (a  su madre) cosas feísimas del Txato" (...) "¡Con la amistad que han tenido las dos familias!" y también Arantxa entiende muy bien el hecho de que Txato quiera alejar a Nerea del pueblo. Nerea, por su parte, le confiesa como aceptó ante su padre  bañada en lágrimas irse del pueblo. Luego ellas dejan de verse nuevamente hasta que Nerea visita a Arantxa en el hospital cuando ella va a su sesión de Fisioterapia y Arantxa, en su silla de ruedas se pone muy contenta  con su visita,  transformando su cara entera "en una mueca violenta de alegría". Nerea casi se cae de pena de verla así, pero disimula todo lo que puede (C118).  En ese mismo encuentro Arantxa le  informa a Nerea: "-La gran pena de Bittori es morirse sin que mi hermano os haya pedido perdón.  (...) ando metiendo presión a Joxé Mari. No paro"

 Xabier con Joxé Mari: vínculo no relevante o inexistente,

Xabier y Nerea con Gorka, vinculo no relevante o inexistente.  



Nótese que Arantxa es la primera en tomar contacto con la familia 1,  después del asesinato de Txato.  Y tal como Bittori se lo cuenta a Txato en la Tumba:  "es la única, como te he contado  alguna vez, que  se compadeció de mí y de nuestros hijos" (C15) Ella es también, contrario a todos los del pueblo a quienes inquieta el regreso de Bittori (C2, C 24, C25),  la que casi se convulsiona por saludar a Bittori  o pedirle que se acerque cuando ella la ve desde su silla de ruedas (C15) y es ella quien presiona a Joxé Marí en la cárcel para que escriba a Bittori pidiéndole perdón (C117). Arantxa es -desde la prisión  perpetua de su cárcel corporal inmerecida (C122)-  el agente  reconciliador que  contribuirá de forma efectiva y fehaciente  a que la herida infringida a la familia 1,   pueda ahora, finalmente,  comenzar a sanar.


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


En la próxima y última entrada: Trauma y conclusiones.




Wednesday, February 8, 2017

"Patria" de Fernando Aramburu, Ed. TusQuests, Barcelona, España, 2016 (2) Los personajes





Como dije el miércoles pasado en la introducción de mi análisis del libro "Patria" de Fernando Aramburu, 2016,  las dos familias principales de su novela son originarias de un pueblo no identificado  de la provincia de   Guispúzkoa, localizado  cerca de la ciudad de  San Sebastian-Donostia, en el País VascoQue el pueblo no esté identificado, puede significar -al menos a mí me lo significa- que los personajes son representativos de cualquier pueblo de la región, así que nadie debiera sentirse particularmente señalado con el dedo y , quizás, avergonzado. Esto es muy positivo para poder poner distancia objetivizando, de alguna manera y hasta donde se pueda, las situaciones planteadas por el autor.  Notorio es -como lo han señalado otros comentaristas- el silencio abismal de las personas del pueblo  con respecto al ataque terrorista y la exclusión de la familia víctima, como si fueran todos sus miembros apestados cuyo mero contacto con alguno de ellos  enfermaría a quien lo tuviera.   El relato tejido de estas dos familias duele, claro que duele, principalmente para quienes hayan vivido el  conflicto muy de cerca, de ahí que sea importante poder pensarlo, analizarlo desde una cierta distancia. De ahí también la importancia de una obra como esta, tan necesaria, tan valiente. La violencia nunca debe  buscarse como medio de solución a un conflicto, sí, en cambio,  el diálogo que teje puentes entre las personas, las familias, los grupos, los pueblos. Pero para dialogar se necesitan al menos  dos (partes) que estén dispuestas a hacerlo.

A continuación vamos a ver los personajes  de estas dos familias

Familia 1: 

Bittori:   Es una mujer fuerte, fuerte, fuerte -como dice Abejita- por dónde las haya (Y ella y Miren, de la otra familia,  vertebran la novela).  Coincido con ella plenamente. Bittori, que es la viuda del asesinado, es una mujer con un gran sentido común, aguda observadora, incisiva, nada tonta (como el personaje  mismo lo dice en dos o tres oportunidades, como cuando hace la copia de la llave de su casa (C5),  o como cuando se da cuenta de que tiene cáncer  C17), muy precisa  (asertiva)  y de gran firmeza en sus convicciones, hasta testaruda (Basta que la quieran disuadir de algo para que haga lo contrario, C3). Los ejemplos son muchos y sólo voy a dar algunos: "Mientras viva mi casa no se vende" (C5).  No se le escapa que  el " nolotrago" (C9) de su yerno Quique  tiene olor a alcohol a la mañana,  es un presumido (C1)  y de que su hija Nerea "ahí va la pobre de adorno de ese vanidoso (...)"(C1). O como cuando se pregunta en el autobús sobre sus vecinas "¿Creen que no las he visto?" (C6). Incisiva en sus respuestas y "sin pelos en la lengua":  por ej. cuando le responde a la hija sobre  el decir de Quique que quiere un hijo "Carne de su carne" (y no adoptado) "¿Le da ahora por hablar como en la Biblia?. Se cree moderno y más tradicional que el arroz con leche" (C1).  Incisiva e incluso con humor ácido, como cuando le cuenta sobre la tumba de su marido  que Nerea y Quique "Los dos habrán  llegado a Londres y estarán dale que te pego a ver si salvan el matrimonio" (C3). O cuando le  responde a los familiares de Azpeitia (referido a que se abstuviera de poner en la lápida su marido alusiones al atentado de ETA) "ya lo mataron una vez, no creo que lo vuelvan a matar" (C3) .   Al hijo Xabier, que intenta "minimizar" los hechos-en realidad busca calmar el odio (C6): "no dejemos que el odio amargue nuestras vidas"- lo interrumpe y  puntualiza con exactitud la dimensión de la  tragedia: "-Por favor, ama, no abras más la herida. Tenemos que hacer un esfuerzo para que todo esto que ha pasado... -Perdona, que nos han hecho" (C6).   No teme enfrentarse al cura Don Serapio al que no duda en poner en su lugar: Como cuando el cura  que  no quería  hacer la misa de  funerales de Txato en el Pueblo, donde lo mataron (C17),   o como cuando  le pide que no regrese al pueblo para no intranquilizar a la gente (C25). En ambos casos  Bittori no da su brazo a torcer y le gana al cura que se ve obligado a ceder,  "menudo pájaro" (C17).  (observese aquí también la instigación a la violencia desde el púlpito (C65) por parte de este cura).  O como cuando tiene la certeza de que su ex-amiga Miren "se fanatizó por puro instinto materno" (C14). 

Bittori es también una mujer que gasta lo justo y hasta ahorrativa, medida ( Va andando a casa para ahorrarse el autobús (C2); Le pregunta a la hija porqué no van al aeropuerto en autobús en lugar de en taxi (C1),  y antes era coqueta. A partir de la muerte del marido, dejó de serlo, incluso, como ella misma lo expresa sobre su tumba "Ya no soy como cuando vivías. Me he vuelto(...) fría, distante. Si resucitas no me reconoces" (C3). Pero hay más, desde que enviudó siente una gran soledad que compensa hablando con su marido muerto al mejor estilo de "Cinco horas con Mario" de Delibes, cada vez que lo visita en su tumba, a quien inmediatamente informa -como no podía dejar de ser-  que ETA ha dejado de hacer atentados y que,  por lo tanto,   ha decidido volver al pueblo porque tiene "una gran necesidad de saber" (C3) quien lo mató y de que el hijo de la ex-amiga,  Joxé Mari, integrante de la banda y preso por terrorista, le pida perdón (ver en los últimos capítulos el tema de las cartas).  

Ella vive el duelo como una herida abierta, justamente, porque no tiene las respuestas que tanto necesita y el pedido de perdón (que implica un reconocimiento del daño causado y un arrepentimiento)  cosas que la ayudarían a elaborar el duelo. Por dos motivos:  Uno, por la injusticia cometida de haber matado a un hombre -padre y marido,  bueno, trabajador y generoso (Como veremos más adelante)-  y dos, porque se tuvieron que ir como apestados del Pueblo  (ostracismo, críticas y maltrato constante al que fueron sometidos por sus vecinos). 

Ella, que  había sido una mujer creyente a partir del trauma vivido, deja de creer.  Y llega a la conclusión de que no somos nada  o como lo escuchó en la tele: "Somos polvo sideral" , "Lo mismo uno respira que si cria malvas" (C3)  En cuanto a su fe, es contundente y muy gráfica: "Nada más ver al Txato en el ataúd, su fe en Dios se reventó como una burbuja. Incluso lo notó físicamente" (C2), ella que había estado a punto, de joven, de entrar en un Convento. 


Txiato: Empresario que se hizo a sí mismo a base de trabajar duro, como un buey (C12), más listo que el hambre (C12), Emprendedor y valiente, que daba trabajo a mucha gente (tenía como 40 empleados y si algo lo demoraba en trasladar a la empresa a La Rioja, por ejemplo, es que iba a dejar a esa gente y a sus familias sin sustento); generoso con los amigos y los hijos  de los amigos ( Ayudó a Joxian con el tema de la tapia de su huerta inundada (C12), compraba helados, bicicletas y pulseras (C24)  a los hijos de Miren y Joxian.   Cuando empezó a ser amenazado se lo ocultó a su mujer (algo a que a ella le dio mucha rabia  y por lo que pelearon C31) y pagó la primera  extorsión, pensando en que si lo arreglaba así, se darían por conformes y los dejarían en paz. Temía por su hija amenazada y la envió a estudiar a Zaragoza. 

Tenía cara de hombre bueno y positivo (como lo era),  bastaba según su mujer, con ver la foto y "lo asesinable que era", porque ¡Ay! de la envidia que corroe el alma de los mezquinos, apocados, cobardes y mediocres, que no soportan la idea de que alguien, del mismo origen y condición,  progrese por su valentía emprendedora y su capacidad de trabajo y visión. Nivelemos para abajo, señores, y como cualquier cabeza que asoma por encima de los demás, seruchémosla, empezando, claro,  con advertencias: "Txato entzun, pim, pam, pum" (C12). que, tristemente, se hicieron realidad. El impacto de este asesinato, es leitmotiv en la novela y va a ser relatado nueve veces o más, desde distintos ángulos y perspectivas,  a ello me referiré en una entrada posterior.  
 
Xabier: 48 años, Médico, soltero, solitario,"como siempre, vive para  .strabajo" como dice su hermana, Xabier es "El hombre más triste del mundo"(C ...)   muy tímido, tiene una pareja romántica con una auxiliar de enfermería, pero  al cabo de un tiempo, finaliza.  Trata de aligerar la carga de la madre en cuanto al duelo, minimizando el hecho (C6), no porque no lo sienta, sino porque cree que será mejor para la madre, que retome y haga "vida normal" (C 3), como si eso fuera posible. Siente  que es su deber,  por mandato paterno, es ocuparse de su madre (C21)  y no quiere que el odio la llene (C6). Por ese motivo, no se va a vivir muy lejos, como quisiera (C....). 

Nerea
45 años, abogada. Casada desde hace 12 con Quique, empresario mujeriego, con el que no tiene hijos.  Se fue a vivir a Zaragoza por imposición paterna por el peligro que corría en el pueblo. Allí estudió Derecho, sin muchas ganas. Cuando el padre  fallece, no va al entierro. La madre lo toma muy mal y no la perdona por ello que lo toma como  egoísmo al no estar cuándo más la necesitaba, pero  en realidad Nerea, no quiso ir porque "no podía soportar el hecho de ver a su aita muerto" (, (ella había sido su preferida) Tampoco quería que se supiera que era la hija de un asesinado por ETA, por el circo mediático, no quería ser centro de atención -y potencial blanco- de todo el mundo, inclusive los terroristas.  Pero eso no significa que no le doliera la muerte del padre, todo lo contrario, y a pesar de disimular, cuando recibe el impacto de la noticia del asesinato se orina, como se orina cuando descubre que un novio que tenía, estaba  vinculado a ETA, motivo por el cual rompe la relación (C96).  Curiosamente, ella de joven, asistió al entierro de un jefe de la ETA, algo que Arantxa, que tenía un hermano dentro, no hizo, alegando tener fiebre. Pero entonces, Nerea era joven, inconsciente,  y no tenía ni idea  de cómo sería golpeada  más adelante por  el terrorismo.  En el caso de este novio vinculado a ETA, es relavante la grieta previa que se construía entre los dos (previo a la eneureisis de ella por el impacto emocional)p por los seretos ( ella esconde que su padre fue asesina) él sus filiaciones con la Organización terrorista. Nerea había tenido sueños de encontrar al amor duradero, amor de dulce hogar (...) pero sus tentativas "conducían en todas las ocasiones a desenlaces adversos" (C96)  hasta que se casa con el "nolotrago" (segín su madre) y del cual se siente (Inconscientemente) un felpudo como ese que le quiere regalar a la madre. 
 
Obs: las edades de los hijos aquí  mencionadas están tomadas de que ETA anuncia la paz que es cuando empieza la novela que  usa  retrospectivas para contar la historia

 
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Nótese  aquí que cada uno de los miembros de esta familia, vive el duelo de manera diferente y para sí, sin comprender a los otros miembros, como si cada uno se encerrara en sí mismo con su particular duelo, sin entender que los tres pasan por un proceso similar por el mismo miembro familiar. Si lo pudieran comprender, se podrían apoyar el uno en el otro algo que es muy humano, por cierto, porque solemos creer que nuestro dolor es único y máximo, insuperable.  Esto lo veremos más en profundidad  en la próxima entrada al hablar de las relaciones entre ellos. 

Toda familia que sufre una pérdida debe elaborar su duelo, individualmente y entre todos como familia. Es un proceso y como tal, debe atravesarse al completo, hasta el final. Pero cuando además, implica un trauma brutal y adicional -como  lo es el haber sido víctima de terrorismo-  ese proceso se complica, se magnifica. Porque si bien toda pérdida es traumática por el hecho de la mera pérdida;  el trauma aquí, como he dicho,  se intensifica y eleva a la enésima potencia al sumarse  la injusticia de una muerte arrebatada con violencia y sin sentido.   Y aún más, mucho más, cuando ese daño procede de personas que han sido vecinas, amigas,  integrantes de un mismo pueblo. Ya sea  por acción (haber apretado el gatillo o contribuído a ello) u omisión (haber callado por miedo, por el que dirán, etc, etc). 

Bittori  elije  la confrontación, dar la cara y exigirla de sus vecinos. Y que le pidan perdón, ese perdón tan necesario para curar la herida.  Nerea necesita vomitar las brasas que la queman por dentro y decirle unas cuantas cosas al presunto  asesino; Xabier,  transita el camino de la soledad, la tristeza  y la amargura, volcándose de lleno a su trabajo aunque asiste (al igual que su hermana) a una reunión de víctimas de terrorismo, pero  en uno de los últimos  asientos y como escondido sin permitir siquiera  que su hermana lo viera, algo así como estando y no estando, como un ser quasi-invisible, como un fantasma. 





 

 
Familia 2:

Miren:  Había sido muy amiga de Bittori, hasta casi profesan juntas en el  convento
 Tomaban café juntas en las cafeterías del pueblo, etc, etc, pero su carácter se fue agriando por la envidia que la carcomía, envidia y resentimiento: ella y su amiga tuvieron festejos matrimoniales y lunas de miel, distintas y consideraba a Txato y a Bitorri  "ricos" (C7). Ese veneno la iba corrompiendo y comiendo el alma, -y como para muestra un botón,  lo vemos en expresiones como: "nos hicieron la puñeta (...)" (C24), cuando el Txato, generoso, le compra una pulsera a la hija de MirenMiren tenía un marido, es cierto, con pocas luces, sin arranque, pero también es cierto que ella lo disuadió de asociarse con el Txato, en lugar de alentarlo, lo que nos muestra su propia chatura, también. Y rigidez: que lo vemos en  hechos cotidianos como cuando siempre  le servía pescado al marido, como una manía (C48, C64).  Otra  aspecto relevante de su personalidad  el de explotadora, cuando la ocasión se tercia,   lo observamos,  específicamente,  en el hecho de la contratación de Celeste, la cuidadora de la hija postrada: no vacila en pagarle una miseria, porque  Celeste es una ecuatoriana pobre -"ellos son pobres" (C13)-,  que ha emigrado a  España y que ante la necesidad,  acepta  ese salario miserable  por una tarea de gran esfuerzo como es el que de Lunes a Sábado inclusive,  y por  tantas horas,  levante a una mujer postrada,  la bañe, la vista,   la pasee  en la silla de ruedas,  etc. y  la cuide, además,  siempre con una gran  dulzura, cariño  y dedicación (Como cuando llora de la emoción  por los avances de Arantxa en su rehabilitación (C40):  "Discúlpeme, Señora Miren. Es que he rezado tanto para que llegara este momento. No puedo evitar que me venza la alegría".  
 
Y hay más Miren que no ha podido gobernar a su hijo adolescente Joxe Mari (no lo hacía de chico en que andaba por el pueblo "patoteando" (C7), menos en esta edad tan dificil -19 años-  (C8) tanto que él la hace llorar, ella que es incapaz de soltar una lágrima, como dice Bittori,  termina "radicalizándose  por puro instinto materno", y cierto es en cuanto que defiende a su hijo a ultranza, incluso acusa al hermano menor de no apoyarlo (C), pero piensa: "era su hijo , su Joxé Mari, y ella lo había parido", y se lo afirma a sí misma "lo tengo que querer (...) C  y estaré siempre con mi hijo pase lo que pase (C65)

Observemos aquí en ese "tengo´ que ella se esta obligando,  puede que por instinto, pero más creo yo,  porque ella cree que el deber de una madre ese
y tal vez también,  que eso significa querer: apañar y justificar lo que el hijo hace independiente de si está bien o mal, (o echar la culpa a las malas compañías C7) quizás por una concepción errada de lo que educar  y criar un hijo significa; quizás porque ella en el fondo piensa como él, como mujer  resentida que es
Nótese que Miren Evoluciona  a la par  que su hijo Joxé Marí (Lo amplio en la próxima entrada)
  
Joxian:
Marido de Miren, jubilado del horno de una Fundición, amigo de Txato, que es su compañero de mus, de bicicleta; su pasatiempo favorito es su huerta, algún partido de pelota en la tele antes de acostarse.  Sometido a su mujer que le impone, por ej. no  dar el pésame a la viuda, o no ir al entierro de su amigo, o comer pescado siempre. Sí, se libera un poco de ella cuando se encuentra con Bittori en el cementerio, a escondidas, o cuando va a visitar a su hija y nietos (C112) en el período delos 5 años en que Arantxa no se ve  ni habla con la madre hasta que ambas se reconcilian (C105). (Antes Bittori ya lo había encarado en la huerta C49, pero ahí él se muestra reticente a hablar con Bittori y con miedo de que su mujer lo descubriera)

Siempre supo que "carecía de agilidad mental"  (C12) porque si "hubiera estado más espabilado se podía haber metido de socio en lo de los camiones. Pero dudaba, le faltó arranque" . Y su mujer lo disuadió, no lo olvidemos, (su mujer: "Sisebuta,  la tremebunda". Bien dice el dicho que detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer ;-)  y si este es grande y no tiene mujer, podría ser más grande con ella, si la supiera  elegir, primero y luego, valorar).   Joxian se contentaba con tener la paga de la jubilación asegurada y escaparse de su mujer en la huerta.  TY aguantaba a su mujer que ni  llorar por su amigo muerto lo dejaba: -"si lloras  por ese, me voy a otro cuarto" - "Yo lloro porque me sale de los cojones" (C48)  por lo que, ante la necesidad, se tuvo que ir en bicicleta a llorar donde nadie lo molestara. Recién al final (C121) es capaz de sincerarse con Miren rotunda y escuetamente, sobre el hecho de que se había estado encontrando con Bittori y hablado con ella . 


Arantxa 
lúcida, asertiva; según Bittori, la mejor de ellos 

Tuvo un aborto en Londres, su amiga Nerea  la acompañó
No va al entierro del jefe de Eta, a pesar de que su amiga Nerea y el resto de la cuadrilla si lo hacen, esto muestra lo firme que se mantiene en sus ideas
Se casa con quien quiere  -y contrario total a ETA- y cuando quiere (Guillermo) y se muda a Rentería con él  (55), Se pela con la madre y rompe el contacto por 5 años hasta que se reconcilian (C105) .  Rompe moldes, esquemas, No le importa el qué dirán
Aún después del Ictus -y su cárcel sobre ruedas "una mente atrapada en un cuerpo inútil (C40)- muestra siempre independencia de criterio y  una  muy férrea voluntad por salir adelante, por rehabilitarse, etc,  Desde su silla, lo veremos en la próxima entrada,  Arantxa sera el nexo de unión  y de reconciliación entre las dos familias, lo que muestra hasta donde llega su capacidad de empatía y su buen corazón
  
Joxé Mari:
El terrorista arrepentido, hermano de Arantxa y Gorka, que desde pequeño era 
 ingobernable,  siempre patoteando (C7) y metiendo miedo (C114) y que a los 19 años hace llorar a la madre,  que en general no suelta una lágrima por nadie.  A esa edad él, grandote como es, le falta el respeto a  Miren, le grita y casi, casi la zarandea, antes de irse de la casa (C39) 
 Obliga a su hermano Gorka a participar de las reuniones de la banda terrorista en la que cree firmemente y cumple, a pie juntillas,  sus mandatos pero tiene claro que no es cuestión (en la lucha armada) de dar caña a los que nos caen mal  (C91)  
Fue Torturado en la cárcel (C101)
Después de 17 años entre rejas, y con 43 años de edad,   ha tendio suficinete tiempo de meditar sobre sí mismo  y donde está:  "Yo salí a la ama y así me  me va y aquí estoy y aquí sigo...; ella es fuerte. Dios que arrestos tiene (C34), también se da cuenta de que los de ETA  lo habían estado manipulando :  "no fui listo, me manipularon (C56) y deja ETA con un "hasta aquí"  (C122) y en su evolución, es capaz de pedir perdón a Bittori (Ver cartas de los capítulos finales), igualmente, es capaz de aceptar la homosexualidad de su hermano y alegrarse de que sea feliz (C121) al enterarse que sus padres han estado presentes en el  casamiento de Gorka con Raimuntxo (C116) aunque antes se avergonzara de tener un hermano maricón (C114) 
Los padres  lo visitaban en la cárcel, Miren al principio 3 veces por mes, luego una al mes y Joxian 2 veces al año (C121)

Gorka:  
Es el más joven de los hermanos
flaco, menudo, ávido lector, con deseos de estudiar Filología  Vasca  o Psicología en la Universidad -su gran sueño- (C52), homosexual (C93, C115). Vive en Bilbao Trabaja en una radio en Bilbao y con el jefe, Raimuntxo,  se casa a cuya boda asisten sus padres (C116)
Cuando vivía en el pueblo ayudaba a su hermano en lo que le pedía que hiciera , como cuando va a tomar fotos a una reunión de la banda terrorista (C39)
Su madre  en algún momento lo acusa de no colaborar  querer colaborar con su hermano que "se sacrifica por  Euskal Herria (C 52)


En la Próxima entrada, el miércoles que viene,  me centraré en las relaciones entre ellos
 
Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


 NOTA: Pido disculpas por la presentación. No se que pasa con mi computadora que se me pasa a Hebreo (Y por ende de derecha a izquierda) todo el tiempo. Me ha  costado muchísimo escribir, cosa que he hecho de corrido, sin posibilidad de correcciones porque me da vuelta  y altera el orden en los párrafos.  Espero  no tener estos problemas en la próxima entrada. Es la primera vez que algo así me sucede. Un espanto estético, además.