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Monday, April 17, 2023

"Dulces adicciones ¿?", Convocatoria de Ginebra para el mes de abril con imágenes de Fernando Vicente

 
Imagen por  Fernando Vicente
 
Convocatoria de Ginebra para el mes de abril desde su blog  "Variétés" con el tema: "Dulces adicciones ¿?" eligiendo una imagen por Fernando Vicente y una frase de un escritor, en mi caso la de  Oscar Wilde "Pleasure is Nature´s test, her sign of approval" ("El placer es la prueba de la Naturaleza, y su signo de aprobación"

Pleasure is the only thing one should live for, nothing ages like happiness.

Fuente: https://citas.in/frases/60758-oscar-wilde-el-placer-es-la-unica-cosa-por-la-que-se-debe-vivi/
Pleasure is the only thing one should live for, nothing ages like happiness.

Fuente: https://citas.in/frases/60758-oscar-wilde-el-placer-es-la-unica-cosa-por-la-que-se-debe-vivi/
Pleasure is the only thing one should live for, nothing ages like happiness.

Fuente: https://citas.in/frases/60758-oscar-wilde-el-placer-es-la-unica-cosa-por-la-que-se-debe-vivi/
Pleasure is the only thing one should live for, nothing ages like happiness.

Fuente: https://citas.in/frases/60758-oscar-wilde-el-placer-es-la-unica-cosa-por-la-que-se-debe-vivi/
Pleasure is the only thing one should live for, nothing ages like happiness.

Fuente: https://citas.in/frases/60758-oscar-wilde-el-placer-es-la-unica-cosa-por-la-que-se-debe-vivi/
 
En mi opinión, tiene razón  Lord Henry,  personaje de Oscar Wilde, cuando sostiene en el Capítulo 6 de "El retrato de Dorian Grey" que  el placer está en la Naturaleza de las cosas.  Tanto se complace la flor que brota en Primavera,  como la cascada que alegre salta  al descender por entre  las rocas del cerro tapizado de verdes,  como el pájaro que rasga con su vuelo el cielo diáfano  de un fresco amanecer,  como la joven de Fernando Vicente que expande sus pulmones al respirar  meditando, soñando, viajando con su mente por entre los confines de su alma y más allá. 
 
He viajado  en avión desde que tenía seis meses, entonces,  con mis padres que han sido hijos de inmigrantes. Viajar, de hecho, está no sólo en mi profundo gusto por hacerlo sino que también en mi ADN, en mi filogenia, en mi esencia. Transitar por el mundo es mi placer. Ir de un lado a otro por cualquier medio disponible y posible para mi. Algo que me lleva  a abrirme a una nueva experiencia, a una nueva Cultura, a un nuevo idioma  para poder observar el Mundo desde otra perspectiva.  
 
Las relaciones humanas pueden   ser productivas y proactivas si entre las personas involucradas existe generosidad,  voluntad de escucha y amplitud de miras.  Saber ponerse empáticamente en los zapatos del otro requiere flexibilidad y mucha paciencia porque no es fácil salir del propio cascarón del ego, pero tampoco imposible.  



 240  palabras
 
 
 

Monday, May 14, 2018

De Qatar a Bali lo que no podía pasar, pasó



El vuelo iba de Qatar en el Golfo pérsico a Bali  en Indonesia. Y todo parecía indicar que el pasaje al completo disfrutaría de unas maravillosos  vacaciones en la  paradisíaca isla.  Porque todos iban a ello, eso era más que seguro. Nadie puede concentrarse para hacer negocios cuando fluyen los daiquiris y los vodkas, las flores y las danzas,   en las playas de  aperladas arenas  con profundo mar azul  (no como las amarillas petro-veteadas y tristes de Qatar).

En el vuelo,  la  amable tripulación había repartido bebidas, al parecer, también alcohólicas antes de la comida. Pero hete aquí que un pasajero iraní que inoportunamente se había  quedado  dormido no pudo evitar que su mujer, con espíritu detectivesco,  le tomara el dedo índice de la mano derecha entre sus cálidas manos y lo estampara  en el  teléfono móvil del hombre...  ¡Y Sim salabim!   en el acto, desbloqueado. Poco después,  carterazos, cachetadas, gritos, insultos, más gritos y cachetadas,  y finalmente,   un aterrizaje forzoso en...


... Chennai, capital de estado Tamil Nadu al Sur de la India, para descargar a la pareja iraní
 de la que ignoramos como termina la historia.

Moraleja tripartita:
Hombre,
 no le metas los cuernos a tu mujer.
No dejes tu teléfono al alcance de cualquiera,
y por sobretodo, no te duermas en un vuelo,
que todo puede terminar
como el rosario de la aurora.

Feliz semana para todos,
sin sobresaltos,

Nota: Podría ser un chiste, pero  este hecho inaudito  realmente sucedió. Y la noticia fue publicada el 7 de Noviembre de 2017 en  el HindostanTimes. 

 Imágenes tomadas  de la Red.



Thursday, September 28, 2017

Actualidad en: La inocencia castigada (para muestra, un botón) por Maria de Sayas Sotomayor- Parte 2

primera parte aquí  de    la novela La Inocencia castigada (texto aquí)

Los personajes egoístas, crueles torturadores o sádicos abusadores, carentes totalmente de empatía

Dn Diego:  


"Don Diego cantaba y tenía otras habilidades, que ocasiona la ociosidad de los mozos ricos y sin padres que los sujeten; y las veces que se ofrecía, daba muestras de ellas en la calle de doña Inés. Y ella y sus criadas, y su mismo marido, salían a oírlas, como he dicho, creyendo se dirigían a diferente sujeto, que, a imaginar otra cosa, de creer es que pusiera estorbo al dejarse ver."

Ni aún sabiendo Dn Diego que había sido engañado  por la "tercera" dejó en paz a Dña Inés, sino que sin entender ni escuchar que "no" es "no" -y que la dama  es fiel a su marido-  siguió peor que antes, arremetiendo con más fuerza "Con lo cual don Diego quedó embelesado, como los que han visto visiones, y corrido de la burla que se había hecho de él, y aún más enamorado de doña Inés que antes."

 (...)  y don Diego más perdido que antes, volviendo de nuevo a sus pretensiones, paseos y músicas, y esto con más confianza, pareciéndole que ya había menos que hacer, supuesto que la dama sabía su amor, no desesperando de la conquista, pues tenía caminado lo más" 
¿Cómo podía creer él que Dña Inés no lo quería?, inflado su ego como balón a punto de reventar, al punto tal de falsear las evidencias, dando vuelta la tortilla a conveniencia: "Y lo que más le debió de animar fue no creer que no había sido doña Inés la que había gozado, pues aunque se averiguó la verdad con tan fieles testigos, y que la misma tercera la confesó, con todo debió de entender había sido fraude, y que, arrepentida doña Inés, lo había negado, y la mujer, de miedo, se había sujetado a la pena".
Y Dn Diego acosa a Dña Inés,  quien por activa y por pasiva  le deja bien claro que nada quiere con él, siendo ella mujer honesta y casada (Ver más adelante el apartado de ella) Don Diego enferma con  este rechazo frontal (por causa de su orgullo de macho herido)  y    busca entonces  la asistencia de "un nigromante moro para conseguir por  la fuerza, lo que no obtiene de Dña Inés por las buenas. 

Cuando se descubren los manejos perversos de Dn Diego,  "mandó el Corregidor poner a don Diego en la cárcel a buen recaudo". 


La "tercera": 

"Al principio negó don Diego su amor, por no fiarse de la mujer; mas ella, como astuta, y que no debía de ser la primera que había hecho, le dijo que no se lo negase, que ella conocía medianamente su pena, y que si alguna en el mundo le podía dar remedio, era ella (...)"

Una mujer manipuladora y totalmente sin escrúpulos,    que es capaz de mentir en la cara a Dña Inés y de engañarla, con el único interés  de ganar unos dineros.  Finalmente  confiesa al Corregidor y demás testigos su embuste y es condenada:  "granjeando de la burla doscientos azotes por infamadora de mujeres principales y honradas, y más desterrada por seis años de la ciudad"

El hermano, Dn Francisco:  

Después de descubrir los manejos de Dn Diego con el encantamiento y abuso de su hermana, exteriormente finge piedad:  "Don Francisco, mostrando en exterior piedad, si bien en lo interior estaba vertiendo ponzoña y crueldad, la levantó y abrazó, teniéndoselo todos a nobleza"


"Don Francisco se recogió a la suya, loco de pena, contando a su mujer lo que pasaba; que, como al fin cuñada, decía que doña Inés debía de fingir el embelesamiento por quedar libre de culpa; su marido, que había pensado lo mismo, fue de su parecer, y al punto despachó un criado a Sevilla con una carta a su cuñado, diciéndole en ella dejase todas sus ocupaciones y se viniese al punto que importaba al honor de entrambos, y que fuese tan secreto, que no supiese nadie su venida, ni en su casa, hasta que se viese con él"
La cuñada, víbora ella, metió ponzoña; típica persona (personaje) que tira la piedra y esconde la mano (como cuando fue  enjuiciada).

El marido, Dn Alonso, siguió a pie juntillas las indicaciones de su cuñado y regresó a la casa sin ser visto ni oído. No hizo caso del Juicio del Corregidor que ya había impartido Justicia, y acata  la decisión de sus cuñados y entre los tres traman en connivencia la terrible venganza engañando  a Dña Inés, haciéndole creer que para evitar el que dirán, se irían a Sevilla a vivir, ciudad  a dónde esta historia no había llegado a oídos de nadie. 

Con  odio y un sadismo descomunal,  le prepararan una horrenda tortura. En la casa recién adquirida, los tres confabulados emparedan a Dña Inés, que apenas puede quedar de pié, a oscuras, con  un agujero  mínimo por dónde le pasan comida y agua  hasta que muera  una muerte lenta y dolorosa. Y esto hubiera sucedido de no ser por las vecinas que la rescataron al borde de la muerte,  seis años después.

La condena de los torturadores por parte del Arzobispo y El Asistente: " al punto los mandó a todos tres poner en la cárcel con grillos y cadenas, de suerte que no se viesen los unos a los otros, afeando a la cuñada más que a los otros la crueldad, a lo que ella respondió que hacía lo que la mandaba su marido. [...]    "El Asistente sustanció el proceso de los reos, y averiguado todo, los condenó a todos tres a muerte, que fue ejecutada en un cadalso, por ser nobles y caballeros, sin que les valiesen sus dineros para alcanzar perdón, por ser el delito de tal calidad. A doña Inés pusieron, ya sana y restituida a su hermosura, aunque ciega, en un convento con dos criadas que cuidan de su regalo, sustentándose de la gruesa hacienda de su hermano y marido".

Las salvadoras:  

La dueña que dormía en el cuarto que lindaba con la cárcel de Dna Inés,  que había escuchado sus lamentos,  y la Sra de la Casa, que llamó de inmediato al Arzobispo y luego cuidó de  Dña Inés,  con caridad cristiana hasta que sanó:

"La señora que dio el aviso, junto con la buena dueña que lo descubrió, que estaban presentes a todo, rompiendo la pared por la parte que estaba doña Inés, por no pasarla por la calle, la llevaron a su casa, y haciendo la noble señora prevenir una regalada cama, puso a Inés en ella, llamando médicos y cirujanos para curarla, haciéndole tomar sustancias, porque era tanta su flaqueza, que temían no se muriese. Mas doña Inés no quiso tomar cosa hasta dar la divina sustancia a su alma, confesando y recibiendo el Santísimo, que le fue luego traído. Últimamente, con tanto cuidado miró la señora por ella, que sanó; sólo de la vista, que ésa no fue posible restaurársela".



Los investigadores  Corregidor, Arzobispo  y  testigos legales: 

El corregidor investiga el asunto de "la Tercera", y llega a la conclusión luego de la confesión completa  de la mujer  de que esta  había cometido delito y la condena por ello: "granjeando de la burla doscientos azotes por infamadora de mujeres principales y honradas, y más desterrada por seis años de la ciudad", quedando igualmente certificada la inocencia de Dña Inés. 

Después del  episodio del encantamiento  y consecuente investigación,  una vez más  el Corregidor (quien encarna la autoridad legal) asegura a la sufriente Dña Inés su inocencia:

"-Sosegaos, señora, que vuestro delito no merece la pena que vos pedís, pues no lo es, supuesto que vos no erais parte para no hacerle".

El  nigromante moro: desapareció.  Ser  encontrado equivaldría  a la condena en la hoguera, después de una buena dosis de  tortura por parte del Tribunal del Santo Oficio.

 El Arzobispo de Sevilla y su Asistente:   que liberaron a Dna Inés fueron testigos de su estado, condenaron a los tres torturadores al cadalso.


La víctima:   

Doña Inés, con esposo incluido, desde el inicio es inocente pensando que los romances que canta Dn Diego no van dirigidos a ella sino a otra mujer:  "Alabó doña Inés, y su esposo, el romance, porque como no entendía que era ella la causa de las bien cantadas y lloradas penas de don Diego, no se sentía agraviada; que, a imaginarlo, es de creer que no lo consintiera" (...)

Después de probarse el engaño y viendo Dña Inés que Dn Diego seguía insistiendo, lo rechaza rotundamente una vez más: "Sintió tanto doña Inés entender que aún no estaba don Diego cierto de la burla que aquella engañosa mujer le había hecho en desdoro de su honor, que al punto le envió a decir con una criada que, supuesto que ya sus atrevimientos pasaban a desvergüenzas, que se fuese con Dios, sin andar haciendo escándalos ni publicando locuras, sino que le prometía, como quien era, de hacerle matar."

Pero entonces, sucedió lo del encantamiento y aunque el Corregidor probó su inocencia, Hno, Cuñada y marido  torturaron a  Dña Inés durante 6 años, hasta que las vecinas la salvaron, que sino hubiera sido hasta morir: "En un aposento, el último de toda la casa, donde, aunque hubiese gente de servicio, ninguno tuviese modo ni ocasión de entrar en él, en el hueco de una chimenea que allí había, o ellos la hicieron, porque para este caso no hubo más oficiales que el hermano, marido y cuñada, habiendo traído yeso y cascotes, y lo demás que era menester, pusieron a la pobre y desdichada doña Inés, no dejándole más lugar que cuanto pudiese estar en pie, porque si se quería sentar, no podía, sino, como ordinariamente se dice, en cuclillas, y la tabicaron, dejando sólo una ventanilla como medio pliego de papel, por donde respirase y le pudiesen dar una miserable comida, por que no muriese tan presto, sin que sus lágrimas ni protestas los enterneciese. Hecho esto, cerraron el aposento, y la llave la tenía la mala y cruel cuñada, y ella misma le iba a dar la comida y un jarro de agua, de manera que aunque después recibieron criados y criadas, ninguno sabía el secreto de aquel cerrado aposento".

 En este estado lamentable la encontraron las vecinas: "En primer lugar, aunque tenía los ojos claros, estaba ciega, o de la oscuridad (porque es cosa asentada que si una persona estuviese mucho tiempo sin ver luz, cegaría), o fuese de esto, u de llorar, ella no tenía vista. Sus hermosos cabellos, que cuando entró allí eran como hebras de oro, blancos como la misma nieve, enredados y llenos de animalejos, que de no peinarlos se crían en tanta cantidad, que por encima hervoreaban; el color, de la color de la muerte; tan flaca y consumida, que se le señalaban los huesos, como si el pellejo que estaba encima fuera un delgado cendal; desde los ojos hasta la barba, dos surcos cavados de las lágrimas, que se le escondía en ellos un bramante grueso; los vestidos hechos ceniza, que se le veían las más partes de su cuerpo; descalza de pie y pierna, que de los excrementos de su cuerpo, como no tenía dónde echarlos, no sólo se habían consumido, mas la propia carne comida hasta los muslos de llagas y gusanos, de que estaba lleno el hediondo lugar. No hay más que decir, sino que causó a todos tanta lástima, que lloraban como si fuera hija de cada uno"

La Señora vecina la cuidó como he dicho en el apartado  de las salvadoras  y cuando estuvo totalmente restablecida, aunque ciega,  fue trasladada a un Convento en donde vivió holgadamente con las rentas de Su Marido y Hno y en donde hizo vida de Santa, lejos claro, de la maldad humana. 

La moraleja  que se deduce es que si  a una mujer sin mancha ni culpa le pasa esto, que puede esperar una mujer que no sea tan pura y casta como esta, por lo que deben cuidarse mucho más y defenderse a sí mismas.



Finalmente, quiero recalcar que el secretismo con que actuaron y como el Hno Dn Francisco fingió compasión por la hermana frente al Corregidor y  como despidieron a los criados en Sevilla para que no fueran testigos, evidencian que él sabía muy bien que lo que iban a hacer era un acto de maldad pura donde darían rienda suelta a los  instintos más oscuros emergentes. Bien podrían haber empezado todos, como familia, una nueva vida en Sevilla, dónde nadie  conocía la historia de Dn Diego,  pero no. Hacen una elección y esa elección, producto del libre albedrío del hombre renacentista y barroco (contra el medieval), pero por sobretodo patriarcal, va a tener consecuencias legales: por su crimen, los tres son condenados al cadalso.  Las personas que cometen a sabiendas actos depravados al juntarse  y actuar en connivencia, por un lado  diluyen la responsabilidad individual y por otro, potencian la maldad.  La desestructuración de la víctima, su dolor, produce en ellos una sensación de placer, de goce sádico, y  fortalece el sentimiento  espúreo de superioridad que infla sus egos  (que esconde en sí, un sentimiento de inferioridad). 

Sobre la víctima, Dña Inés,  también quiero decir unas palabras finales:  Es una mujer fuerte. Primero, rechaza de cuajo al acosador y busca el amparo de la Ley.  Luego, soporta la tortura aunque llora y se queja;  si en un primer momento creyó que merecía castigo, luego de que el Corregidor le asegurara que estaba libre de culpa,  toma conciencia de la maldad de su hermano y compañía, tal como dice a la vecina Dueña que la descubre: "-Pues si así es, señora mía -respondió doña Inés-, que no eres de la parte de mis crueles verdugos, no te puedo decir más por ahora, porque temo que me escuchen, sino que soy una triste y desdichada mujer, a quien la crueldad de un hermano, un marido y una cuñada tienen puesta en tal desventura".   Cuando se recompone, encuentra la paz en el Convento, pero también la iluminación: tras la agonía sufrida, hace vida de Santa.

Y las mujeres  del Sarao que escuchan esta y las otras historias:  Toman nota de estos ejemplos.  Y la enferma Lisis en torno a la que se reunían, al final, decide cancelar su compromiso y tomar los hábitos, siendo el Convento un lugar más seguro que el matrimonio en el que la mujer es considerada una cosa, propiedad del marido, pasible de ser usada, torturada y hasta asesinada.

"La inocencia castigada": una muestra, "un botón" de novela escrita por una mujer que  denuncia la violencia de género,   en especial la que sucede en el ámbito familiar; de avanzada para la época,  y lamentablemente actual aún hoy, en el S. XXI. Y lo seguirá siendo mientras la mujer continúe siendo considerada propiedad del marido o un objetivo de Guerra ( por ej: caso Boko Haram, de los muchos que podrían nombrase pero que exceden el límite de este trabajo).

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Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg

Todas las negritas -y marroncitas gorditas- son mías.
En marrón  inclinado y fino, citas del texto de María de Zayas. Versión enlazada en la primera línea, al inicio del último párrafo  y aquí también.


Wednesday, September 27, 2017

Actualidad en: La inocencia castigada (para muestra, un botón) por Maria de Sayas Sotomayor - Parte1


El año pasado terminamos las lecturas  del Club de La Acequia  con la novela de José Manuel de la Huerga "Pasos en la piedra" (Ed. Menos cuarto, 2016) para que  analicé dos temas dividido cada uno en dos entradas:  el primero sobre distintas formas de interpretar el mundo   parte 1, aquí  y parte 2, aquí y  el otro relativo a los estereotipos y prejuicios en torno a la figura de Judas   parte 1, aquí y parte 2, aquí.

Este año -al parecer- abrimos el curso según el plan trazado por nuestro profesor con una autora mujer -y de avanzada-  del siglo de Oro: María de  Zayas Sotomayor, nacida en Madrid en 1590 y fallecida alr. del año 1661. Por  la actividad de su padre que era militar se mudó varias veces (Nápoles, Zaragoza, Madrid). Sus novelas fueron muy populares en la época hasta que mucho más tarde la Inquisición las prohibió. Poco se sabe de su vida pero se presume que  la terminó  en un Convento o que tomó los hábitos luego de quizás, algún desengaño amoroso. 

La primera parte de sus Novelas ejemplares y amorosas (1637) fueron publicadas  en Zaragoza; diez años después, la Parte segunda del sarao y entretenimiento honesto (llamado luego, desengaños amorosos),  en Madrid.   Las novelas está estructuradas en el marco de  un sarao en el que los integrantes reunidos a propósito de la enfermedad de Lisis,  cuentan historias (novelas ejemplares) para entretenerla al estilo de El Decamerón de Boccacio.



Sorprende leer textos tan antiguos con tanta actualidad y crítica social. Hay mucho escrito sobre esta autora -desde los más diversos estudios hasta tesis doctorales (por lo menos una que he leído, conste, al igual que varios de los estudios)-  así que después de haberme culturizado en este tan ameno como diverso  recorrido, y puesto  mis neuronas a funcionar (durante  la acalorada  dilatación veraniega   y consecuente  derritimiento), hago un  nada original pequeño aporte.

Como al menos treinta mujeres en sus novelas  son víctimas físicas de la violencia de los hombres que incluye abuso, violación, tortura y asesinato,  me decidí por escoger una de las tantas, es que, para muestra, un botón,  y ese botón es: "La inocencia castigada"  Un relato aterrador, conmovedor y por desgracia  actual.  Hoy sabemos que la violencia de género está a la orden del día, por ejemplo, en el año 2016 se produjeron  105 feminicidios  en España, uno menos que en Suecia y en México más del doble, llegando a 263  en el mismo año; en  Argentina, la cifra es aún mayor, ascendiendo  a 290.   En Israel  en  2016 hubo un total de 15 asesinatos a mujeres (8 realizados por una pareja de la víctima y 7 por otro miembro de la familia). De los realizados por una pareja,  3 eran  judíos israelíes, 3 musulmanes israelíes,  2  de judíos  emigrados a Israel de la ex- URSS.   De los  7 asesinatos realizados por otros miembros de la familia, 6 eran musulmanes, 1 judío).

En el argumento de "La inocencia castigada", la historia que cuenta Laura en el Sarao,  tenemos un galán de nombre Diego que se enamora de  Dña Inés, una joven mujer casada, que tiene un hermano odioso y una cuñada más mala que la peste.  El tal Diego, entre requiebro y requiebro,  trama con una "tercera" -celestina o intrigante vecina corrupta- a cambio de unos dineros,   ponerse  en contacto con Dna Inés,  para lo que  inventa un cuento y logra que  la joven casada le preste de bona fide el vestido que tenía puesto; que era el vestido con el que Diego la había visto en el carruaje llegando  a la casa junto   con su hermano, y su cuñada.

La "tercera"  busca una mujer de mala vida que se parece a Dña Inés y con ella,  engaña a Dn Diego, que cree tener a Dña Inés rendida a sus pies con sus múltiples  requiebros y regalos, pero como "la mentira tiene patas cortas"  al cabo  de un tiempo en  que el vestido regresa a su dueña, se descubre el engaño cuando Dn Diego aborda directamente a Dña Inés, quien   niega rotundamente haber sido ella la misma mujer que estuvo tan íntimamente con él.  Ella incluso, para salvaguardar su honra, lo hace todo  con testigo y  Corregidor. 

Pero Dn Diego -que no acepta un "no" por respuesta, con un ego inflado a reventar y orgullo de macho herido, que no tiene en cuenta  en su egoísmo mezquino los deseos de la otra persona- viendo que nada consigue  de ella contrata  los servicios de "un nigromante moro", para obtener por la fuerza aquello que no puede obtener por las buenas.  Y la cosa empeora, porque con un conjuro  el brujo le quita la voluntad a Dña Inés y la obliga a ir a la casa de Dn Diego por las noches (aprovechando que el marido de ella estaba de viaje)  Cuando se descubre el asunto,  una vez más  se prueba que  ella no era consciente de lo que sucedía, que no tenía voluntad y que de haberla tenido, lo hubiera rechazado rotundamente tal como lo hizo anteriormente, por lo que su honra no  fue de manera alguna afectada y  la ley,  encarnada en la figura del Corregidor, no halló delito alguno, inocente como era.


Sigue mañana dónde veremos los personales en detalle.


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


Wednesday, June 14, 2017

Distintas formas de interpretar el mundo (2): Las miradas hacia adentro de Germán y desde afuera de Peter en "Pasos en la piedra" de José Manuel de la Huerga, Ed. Menoscuarto, España, 2016



 Primera parte aquí

"El director de cine (en realidad estudiante de cine) -Germán-  y el antropólogo -Peter-  llevaban dos horas alternando discusión apasionada con contemplación introspectiva (...)" (P73)  Además,  Germán "callaba algo que le resultaba amargo compartir ("un acto devoto: solemnes besapies y ofrendas varias" (días  previos a la Semana Santa,  durante la cuaresma)  el motivo: pereza infinita, distanciamiento; más adelante se lo diría  (P74). Resulta que Germán es comunista confeso y militante, al que los padres obligaron a estudiar Derecho pero que el cambió por Ciencias de la Comunicación,  con especialidad  en cine documental;  un chaval que al regresar al pueblo de su infancia  lucha contra las contradicciones internas, por un lado su  militancia  en un partido hasta entonces proscrito,  a la vez que trata de distanciarse de los ritos católicos, y por otro lado siente que La Semana Santa en su pueblo lo "excita"  (emociona); algo que le da vergüenza reconocer por lo que "se flagelaba sin piedad, contemplándose como niño bueno que traga (ba) sin rechistar con el corte de pelo (fascista)   (P81) etc, etc,    sintiendo además, que "sus recuerdos de mayor felicidad en su vida estaban decorados con calles estrechas y oscuras a la luz de los hachones, con un Cristo o una Virgen mecidos al ritmo de una banda de cornetas y tambores (...) (P82). Tan adentro Germán sentía el pueblo dónde había nacido que lo "sentía  como si nunca hubiera llegado a salir del Barrio. Como si cargara con esa ciudad como una maldición, entreverada en su persona"  (P42) y por eso, necesitaba una y otra vez repasar tomas  con una cámara ficticia, intentando poner distancia a través de la lente imaginaria.


"El alemán -Peter-  antropólogo  venido de afuera para hacer su tesis doctoral  sobre etnología, adoptaba la posición del científico que disecciona un insecto  en un campo de estudio bien delimitado (P245), que   atraído   por lo "exótico" del territorio  "no dejaba de asombrarse   al descubrir a cada paso un mundo intemporal que le trasladaba a un pasado no vivido (...)"(P42)  y hasta medieval  (P154)   A la vez que   se interrogaba  sobre las gentes del lugar y sus comportamientos: "¿Qué gente era aquella que se rebozaba en la sangre derramada injustamente por un malhechor  (o delincuente santo, como llamará a Jesús más adelante) que era aclamado al mismo tiempo como Dios, mientras que los poderes públicos se regodeaban en la imposición preceptiva de una sentencia injusta, emanada de la propia institución corrompida? ¿Qué clase de autoridades eran aquellas que defendían ese pacto de sangre como modelo legítimo para atrincherarse en el poder, que mantenía al pueblo sumiso a sus dictamines, voluntariamente entontecido? Y ¿qué pueblo era ese ingenuo y maleable, que aceptaba la celebración del martirio de un santo como su fiesta más enraizada e intocable?" (Ps 181 y 182). Peter  veía los desfiles de las procesiones como si  fueran puras "sucesiones de escenas de teatro en la calle" (P181)  en las que "la vida del Barrio se desquiciaba pero dentro de unos márgenes prefijados" (P182)   en un  proceso catártico en que la gente, pasados los días santos, continuaría "con sus vidas creyéndose otros, mejores y más  santos" (P182) aunque "las autoridades se equivocaban interesadamente y ajusticiaban al bueno y liberaban al malo" (P182)


     El autor: José Manuel de la Huerga


En la  Interacción de ambos jóvenes, Germán se esfuerza desde un principio en ser un buen cicerone  mostrándole el pueblo a su compañero extranjero: "Resultaba agotador aquel trasvase de pensamientos, con un abismo de palabras de por medio" (P19)  incluído un desafortunado comentario  frente al monumento  falangista en el que  Germán aludió a Hitler y al nazismo  y dejó helado  a Peter (Ps 86-88).

Peter por su parte, también se preguntaba sobre los pensamientos de su cicerone:   "¿Qué pensaba Germán, realmente, de todo aquello? (...)"  que iban viendo (P 181) pero él no  le pregunta sino que  lucubra en silencio y se concentra en la toma de fotografías, a veces con tanta emoción "vikinga" (P31)  que hasta se le traba la máquina.

A pesar dela extrañeza y las dificultades iniciales en la comunicación entre ambos jóvenes, su relación evoluciona hacia la intimidad: Al final del miércoles de ceniza "el alemán le pasó un brazo por encima [a Germán que había contenido las ganas de llorar, melancólico], hizo el gesto de despeinar una melena imaginaria y lo besó en la frente. El gesto sin ambigüedad estaba lleno de amor (...)" (P94).  Al inicio del Jueves Santo,  Germán se trepa en los hombros de Peter que lo lleva  en andas para que viera mejor las procesiones (P171)  y terminan el día durmiendo juntos desnudos con Peter pensando "que si estiraba el brazo, podría darle la mano a Germán o acariciar su cara, su frente (...)". "Tu desnudez se esconderá en la espesura y nadie alcanzará a distinguir nuestros abrazos " (...) (P184).  El viernes, Germán siente celos de que el P. Alas "pelara la hebra"  en alemán con Peter (P277) y el Sábado con la noticia de la legitimación del PCE, Germán y Peter se abrazan largamente (P332). El Domingo de Resurrección, Germán y Peter irradian felicidad: "Peter le pasó el brazo por el hombro, le buscó con la mirada y jugó a hacer como que le besaba. Nunca habían estado los dos amigos tan radiantes"  (P348) (como un buen par de enamorados).

Peter y Germán (o la parejita de Juan, él católico seminarista. y Ashma, ella musulmana) representan a  dos mundos (universos simbólicos, culturas, formas ver el mundo, ethos,  sociedades y hasta países)   diferentes  que terminan entrelazados en el amor; toda una promesa de puentes interculturales que implican esperanza, salvación y futuro.


 En mi próximo aporte trataré otro tema: Los estereotipos y prejuicios en torno a la figura de Judas.



Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg







Friday, May 26, 2017

Hoy toca cine: los invito a ver "El cuarto hijo" (2010), película iraní dirigida por Shabnam Orfinejad




Ya me contarán que les parece 
y si quieren la charlamos,
que tiene mucha tela marinera.



Director: Shabnam Orfinejad

Productor: Mohamad Reza Mohamadi

Realización: Seyed Reza Shokri

Guión:  ella: Faezeh Suri; él: Ali Khodsiani

Música: Omid Jeramati

Actores: Parviz Pourhoseini, Anushiravan Fatemi, Salch Mirza Aghaie, Shahnaz Shahbazi, Samira Zokaie, Ahmad Yarali, Maryam Ahangar, Farhad Mahdavi, Yazdan Akhundi, etc.




Wednesday, February 22, 2017

"Patria" de Fernando Aramburu, Ed. TusQuests, Barcelona, España, 2016 ( y4) Trauma y Conclusiones


Cualquiera de los empresarios asesinados  de verdad (ver lista) podría haber sido  Txato, cualquiera, sin señalar particularmente a ninguno.   Y este asesinato acaecido en la novela  en el seno  de la Familia 1 y la pertenencia a ETA de uno de los hijos de la Familia 2, es el  suceso sangriento que enfrenta a las dos familias de ese pueblo en Guipúzcoa.  Qué esto haya sucedido por gente integrante del mismo pueblo vecinos y amigos, ya sea por acción (haber apretado el gatillo o contribuido a ello) u omisión (haber sido testigo y callado)  y que la familia del victimado deba irse del Pueblo como apestada, hace que  el trauma por la pérdida de un familiar -hecho  traumático en sí mismo-  que sufre esta familia  se magnifique y eleve a la enésima potencia.

Txato, el asesinado, ha pecado de crédulo e ingenuo, primero creyendo que a él  no le harían daño, porque siempre había sido una persona generosa con los amigos e hijos de los amigos,  había  dado trabajo en su Empresa a 14 personas (padres de familia)  y había sido  una persona con la que se podía hablar. Creyó que accediendo a la extorsión, lo dejarían en paz. Sí es cierto que era muy trabajador y controlador,  no era, sin embargo,  ningún explotador. El  era un hombre que se había hecho a sí mismo a base de ingenio, espíritu emprendedor y de trabajar como un buey. "Los del pueblo me conocen. Soy de aquí, hablo euskera, no me meto en líos, doy trabajo (...) con el que se puede hablar" (C31).  

Bittori se pregunta "qué siente el que dispara cuándo la víctima cae, cuando empieza a manar sangre por los orificios que hacen   las balas en el cuerpo" (C32) y necesita encarar a quienes le han hecho tantísimo daño -tanto que todo su cuerpo es una herida abierta-  y hacer que reconozcan la felonía -asuman su responsabilidad- y pidan perdón por ello. Por eso, para Bittori, lo más importante es  que Joxian visite la tumba de su amigo asesinado y  que Joxé Marí pida perdón eso es lo único que la mantiene con vida. Y lo logra, por obstinada, lo logra. Ahora, puede morir en paz.

Xabier subsumido por la culpa y la pena, incapaz de poder querer a una pareja, bloqueado emocionalmente,  encerrado en sí mismo, ahoga sus penas y trata de amortiguar el dolor con  coñac,  y el tiempo en su vida se cuenta antes de... o después de...: "Todos los hechos de su vida han ocurrido a una determinada distancia temporal del asesinato de su padre¨" (C61)

Mientras que su hermana Nerea, se aferra a tablas de salvación en forma de proveedores de sexo  que desembocan en relaciones desastrosas;   en las que prima su necesidad de sentirse viva y así se lo impone a sí misma: ¡vive! (C27). Esta es  la razón por la que ella reactiva su pulsión sexual -que per se es pulsión de vida- y sienta esas urgencias que antes del asesinato del padre no eran de tal intensidad (C66) y haya tocado fondo y necesite imperiosamente vomitar las brasas que la queman por dentro (C28). 

En Psicología, el tiempo del trauma es el tiempo detenido: Cuando no se ha superado, lo que de ninguna manera significa olvidado, está ahí siempre presente, como un sangrante disco rayado del que no puede salirse, en el  cual giran las vidas de las personas  que  sufren la tragedia, que dejan -en sí- de vivir en un afán por comprender lo incomprensible, de  encontrar un sentido a lo que no lo tiene y que ha partido sus vidas como un rayo.

El impacto del trauma está magníficamente relatado en el C9 Rojo: Xabier es el primero de la familia  en recibir la noticia del atentado en el hospital dónde estaba trabajando:  La aguja penetró con facilidad en la vena. la fina sonda se coloreó rápidamente de rojo. Rojo. Xabier, Xabier, tienes que ir a tu casa,  a tu padre le ha pasado algo (...).  Xabier, entonces,  corre al lugar, bajo la intensa lluvia, y ve la mancha de sangre en la calle entre el garaje y la casa de los padres. Rojo. El trauma, para XabierES rojoy el hecho de que sea un color habitual en su lugar de trabajo, marca la intensidad del mismo -del  trauma y del dolor- que él trata de ahogar/anestesiar en alcohol. (Para cada uno de los implicados será distinto y particular, desde luego, pero si escribo sobre cada uno, la asesinada por mis agobiados lectores sería yo ;-), que ya me han tenido mucha paciencia)
 


Los encuentros restaurativos a los que quiere asistir Nerea, sí ayudan a superar el trauma -y como psicóloga los recomiendo- porque los miembros de la familia afectada, cuyas vidas han sido destrozadas por la tragedia,  tienen la oportunidad   en ellos de salir cada uno de su propio aislamiento y compartir su dolor con otros miembros de otras familias afectadas por otras tragedias y con guía profesional,  experta, contenedora,   ser, de esta manera,  capaces de entrar a  una zona segura (la que proporciona el entorno terapéutico), reconstruir  en ella el  puzle en torno a/los crímen/es cometido/s integrar la memoria traumática (que siempre es fragmentada);   poder expresar en palabras el dolor, la rabia, la impotencia, etc;  llorar a los muertos, trabajar el perdón, restablecer el contacto con otros seres humanos;   encaminarse, finalmente,  hacia una salida y un futuro constructivo:  aunque jamás se olvide; aunque se haya logrado perdonar. Y aquí recalco: podrán los deudos llegar a perdonar, pero  nunca jamás  la vida volverá a ser lo mismo. Perdonar no significa olvidar. Esta novela termina antes  de que sus personajes logren algo así porque llegar a otorgar el perdón, requiere de un trabajo de  muchos años, para qué vamos a engañarnos.  ¿Por qué es importante el perdón de los victimados  que siempre debe ser posterior al pedido de perdón de los victimarios?  Porque  por ejemplo, aliviaría  la culpa que siente Xabier de no haber hecho suficiente para evitar el asesinato del padre porque al perdonar a los victimarios -por repulsivo que parezca o lo sea- la víctima sobreviviente a la vez se perdona a sí misma y se libera también del odio que la envenena. Y perdonarse a sí mismo -y liberarse del odio y del rencor- es necesario para su salud emocional.

Nerea asiste a las Jornadas en San Sebastián   sobre víctimas del Terrorismo y violencia terrorista organizadas por el colectivo de víctimas del País Vasco, Xabier tan reticente al principio, se halla  sentado en una de las últimas filas, cerca de una de las puertas,  como un fantasma que está y no está, oculto además de la hermana que ignora su presencia. (C109)  ¿Y si a la brasa le da el viento?

En ese encuentro al que ambos hermanos asisten, habla un escritor -alter ego de Fernando Aramburu-  que presenta un libro suyo sobre el tema del terrorismo, quien  tomando  la palabra  dice:

"- Hay libros que van creciendo dentro de uno a lo largo de los años  en  espera de la ocasión oportuna  de ser escritos" (C109)

 Y así es, Fernando, como este ha crecido dentro tuyo -este libro  tan necesario, tan valiente desde los  años  de tu juventud en los que escribiste este poema:






De tu poemario: Yo quisera LLover
 
   Gracias,  Fernando 


 
Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


Gracias tambié Carlos Medrano que me  hizo llegar el poema de Fernando Aramburu y gracias a Pedro Ojeda por  haber incluido  este libro en nuestro Club de lectura.





Wednesday, February 15, 2017

"Patria" de Fernando Aramburu, Ed. TusQuests, Barcelona, España, 2016 (3) Sus relaciones y el conflicto


Introducción aquí

Análisis de los personajes aquí  

Famila 1: 

La relación de pareja Bittori- Txato:

"Sapo en salsa, ¿Por qué preguntas?" (31)   y mucho cariño en los pequeños detalles  hay en la relación de pareja de Bittori y su marido (cuando estaba vivo y aún después de muerto en esos monólogos que tiene ella sobre su tumba). Bittori sin embargo,  no vacila, cuando es menester poner en su lugar  a Txato, como  cuando éste  le esconde cosas o pregunta lo que no debe. Txato, por su lado porque es una persona  paciente, accesible y con la que se puede hablar (C31),  se aguanta el rapapolvo  de Bittori cuando ella descubre que le ha estado ocultando lo de las extorsiones.  Txato  que pasa todo el día trabajando como un buey (C12)  ha tomado la costumbre desde los primeros días de matrimonio  de calentarle la cama a Bittori  -también  en los días que habían discutido-  ya que ella se quedaba despierta dando vueltas por la casa hasta las 23 o 24.   Después de viuda, Bittori sigue hablando con su marido  ( con su foto o  sobre su  tumba), como he dicho antes, al mejor estilo de Delibes en Cinco horas con Mario, (Por como habla con el muerto, no en cuanto a incompatibilidad de caracteres y otras cosas, como por je.  que BIttori  había perdido totalmente la Fe  o que Txato tuviera otras aspiraciones de tipo intelectual y etc, como las tenía el difunto delibianoEsta pareja que nos ocupa era bien-avenida y nada despareja. Y las disputas que podían tener entre ellos,   eran de las que podría  tener cualquier matrimonio bien-avenido. Lo anormal  sería que no hubiera  altos y bajos en un matrimonio y en especial, de larga data.  

La relación entre  los hermanos  Xabier y Nerea:

Tienen como hemos visto en la entrada anterior personalidades bien distintas: Xabier es tímido, taciturno, solitario,  que trata de adormecer el dolor con alcohol,  que se ocupa de la madre (su mudanza del pueblo a San Sebastián,  su oncólogo,  etc)  mientras que Nerea   es más  egoísta/inmadura y ocupada consigo misma y en suplir sus carencias afectivas; sin embargo entre ambos hermanos tienen buena comunicación, al menos, en lo que respecta a la madre, aunque se vieran poco (C28).  Xabier, empero, le recrimina a su hermana menor  haberse  pasado  al hablar "del encuentro restaurativo", cuando fueron a comer con la madre a su regreso de Londres;  él considera que deben evitar "nuevos sufrimientos" a su madre.  Nerea, por el contrario,  quiere pedir un encuentro restaurativo a la cárcel  (C 27, 28) (Al final ambos asisten al encuentro preparatorio, lo sabremos, pero  Xabier no se deja ver por la hermana).  De momento, discrepan. Nerea busca  con ese encuentro, aliviar el dolor, Xabier considera que no alivia el dolor si eso hace daño a otros seres queridos, como a su madre (C28).

 Nerea ha tocado fondo (C28). y para salir de ese tiempo detenido que significa estar inmersos en el trauma, ella necesita esos encuentros  restaurativos para víctimas, ella necesita enfrentarse al presunto asesino  y vomitarle las brasas.  Según ella  la madre y Xabier están bloqueados emocionalmente,   sumergidos en un agujero de pena y de dolor (...) (C28)

En otra oportunidad ambos se encuentran (C110) en un punto céntrico de  San Sebastián, Xabier le confirma a Nerea el diagnóstico de cáncer uterino  de la madre. Nerea, por su parte,  le relata  a Xabier que ella ha  encontrado a la gata muerta y ha escondido su cadáver, ella que no suele hacer mucho por la madre,  ha vencido  su asco  y lo ha hecho para evitar a la madre el sufrimiento. Por supuesto, Bittori  en sus juicios sobre Nerea desconoce totalmente este hecho que significa mucho; como así también la llamada de Nerea a Xabier para   contarle lo preocupada que está por enterarse de que Arantxa está  al tanto de  la enfermedad de su madre, (algo que se entera al  visitar  a Arantxa, paralítica,  en fisioterapia) (C119).  Estos dos ejemplos, muestran que Nerea quería y se preocupaba -a su manera-  también por la madre, a pesar de que ambas  tenían caracteres tan distintos y su relación distaba mucho de ser armónica.

 La relación de Bittori con sus hijos:

A partir del asesinato de Txato, sabemos que  Xabier se preocupa por la madre, no sólo por amor filial, sino que también  por mandato paterno -obligación- y así se lo hace saber Xabier  al retrato de su Padre (C21). Entre madre e hijo hay un afecto rutinario, frio y doliente como  podemos observar en los besos que se dan cuando se encuentran o despiden (C21).  Xabier, siempre la trata de proteger para que no sufra más (C28). Recordemos que  es Xabier quien recibe primero la noticia del asesinato del padre  (C9) y  es él quien viaja al pueblo a darle la noticia a la madre  en cuyos hombros "roto de pena" llora (C76).

Bittori nunca se ha entendido bien con Nerea, que era la preferida del padre (C3) y  no le perdona para nada el hecho de que Nerea no haya estado presente  en el entierro del Txato  y así se lo hace saber a su marido muerto "Contraeré el alshéimer, olvidaré que te mataron, olvidaré mi nombre, pero te juro que (...) me acordaré de que nos negó su compañía cuando más la necesitábamos" (C10), (cuando ella más la necesitaba).    Ignora igualmente lo recalcado en el apartado anterior y no comprende que Nerea no resistiría ver a su aita muerto (C10). Bittori lo vive como siempre ha vivido "los desplantes de Nerea",  como una falta de respeto (sólo porque Nerea no hace exactamente lo que la madre quiere "nunca aprendió a respetarme" ... "Tú siempre la defendiste" (C3) y   por otro lado, Bittori es incapaz de escuchar/entender las motivaciones de Nerea para no hacer lo que la madre quiere, siempre en todo momento; ella no es un apéndice de la madre, un robot, un muñeco de cuerda, sino una persona que también merece respeto, que merece ser escuchada y valorada ((Felpudo, felpudito, ¿quién es la más bonita?)).  Parte de la importancia de la relatividad  de Aramburu en este novela y que hace tan verosímiles a sus personajes es la dimensión psicológica de que dota a sus personajes, tanto que es una delicia analizarlos.

Nerea  tiene un gran dilema con respeto a su madre viuda al terminar su carrera:  "¿Vivir con ella? Horror, ¿Volver al pueblo? Aún menos". (C68). Sus relaciones de pareja son desastrosas  hasta que se enamora de Quique y se casa con él.  Nerea nunca acierta con la madre, pobre chica,  como cuando va de visita (C119)  y le regala un ramo de flores en señal de buena voluntad Bittori nada más verlas exclama: -"Oye, que todavía no me he muerto". 

Hay muchas cosas que Bittori desaprueba de su hija (como el marido que tiene, aunque hasta altura ya estuvieran separados,  y los intentos de ella de ser atractiva para él que a Bittori  le parecen de lo más patéticos y a los que me he referido en la entrada anterior
Pero por sobretodo, como dije antes, Bittori le guarda resentimiento porque Nerea no estuvo presente en el  Funeral del padre, ni llamó enseguida (C10). La hija y la madre tienen, finalmente, un dialogo sincero en el C119  que comienza con un gesto cotidiano y sencillo:  el sinceramiento de Bittori con respecto al felpudo de Londres que, en realidad,  no le había gustado.  A esta altura, Bittori  se ha dado cuenta de que el menudo par de hijos que tiene -a ella que no se le escapa nada- le tiene que dar una mala noticia.  Bittori comenta que no se comunican en la familia, Nerea  le contesta que ahora ella  tiene la oportunidad de hacerlo, pero  ambas no se ponen de acuerdo  en cosas triviales como en prender o no la lámpara: Nerea no ve en esa cueva, Bittori no quiere que entren los mosquitos. Pero más allá de esto, y lo importante,  es que Bittori le comunica a Nerea que sabe lo que tiene dentro del cuerpo, que rechaza quimoterapia y otros suplicios, que quiere reunirse con su marido y remata con un "a mi me mataron hace mucho tiempo" (sigue con vida sólo porque necesita ese perdón).     Bittori no se deja interrumpir por Nerea y le dice  que les deja la herencia mitad y mitad  a ella y a su hermano, se lo comunica  a ella, porque sabe que no puede tratar esos temas con Xabier que enseguida se viene abajo.   Nerea observaba y veía a su madre, su cara serena, llena de decisión, de lucidez. Y era como si la mirase por primera vez en su vida

Los tres en tanto que víctimas se posicionan distinto frente al trauma que los invade:

Bittori, que está muerta en vida y que, de hecho con su cáncer de útero se está  muriendo,  es incapaz de entender las necesidades de su hija, y menos de respetarlas, sumida, como está en su propio dolor; muerta en vida, o casi,  con lo único que la mantiene con vida: la necesidad de saber, de encontrar las respuestas en el pueblo y de recibir el pedido de perdón por parte de los asesinos (o presuntos asesinos).

Nerea siente una imperiosa necesidad de vivir   como cuando se dice a sí mima: Nerea levanta esa cara no te resignes, vive, eso eso, vive muchacha, aunque estés jodida , muévete, lucha, busca (C27) Y, como le expresa a su hermano  cuando se encuentran ambos cara a cara,  ha tocado fondo, y algo en ella tiene que cambiar (C28) y por eso necesita confrontar y vomitar las brasas (C30); para poder atravesar el duelo, para poder pasar página, sin olvidar, desde luego, pero pasar la página que le permita seguir viviendo (C28). 

Xabier  Está lleno de culpa "Aita te dejé morir?" (C61) y le da al coñac, para amortiguar, adormecer  el dolor.  Igualmente, cuando  escuchaba a Nerea no se inmutó, no la miró, no apartó los ojos de la copa (C28), esto en cuanto al trauma por el  asesinato del padre. En cuanto al cáncer de la madre, no es capaz de  hablar con ella  sobre su enfermedad aún siendo médico,  tal  como había dicho al oncólogo que haría (C119).





 Familia 2:


 Relación de pareja Miren-Joxian: 

Miren  corta la relación con Bittori  y obliga a Joxian a hacer lo mismo con Txato, aún cuando vivía pero estando  ya señalado:

 -Ella (Bittori) ha llamado. Casi las diez serían. Le he colgado. 
- Pues ayer estuvisteis en la cafetería. 
-Ayer fue ayer, hoy es otro día. Ya no hay amistad. Ve haciéndote a la idea.
 -Tantos años. ¿no te da pena? 
- a mi me da pena Euskal Herria que no la dejan libre.
 - No me voy a acostumbrar. El Txato es mi amigo
 (...)(C69)

 
Joxian  y Miren  se preocupan por  Joxé Marí que ha huido y está escondido,  no saben donde, y discuten por   sus actividades, él las desaprueba "Yo no eduqué a mi hijo para matar" (C64),  ella lo  apoya incondicionalmente (aconsejada además por el cura -instigador-  que le aclara las ideas) (C65). Joxian  que está sometido a Miren, tranza con ella muchas veces para "llevar la fiesta en paz",  porque como Joxian le expresa a Arantxa"Es que tu madre ¡tiene un carácter!" (C55) o "cuando la ama se entere, menuda bronca" (C103)Arantxa, por su parte "no le teme" (C103)  y así se lo manifiesta a su padre. Aquí referido al tema las cartas, pero  hay más ejemplos  como cuando Joxian le oculta que Bittori lo ha interceptado en la Huerta, o como cuando ella y él  visitan juntos  la tumba de Txato. Recién al final  se impone con ayuda de Arantxa que le dice a su madre (referido al padre):  "no se atreve a decírtelo, te tiene miedo", entonces Joxian se sincera rotundo, claro y escueto cuando Miren le pide que le aclare lo que han estado haciendo a sus espaldas (C124). Miren no le perdona y siempre le echa en cara a Joxian de que la hubiera  dejado sola cuando estaba pariendo a Joxé Mari  y de que se hubiera pasado media vida en el bar y media andando en bicicleta, por lo que ella se hizo cargo de sus hijos sin mucho apoyo de él que cree, por el contrario,  que aportó a su educación  (C64). 

 Ambos como pareja están muy mal avenidos. No hay amor, tampoco afecto, sólo rutina. Joxian teme a Miren y  Miren no duda en humillar a Joxian cuando se tercia la ocasión, como cuando le cuenta que Arantxa se casó por civil con el salamantino de Guillermo, sin haberles avisado, sin banquete, sin la bendición de Dios: "¿tú eres tonto, o  qué? (...)" "Tú eres tonto, has sido siempre tonto y morirás tonto. (...)" (C71) Y cuando se reúnen en un restaurante las dos familias para conocerse y Joxian se emociona, Miren se burla de él: "¿Y tu numerito sentimantal?(....)" tu llorera delante de todos (....) " y le reprocha:  "Nos has dejado en ridículo" (C71) Criticas, reproches, comentarios constantes.

 Relación de los hermanos  Arantxa, Joxe Mari y Gorka  entre  si:
 

Arantxa y Gorka   siempre se han entendido y tiene buena química fraternal (C50) ya desde niña ella le leía cuentos a su hermanito (C38) y le daba buenos consejos "Tú lee todo lo que puedas. Reúne cultura...(...)" (C38) - "lo mejor es que escribas tus cosas y no dejes que nadie se aproveche de tu talento"·(C72).  Eso no les pasa con Joxé Mari, al que Gorka teme (C39, C43) tal como se lo manifiesta a la hermana y al que sigue la corriente para que no se enoje con él  y trata de complacer,  como cuando va a sacar fotos  a una reunión de la banda terrorista ETA (C39) y respira tranquilo cuando "pasa largas temporadas  en Bilbao sin dar señales de vida" (C18) y se alivia mucho cuando  no es el quien cae en la cárcel (C114 ) sintió entonces  "un escalofrío y triste alegría". También Arantxa ya desde joven le temía, por eso sólo informa  a su familia de su relación con Guillermo, el que será su marido, recién cuando Joxé Mari se va de su casa (C43) y por supuesto, Arantxa desaprobará siempre las actividades terroristas de Joxé Mari (Siempre aconsejaba a Gorka a no seguirle los pasos en eso). Cuando la noticia de que Joxé Marí ha sido apresado sale en la tele, a Gorka le da vergüenza y  Arantxa, le da la razón: "No  me extraña, ¿A quien le gusta tener un asesino en la familia?" (C50) y Arantxa le da una palmada de aprobación por no haber seguido los pasos de su hermano.


 Relación de los padres  con los  hijos:   

Un ejemplo de las interacciones en esta familia lo tenemos en el C37 con la  escena  de la Tarta.  Queda claro que circula el efecto, que los padres se preocuparon mucho cuando Gorka fue atropellado a los 9 años, que Miren cuida la torta que el causante del accidente le trae a Gorka. Que Miren  defiende como una leona a sus cachorros, lo que  considera de su hijo pequeño accidentado y,  presuponiendo que el tragaldabas de su hijo Joxé Mari se había  comido un pedazo antes y sin permiso, se enoja con él. Se enojan, se amenazan, se tienen miedo, se ocultan cosas, se dicen otras, pero  en el fondo se quieren.  Joxian desaprueba las actividades de Joxé Mari, y si cogiera las armas, no le miraría a la cara en su vida (65) mientras que Miren se niega rotundamente  a creer que su hijo "Un chaval tan generoso y tan noble se meta en una organización criminal como la llaman los periódicos españoles" (C65) y eso trae conflicto en la pareja, que discuten al respecto, (además de los constantes reproches de Miren a Joxian). Joxian reconoce ante Gorka, cuando este fue a verlo al haber sido apresado Joxé Mari: "tu hermano es un asesino" (...) (C95) y se lamenta por haber sido un padre blando, que haberle dado un par de ostias a tiempo.... Gorka le responde: "En este país se solucionan demasiadas cosas a ostias. Así nos va (...) (C95)

Arantxa,  es la que dice de frente las cosas en esa familia y llama a las cosas por su nombre y tiene plena conciencia de que su hermano Joxé Mari  es terrorista. Es ella la  que se marcha a otro pueblo con el marido escogido, y se pelea con la madre por cinco años en los que dejan de verse (C89) y es ella también quien da el primer paso para la reconciliación (C) . La madre recibe  a la hija postrada en su casa y la cuida cuando el marido se la deposita allí.  Joxian visita a la hija y a los nietos a espaldas de Miren durante los  cinco años que Miren y Arantxa no se hablan. 


¿Qué pensará el autor de cómo queda su libro cuando pasa por mis manos?




Relaciones entre los miembros de ambas familias: 


Bittori -Miren:  

De haber sido  intimas amigas intimas (C7) a punto de profesar de jóvenes en un convento y de encontrarse y charlar en las cafeterías del pueblo o de San Sebastián y de hacerse confidencias: Miren le confiesa a BIttori  que se lleva mal con el marido, que se siente insegura con él, porque  desaprueba las actividades de  Joxé Mari a quien ella defiende a rajatabla: "Dice que como Joxé Mari coja las armas no le mira a la cara en la vida"  y que se la pasa llorando por el hijo (C65); ambas  se terminan odiando, en parte por  el asesinato de Txato, que abre la brecha entre las dos, pero también porque  ellas han cambiado interiormente, especialmente Miren al radicalizarse  por defender a su hijo terrorista, (aunque  sabemos  que su cambio se debe también  al rencor y envidia acumulados porque Txato y Bittori han prosperado, etc.). Ahora Miren piensa que a Bittori   "le ha dado por meterse en nuestras vidas, ya los tenemos en casa" (C24) "le ha dado  por  acosarnos" (C104). Cuando  Miren se entera en la Iglesia del pueblo  de que Bittori está ahí no vuelve la cara siquiera para mirarla (C26).


Bittori - Joxian: 

Bittori lo obliga a dar la cara (C49) lo encara primero en la huerta en la que Joxian se  muestra reticente a hablar con  ella por temor, más que nada, a que su mujer le monte un pollo,   que ya le ha advertido:  "Cuidado Joxian esa mujer te quiere enredar" (C49) e  influenciado por ella, se refiere a Bittori como La loca (especialmente frente a Miren) (C103)  y piensa, poniéndose a la defensiva,   que Bittori  pretende provocarlo (C7) Pero Bittori que es obstinada logra al final que Joxian vaya con ella a ver la tumba  de Txato  y... muestre  dolor por  el asesinado que tan amigo suyo había sido (C113).

Txato.- Joxian: 

Fueron muy amigos y compañeros  de mus, bar y bicicleta. Txato  ha ayudado Joxian con el tema de la tapia cuando la inundación de la huerta (C12)  y ha sido generoso con sus hijos, dándoles regalos (pulsera, helados bicicletas). Joxian cumple con el mandato de Miren de no hablar con su amigo (C69) pero una vez lo busca y habla con el en secreto, temblando  de miedo de que alguien lo viera:
     
-Soy yo
- ¿Qué quieres?
 - Nada. Decirte que lo siento (...)
- ¿Alguna vez te han dicho que eres un cobarde?
- Me lo digo yo todo el tiempo. Pero eso no cambia nada ¿Te puedo dar un abrazo? Aquí no nos ve nadie.
- Déjalo para cuando te atrevas a hacerlo a la luz del día.
(...)  (C69)
 
Joxian, aunque llora en secreto por la muerte de su amigo,  no fue a su entierro, tampoco fue capaz de dar las condolencias a Bittori, por más dolor que sintiera por la muerte de su amigo, inútil para eso,  pide ayuda a Gorka que tampoco lo hace por ser tan cobarde como él (C93). Finalmente Joxian irá a visitar la tumba de Txato  pero  por la presión de Bittori que lo encara (C49, C113).



Bittori con los hijos de F2: 

Con la que mejor se entiende porque considera la mejor de todos ellos es con Arantxa (C15)  con quien se encuentra en el parque y charla (C21), después de haberse cruzado con ella en una de sus vueltas al pueblo y haberla visto en silla de ruedas (C15), y averiguado -con pena al verla paralítica- porqué estaba así. Arantxa se pone contenta con esas visitas en las que siente el cariño de Bittori y se encuentran cada mañana en la plaza del pueblo (C118).  Con Gorka el contacto es irrelevante y con Joxé Mari, busca de este que asuma su culpa y le pida perdón (Ver las Cartas). 

Txato con hijos de F2:

Txato siempre fue generoso con  los hijos de Miren y Joxian, les compraba helados, pulseras, bicicletas.


Hijos F1  con hijos  F2:  
 

Arantxa con Xabier: Desde siempre Xabier le pareció atractivo a Arantxa pero este no le prestó nunca atención  en plan romántico, sin embargo,   fue  a Xabier al que Arantxa recurrió  jovencita y muerta de miedo con  el tema del aborto "en solicitud de ayuda urgente" Y Xabier se la prestó y le guardó el secreto (C42)

Arantxa con Nerea:  Desde niñas fueron amigas y dejaron  de verse cuando la una se fue a Renteria casada y la otra a estudiar a Zaragoza.  Arantxa ya había estado casada un año y medio, aún sin hijos,   y el padre de Nerea ya estaba siendo amenazado, cuando por casualidad se encontraron en San Sebastián, se abrazaron con  el afecto de siempre  y fueron a charlar,   en un diálogo sincero,  a una cafetería a la  que solían ir sus madres (C55):   Dice Arantxa, por ej, "La he oído decir (a  su madre) cosas feísimas del Txato" (...) "¡Con la amistad que han tenido las dos familias!" y también Arantxa entiende muy bien el hecho de que Txato quiera alejar a Nerea del pueblo. Nerea, por su parte, le confiesa como aceptó ante su padre  bañada en lágrimas irse del pueblo. Luego ellas dejan de verse nuevamente hasta que Nerea visita a Arantxa en el hospital cuando ella va a su sesión de Fisioterapia y Arantxa, en su silla de ruedas se pone muy contenta  con su visita,  transformando su cara entera "en una mueca violenta de alegría". Nerea casi se cae de pena de verla así, pero disimula todo lo que puede (C118).  En ese mismo encuentro Arantxa le  informa a Nerea: "-La gran pena de Bittori es morirse sin que mi hermano os haya pedido perdón.  (...) ando metiendo presión a Joxé Mari. No paro"

 Xabier con Joxé Mari: vínculo no relevante o inexistente,

Xabier y Nerea con Gorka, vinculo no relevante o inexistente.  



Nótese que Arantxa es la primera en tomar contacto con la familia 1,  después del asesinato de Txato.  Y tal como Bittori se lo cuenta a Txato en la Tumba:  "es la única, como te he contado  alguna vez, que  se compadeció de mí y de nuestros hijos" (C15) Ella es también, contrario a todos los del pueblo a quienes inquieta el regreso de Bittori (C2, C 24, C25),  la que casi se convulsiona por saludar a Bittori  o pedirle que se acerque cuando ella la ve desde su silla de ruedas (C15) y es ella quien presiona a Joxé Marí en la cárcel para que escriba a Bittori pidiéndole perdón (C117). Arantxa es -desde la prisión  perpetua de su cárcel corporal inmerecida (C122)-  el agente  reconciliador que  contribuirá de forma efectiva y fehaciente  a que la herida infringida a la familia 1,   pueda ahora, finalmente,  comenzar a sanar.


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg


En la próxima y última entrada: Trauma y conclusiones.