Se preguntarán que tienen que ver "las crisis" del Quijote con la Historia que escribió Axel Munthe. Pués, tienen que ver y mucho... también conmigo. Aqui en la segunda foto estoy en la casa de Axel Munthe en el pueblo de Anacapri, en
la isla de Capri (pulsar aquí para ver el mapa) , que él llamó San Michele y que edificó sobre las ruinas romanas de la que fuera propiedad del Emperador Tiberio. En la primera foto tomé desde su casa la vista que es -como pueden apreciarlo a pesar de la digitalización de la imagen- fabulosa.
De muy joven leí el libro de memorias del médico
Axel Munthe (1857-1949)
"La historia de San Michele", el libro más vendido de un escritor sueco en el Siglo XX y uno de los más vendidos internacionalmente en la misma época, publicado originalmente en inglés por primera vez en 1929, traducido a unos 45 idiomas y que muchos de ustedes recordarán con cariño, como yo lo hago. Munthe no se explica en su prólogo de 1936 la causa del éxito en las ventas, siendo que él mismo reconoce que carecía de dotes de escritor más que para escribir recetas.
Por otro lado, hemos visto a lo largo de la lectura del Quijote
con la guía de Pedro Ojeda desde su blog La Acequia, como la lectura del Quijote ha servido durante las distintas épocas y lectores, como instrumento de entretenimiento, como crítica social, manual de instrucciones para un buen gobierno, manual de géneros literarios, manual de las costumbres de la época - vestido, culinaria, visión del amor el sexo y el matrimonio, etc-,
manual de como superar las crisis, para nombrar algunas de las muchas lecturas posibles. De ahí su indiscutible valor como obra de la literatura universal.
Al grupo de Pedro, se nos está acabando
la primera lectura colectiva y virtual del Quijote, cosa que a muchos de nosotros -al menos a mí - nos produce un poco de angustia. Para tratar de pensar en otra cosa, me puse a escanear viejas fotos. Viejas, sólo las fotos ¡Ojo! y hete aquí que me topé con las de mi viaje a Italia de hace varios años, en el que al llegar a Nápoles, no pude resistirme de tomar el barco a Capri para recorrer la isla y visitar la famosa San Michele de Munthe. Quise por eso ahora, releer el libro que volvi a comprar, ya que en mis múltiples mudanzas fuí regando libros, hasta en el fondo del océano, pero ese es otro cuento.
Curiosamente, Axel Munthe estuvo casado la primera vez al recibirse de médico a los 23 años hasta los 30, edad en que se divorció y de cuya unión no tuvo hijos. Luego a Los 50 se casó una segunda vez con
una distinguida señora inglesa llamada Hilda con la que tuvo dos hijos. Ella y los hijos vivían - creo- mayormente entre Inglaterra, Roma y Dalarna, Suecia, dónde él le había comprado una propiedad de vacaciones. El para entonces, vivía otoño e invierno en Roma y primavera y verano en Capri. Ni de sus matrimonios, ni de sus hijos habla en su libro. Si de su amor por Capri y por los animales y relata muchas anécdotas con sus pacientes y gente conocida.
Axel Munthe pasa dos grandes crisis de las que da cuenta en La Historia de San Michele:
La segunda lo motiva a escribir el libro como forma de terapia y la otra, la primera de sus crisis, fué diagnósticada por su entrañable amigo y colega sueco el Dr Gustav Nordström, también residente en Paris como:
" locura quijotesca y una enorme presunción". Ambos médicos habían leido el Quijote y el "diagnóstico" no fué dado al azar. Axel para ese entonces, se había convertido en un médico estrella. A esas alturas, Munthe se creía también, el hijo dilecto de Fortuna. Además de trabajar junto al
Profesor Jean Martín Charcot en el famoso
Hospital de La Salpetriere, hasta ser despedido por éste, por haberse atrevido a enfrentarse a él (en lo que fuera una gran lección de humildad) su gran clientela estaba compuesta por la crema y nata de la sociedad europea del momento. Su vida, se había convertido en algo vacio, banal y metódico, que ya no soportaba más. No soportaba tampoco la atmósfera parisina -como él mismo la describe- "de enfermedad y decadencia". Es cierto que había formado parte de los médicos que trabajaron en Nápoles cuando la epidemia de cólera azotó a la ciudad en 1884, y es cierto, que atendía a gente sin recursos con igual esmero, sin hacer distinción alguna, ni cobrar por sus servicios y hasta adoptaba sus mascotas, cuando los amos morían, pero ésto no era suficiente para él, que añoraba la vida simple y auténtica entre la gente sencilla que había conocido la primera vez que estuvo en Capri a los 17 o 18 años, en los que ya se había enamorado de la isla y a toda costa deseó adquirir la propiedad que llamaría San Michele, entonces en manos de un tal Vincenzo.
La crisis llevó a Axel Munthe a dejar de comer y de dormir, a no soportar a sus pacientes, iba cuesta abajo y se estaba hundiendo a un ritmo acelerado. Según él mismo lo relata, Nordström desesperado lo instó entonces a que levara anclas y fuera en pos de sus sueños, como Don Quijote, que ya que como él estaba "loco", que al menos viviera "su locura". Y él, lo hizo: dejó Paris para siempre, fué en pos de sus sueños - y a al hacerlo, en efecto, su vida tomó otra dimensión- a pulmón construyó en 5 años su Villa San Michele, también una gran cisterna para almacenar agua de lluvia (y así para proveer a la población de Anacapri de agua) y un santuario para pájaros en la montaña Barbarossa.
Nota:
En su testamento Axel Munthe legó dicha propiedad al Estado Sueco, para que sirviera de centro de estudio y alojamiento para quienes compartieran su interés por la isla y la cultura clásica y se fortalecieran también los lazos entre Italia y Suecia.