Representación clásica griega de Medusa del Siglo IV aEC
Medusa en la Cisterna Basílica construida en el año 532
durante el reinado del emperador Justiniano, en Constantinipla, actual Estambul
Mosaico con Medusa en Palencia, España, dat Siglo IV EC, Museo arqueológico de Madrid
Medusa por Caravaggio (1561-1610)
Un panel de puerta de madera destinado a proteger la casa de un huésped no deseado (Thomas Regnaudin, antiguo Hotel des Ambassadeurs de Hollande, rue vieille du Temple, París c:a 1660).
Medusa, la gorgona nacida del dios marino Forcis -citado primero, que sepamos, por Hesíodo- y la diosa Keto, diosa marina que, según Ovidio que adaptó este mito arcaico, nos cuenta era una bella doncella, que al ser violada por el dios Neptuno en el templo de Atenea, fue severamente castigada por la ofendida diosa quien transformó a Medusa -la víctima- en un monstruo con cabellos de serpiente, filosos dientes y una mirada fija y frontal que convertía en piedra a todo aquel que la miraba, hasta que el héroe Perseo con ayuda de los dioses, le cortara la cabeza y la usara de emblema en su escudo, transformando en piedra a sus enemigos, lo que le daba al escudo con esa imagen un valor apotropéico, es decir, protector del tipo amuleto o talismán, más allá del instrumento en sí.
A propósito de la modificación que Ovidio (43 aEC-18 EC) hace del mito, que (de acuerdo a Joseph Campbell, Jane E. Jarrison, y otros) se trataba más bien de máscaras (sin cuerpo) que históricamente usaban las sacerdotisas en el Siglo XIII aEC. quienes fueron eliminadas a raíz del violento colapso de la civilización micénica de la edad de bronce y las invasiones dorias de 1200 aEC, tomando como punto de partida las cuatro menciones que Homero hace de la gorgona en su obra en las que sólo nombra la cabeza.
Sea como fuere, bella al principio o desde siempre horrible, máscara o de cuerpo entero, lo cierto es que -para mi- este ser mitológico encarna la demonización del poder femenino peligroso a los ojos de los varones, que han necesitado de control y dominio sobre el sexo que ellos dieron en llamar "débil"; valores que por suerte están cambiando en la actualidad por lo que esperamos las tazas de violaciones y feminicidios disminuyan en el mundo.
"Las representaciones inconscientes divididas de las mujeres como asertivas, fálicas y peligrosas, o alternativamente pasivas, castradas y receptivas, dan como resultado un repudio defensivo [rechazo "protector"] de la idea de que una mujer puede ser activamente asertiva y también femenina y sexual" Beth J. Seelig, M.D.
Esta dicotomía (mujeres asertivas-pasivas citada en el párrafo anterior) es tan peligrosa y opresiva como la de Madonna-prostituta. Breguemos pues, en pos de una integración de conceptos en el ideario masculino que debiera estar presente en la educación del infante desde sus comienzos.
Convocatoria de Mónica desde su blog Neogéminis, tema "monstruos".
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