Ya el año pasado hablé aquí de la teoría del estrés y la respuesta de la relajación en el paradigma médico cuerpo-mente en esta entrada (pulsar aquí). Por favor ir a esa entrada y leer allí el apartado de como evocamos la respuesta de la relajación, antes de continuar leyendo. Luego prendamos el vídeo:
Ahora, siempre respirando lento y profundo realizamos un ejercicio de centración, con visualización, que lo ideal es realizarlo con los ojos cerrados, pero si los cierran ahora.... ¿Cómo van a leer lo que sigue? así que no cierren los ojos, pero de repetir el ejercicio, obviamente, sí:
Bien, el ejercicio es muy simple: imaginamos que somos un árbol, imaginamos sus ramas, extendemos las ramas, captamos en ellas los rayos solares que las acarician, sentimos ese calor bajar por nuestro cuerpo, el tronco, imaginamos las raíces extendiéndose dentro de la tierra, las vemos absorver los nutrientes, en el agua subterránea, en la humedad de la tierra, sentimos como esa humedad llena de nutrientes penetra por nuestras raíces y sube por el tronco del árbol hasta las ramas y en ellas sentimos moverse las hojas al soplar de la brisa, sentimos como el sol las acaricia, sentimos la energía del sol penetrar y descender por las ramas y el tronco... Me siento como árbol y me observo como árbol: ¿Cómo es ser árbol? ¿Cómo es sentir la energía de la Naturaleza circular por la savia de mis venas; el sol, los nutrientes de la tierra? Permanezco un rato así...sintiendo, experimentando, siempre respirando lento y profundamente... con la atención puesta en las sensaciones y luego, de tener los ojos cerrados, los abro y lentamente y paulatinamente re-energizado y relajado, regreso a mis actividades.
Como ven, es un ejercicio muy fácil de hacer que sirve para bajar el estrés, y centrarnos en nosotros mismos. Sabemos muy bien y lo experimentamos a diario: las situaciones estresantes nos desestructuran, nos sacan de quicio, nos agotan. La mente no para de pensar, esos pensamientos si son negativos, generan en nosotros angustia, miedo, rabia, rencor, resentimiento, etc todas emociones que nos hacen daño porque activan la producción de cortisol, una hormona y neurotransmisor que responde ante el estrés malo.
Centrarnos equivale a optimizar nuestros recursos, disminuir la producción de cortisol y aumentar sí la producción de hormonas que nos producen bienestar, como las endorfinas o la dopamina, para poder emprender cualquier actividad -incluso la sexual- de la mejor forma posible y alcanzar -estando relajados- un rendimiento eficiente, placentero y saludable.
Centrarnos equivale a optimizar nuestros recursos, disminuir la producción de cortisol y aumentar sí la producción de hormonas que nos producen bienestar, como las endorfinas o la dopamina, para poder emprender cualquier actividad -incluso la sexual- de la mejor forma posible y alcanzar -estando relajados- un rendimiento eficiente, placentero y saludable.
