Este reloj con autómatas llamado "El defensor del Tiempo" fue creado por Jacques Menestier en 1979 y se encuentra en el Barrio del Reloj - Quartier de l´Horloge- en París en el 3r Arrondissement. La foto fue tomada por mi. El reloj consta de varios autómatas: El héroe es un gallardo y valiente muñeco masculino que se alza sobre una roca y lucha contra un pájaro, un dragón y un cangrejo que representan respectivamente el Cielo, La Tierra y el Mar. Cada hora de 9 a 22, él sale a luchar con el animal que le aparece (seleccionado al azar por un programador). A las 12, 18 y 22 los tres animales atacan al mismo tiempo.
La estructura mide 4 mts de alto y pesa alrededor de 1 Ton. El cuadrante del reloj, el guerrero y los animales, están hechos de latón con dorado a la hoja. La roca es de latón oxidado.
Este tipo de relojes con autómatas, no son novedad, como sabemos, el uso de autómatas (unidos o no a un reloj), se remonta a muy antiguo, Herón de Alejandría (10 d. C.-70 d. C.) recoge en su libro Automaton, testimonios de por lo menos 400 años antes de la Era Común; también escribió otro libro en el que describió el uso de marionetas-autómatas en el teatro, basado en los principios de Filón de Alejandría o de Arquímides.
Polibio (200 a. C.-118 a. C.) describió un aparato aterrador que, al parecer, usaba Nabis, tirano de Esparta,
que consistía en un artilugio con forma de mujer con clavos en su pecho
y brazos, que abrazaba mortalmente a todo aquel que incumplía sus
pagos (¡Cómo para negarse a pagar!).
Leonardo da Vinci (1452-1519), diseñó al menos dos autómatas de los que tenemos constancia. El
primero -considerado también uno de los primeros con forma completamente
humana- vestido con una armadura medieval y fue diseñado alrededor del
año 1495, aunque como muchos otros inventos de Leonardo, no fue
construido. Este mecanismo ha sido reconstruido en la actualidad según los
dibujos originales y se ha podido observar que podía mover los brazos, girar la cabeza y sentarse.
El segundo, mucho más ambicioso, se trató de un león mecánico
construido a petición de Francisco I, de Francia ( rey desde 1515) para facilitar
las conversaciones de paz entre el rey francés y el papa León X , el
animal, mediante diversos trucos de artificio, anduvo de una habitación a
otra en donde se encontraba el monarca, abrió su pecho y todos pudieron
comprobar que estaba lleno de lirios y otras flores, representado así un
antiguo símbolo de Florencia (el león) y la flor de lis (que su primo y Rey predecesor Luis XII había regalado a la ciudad como señal de amistad y que tomara como símbolo de la Casa real en su escudo que se trasladó, a su vez, a sus descendientes).
La Catedral de Burgos, en España, tiene su propio autómata papamoscas:
Foto de WP
Aunque en el centro de Europa es muy habitual ver este tipo de reloj acompañado de un automata
(personajes que realizan movimientos al son de las campanadas, que en
Francia denominados Jacquemarts) fuera de esta zona es difícil verlos.
Desde hace 15 años el español Candido Valverde SL ha venido diseñando e instalando
este tipo de relojes en varias ciudades españolas y francesas, con una
enorme aceptación de los habitantes pues al cabo de poco tiempo se
convierte en un signo mas de identidad de la ciudad, sirviendo de motivo
de atracción para visitantes. Cada instalación se recoge en su representación tradiciones, historia,
leyendas o costumbres de la ciudad donde se instala, convirtiéndose en
algo único e intransferible.
Aquí se pueden ver relojes con autómatas en distintas ciudades de España que recogen las tradiciones locales en sus diseños.
El defensor del Tiempo: curiosa alegoría de algo indefendible, intangible e implacable.


