Este jueves nos convoca el Demiurgo de Hurlingham desde su blog homónimo que al cumplir este 8 años, por lo que lo felicitamos calurosamente, nos invita a que elijamos uno de los 13 títulos que ha propuesto a lo largo de los jueves las veces que le ha tocado anfitrionar. Yo elijo:
6) Se propicia el encuentro entre un matemático, especializado en
descifrar códigos matemáticos, y una mujer aparentemente frívola.
Después de retirarse del servicio gubernamental, el matrimonio Friedman que había sido durante mucho tiempo entusiasta de Shakespeare, colaboró en un manuscrito titulado "El criptólogo mira a Shakespeare", ganando premios de la Biblioteca Folger Shakespeare y del Teatro y Academia Estadounidense de Shakespeare.
En este libro, los Friedman probaron definitiva e irrevocablemente que los baconianos (como Gallup e Ignatius Donnelly) no tenían razón y que las obras de Shakespeare fueron escritas indiscutiblemente por Shakespeare.
El Laboratorio Riverbank fue el precursor privado de la MI 8, Oficina de cifrado del ejército (que actuó durante la Primera Guerra Mundial), de la Cámara Negra ( activa 1919-1929), y de la subsiguiente y actual Agencia de Seguridad nacional. Y todo por la conjugación de tres personas: un millonario curioso, un genetista enamorado y una especialista en Shakespeare extraordinariamente brillante y.... unos códigos matemáticos.
Hay factores del destino que se conjugan a veces de manera tal que el resultado es sorprendente y la realidad supera con creces a la ficción.
Un excéntrico millonario textil estadounidense y coronel de nombre George Fabyan además de no saber que hacer con todo su dinero, estaba interesado en William Shakespeare y sospechaba que en sus obras había códigos matemáticos insertos de Francis Bacon que probarían que Shakespeare no había escrito las obras que a él le atribuye la filología y la historia de la literatura, por lo que decidió fundar a principios del Siglo XX un instituto: "El laboratorio Riverbank" en Illinois para descubrir si ello era verdad.
En 1915 se incorpora al laboratorio un genetista -y posterior genio de la criptografía- William (Wolf) Friedman cuyos padres habían huido en 1892 a Estados Unidos de los pogromos rusos. Su padre, un judío de Bucarest, había trabajado como traductor y lingüista para el Servicio Postal ruso. Su madre, también judía, era hija de un exitoso comerciante de vinos. William creció en EEUU, estudió en lo que hoy se conoce como la Universidad Estatal de Michigan y recibió una beca para trabajar en genética en la Universidad de Cornell. Y como George Fabyan además de en Shakespeare estaba interesado en genética, contrató a William Friedman como jefe del laboratorio de genética para entre otras cosas estudiar los efectos de la luz de la luna en el crecimiento de los cultivos.
Por otro lado, Elizebeth Smith, una joven de apariencia frívola que nada tenía de frívola, décima hija de un matrimonio cuáquero cuyo padre era lechero, banquero y político, nacida en Indiana, estudió primero en la Universidad de Ohio y luego, cuando su madre enfermó, en el Hillsdale de Michigan graduándose summa cum laude en Literatura inglesa. Además estudió Latín, griego y alemán y muchos otros temas de su interés. Buscando trabajo después de una corta suplencia como directora de un colegio, Elizebeth comentó su deseo al encargado de la Librería Pública de Chicago que conociendo el interés del millonario George Fabyan por Shakespeare, hizo la conexión con el resultado de que la joven fue contratada de inmediato por Fabyan, en 1916.
Elizebeth Smith y William Friedman comenzaron a trabajar juntos los próximos cuatro años en la investigación sobre el asunto Shakespeare al que ella lo introdujo y entre ambos, además de la mutua admiración, creció el amor. En 1917 contrajeron nupcias. En 1921 el matrimonio comenzó a trabajar, muy a pesar de Fabyan que trató de impedirlo varias veces, para el Departamento de Defensa de EEUU.
Las contribuciones específicas de Elizebeth para descifrar códigos hasta en chino mandarín son únicas, así como para desarmar redes de espías enemigas o de criminales, y es considerada la primera mujer criptógrafa de los EEUU.
William Friedman se convirtió en 1921 en criptoanalista jefe del Departamento de Guerra y luego dirigió el Servicio de Inteligencia de Señales (SIS), cargo que mantuvo durante un cuarto de siglo. En 1929, después de la disolución de la Oficina de Cifrado o Cámara Negra en la ciudad de Nueva York, sus archivos se confiaron al SIS y los servicios de criptografía y de inteligencia se reorganizaron para adaptarse a su nueva posición en el Departamento de Guerra.
Después de retirarse del servicio gubernamental, el matrimonio Friedman que había sido durante mucho tiempo entusiasta de Shakespeare, colaboró en un manuscrito titulado "El criptólogo mira a Shakespeare", ganando premios de la Biblioteca Folger Shakespeare y del Teatro y Academia Estadounidense de Shakespeare.
En este libro, los Friedman probaron definitiva e irrevocablemente que los baconianos (como Gallup e Ignatius Donnelly) no tenían razón y que las obras de Shakespeare fueron escritas indiscutiblemente por Shakespeare.
El Laboratorio Riverbank fue el precursor privado de la MI 8, Oficina de cifrado del ejército (que actuó durante la Primera Guerra Mundial), de la Cámara Negra ( activa 1919-1929), y de la subsiguiente y actual Agencia de Seguridad nacional. Y todo por la conjugación de tres personas: un millonario curioso, un genetista enamorado y una especialista en Shakespeare extraordinariamente brillante y.... unos códigos matemáticos.

