Se acabaron los verdes viernes de agosto en los que a pesar del calor agobiante que sufrimos los que vivimos en el hemisferio norte, los amigos que me visitaron esos días pudieron zambullirse conmigo en el fuego del primer viernes, en el aire del segundo, en el agua del tercero, en la tierra del cuarto para fundirse los cuatro y licuarse en el quinto elemento, la esencia más fina, más pura, más acendrada de la vida, presente en nosotros y en la Naturaleza de la que formamos parte. No olvidemos nunca de lo que estamos hechos, ni desvaloricemos nuestra fuerza interior. Enfrentemos el futuro por duro que sea con valentía y optimismo, porque nos podrán quitar mucho, pero jamás robar la esencia y lo que sea que haya de ser, lo será por nosotros, para nosotros, porque hemos de retornar a la fuente y recuperar los valores más elevados, para poder significar nuestra humanidad en el concierto de la Naturaleza y el Planeta.
(gracias Antonio PC por el vídeo)
¡Bienvenido Septiembre!
PD. Para quienes no puedan ver el vídeo cargado, aquí les dejo el enlace