Convocatoria Mónica desde su blog Neogéminis.
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- Sucedió así, hombre, tal como ya lo he declarado a la cana más de cien veces durante los interrogatorios. ¿Pá que otra vez?
- Diríjase a mi como "Sr. Juez" o "Su Señoría", un poco de respeto a esta Corte, acusado, y conteste a la pregunta del Sr. Fiscal.
- Ahí va, pués: yo iba conduciendo a unos 90 km de Buenos Aires por la Autopista 9 a la Ciudá de Córdoba pasando por Rosario en mi camioneta cargá de troncos del aserradero donde laburo pa´hacer una entrega. No iba chupao ni ná.- el reo se seca la frente con un pañuelo arrugado de tela que sacó del bolsillo y resopla.
- ¡Continúe José Buenavista, continúe, por favor! - dijo el Fiscal con un poco de impaciencia.
- ¡Qué nada! ¡Qué eso!
- ¿Qué eso qué? ¡Dígalo de una vez!.
- Objeción, Su Señoría- dijo el abogado defensor- El Sr. fiscal está hostigando al testigo.
-No ha lugar, y no es testigo, es "el demandado" o " el acusado", y además, su cliente.
- Perdone, su Señoría.
(Risas y murmullos en la sala)
- ¡Silencio o desalojo la Sala! ¡Orden en la Corte! - y se oyó un enérgico martillazo.
- ¡Continúe, acusado!
- Pues eso, que un fiambre golpeó el parabrisas y me di un susto morrocotudo, pegué el volantazo, volqué y el muerto rodó por el pavimento, también rodaron mis troncos. Ahí fue cuando chocamos tres coches y se armó un quilombo, es decir, la de San Quintín.
- ¿Qué se armó qué?
- ¡La de Dios es Cristo, hombre!.
- ¡Diríjase a mi con respeto! y no meta a la religión en esto. -El magistrado tragó saliva y ajustándose los anteojos continuó- Sr. Fiscal, tiene la palabra.
- ¿Con "fiambre" se refiere a que ya estaba muerto el occiso? ¿Y cómo lo sabe? Ud., que yo sepa, no es Médico Forense.
- ¡Qué ya lo dije antes!: No hizo ningún gesto, "Su Señoría", y si cualquiera se diera un mamporro estando vivo algo haría, digo yo, y no parecería un muñeco de trapo. y.... este.....ejemmmm..... ¿Cómo se lo digo?
- Dígalo sin "cómo"- espetó el Sr. Fiscal. acalorado- ¡pero dígalo de una vez!.
- Estaba acostado cuando golpeó en el parabrisas, no parado, así como un signo menos, pero gigante.
- ¿Seguro?
- Su Señoría, permítaseme presentar la prueba Nro 7 - interrumpió el abogado defensor.
- ¡Objeción, Su Señoría!
- ¡No ha lugar!
- Abogado, acérquese. ¿Qué prueba es esa?
- Una crucial para la defensa, en este vídeo veremos, Sr. Juez, cómo mi defendido es inocente y ha dicho la pura verdad por lo que ya mismo pido su absolución y que se le retiren todos los cargos.
La sala hizo silencio.
Se apagaron las luces altas.
Y en la película vieron todos -sin lugar a duda alguna- cómo un hombre de mediana edad se aventaba corriendo y cruzaba los carriles de la Autopista en dirección contraria a la de quien estaba siendo juzgado, esquivando varios autos, cuando fue atropellado por un camionazo azul con tal fuerza que este lo despidió, literalmente volando, al carril de la Autopista en que iba José Buenavista, quien haciendo honor a su apellido, había visto bien que estaba realmente muerto cuando el "suicida" (porque no se lo puede llamar otra cosa) aterrizó en su camioneta estampándose en su parabrisas para luego rebotar y rodar hasta quedar tieso y tendido en el frio y gris pavimento.
Con el veredicto de inocente en puertas,
- ¡Benditas sean las cámaras de vigilancia!. ¡De la que me he salvao!- le dijo José a su abogado, totalmente agradecido y aliviado.
- Nada mal para ser mi primer caso ¿No?
