Thursday, May 26, 2022

Este jueves, un ensayo: "Década de los 60, Siglo XX" Concilio Vaticano II y la Declaración "Nostra aetate", ecumenismo y diálogo intereligioso

 Convocatoria  de Inma desde su Blog Molí del Canyer  con el tema; Década de los 60, Siglo XX.   En su blog podrán leerse otros aportes más amenos. 

 
De todos los temas que podría tratar: Asesinatos como el del Presidente Kennedy o Luther King,  músicos como los Beatles o Rollings Stones, revolución sexual y píldora anticonceptiva,  Crisis  de los Misiles  de Cuba, etc, etc, etc. Elijo  el Concilio Vaticano II que tuvo lugar en esta década, y la Declaración "Nostra aetate" "Nuestro Tiempo" que regula las relaciones de la Iglesia Católica  con otras Iglesias Cristianas y con otros credos en especial, el judío,  finalizando de esta manera  con el antijudaísmo cristiano milenario.

 
Juan XXIII, 261 papa de la Iglesia Católica  desde 28 de octubre de 1958 hasta su muerte el 3 de junio de 1963. Aquí, momentos previos al anuncio en la Basílica de San Pablo Extramuros  de la Convocatoria del Concilio Vaticano II, el 25 de Enero de 1959 ante unos 20 Cardenales reunidos en Consistorio.
 

“¡Venerables hermanos e hijos amados! Pronunciamos ante vosotros, temblando ciertamente de conmoción, pero junto con una humilde resolución de intenciones, el nombre y la propuesta de una doble celebración: un Sínodo Diocesano para Roma y un Concilio Ecuménico para la Iglesia Universal”, fueron las palabras pronunciadas por el Pontífice.

Es característico de su Pontificado tanto  el ecumenismo   como el diálogo interreligioso  "buscando aquello que nos une y no lo que nos separa". Pone al frente del  Secretariado para la promoción de la unidad de los cristianos, al cardenal Augustín Bea. Hecho que tuvo una incidencia decisiva, no solo en el desarrollo de las relaciones ecuménicas y en el diálogo con los no cristianos, en particular en las relaciones católico-judías, sino también para el propio Concilio Vaticano II.  

Juan XXIII entabla también el diálogo y amistad con personalidades judías como el superviviente del Holocausto, historiador y profesor,  Jules Isaac  (quien El 16 de octubre de 1949, durante una audiencia papal, había solicitado  al entonces papa Pío XII la revisión del rezo universal del Viernes Santo cuya oración Oremus et pro perfidis Judaeis (literalmente « Recemos también por los pérfidos judíos » en latín) comporta menciones ofensivas para los judíos.​ El papa Juan XXIII eliminó  esta frase  antes de que  el concilio Vaticano II  fuera convocado.

 
Papa Pablo VI, Nro 262,  desde el 21 de junio de 1963 hasta su muerte el 6 de Agosto de  1978.
 
Pero a la hora  de la muerte de Juan XXIII víctima de un  cáncer de estómago,  apenas había transcurrido la primera de las etapas conciliares —que finalmente alcanzarían el número de cuatro—, sin haberse promulgado ningún documento. El sucesor de la Silla de San Pedro, el papa Pablo VI decidió continuar el Concilio Vaticano II (si bien  el derecho canónico establece que un concilio se suspende luego de la muerte de un papa). 
 
Pablo VI abrió la segunda sesión el 29 de septiembre de 1963, como así también las siguientes sesiones, hasta incluía la cuarta y última etapa finalizada el 7 de diciembre de 1965.

Fue Pablo VI quien firmó la   « Declaración Nostra Aetate»  que fue publicada El 28 de octubre de 1965.  En ella, eximió por primera vez a los judíos de «Deicidio» (muerte de Jesús), en el marco del Concilio Vaticano II. Aprobada por 2.221 votos contra 88. Se considera que estableció bases nuevas en las relaciones de los católicos con los judíos, los musulmanes, los budistas, los hindúes y demás creyentes de otras religiones no cristianas.

El documento comienza afirmando la raíz común del cristianismo y el judaísmo («el pueblo del Nuevo Testamento está espiritualmente unido con la raza de Abraham») y a continuación pone fin al antijudaísmo cristiano cuando afirma que la elección de Israel por Dios no ha caducado («los judíos son todavía muy amados por Dios a causa de sus padres, porque Dios no se arrepiente de sus dones y de su vocación»), por lo que rechaza que los judíos sean señalados «como réprobos y malditos».

A su vez refuta la acusación de deicidio contra los judíos, base fundamental del antijudaísmo cristiano, al afirmar que la muerte de Jesús «no puede ser imputada ni indistintamente a todos los judíos que entonces vivían, ni a los judíos de hoy [… dado que] Cristo, como siempre lo ha profesado y profesa la Iglesia, abrazó voluntariamente y movido por inmensa caridad, su pasión y muerte»

 
El  pontificado de Pablo VI, por tanto,  y en línea con el de su antecesor   Juan XXIII, estuvo marcado por la concreción del espíritu del Concilio en la renovación y modernización de la Iglesia católica y de sus enseñanzas. Frente a las interpretaciones en conflicto y las controversias, dirigió la puesta en práctica de sus objetivos de reforma, que incluía por ejemplo, la mayor revisión a la misa jamás hecha, y la primera revisión importante desde el Concilio de Trento (de  1945 a 1563).




 
Notas y Bibliografía y enlaces:

  1. Enzo Bianchi, « Église et Israël : le tournant », dans Martin Rose (éd.
  2. René Laurentin, L'Église et les juifs, p. 12, citado por Menahem Macina, Les frères retrouvés, p. 176
  3.  André Kaspi, Jules Isaac ou la Passion de la Vérité, Plon, 2002
  4.  
 

El Papa Juan  XXIII y los judíos por Joseph d´Hippolito, 2004

El otro Juan XXIII (L’autre Jean XIII)  por Mathieu Perreault, 2007

 

 

 Epílogo: 

 Visita de Juan Pablo II a la Sinagoga de Roma  13 de abril de 1986 (Primer papa en 2000 años que lo hace)


Visita de Juan Pablo II a Tierra Santa, 20-26 de  Marzo de 2000 (Primer Papa en 2000 años que   lo hace)


 
 
y más





 

13 comments:

Myriam said...

MOLI: No puedo comentar en tu blog. Espero que veas esta publicación. Besos

Campirela_ said...

Myriam, todas tus entradas nos dejan con la boca abierta, pero esta se lleva la palma, que buena crónica nos has dejado de esa década prodigiosa nunca mejor dicho. Mil gracias.
Con tu permiso voy a ver si yo puedo dejar tu enlace en el blog de Moli. Un besazo.

Myriam said...

CAMPI : ¡Qué amorosa!. Mil gracias. Bloguer hace de las suyas. Pensé que iba a ser una entrada muy densa, casi que no la publico así que te agradezco de ♥ tus palabras. Besotes.

Alfred said...

Buena crónica de una época que se vivió con mucha expectación, dado que fue un cambio importante en ciertas formas de hacer y decidir en la iglesia católica.
Recuerdo en el cole realizar trabajos varios al respecto.
Besos.

Albada Dos said...

Una crónica tremenda y sostenida de una tendencia del cristianismo secular. Un recorrido por la historia estupendo.

Un abrazo, y gracias por compartir

Bertha said...

Un tema muy profundo y hay que leerlo y sopesar cada opinión para no caer en fanatismos ;todo lo que sea una renovación para conciliar siempre es un paso adelante---

Un abrazo preciosa Myr

Neogeminis Mónica Frau said...

Notable el tema que elegiste, Myriam para destacar la importancia que tuvo la década de los sesenta en marcar grandes cambios en cuanto a apertura del diálogo y manera de pensar. En estructuras tan rígidas y verticalistas como la iglesia católica, reconsiderar la forma en que se acepta a los otros credos ha debido suponer gran valentía y decisión en quienes se animaron a dar los primeros pasos. Todavía les queda muchos por dar ☺️. Un abrazo

MOLÍ DEL CANYER said...

Me quedo alucinada siempre que te visito, algo conocía sobre los grandes cambios que propulsó Juan XXIII aunque yo viví mi infancia más en los años de Pablo VI. Gracias por sumarte, besos.

Dafne Sinedie said...

Super interesante todos los datos históricos que nos dejas, Myriam. Lo conocía de oídas... Lo que me queda claro es que es de vital importancia cómo influyen las palabras en los discursos.
Un besazo y feliz finde

Myriam said...

HOLA A TODOS: Muchas gracias por estar presentes aquí. Gracias a todos y a cada uno por vuestros comentarios. Abrazos.

Carlos Augusto Pereyra Martínez said...

Bien documentado este ensayo sobre el Concilio Vaticano II, que se abrió a las otras iglesias y echó por tierra el espíritu de denostación contra los judíos, indiscriminadamente del deicidio de Jesús. Un abrazo. Carlos

Flor. said...

Hola Myriam , una entrada muy didáctica ya que el único papa que yo conocido han sido a los 3 últimos , papa juan Pablo 2 , al Rachiger , y francisco , el que más me gusto es Juan plablo 2 , te deseo una feliz noche , besos de flor.

Flor. said...

Hola Myriam , te decía que me a gustado mucho tú entrada porque es muy didáctica , a mi el único papa que me gusto , es el papa Juan Pablo 2
besos de flor.