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El mes había resultado largo y tedioso con su ausencia.
Llena de esperanza tachaba día a día el almanaque.
Alejandro, mi marido, estaba por llegar de su viaje de negocios a
Bélgica. Faltaba poco. Decidí comenzar a preparar un alegre
Recibimiento; alegre y cálido sería.
Así que llamé a todos sus amigos desde la época escolar a hoy.
Zuluaga, su jefe, quiso también estar presente.
Orgullosa me sentí porque Alex había cerrado un gran negocio.
Lo sabíamos todos: Mi amado recibiría un ascenso.
Invitados también eran sus compañeros de trabajo.
Bebidas, comida y música no podían faltar.
Entonces llegó él y con la sonrisa más dulce se acercó a mi y
Radiantes, con infinita ternura, nos fundimos en un
Abrazo que duró un milenio. Mas fueron en verdad tres minutos.
Oscuridad súbita y luego Luz. Aplausos. Risas. Brindis.
Xilophón y guitarra. Más abrazos amigos.
Inimaginables anécdotas contadas.
Todos contentos. Alex feliz.
-Olga Fiodorovna, amada mía, me dijo emocionado y continuó-
Cielo, gracias por esta reunión llena de afectos, de cariño.
Invitaste a todos mis amigos. ¡Gracias, amada mía!
-No tienes que agradecerme. Todos quisieron homenajearte.
Ahora es tiempo de cosecha, sabes a lo que me refiero.
-Qué suenen las campanas,
Ululen las palomas y
Enlacen corazones.
Pendiente está la danza
Recojan ya las sillas, haciendo más espacio
Odaliscas preparadas: uno, dos, tres.
Donde no hay sonrisa, que haya risa.
Unidos todos en un gran círculo
Comencemos a bailar hacia la izquierda
En el gran Salón dorado, no falta nadie y uno a uno los menciono:
Blanca
Ignacio
Esther
Noelia
Enrique
Susana
Tatiana
Ana María
Rodrigo
.....
Después de este receso regreso al blog y a mis queridos amigos de siempre. De a poco los iré visitando y comentándoles. Mientras, reciban un abrazo -nunca mejor dicho- con todo mi cariño. Saben bien que no los olvido. Les deseo un 2022 lleno de salud, alegrías, bonanza y amor.