Friday, September 9, 2016

Hacerse a la mar - 4 o los recuerdos de Niccolo a la vejez ciruela en la terraza de su casa (2)

                                                    más o menos  así de guapo era de más joven.....hmmm....  ¡a que salí guapo, churro, buen mozo y  papaíto,  todo junto! ¿O no? claro que en mi época no había  esas novelerías técnicas de teléfonos móviles con máquina de fotos incluida,  en mi época la cosa era como más artesanal ya saben, utilizando... lienzo, pigmentos,  pincel y el  buen hacer de un artista (siempre que el modelo lo valga, como en mi caso, por supuesto)



Pués sí, señores,  señora... sí Ud.,  la del mal aliento, no se haga la distraída,  yo, Niccolo da Conti, ¿me escucha con atención?  ¡Yo, el mismo que calza y viste,  he sido un gran marino!, bueno,  no se si "graaan de graaande",  ahora que lo pienso de lo que sí estoy seguro -y muy orgulloso, por cierto-   es de que de mi Chioggia natal en la República  Venecia,  me establecí  como en el año 1414  o ¿era el 19? en Damasco  en donde aprendí el árabe (después aprendí también el persa en Persia, obvio ¿dónde sino?)  encontraba sumamente provechoso disfrazarme  de comerciante musulmán para hacer mis correrías  pasando lo más desapercibido posible y mezclándome con la gente del lugar como un camaleón y lo repito para que quede meridianamente  claro -o si lo desean cristalmente claro (siempre que el cristal esté limpio, por supuesto)-    no sóóólo exploré  el Medio Oriente al derecho y al revés, también,  el Indostán y otras regiones del Sudeste Asiático y   hasta he llegado  a la China, al Imperio del Centro, como ellos la llaman... confirmando los viajes de mi compadre Marco Polo al que poco creyeron las gentes. ¡China!  ¡Cuánto lujo! ¡Cuanta pompa ceremonial!. Allá, recuerdo muy bien,   compartí andanzas con  otros  navegantes exploradores como Ma Huan. -con el que nos habíamos hecho  muy amigos,  un chino  15 años mayor que yo   que se había convertido  a la religión de Mahoma,  que era la misma que el magnífico   Almirante Zheng He, su Sr. almirante,  profesaba.  Ma Huan   me contó   con lujo de detalles los tres viajes que hizo con élOtro miembro de la tripulación  que me relató las expediciones que hicieron fue   Fei Xin,   que hizo cuatro viajes, con quien yo -la verdad sea dicha- no me llevaba muy bien porque lo encontraba algo  pagado de sí mismo ¡Ay de la vanidad que nos ataca como un bicho y nos enferma!, la Parca, lo reconocemos, -y Ud. lo sabe de sobra ¿no es cierto?-   a la hora de elegir  no hace distinciones.   A todos ellos, decía,  recuerdo, los conocí  en Calicut, (India,  Indostán)  donde por esos avatares del destino coincidimos,  (ellos expedicionaron ese año por   el estrecho de Malacca, Aru, Sumatra, Trincomalee, CeylonCochín,  Calicut, Zufar y el estrecho de Hormuzel Almirante  que comandaba la flota era,  como dije,  el magnífico Zheng He al que no puedo dejar de admirar profundamente  y recordar ahora,   ¡Zheng He! todo en él era enorme, colosal, grandioso: físicamente era enorme y sus empresas eran también  enormes, 7 viajes hizo con flotas gigantescas de como 200 barcos y hasta 30.000 personas, explorando, comerciando, guerreando y en Sumatra venció y capturó a los piratas, azote de los mares,   llevando la "pax Sinica" a esos mares en beneficio de la seguridad todos los navegantes que hasta entonces habíamos estado francamente aterrorizados porque la ferocidad y crueldad de estos piratas era proverbial.  Todo era colosal en Zheng He como  si con ello hubiera querido compensar su falta de atributos masculinos y no porque naciera sin  su bello par de testículos, sino porque por la  macabra tradición de que, para los chinos -al igual que para otros pueblos porque en eso no eran exclusivos-  los eunucos eran considerados puros por lo que ¡zás!  castraban al llegar a la pubertad a los jóvenes destinados a servir al Emperador.  A Zheng He, que pertenecía a la etnia musulmana  Hui,  -recuerdo que Fei Xin me contó en una oportunidad que la familia  de Zeng He había venido de Bujara  y se habían establecido en Nankin, que entonces era la Capital de China- lo tomaron prisionero y luego de que le quitaran sus  partes nobles (testículos seguro y no se si el pene también) -¡¡pobre hombre,  se me eriza la piel de sólo pensarlo!!- pasó al servicio del príncipe de la dinastía Ming Zhu Di, quien luego fue el sublime Emperador Yongle, que  tenía  al Almirante en muy alta estima y aupaba sus viajes.  Como Zheng He,  participó en varias campañas militares contra los mongoles y los mamelucos de Egipto, El Emperador le otorgó en distinción por sus servicios  el nombre de Zheng He que quería  decir algo así como el de "las Tres gemas preciosas" -por tres de  sus bien aclamadas conquistas- él había nacido con otro nombre que ahora no recuerdo (mi mente me juega esas malas pasadas).


Así era barco promedio de Zheng He tenía 6 mástiles, 126 mts de eslora  y 51 de manga.    Los había también  más grandes  y se llamaban  los del tesoro,  con 9 mástiles, 200 mts de eslora  (de largo) y  80 de  manga (de ancho). 
 En sus bodegas llevaban peces vivos y suficiente agua dulce
 para  poder llegar muy lejos en sus travesías


Recuerdo que en el año 1414  en que  me había establecido  en Damasco,  (años después llegué a China)  ¿ya lo dije antes? Bueno,  en ese mismo año, Zheng Ze llegó a Somalia, en África, sí... era el 1414,  si mal no recuerdo,  porque en ese viaje le trajo de regalo a su Emperador  Yongle  un animal muy exótico, con un largo cuello, mezcla de unicornio y cebra (otra rareza africana) -"jirafa"  la llamaron-  y  recuerdo que me mostraron la pintura  que el célebre  Shen Du hizo de ese animal, que como decimos, una imagen vale más que mil palabras ¿para que gastar saliva? a menos que.... a menos que...


                                             
Pues sí, lo reconozco y lo afirmo a viva voz ¿qué más da? Hoy, aquí, en mi postrera hora, cuando las fuerzas  me están abandonando y la brisa  trae  olor a salitre mezclado con azufre y alcanfor, me hallo  entreteniendo  a la Parca con mis aventuras  en un vano afán de ganarle un día más,  o dos,  o tres,   reafirmando con los míos  también  los viajes de mi compadre Marco Polo, a quien creyeron en su tiempo un fabulante ¿lo he dicho antes? mientras repito como mantra,  las  memorables palabras de Zheng He

"Nosotros hemos contemplado  las enormes olas del mar como montañas que se elevan por las nubes y hemos puesto los ojos en las regiones bárbaras lejanas,  ocultas en la transparencia azul de vapores de luz, mientras  navegamos con las velas desplegadas, tanto en el día y como en la noche,  siguiendo  una estrella, atravesando las olas salvajes como si estuviéramos pisando la vía pública".



                                                                                  Zheng He







Nota 1:  La carabela más grande de Cristóbal Colón  medía de eslora (largo) 26 mts.  Y la relación con las naves más grandes de Zheng He sería así:

                                                  ¡Colón, Colon que grande sois!



Nota 2:  Comparativa de los viajes de los venecianos Marco Polo y Niccolo da Conti:

                                                    Marco Polo  1271-1295

                                                 Niccolo da Conti   1419- 1444


Texto sobre la comparativa en Ingles aquí





 Nota 3: Fotos e imágenes tomadas  de Wikipedia.  La cita de Zheng He  fue tomada de aquí. La  imagen de cabecera es fantaseada.






8 comments:

Cayetano Gea said...

Muy interesante y amena esta historia que nos traes hoy. Cuando Juan de Olid buscaba por tierras africanas al unicornio, con cuyo cuerno obtener un elixir que curara la impotencia de Enrique IV de Castilla, según el relato de Juan Eslava Galán, se tropezaron también con un exótico animal, de "cuello luengo", jamás visto por España, evidentemente una jirafa como la de tu relato, "mezcla de unicornio y cebra".
Un abrazo, Myriam.

María Luz Evangelio said...

Desconocía por completo que China también se había dedicado a explorar los mares y de qué manera. Parece que el siglo XV fue el siglo viajero para todo el mundo los de oriente y occidente. Muy interesante.
Los viajes de Colón parecen un paseo si se comparan con los el almirante chino y el protagonista de tu historia.
Gracias porque he comenzado la mañana con muchas preguntas gracias a tu escrito y eso es bueno.
Abrazos.

Ester said...

Despiertas la curiosidad, las ganas de saber mas y conocer el beneficio de esos viajes. Un abrazo

Genín said...

No tenia idea de que los chinos tenian esos pedazo barcos, que bárbaros!
Besos y salud

Pilar V said...

Gracias por mostrar un pedazo de esa historia que en nuestra soberbia ignoramos.

Manuel López Paz said...

Cada vez más me doy cuenta que China desarrolló una civilización paralela a occidente...Algo que también se demuestra en el día a día con Aztecas, Mayas e Incas...

Lo de los barcos, impactante.

Besote guapa

Abejita de la Vega said...

Conocía que "a la vejez viruelas", es nuevo para mí lo de la ciruela. ¡Menuda crónica de viajes nos ofreces! Conocía los de Marco Polo, al que llamaban el Millón tildándolo de mentiroso, pero no los de Niccolo ni los del chino. Era la ruta de la seda, la conocían los comerciantes que se arriesgaban a llegar hasta la China y el imperio mongol. Gente con un par...
Un placer viajar por Asia contigo, Myriam.

Pedro Ojeda Escudero said...

¡Eso sí que era navegar, explorar y conocer el mundo, desde luego!
Este marino, chistoso y documentado, nos enseña mucho.
Un beso.