Me siento a escribir esta entrada y no sé siquiera como comenzar.... En este tiempo en que he estado ausente del blog han pasado infinidad de cosas y viajes. Pero aquí estoy de regreso y como siempre, agradecida al Universo por las bendiciones y/o regalos que recibo y esto es: el afecto de mis seres queridos y la salud que me acompaña.
Quiero agradecer especialmente a los comentaristas de mi entrada anterior felicitándome por mi cumpleaños y algunos preocupándose por mi ausencia: María del Carmen García F., Manouche, Emilio Manuel, Cayetano Gea, Sor Austringiliana, Isabel, Manuel Lopez Paz, Ele Bergón, Javier Rodriguez A., Pedro Ojeda E., Luisa M., Bertha, Genin, Chelo, Mari. Pi-R, Gustavo Figueroa A., Montserrat Sala, Karin Rosenkrantz, Ainoha, De barro y de Luz, Frodo, Maripaz. Edurne y Tais Luso. También a todos los amigos de FB y a todos aquellos que me felicitaron por privado de múltiples maneras.
¡Gracias a todos! De corazón, ¡gracias!
En estos últimos seis meses he estado de aquí para allá, he viajado a estar con la familia, apoyando a mi hija, disfrutando a mis nietas en Argentina y encontrándome con amigos en España, a mitad de camino (en Noviembre: Madrid, Burgos y Bilbao y en Marzo: Madrid y Sevilla) y también recibiendo huéspedes de España -peninsular e islas- y de Brasil en casa en Israel. He cambiado la imagen de cabecera de De amores y Relaciones, porque creo que después de tanta movilidad y movilización, nada mejor que un buen aterrizaje en todos los sentidos, sin olvidar nuestra condición permanente de seres en tránsito.
Durante esta ausencia me he enterado de la triste noticia de que una compañera del Club de Lectura, Gelu, María Ángeles Martín Rodríguez, del blog Penélope aguarda en Itaca nos ha dejado. La noticia me cayó como un mazazo, ignorante total de su enfermedad. Requiescat in pace... et Lux. Siempre la recordaremos, así como a los amigos del club que se han ido antes: Manuel Rosa Pastor y Jan Puerta.
De a poco los iré visitando a todos y publicando, ténganme un poquito de paciencia, como bien se imaginan, cuesta retomar el ritmo, pero aquí estoy: Aterrizada en todos los sentidos y en el ruedo.
Abrazos a todos










