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El mundo se ha demorado inexcusablemente - como en Ruanda en los años 90 - para tomar medidas contra la violencia sexual en el Congo.
El mundo se ha demorado inexcusablemente - como en Ruanda en los años 90 - para tomar medidas contra la violencia sexual en el Congo.
La guerra abierta en la La República del Congo Oriental ha sido reemplazada por una larga, intensiva y brutal violencia en contra de las mujeres y niños de la zona. Por lo menos se considera que 500.000 mujeres han sido violadas o torturadas sexualmente.
desde hace más de diez años. […]
Cada una de las milicias armadas tiene su propio método distintivo de tortura. Un grupo de mujeres es forzada de forma rutinaria en cuclillas sobre el carbón y una chimenea, a otro se le insertan hasta clavos en la vagina. Hay un entramado sutil de tortura física y psicológica.
Si la mujer sobrevive, su aparato digestivo, urinario y sexual queda tan dañado que, incluso después de varias operaciones podría no tener control sobre su vejiga y padecer incontinencia, algo que a menudo conduce a su rechazo de la sociedad. Por las úlceras genitales se propagan más el HIV y la sífilis.
Los miembros masculinos de la familia que son testigos indefensos y pierden el papel de los líderes de sus familias y sus protectores. Por eso, muchos de estos hombres abandonan a sus familias, no sólo por la suciedad y verguenza que representa que sus mujeres hayan sido violadas. Los niños nacidos de las violaciones son generalmente abandonados. El saqueo priva a las personas la oportunidad de ganarse la vida. El temor constante hace que no se pueda comerciar. El empobrecimiento rural y la fragmentación de la aldea se acrecienta.
La violencia sexual tiene los mismos objetivos a largo plazo como la guerra convencional: la conquista y el saqueo de los recursos y la matanza de la población. Sin estructura económica y social, una población fácilmente sometida y finalmente erradicada. La violación es, pues, un arma eficaz en la guerra para matar a la gente.
El doctor Denis Mukwege, ginecólogo congoleño, declaró que fué testigo de todo ésto en la Conferencia sueca de ginecólogos y obstetras a principios de septiembre. Hace once años que trata y opera las mujeres que han sobrevivido a este tipo de abusos y que han logrado llegar hasta el Hospital Panzi en la provincia de Kivu en el este de República Democrática del Congo. Hasta la fecha, aproximadamente 30 000 mujeres han sido tratadas. EL Hospital guarda todos los registros de los abusos. Los datos son concluyentes para afirmar que se trata de violaciones y torturas sistemáticas.
La violencia sexual tiene los mismos objetivos a largo plazo como la guerra convencional: la conquista y el saqueo de los recursos y la matanza de la población. Sin estructura económica y social, una población fácilmente sometida y finalmente erradicada. La violación es, pues, un arma eficaz en la guerra para matar a la gente.
El doctor Denis Mukwege, ginecólogo congoleño, declaró que fué testigo de todo ésto en la Conferencia sueca de ginecólogos y obstetras a principios de septiembre. Hace once años que trata y opera las mujeres que han sobrevivido a este tipo de abusos y que han logrado llegar hasta el Hospital Panzi en la provincia de Kivu en el este de República Democrática del Congo. Hasta la fecha, aproximadamente 30 000 mujeres han sido tratadas. EL Hospital guarda todos los registros de los abusos. Los datos son concluyentes para afirmar que se trata de violaciones y torturas sistemáticas.
[…]
El tratamiento intensivo de los recursos médicos y quirúrgicos se destina no sólo para tratar de reconstruir el funcionamiento sexual del órgano, sino también para rehabilitar a las mujeres mentalmente y, posiblemente, su integración en la sociedad.
[...]
Estamos de acuerdo con y apoyamos al Dr. Mukwege ya sus colegas en los sgtes ptos:
[1] Forzar a la República Democrática del Congo, Ruanda y Uganda para tomar el control y desarme de sus milicias regulares e irregulares que siembran la destrucción en la zona. Los intereses económicos que sustentan el caos en la región en gran medida explica la indiferencia de estos gobiernos que es evidente dado indecibles sufrimientos humanos que se producen.
[2] Requerir de las Naciones Unidas un mandato ampliado y más fuerte para las tropas de mantenimiento de la paz para defender a la población civil.
[3] Instar la UE y los EE.UU. a financiar la creación y la formación de una fuerza de policía congoleña, en gran parte representada por las mujeres, con la tarea de proteger a los civiles.
Estas exigencias se reflejan en la declaración de Margot Wallström, Representante Especial de la ONU para supervisar la situación de las mujeres en la guerra, que ella ha hecho en los medios últimamente. Su trabajo es una prioridad y sus palabras están dirigidadas la acción.
El asesinato masivo en el este de República Democrática del Congo continúa en la misma escala que antes, pero ahora sufre traición lenta y prolongada. La gente está muriendo, como el Dr. Mukwege dice, "la mort douce," la muerte lenta. El mundo no tiene excusa para su demora en actuar.
Margit Endler
médico residente, Hospital del Sur, Estocolmo, Suecia
Charlotte Grunewald
Profesor y Director, Hospital del Sur, Estocolmo, Suecia.
médico residente, Hospital del Sur, Estocolmo, Suecia
Charlotte Grunewald
Profesor y Director, Hospital del Sur, Estocolmo, Suecia.
ex presidente Asociación Sueca de Obstetras y Ginecólogos
Lotti Helström
Profesor y Director del Hospital del Sur, Estoclomo, Suecia.
Sala de Emergencia para Víctimas de Violación
Nota :
Lotti Helström
Profesor y Director del Hospital del Sur, Estoclomo, Suecia.
Sala de Emergencia para Víctimas de Violación
Nota :
En julio de 2007, el Comité Internacional de la Cruz Roja expresó su preocupación por la situación en el este de la RDC. Según el Relator Especial de Naciones Unidas sobre la Violencia, Yakin Ertürk, quien recorrió la zona este del Congo en julio de 2007, la violencia contra la mujer en el Norte y el Sur de Kivu incluido es descrita como "brutalidad inimaginable". "Los grupos armados atacan a las comunidades locales, saquean, violan, secuestran a mujeres y niños y hacen que trabajen como esclavas sexuales", dijo Ertürk. (Fuente: Wikipedia en R D del Congo)