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Wednesday, October 20, 2021

Este jueves, un relato: "Metáforas" El tiempo es oro y viajar en tiempos de pandemia

 

Convocatoria de Dorotea desde su blog "Lazos y raíces" 
con el tema de "Metáfororas" (al menos 3) 
 
 
 
 
Viajar en tiempos de pandemia no es algo fácil y es todo un ejercicio en  el armarse de paciencia en una época en que el tiempo vale oro.   Primero que todo, hay pocos vuelos y uno se sube a lo que puede y como puede, no importa si te das la vuelta a  América para llegar a  París pasando por Japón con varias escalas, esperas, trámites y cambios de avión. Luego,   para embarcar se necesita una prueba negativa de PCR  y otra al llegar a Destino. Igualmente, al regreso. Además de los habituales protocolos de Seguridad, hay que seguir los protocolos de  Sanidad  que implican los análisis  antes mencionados, barbijos durante todo el vuelo, alcohol, guardar distancia social, llenar una serie de declaraciones juradas, mostrar QR de tránsito o desembarque por cuento país se pase, certificado de vacunaciones hechas, locación para los días de aislamiento, seguro médico con cobertura Covid-19  y la mar en coche.  Todo esto  con largas y tediosas colas sin posibilidad de sentarte.
 


Claro que luego, cuando estás apto para encontrarte con tus seres queridos que no has visto en mucho tiempo, sientes que tocas el Cielo con las manos.  
 
Pero viajar no es fácil, no.  Y los que lo hacemos sólo es por necesidad, no turismo. Viajar en el Siglo XXI vuelve a ser privilegio de unos pocos, que eventualmente hemos practicado suficiente meditación y otras técnicas de relajación; que nos adaptamos a cualquier situación y somos capaces de solucionar creativa y eficientemente cualquier percance por estrambótico que sea y que podemos aún pagar 100 dólares por análisis de PCR (4 en total), además del pasaje, seguro médico, etc.;  y que poseemos, como en mi caso, varias residencias y ciudadanías, por lo que siempre no importa  hacia dónde, estoy volviendo a casa. 

(Sólo espero que viajar per se no se convierta en una metáfora). 


Nota:

La imagen de la viñeta la  tomé prestada  de la Red.

Las otras  dos son mías, tomadas en el Aeropuerto Internacional  de Ben Gurión en Israel.



Tuesday, March 26, 2019

De regreso y aterrizada, en todos los sentidos.



Me siento a escribir esta entrada y no sé siquiera como comenzar.... En este tiempo en que he estado ausente del blog han pasado infinidad de cosas y viajes. Pero aquí estoy de regreso y como siempre, agradecida al Universo por las bendiciones y/o regalos que recibo y esto es: el afecto de mis seres queridos y la salud que me acompaña.

Quiero agradecer especialmente a los comentaristas de mi entrada anterior felicitándome por mi cumpleaños y algunos preocupándose por mi ausencia: María del Carmen García F., Manouche, Emilio Manuel, Cayetano Gea, Sor Austringiliana, Isabel, Manuel Lopez Paz, Ele Bergón, Javier Rodriguez A., Pedro Ojeda E., Luisa M., Bertha, Genin, Chelo, Mari. Pi-R, Gustavo Figueroa A., Montserrat Sala, Karin Rosenkrantz, Ainoha, De barro y de Luz, Frodo, Maripaz. Edurne y Tais Luso.  También a todos los amigos de FB y a todos aquellos que me felicitaron por privado de múltiples maneras.

¡Gracias a todos! De corazón, ¡gracias!

En estos últimos seis meses he estado de aquí para allá, he viajado a  estar con la familia, apoyando a mi hija, disfrutando a mis nietas en Argentina y encontrándome con amigos en España, a mitad de camino (en Noviembre: Madrid, Burgos y Bilbao y en Marzo: Madrid y Sevilla) y también recibiendo huéspedes de España -peninsular e islas- y de Brasil en casa en Israel. He cambiado la imagen de cabecera de De amores y Relaciones, porque creo que después de tanta movilidad y movilización,  nada mejor que un buen aterrizaje en todos los sentidos, sin olvidar nuestra condición permanente de seres en tránsito.

Durante esta ausencia me he enterado de la triste noticia de que una compañera del Club de Lectura, Gelu, María Ángeles Martín  Rodríguez,  del blog  Penélope aguarda en Itaca nos ha dejado.  La noticia me cayó como un mazazo, ignorante total de su enfermedad.  Requiescat in pace... et Lux.   Siempre la recordaremos, así como a los amigos del club que se han ido antes:  Manuel Rosa Pastor y Jan Puerta.

De a poco los iré visitando a todos y publicando, ténganme un poquito de paciencia, como bien  se imaginan, cuesta retomar el ritmo, pero aquí estoy:  Aterrizada en todos los sentidos y en el ruedo. 

Abrazos a todos



Monday, November 14, 2016

Tránsitos: El encuentro (fin)


El encuentro entre dos seres que se quieren de verdad, con una amistad cómplice y profunda o,  con sincero y desinteresado  amor,  produce ondas vibratorias de alta intensidad luminosa capaces de transformar la más sombría de las realidades.  En  el caso de la imagen de esta entrada,  en cambio, es sólo una acartonada  expresión de deseo;  pero ahí está, siempre presente, como un recordatorio de aquello que debiera Ser.


 (((())))


Finaliza aquí esta serie de "Tránsitos" que inicié   con esta entrada, basada  En tránsito de Pedro Ojeda.   Las  32 fotografías, una por cada entrada,  fueron   tomadas por mí  en los distintos aeropuertos por los que he transitado entre  2013 y 2015.  No hay una conclusión porque no puedo darla -siendo como somos seres en tránsito en los que todo es pasajero, excepto el cariño, el afecto, el amor que permanece en la esencia misma de las cosas y los seres- cada uno de nosotros conoce su propia condición y hasta dónde y cómo transita por la Vida. 


   

Thursday, June 30, 2016

Tránsitos: La fuente de la alegría



¡Agua! ¡Agua! quiero agua, digo la zorra al camello, mientras transitaban, casi agotados,  por el desierto.  El camello entonces paró en seco, abrió la mochila y sacó una cantimplora alcanzándosela. La zorra que tenía sed, bebió de ella hasta la última gota y siguieron caminando, lentamente,  hasta Samarkanda.  Cuando llegaron,  el pueblo entero salió a recibirlos y hubo fiesta, nadie hasta entonces había hecho la ruta de la seda, en medio de un sol ardiente completamente disfrazado y aquí tenían a dos que de muy lejos habían llegado.


Monday, June 27, 2016

Tránsitos: 33 aeropuertos y algo más



Podrán multiplicarse como hongos,  podrán llenar  los mapas -una y mil veces- podrán aterrizar   en sus pistas aviones de todos los colores y tamaños  y sin embargo,  nada mejor que el aleteo que te  catapulta  a la cima y me encuentras en ella ansiando tu arribo,  amigo-barrilete.  

Thursday, June 16, 2016

Tránsitos: La charla y la sonrisa

 Siempre tan necesarios
  yyyyyyyyyyyyyyyyyyyy
 a veces tan escasos 
en sustancia
en autenticidad
en calor
000
00
00
000000000000


Tuesday, June 14, 2016

Tránsitos: Perspectivas o el suicidio del yo


 De eso se trata la vida  entre seres humanos: de conciliar perspectivas para lograr la calma, la armonía, el diálogo, el abrazo.  El abrazo,  el diálogo, la armonía, la calma.  El diálogo, la armonía, el abrazo, la calma.  En cualquier orden, en cualquier idioma.  Sin alteridad, el Yo se ahoga en sí mismo; con odios se condena a ser ceniza achicharrada. 





Saturday, June 11, 2016

Tránsitos: El aterrizaje


 Deseabas  verme,   me habías dicho apresurado por teléfono. Y yo,  llegué por supuesto,  despistada como siempre,  y aterricé en la realidad. 



Wednesday, April 27, 2016

Tránsitos: En fila india... India, India....Janaka y Gargi de la mano de Xuanzang (2)



Primera parte  (leer antes, poooor favooooor) aquí

Tres meses habían pasado desde mi llegada al monasterio budista  Nalanda que era imponente, enorme, grandioso.  El ala destinada  a las mujeres era amplia y confortable y las compañeras eran, en su mayoría, muy agradables; provenían de distintos lugares:  de  Andhra Pradesh,   KadambaGanga, Kamarupa,  Ajanta; de Uttar Pradesh;  del Valle de Katmandú, del mismísimo Tubo  o del misterioso  Imperio  del Centro (Tang),  pero como nadie hablaba  ninguno de los idiomas que yo conocía, nos comunicábamos por señas, esas que nunca fallan.  El alimento era frugal y hacíamos caminatas diarias por los bellos jardines rebosantes  de flores exóticas cuyos aromas impregnaban el aire que  en el interior  del  santuario  se mezclaban con los de los inciensos que los monjes quemaban. Yo aprovechaba mi tiempo  en aprender el sánscrito -siempre se me dieron bien los idiomas-  y todo lo que podía de las Culturas de Asia, no sólo las culturas  en sentido amplio, también   las diferencias entre religión  Védica,  Brahmanismo, Hinduismo  y especialmente, todo sobre  Buda y el budismo con  sus tres divisiones  principales:  (TheravadaMahayana y la Vajrayana). Xuanzang, que era el único ser vivo en la zona  que hablaba inglés,  me daba clases  todos los días varias horas y he de reconocer que demostraba una paciencia infinita con mi ignorancia atómica y la dificultad que mi mentalidad occidental ponía a entender todo lo oriental.  El se esforzaba mucho en des-atomizar mis prejuicios uno a uno y  yo me dejaba hacer, aunque a veces me rebelaba, pero él con la suavidad del agua que pule la roca, lograba ir sembrando en mi nuevas semillas de  conocimientos.


- A vel otla vez te lo explico, hermana- me dijo el maestro Xuanzang un día por enésima vez- Veda y vedanta  NO es lo mismo. La religión védica fue previa al hinduismo; vedanta, en cambio,  es una  escuela filosófica dentro  del hinduísmo que es mucho más posterior. Vedas y vedanta, no son lo mismo, ¿Lo has entendido? a ver si ahora te queda claro. Los vedas son los más antiguos libros sagrados y son cuatro,  de los cuales El Rig-veda es el  primero y  consta de una  serie de himnos dedicados a los dioses. Hay otros varios libros como los épicos, pero de esos no hablaremos pol ahola.

- Y el Brahmanismo ¿qué es? 


- Espera no te apures, vamos por orden. La cultura védica se desarrolló en el valle del Indo, norte y centro de lo que conoces como la India y Nepal  desde el segundo milenio  hasta el 500  antes de la era común de ustedes.  La religión védica creía, principalmente,  en tres dioses: Agni, el dios del fuego; Indra, el dios de la guerra y el rayo y Suria, el sol que alumbra, vivifica y alimenta.  A  esta trilogía se le cantaban himnos y ofrecían sacrificios, los sacerdotes conducían los ritos.  Con el tiempo, esta trilogía se cambió por otra: Brahma (creador del Universo), Vishnu (Preservador del Universo) y Shiva (destructor del Universo). Surgió el brahmanismo del que se fue conformando el Hinduismo,  dirigido por la casta sacerdotal de los brahmanes,    conocedores "especiales" de Brahma.  El hinduismo, que tiene varias vertientes y no es en absoluto  monolítico, fundamentalmente cree que detrás del universo visible -que tiene sucesivos ciclos de (re)creación (Vishnu) y destrucción (Shiva)- hay un Dios  al que llaman Brahma, un Dios Creador absoluto  que está oculto detrás de un velo que denominan  Maya. Estos dioses tienen avatares más cercanos a los humanos. Los avatares son  descensos o encarnaciones humanas de dioses, por ejemplo, Rama  es uno de los avatares del dios Vishnu. Los humanos se reencarnan  muchas veces  en una cadena, el Samsara,  hasta que, purificados de todo karma, finalmente,  se unen a Lo Divino o sea a Brahma y esa debe ser la aspiración máxima de todo ser humano, según ellos.   Sus  libros sagrados  son los Upanishad, que  complementan de los textos védicos

 -  Maestro y ¿Qué es el Dharma?

Esta palabra aparece unas 56 veces en los Himnos del Rigveda, como sustantivo y como adjetivo y se usa con acepciones distintas o  en circunstancias diferentes, pero para que lo entiendas en pocas palabras,  en su esencia Dharma es  la ley de la armonía, el orden, la verdad  que crea y sostiene el  universo surgido  del caos primigenio. Vendría a ser el principio moral del Universo, el principio que lo sostiene. Este concepto es central para la religión Védica, pasa al Brahamanismo y al Hinduismo y nosotlos lo hemos recogido también  en el Budismo, para nosotlos no significa sólo orden, armonía y verdad, también incluimos en este principio las enseñanzas de Gautama Buda.

-  ¿En la época védica la sociedad se dividió en  castas?

En la época védica (1500-500 aEC) la sociedad era bastante igualitaria.  No pongas esa cara de sorpresa. Lo era, sí, aunque no lo creas y te voy a contar  lo que sucedía, por ejemplo, en la corte del Rey Janaka de Videha, en el NE de la India y Nepal (Siglo VII aEC de ustedes), que aparece relatado  en el inicio de los Upanishads - más exactamente en el Brhadar Anyaka Upanishad (BAU)- y he  dado cuenta de ello en mis  tladucciones  al chino, pero ten en cuenta que más allá de   la realidad histórica concreta importa  el hecho de que entonces las mujeres tenían derecho a participar abiertamente en debates religiosos del más alto nivel junto con los hombles. Pero en el resto de los Upanishads, ese delecho lo pielden las mujeres a la vez que cada vez más  cobra fuerza la casta sacerdotal de lo Brahamanes (que fueron quienes lo fueron anulando  hasta reducir a la mujer a la condición de objeto a disposición del hombre).
 

En el  BAU, te decía,  se relata como el  Rey Janaka, que era él mismo un filósofohace llegar a su corte   a los  eluditos y filósofos más renombrados de la época y tlansforma su reino en un gran  centro cultulal. La reunión, esta que te referencio duró varios días.

                                                           El Rey Janaka da la bienvenida a Rama  en Janakpur 

 De entre todos los sabios varones que llegaron a la corte del rey Janaka había una mujer filósofa que se llamaba Gargi Vachaknavi está esclito -te repito- en el BAU,  ella era sumamente inteligente y debatió con un sabio, uno de los más grandes. Lesulta que este buen hombre se iba por la ramas  a la estlatósfera metafísica y ella lo bajó a  lo concreto, haciéndole muchas preguntas en la que demostró su ingenio y sabiduría, porque no era nada fácil rebatirle a ese homble. Al final ganó él, porque la obligó a parar las preguntas alegando que si seguía por ese camino, ella  podía perder la razón y  Gargi, elegantemente, reconoció  el dominio de su rival sobre los temas espirituales; sin embargo  Gargi tuvo a este homble, Yajnavalkya se llamaba, en vilo bastante tiempo y el debate fue fascinante, quizás algún día te lo cuente en detalle.



- Maestro, tengo algunas preguntas más: ¿Cómo es posible que  tú que has vivido en el Siglo VII, estés hablando conmigo que soy del Siglo XXI?

Xuanzang  que me miraba  con una mirada pícara y una sonrisa dulce, se dispuso a hablarme.  Yo no podía contener la curiosidad, había cosas que se me escapaban, que no llegaba a entender. Por momentos hasta me pellizcaba, porque todo me parecía un sueño.

- A ver si te lo explico de manela que lo entiendas, hermana:  Todo empezó con unas pueltas por las que uno pasa a otra dimensión tempolal.  Este era un secreto que los Budistas de Nalanda habían recibido de la tladición Védica y que guardaban celosamente. Cuando yo llegué la plimera vez a este monasterio, recoliendo muchos otros por toda la India y Nepal, y estudiando en ellos durante  15  o 16 años, no lecuerdo muy bien,  antes de regresar a casa, recibí la enseñanza (super-secleta, por cierto) de  esas pueltas, de dónde se hallaban y de como traspasarlas, visitar épocas distintas  y volver a la mía,  pero hete aquí que un  grupo de monjes  ibéricos,  que también  había recibido  la enseñanza  en este mismo centro,   a su regleso a España,   creó un Ministelio al que llamaron "El Ministelio del Tiempo" y a partir de ahí, todo se complicó, porque ellos apalecen en una serie que se tlansmite desde una centlal a unas Cajas Bobas  que  los habitantes de la península,  e incluso de afuera de ella,  tienen en sus casas.  No  sé si conoces a este pueblo del que te hablo,  sus gentes son muy simpáticas y de gran colazón, pero  acostumblan a ponerse el mundo por montela -aunque en ésto no son los únicos, los hay incluso peoles- y como te lo  hablás imaginado  no saben gualdal secletos, así que este secleto dejó de ser secleto para estar en boca de todos en todas paltes.

- Sí, voy entendiendo, o al menos eso creo,   pero  eso no me explica cómo apareciste al lado mío en el avión y.... ¿cómo fue que llegamos a este monasterio  habiendo cruzado los Himalayas montando elefantes?

- ¡Ah, eso,  hermana, cuando llegue el momento lo sablás!. Ahola ve y medita soble todo lo que hemos hablado, que aún no has aplendido nada, absolutamente nada de Budismo y estás todavía muy, muuuuuuy  velde en Hinduismo.

Y yo me quedé ahí parada con cara de sandía,  con la boca abierta como un pasmarote  y la pregunta anudada en la lengua  mientras lo veía alejarse con pasos pequeños y ágiles como si apenas  rozara el suelo.





 Notas: 

(1)  En una parte muy pequeña del Rig-veda, (uno de sus cuatro libros sagrados Vedas)  en lo que se llama el Purusha Sukta,   Himno de la Creación,  (el  Himno 10.90) el Purusha vendría a ser un gigante primigenio  del que  emanaron  las cuatro Varnas (colores, castas)  cada una de una parte distinta del cuerpo empezando por la cabeza:
  • los  Brahmanes:  sacerdotes, maestros y predicadores . Distintivo: color blanco
  • los  Kshatriyas:  reyes, gobernadores, guerreros y soldados. D: color rojo
  • los  Vaishyas:  pastores, agricultores, artesanos, mercaderes. D: color amarillo
  • los  Shudras: trabajadores y proveedores de servicios. D: color negro

La investigación moderna, desde Max Muller en adelante,  cree que este Himno ha sido una interpolación medieval para explicar el mito de la creación. Los antiguos  dividían  a la sociedad en ocupaciones, pero no tenía  entonces  connotación de "pureza/ impureza" que se le da posteriormente en los Upanishads o en las Leyes de Manu, por ejemplo, (en los  que se discrimina terriblemente a la mujer según los estándares occidentales), además, Los intocables están aquí fuera del Varna, son los sin casta, los parias

(2)   Varna (quiere decir color: porque cada casta tiene uno que la simboliza: van en este orden Blanco, Rojo, Amarillo y negro) es distinto de Jati, grupos de clanes y tribus  asociados en función de trabajo, religión, idioma. Son grupos sociales complejos que carecen de definición o característica de aplicación universal y puede haber muchos, como 500 o más.

(3)    Periodo védico 1.500-500 aEC;   formación del Hinduismo a grosso modo, desde el 800 aEC  en adelante,  Los Upanishads se escribieron   entre 1000 - 800 aEC, las Leyes de Manu, compilación jurídica,  (probablemente  en 200 EC).




(4)  Las imágenes  de esta entrada son todas prestadas de la red , ¡Gracias!.


Monday, April 25, 2016

Tránsitos: En fila india... India, India....Janaka y Gargi de la mano de Xuanzang (1)


Todo empezó cuando estaba en la fila para tomar el avión:  tenía una sensación extraña, como  con una especie de entre nausea y mareo y un incipiente dolor de cabeza,  pero como no deseaba quedarme en tierra, puse cara de "aquí no pasa nada", mostré mi pasaporte y el pasaje y embarqué. Miré mi reloj: eran las 12 y 20 del mediodía del 4 de junio de 2015.  Viajar  en avión para mi es tan rutinario que no le presté mayor atención  a mi malestar y,   con toda la paciencia del mundo, esperé a que los pasajeros que me precedían  fueran acomodando su equipaje de mano y se fueran sentando, lo cual a veces puede ser muy caótico.   Nos preparamos para el despegue y la  azafata dio las instrucciones reglamentarias:  que la máscara de oxígeno, que el chaleco salvavidas, que patatín patatán y yo,  entre el ronroneo de los motores y la monotonía de su voz,  fui entrando en un sopor  con pinceladas de sueño, pero como habían puesto el aire acondicionado a todo lo que daba  (manía que tienen ciertas aerolíneas  para  que el personal de cabina no transpire y  trabaje cómodo,  no importa que los pasajeros  nos volvamos  azules  por la hipotermia, castañeteemos los dientes y tiritemos  de frio) lo que  me quedaba  después de tocar el timbre de llamada a la azafata sin que me prestaran atención era el de quejarme con mi vecino de asiento,  así que me giré  hacia él y le dije en inglés -la lingua franca en los viajes-: "¿Cómo se encuentra Ud, Señor?" Me miró y esbozó una pequeña sonrisa y dijo algo que no llegué a comprender y a modo de saludo, muy respetuosamente inclinó su cabeza. Lo miré atentamente y tomé registro mental instantáneo: sexo masculino, de  entre  45 a 55 años, cabellos oscuros y tiesos y algo grisáceos, ojos penetrantes,  bigote fino y alargado,  nariz y orejas  medianas, cuello rígido, ni grueso ni flaco,   piel entre cetrina y cítrica y entonces pensé: "me va que es oriental,  ¿pero de adonde?" Comencé por lo más obvio a descartar probabilidades para no meter la pata, cosa a la que soy habitualmente propensa: japonés no era, coreano tampoco, tailandés o filipino,  menos. Me pareció que era chino o tibetano.   Incliné también la cabeza, esbocé una sonrisa  y lentamente acentuando las palabras pregunté: _¿Ud. haaablaaa Innnglés, frannnncés, o españññoool?  Y al fin, me respondió en inglés: _Si señóla, hablo inglés.  "¡Bueno! - suspiré pensando para mis adentros-   ya nos podemos comunicar". Ahí fue cuando se me ocurrió la brillante idea, de esas que me refulgen como oro bruñido de tanto en tanto, de preguntarle: _¿De dónde es Ud?"  _Plimelo, mi nomble es Xuanzang, ¡encantado  Señola!.   y el mio es..... ("fulanita-tierra tragame, ¿no te enseñaron educación en casa?") contesté apresurada, inclinando la cabeza y comiéndome las palabras, mientras que sentía como se sonrojaban mis mejillas. Las presentaciones estaban hechas, luego, sonrió con  dulce  indulgencia y me dijo con voz suave como la seda  que regresaba  a su casa a Chang´an,  al Reino del Centro,   a la corte del  Emperador  Taizong,  y después de un par de segundos en que me miró con curiosidad,  agregó  que volvía  de un muy largo viaje en el que  había estado  en los reinos  indios aprendiendo todo sobre los vedas, hinduismo y  budismo y traduciendo textos antiguos del sánscrito al chino _ ¡Un momento!_  exclamé y continué enseguida algo desconcertada:  _Su nombre es igual al de un monje budista,   viajero y traductor,  del Siglo VII  y el del Emperador Taizong,  que acaba de mencionar Ud. me suena como que es de la Dinastía Tang  ¿qué está pasando aquí?.  Justo en ese momento entramos en un pozo de aire y la máquina se movió  como un barquito de papel en alta mar, sólo que estábamos muy, muy arriba en el Cielo y...


...sonaron los parlantes:   "por favor,  Señores pasajeros, vuelvan a sus asientos y ajústense los cinturones"  y  de pronto, empezamos a descender varios kilómetros y en seguida a elevarnos para volver a caer y volver a elevarnos; yo podía sentir como mi estómago y mis orejas  se pegaban al techo del avión o quizás a una nube,  mientras que toda yo descendía con la nave;  habíamos  entrado en "un cumulonimbus capillatus incus",  según la explicación del piloto:  una gran nube con vientos fríos y cálidos  como una espiral, pero que a pesar de descender - dijo con voz grave y serena- que no nos preocupáramos porque él mantendría la altitud.   Los pasajeros gritaban, casi todos, menos el monje y yo, incluso  algunos se pusieron a rezar en latín, otros en hebreo,  también se oían los llantos de varios niños. _¡Ay, Dios mío!, gritó una.  Otro largó una retahíla de floridos insultos. Xuanzang y yo nos miramos _¡tome mi mano y cierre los ojos!_  me dijo y agregó _no tenga miedo y respire profundo, retenga el aire y... ahora  exhale, profundo.... y exhale..., prooooofundooo...
    

Abrí los ojos:  estábamos montados en  elefantes en una caravana que iba serpenteando por las laderas de una cresta montañosa,   Xuanzang  gritó desde el suyo gesticulando hacia mi  _¡son los Himalayas, Señola!  estamos yendo hacia Nalanda. Rápidamente traté de recordar de donde me sonaba esa palabra...Nalanda.... Na....landa..... al cabo de un rato le pregunté  creo que retóricamente porque estaba más concentrada en mantenerme en la silla del elefante que en escuchar su respuesta: _ ¿el famoso  monasterio en el norte de la India que tiene una  escuela  budista?


 Continúa aquí


Nota:  La primera foto de esta entrada es mía. Las otras dos,  de la red.


 

Tuesday, September 8, 2015

Tránsitos: La pista.... próximamente, despegando... ¡On..... My Way!









Soy de aire, como el viento  o la brisa.
Soy de aire y tengo alas. 
Alas que me llevan a dónde el cariño anida,
como siempre, aunque no escale montañas,
puedo elevarme hasta los Cielos...
y encontrarte.










Sunday, June 21, 2015

Friday, June 19, 2015

Thursday, June 4, 2015

Tránsitos: En vuelo, viento, volar


Volar es lo que importa, hacernos más livianos, más sutiles y desde esa liviandad que eleva, mejorar la vista panorámica. Solemos estar demasiado pegados a la tierra, a lo material, a lo burdo. Y esa carga, nos limita en nuestra expansión espiritual, holística, integradora.
Y cuando digo espiritual me refiero no a un aspecto religioso, ritual,  sino a los aspectos creativos que llevamos dentro, a los aspectos más sublimes, más hermosos,  que nos hacen ser mejores personas en nuestro diario hacer.  He aquí el secreto para una vida saludable, en armonía y gratitud hacia lo que a diario recibimos de bueno y que muchas veces olvidamos valorar tan preocupados por "lo que nos falta", eso que siempre se refiere a algo material. Volar, volar, "volare..... nel blu di pinto de blu", como canta Domenico Modugno:




O como dice el poeta:

"Escucha a los alisos. Eres viento.Allí donde
te encuentres, sea en la orilla o disertando
sobre el ser y la nada, eres viento."

Fermín Herrero



Tuesday, May 19, 2015

Tránsitos: Punto de fuga


Se han fugado todos mis pensamientos y la verdad, no se dónde encontrarlos y si de hacerlo, valdría la pena.




Wednesday, April 22, 2015

Entre tránsitos, recuerdos y "Sefarad" de Antonio Muñoz Molina

                                                                     (foto mía)

"No creo que sea verdad eso que dicen que al viajar uno pueda convertirse en otro. Lo que sucede es que uno se aligera de si mismo, de sus obligaciones y de su pasado, igual que reduce todo lo que posee a las pocas cosas necesarias para su equipaje. La parte más onerosa de nuestra identidad se sostiene sobre lo que los demás saben o piensan de nosotros. Nos miran y sabemos que saben, y en silencio nos fuerzan a ser lo que esperan que seamos, a actuar en cumplimiento de ciertos hábitos que nuestros hábitos anteriores han establecido, o de sospechas que nosotros no tenemos conciencia de haber despertado. Nos miran y no sabemos a quién pueden estar viendo en nosotros, que inventan o que deciden que somos. Para quien se encuentra contigo en el tren -aeropuerto o avión-  de un país extranjero no eres más que un desconocido que sólo existe circunscrito al presente".  (P35)

(...) "Pero al viajar siento que no peso, que me vuelvo invisible, que no soy nadie y puedo ser cualquiera y esa ligereza de espíritu se transluce en los movimientos de mi cuerpo, y voy más rápido, más desenvuelto, sin la pesadumbre de todo lo que soy, con los ojos abiertos a las incitaciones de una ciudad o de un paisaje, de una lengua que disfruto comprendiendo y hablando, ahora más hermosa porque no es la mía. Habla Montaigne de un presuntuoso que ha vuelto de un viaje sin aprender nada: Cómo iba a aprender, dice, si se llevó entero consigo" (P36)

(...) "En su memoria el viaje al exilio tenía toda la dulzura del bienestar infantil, del modo en que los niños se instalan confortablemente en lo excepcional y dan a las cosas dimensiones que los adultos desconocen (...)" (P54)  pero que quedan grabadas en la memoria por la carga emocional. Recuerdo que tenía tres años, cuando mis padres se divorciaban, mis padres argentinos que,  poco antes de que yo naciera, se habían ido a vivir a Colombia. Miento, no recuerdo el divorcio pero recuerdo el viaje, que se divorciaron lo supe después.  Recuerdo la ruta, las paradas, los hoteles. Recuerdo practicamente todo de ese viaje. Los ruidos, los colores, los olores.  En la ruta en auto de Cali a Barranquilla, apareció de pronto, la primera grúa que vi en mi vida: un enorme aparato como una jirafa gigante  pero con fauces de león que las abría para engullir tierra e ir  cavando  un hoyo a su alrededor. Recuerdo cuando paramos en un restaurante el mantel blanco, las copas de cristal y la porcelana brillante,  recuerdo como mis padres se habían ido a los servicios por un momento y me quedé  con el mozo comiendo esa mantequilla  con forma de ñoquis; él me festejaba la gracia e  iba trayendo nuevos platillos de mantequilla  que yo iba, golosa,  vaciando  y recuerdo como vomité luego en el auto, sobre la ventanilla a medio bajar del Buick negro y blanco de mi padre. También recuerdo el baño del hotel  con la bañera llena, bien llena,  de espuma, barquitos, patitos de goma  y pompas de jabón.  Recuerdo muy bien el aroma del jabón, por eso, cada vez que llego a un hotel,  ya de mayor, y reconozco ese aroma, me siento en casa. 

De ese viaje de mis tres años, recuerdo mucho más.  En Barranquilla debíamos tomar un barco a Valparaíso, Chile. No puedo recordar la figura de mi padre despidiéndose,  tampoco supe entonces que una señora se reuniría con mi madre, mi hermanita menor y conmigo. Ella, de pronto apareció; era su hermana, mi tía,  que venía a acompañarla para ayudarla en la travesía con las niñas. Del viaje en barco  tengo dos imágenes muy grabadas, una visual, la otra gustativa de haber comido algo muy rico, un poco salado. Mi madre, supe más tarde, se pasó todo el viaje descompuesta en el camarote. Mi tía  nos tuvo que cuidar sin descanso y yo quería jugar con los peces, recuerdo, y lo recuerdo muy bien,  como ella me asió por el brazo  con brusquedad nerviosa, al tiempo en que me decía ese "¡nooo, ni se te ocurra!" tan característico suyo.  El camarote quedaba por debajo del nivel del mar y yo  quería  salir por la claraboya  para  jugar con los peces que veía acercarse al vidrio, me  explicó mi tía más tarde. El sabor que recordaba era el de jamón crudo, serrano, parece que desde que lo descubrí en ese viaje siempre me gustó ...¡me encanta! ¡y si es pata negra, mejor!. Los dulces no me atrajeron nunca, soy en virtud de ese jamón, creo, por siempre  de salados. La siguiente imagen que veo es la de la llegada a Migraciones de Chile. Recuerdo estar cerca del mostrador, de madera caoba con ranuras verticales - a mi altura de tres años eso era lo único que veía- una gran pared de madera en forma de "u" con sus curiosas ranuras y recuerdo el sonido  rítmico de los  golpes del matasellos sobre los pasaportes. En Valparaíso, mi tía que nunca tuvo hijos, se quedó en casa de amigos para reponerse del agotamiento de esa loca aventura en la que tuvo que cuidarnos durante toda la travesía porque mi madre no asomó su nariz fuera del camarote con su mal de mar.  Seguimos, pues con mi madre en Tren a Buenos Aires, Argentina, ahora sí, despabilada.  De ese tramo, recuerdo que casi llegando a destino, mi madre nos hizo cambiar las bombachitas blancas de algodón y  poner los vestidos cosidos por mi abuela, su madre, para nosotras.  Eran amarillos, con unos listones verticales con una guarda en gris  en la pechera y la falda tenía volados, se abotonaban por detrás y en la cintura tenían un cinto que se ataba atrás en un moño, los dos eran iguales. Y te los podría dibujar con todos sus detalles de tan grabados que los tengo en mi memoria. "Vamos, ponte el vestido, que cosió tu abuela" dijo mi madre; (Mi abuela cosía a mano ropa y pintaba acuarelas  con una sutilidad, delicadeza y perfección angelicales, eso sí, cocinar, cocinaba como bruja, pócimas incomibles). Lo último que recuerdo de ese viaje, es haber visto a mis abuelos en el andén. El todo alto y flaco, con sobrero y sobretodo negro, inclinarse y levantarme en sus brazos para darme un beso, ella a su lado, sonriente y menuda,  agarraba  a mi hermana. 

Así llegué a Buenos Aires  a comenzar una vida de exilio, en un exilio que venía traspasándose de generación en generación, enganchado al exilio de mi padre, enganchado al exilio de su padre, y así sucesivamente  desde  la salida de mis ancestros de Sefarad.  La leyenda familiar transmitida celosamente de padres a hijos  cuenta que de Segovia y Avila en 1495,  esa rama se fue a  Saloniki, Grecia, luego a Esmirna, Turquía,  y de allí a Jerusalem, Israel,  en ese entonces parte del Imperio Otomano.   Hoy vivo, en casa,   donde nacieron  y crecieron, mi abuelo y bisabuelos paternos, hoy vivo en casa con retazos de múltiples ciudades que han pasado a formar parte de mi Ser, como un collage, en el que cada una palpita, late, siente y me enriquece.  


Nota:  Antonio Muñoz Molina, "Sefarad", Ed. Círculo de Lectores S.A, , Barcelona, España, 2001

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   ©Myriam Goldenberg



Nota:  Citas del texto en color verdeenlaces en color azul.