Thursday, March 31, 2016

La abuela Jamila: La mujer de negocios drusa-israelí que conquistó los corazones de los españoles



Jamila Jaír, propietaria  de 76 años de edad de una fábrica de jabón, sorprende a la audiencia española y de prensa en el Festival de la Mujer en Segovia, España, hablando acerca de la paz entre  las mujeres judías musulmanes, cristianas y drusas dentro de las paredes de su fábrica de jabón.







Jamila Jaír, también conocida  como "la abuela Jamila," de la localidad drusa de Peki'in, es nueva "embajadora" de Israel en España. Ella representó a Israel en el prestigioso Festival de la Mujer, que se celebra anualmente en Segovia, España. Jaír, una propietaria de una Empresa de cosméticos  de 76 años de edad, sorprendió a la embajada de Israel, conquistando los corazones de la prensa española.    

Jaguit Mualem,  agregada cultural de Israel en España, organizó todo  para que Jaír pudiera asistir al Festival, que fue sede de seis mujeres de todo el mundo que han tenido éxito en producir   cambios (positivos)  en sus respectivas sociedades. 

 Jaír crea jabones naturales de hierbas y aceite de oliva médicos, que han ganado buena reputación  como agentes de curación. Ella es la primera mujer drusa  en construir  una fábrica con sus propias manos. Hoy en día emplea a cientos trabajadoras judías, musulmanes, cristianas, drusas y esta pequeña   empresa tiene $ 50 millones en ganancias (anuales) y exporta a 40 países. Ella es también  viuda, madre de cinco hijos,  abuela de 15 nietos y cinco bisnietos. Ella está orgullosa de ser la primera madre drusa  cuya hija fue a la universidad y recibió una licencia de conducir.

 
En 2006, en el Día de la Independencia de Israel,  Jamila Jaír y Stef Wertheimer, otro empresario israelí, encendieron la antorcha Día de la Independencia juntos  por sus esfuerzos para desarrollar la Galilea.  


 Durante el Festival de la Mujer y en las entrevistas después de ella, Jaír habló con orgullo de la paz que existe dentro de las paredes de la fábrica entre las mujeres drusas, musulmanes y cristianas,  judías. "Todas trabajan juntas bajo el mismo lema --- solamente las mujeres pueden dar a luz a la paz", dijo Jaír .  También habló sobre cómo la comunidad drusa vive en paz con Judíos y sirve en el aparato de seguridad israelí.

 
Mualem añadió: "Era importante para nosotros mostrar la diversidad y complejidad de la sociedad israelí. Hay muchas caras y colores de Israel que Europa no conoce. Los medios españoles simplemente amaron a la  abuela Jamila. Ella tuvo una actuación increíble aquí."


Artículo escrito por Itamar Eitchner publicado aquí 
Fecha de publicación: 27.03.16, 23:38 / Noticias Israel

 
 La traducción  es mía, lo mismo que el resaltado en negrita. La foto es  la que sale en el artículo original.

La comunidad Drusa  es una de las minorías de Israel  en donde viven  c:a  de 132.000 drusos de,  por supuesto, nacionalidad israelí. El fundador de la religión, rama del islam shiíta, fue el califa fatimí al-Hakim Mansur Bi-Amriallah de Egipto (996-1021).





14 comments:

Ildefonso Robledo said...

Mira que tendría que ser sencillo que la paz reinara en el mundo, pero no, el hombre se empecina desde hace miles de años en que impere todo lo contrario.

Es como una maldición.

Un abrazo, amiga

Ambar said...

Si desaparecieran los fanatismos, probablemente, sería más fácil poder vivir en paz. Es posible que uno de los éxitos de Jamila consista en la aceptación y la comprensión de que todos podemos trabajar para un mismo fin: el respeto, desarrollo y la hermandad.
Besos Myriam

Cayetano Gea said...

Una mujer emprendedora y valiente. Todo un ejemplo de lo que tiene que ser la convivencia entre culturas: empujar todos en la misma dirección para llevar a cabo un proyecto ilusionante que permita a cada uno llevar el pan y la dignidad a sus casas. Deberían tomar nota todos: a la gente normal les unen más cosas de la que les separan.
Saludos, Myriam.

Pedro Ojeda Escudero said...

Gracias por completar la información sobre esta mujer. Me llamó la atención a través de la prensa española, es cierto. Todo un ejemplo.
Besos.

Bertha said...

Que paz se respira leyendo este artículo: la Paz es posible siempre, que se quiera tenerla.El ejemplo lo tenemos con esta sabia mujer y su filosofía de vida , en ser tolerante y sobre todo saber ponerse del lado opuesto :es madre, abuela,etc y sabe el sufrimiento que conlleva el llevarse mal.

Apostemos fuerte para que el esfuerzo de esta embajadora, trabajadora y sobre todo conciliadora:sea un ejemplo, ojalá.

Un beso feliz día Myr.

Manuel López Paz said...

Gente así hace que uno se reconcilie con la especie humana...
Somos a veces tan tontos...


Besote guapa

Genín said...

Como en la fábrica de esa mujer se debería de comportar la gente en todo el mundo... :)
Besos y salud

sabores compartidos said...

Si la paz puede reinar dentro de ese grupo de mujeres por que no puede ser algo a nivel mundial?
Me parece un buen ejemplo a seguir.
Besotes

Mari-Pi-R said...

Afortunadamente que siempre hay alguna mujer como ella que pueda dar ejemplo a la humanidad y que puedan haber seguidoras de ellas para tener fuerza de lograr lo que justamente les pertenece.
Que la paz reine en el mundo.
Un abrazo.

Kasioles said...

Interesante y esperanzadora es tu entrada de hoy.
Si esa mujer ha logrado que dentro de su fábrica de jabones se hermanen diferentes culturas, aún nos queda la esperanza de que algún día se pueda lograr esa paz fuera de ella.
Cariños en abrazos y el deseo de que tengas un feliz fin de semana.
Kasioles

Maripaz said...

Me ha encantado el ejemplo de esta gran mujer que nos muestras, capaz de hermanar en su fábrica a personas tan diferentes, demostrando así que la paz en el mundo es posible.
Saludos.

Kristalle said...

Esa mujer vale la pena. Así, tal cual, es un ejemplo de mujer.
Saludos

Abejita de la Vega said...

La mujer fuerte la hallamos aquí. Rodeada de mujeres fuertes de distintos credos y etnias. Jabón multicultural.
Besos, Myriam.

Ele Bergón said...

¡Ojalá todos fuéramos un poco la abuela Jamila, es mundo tendría más paz y seríamos todos un poquito mejor.

Hay que difundir y resaltar estos ejemplos que muchas veces quedan en el anonimato.

Un abrazo