Sunday, June 30, 2013

De sabores dulces como el Baklava


No soy de dulces, más bien de salados, pero hay uno al que, proviniendo de Turquía, no me puedo resistir y es  el Baklava o Baklawa, cuyos orígenes son inciertos, quizás  Antigua Mesopotamia, Mongolia o Imperio Bizantino, pero que con certeza fue ampliamente perfeccionado -y disfrutado- durante el Imperio Otomano en el que se preparaba asiduamente en la cocina del Palacio Topkapi en Estambul y en el resto del Imperio. Los griegos lo imitan, pero nada que ver con esta delicia turca, lo hacen empalagosamente dulce;  nada que ver con la delicada fragancia de agua de rosas, miel, pistacho, almendras,  de este manjar otomano, hábilmente combinado también con jugo de limón.

Hay momentos que la vida te regala, digo, sabores dulces como el baklava, como el momento en que tus nietas te llaman por Skype porque en el Jardin han estado celebrando el día de los abuelos y te sonríen y largan besos y te llaman "abuela" o el momento en el que te sientes decaído y sabes que cuentas con el abrazo de un amigo fiel, que está a tu lado pero a una prudente distancia, sin invadirte, sin atosigarte, un amigo que sabes que puedes contar con él y que está ahí, donde debe estar, a tu lado. O como cuando te despiertas y ha salido el sol por entre los árboles, momentos dulces, dulces,  como el baklava.


20 comments:

Prunus said...

Yo quierooooooooooooo!!!!!!

Emilio Manuel said...

Uno que es muy goloso ha tenido la suerte de degustarlo, exquisito, este dulce suele venderse en Granada en algunas de las muchas teterías que pululan por el entorno de el Albaycin.

Saludos

Taty Cascada said...

Y yo que soy de galletas, tartas, y dulces en general, pues, que se me ha abierto el apetito..ja ja...Tengo mis otros momentos dulces, cuando el menor de mis hijos me dedica sus goles en la cancha y, todo sudado me regala sus besos...
Besitos Myriam

LA ZARZAMORA said...

Me encantan estos, y los griegos también. Y los sé hacer y me salen riquísimos.
De esos momentos dulcecitos probé uno el viernes y aún me queda el gustito en los labios. Y esos amigos, de los buenos, y tantas cosas dulces, verdad? Que por muy salado que estés, te endulzan la vida, el instante, y el alma.
Creo que necesito una larga retirada. Y dejarme arropar por ellos, por los de siempre.

Besos, Myr.

manouche said...

Baklava de pistacho...y de amor!

virgi said...

Me chiflan también a mí. Pequeños, exquisitos, delicados, con esas pieles finísimas repletas de miel.
Mmmmnnn...mmmnnn!!!

Aristos Veyrud said...

En medio de estas dulzuras es dulce disfrutar de tus dulzuras y de tus vivencias y dulces letras. Momentos imprescindibles que una vez saboreados ya jamás nos podremos desprender de ellos.
Besos Myr!!!

Abejita de la Vega said...

Me recuerda a un bizcocho borracho, qué ricoooooo.
Dulce o salado, cada cosa en su momento. Baclava, lo apunto.

Besos Nyriam

Javier Rodríguez Albuquerque said...

No me gustan los dulces, pero a veces te sorprende la vida. Siempre hay que estar abierto a nuevas experiencias y esta puede ser una buena ocasión.
Un beso.

Pamisola said...

No soy muy de dulces, pero con todo lo que dices me gustaría probarlo.
tiene muy buena pinta en la foto.

Besos, Myriam

yeste lima said...

Aunque no deba pasarme, me gustaría probarlo, tiene una pintaaaa...

De los otros momentos dulces, los tengo y me saben a poco siempre, éstos no le vienen mal a la diabetes.

Besos.

mpmoreno said...

Con la foto y tal como lo describes debe ser algo delicioso y luego la comparación con esos momentos dulces de la vida que todos podemos detallar, ha hecho que me guste más.
Besos Myriam y ¡felices días!

Katy Sánchez said...

He tenido la suerte de probar este dulce cuando estuve en Turquía, Esta rico pero me resulta muy empalagoso. Es para comer poco.
Me ha gustado la comparación. Esos momentos empachan menos.
Bss y feliz semana

Marina said...

Hola guapa, he estado viendo las fotos que has puesto y son geniales.

Un abrazote.

Gelu said...

Buenas noches, Myriam:

No lo he probado; pero te entiendo perfectamente y lo más parecido a lo que explicas lo siento cuando estando un grupo familiar o de amigos, mi nieto, haciendo algo “muy importante”, me dice:

“¡YAYA, mira!
¡Yaya, mira!”

Queriendo que toda mi atención sea únicamente para él.
He mirado la receta, tiene que estar riquísimo, ...pero no es comparable.

Un abrazo.

Amilcar Blanco said...

Es cierto, hay momentos dulces en la vida. Ese también que refiere Antonio Machado: "...tumulto de pequeños colegiales/ que al salir en desorden de la escuela/ llenan el aire de la plaza en sombras con la algazara de sus voces nuevas ..."
Un abrazo.

TORO SALVAJE said...

Yo también soy de salados aunque no le hago ascos al dulce.

Este tiene muy buena pinta.

Besos.

Aldabra said...

cuanta música tiene la palabra baklava... y que buena pinta tiene el pastel.

biquiños,

Pedro Ojeda Escudero said...

De vez en cuando hay que premiarse...
Besos.

Mari Carmen Polo said...

No los he probado munca, Myriam, pero al verlo me recuerda esos mostradores llenos de dulces árabes que tenemos aquí mismo, en la ciudad donde vivo. Seguro que debe ser una delicia al paladar.

un abrazo y feliz fin de semana, guapa.