De amores y relaciones
se toma un descanso.
se toma un descanso.
¡Repican las campanas!. Tose el vecino.
¡Oíd, mortales!, el clamor del viento
que ruge furioso y bate palmares.
Os dejo mi casa, con la llave puesta.
Entrad si os place, cuanto deseareis.
Cantad y bailad, reíd o llorad.
Poneos cómodos, ¡las chanclas usad!.
Mas ¡Ay! de aquel villano que
entre y blasfeme (o se tire un pedo
donde no conviene):
entre y blasfeme (o se tire un pedo
donde no conviene):
Atila, el guardián mayor de mi reino,
en su gran fisga lo empalará,
Misifuz fuz-fuz a los ojos, le ha de mear
La honorable Carola, así se lo pido,
-viva del seso y despierta-
un sello en el culo le estampará
y Alfredo, que no pide siesta,
-tan servicial, el bendito-
lejos, muy lejos, lo fletará,
ahí donde habita el olvido.
donde callan las horas,
y suspiran los cuervos
carroñeros y pitos.
Pero, vosotros, mis amigos queridos
y paseantes discretos, ¡¡ gozad
y aguardad, por favor, mi regreso!!.
A los amigos, un beso y un abrazo, a cada uno
y a los paseantes, saludos.
Myriam












