Monday, April 19, 2021

Realidad de las mujeres en Jordania: "En Jordania, las mujeres salimos a las calles hasta conseguir que cambiaran las leyes machistas"

 

Retrato de Wala´a Hassan, una activista jordana que forma parte de una de las organizaciones feministas más activas de Oriente Medio. Foto por Raquel Barrera
 
 
Wala´a Hassan salió de la universidad con el título de economista. Tardó pocos días en conseguir trabajo en un consorcio de agencias de viajes, donde sus jefes se encargaron de mantenerla aislada en su despacho por el hecho de ser mujer. “Ya me había ocurrido en otras empresas y comenzaba a cansarme. Es muy difícil ser mujer, joven y no llevar velo en mi país. Así que cuando un día, todos mis compañeros comieron juntos en un salón y a mí me pidieron que me quedara a solas en otra sala, no dudé ni un segundo más en renunciar a ese tipo de vida”.

Ese día, Hassan asegura que se hizo una promesa a sí misma: nunca más volvería a quedarse en ningún sitio donde se la denigrara. Y a partir de esa decisión, su vida comenzó a dar un vuelco. Apostó por ser una ciudadana más activa en política, por asistir a marchas a favor de los derechos sociales en Ammán y se postuló para trabajar en la Organización Jordana de Mujeres Árabes (AWO).

“Desde que era pequeña ya sentía que por ser niña estaba en desventaja con los niños. Ya de adolescente fui consciente de la violencia contra nosotras que existía en muchos de los sitios en los que me encontraba. Esto me hacía ser una persona llena de rabia, con una vida que no quería, muy negativa. Por eso, cuando descubrí al feminismo me di cuenta de que ya había encontrado un sitio desde donde dar la batalla”.

Y así ha sido. Hassan formó parte, como una de las organizadoras, de la campaña ciudadana que se desplegó por toda Jordania para pedir la abolición del artículo 308 del Código Penal de su país, que obliga a las víctimas de violaciones a casarse con su agresor para proteger, supuestamente, el honor de su familia. Este artículo, en vigencia desde 1960, establecía que si se firma un contrato de matrimonio legal entre el agresor y la víctima, “se detendrá cualquier proceso judicial. En el caso de que se haya dictado sentencia, la ejecución de la pena quedará en suspenso”. Según los datos del Ministerio de Justicia en Jordania, un promedio de 159 violadores se acogieron a este artículo entre los años 2010 y 2013. Alrededor de 160 mujeres denuncian haber sido víctimas de violación cada año.

"Cuando descubrí al feminismo me di cuenta de que ya había encontrado un sitio desde donde dar la batalla"

“Es imposible mantenerte pasiva cuando en tu país las ciudadanas somos sometidas a este tipo de leyes. No lo dudé, a través de AWO me sumé a la campaña y aprendí a conocer esa gran fortaleza del movimiento feminista de mi país; estamos unidas dos grandes generaciones, estamos unidas desde diferentes países de nuestra región, somos fuertes. En Jordania, las mujeres salimos a las calles hasta conseguir que cambiaran las leyes machistas”, asegura.

La campaña comenzó en el 2014 y duró tres años. En ese período, los movimientos feministas viajaron por todo el país para recoger firmas a favor de la modificación del Código Penal. “En un día llegamos a recoger cinco mil, esto en la Jordania más conservadora parecía imposible”, recuerda. Además, realizaron marchas en las principales ciudades, protestaron frente al Parlamento y llamaron la atención de los medios de comunicación.

Según Hassan, una de las estrategias más importantes para incidir políticamente en la sociedad jordana fue documentar la historia de 22 mujeres que habían sido obligadas a casarse con su violador. Esto permitió que la sociedad y partidos políticos comenzaran a visibilizar las consecuencias de esta ley en muchas niñas y mujeres. “El primer gran logro fue en octubre del 2016, cuando el rey Abdullah II ordenó reformar el Código Penal”, cuenta. “Ante este escenario, las feministas decidimos dar el empujón que faltaba, presionamos para tener una representación, un derecho a la palabra en el Parlamento el día que se discutiera esta reforma, intensificamos la campaña y lo logramos”.

El 1 de agosto del 2017, el Parlamento las escuchó, y luego votó a favor de abolir este artículo del Código Penal, además modificó el resto de artículos que dejara alguna posibilidad de impunidad frente al delito de violación. “Fue uno de los días más felices de mi existencia, porque eso ha sido cambiar la vida de muchas mujeres, la mía propia, porque ninguna estamos a salvo de este sistema machista. Fue una gran año para las mujeres de Jordania, pero también ese año se sumaron a la reforma legal otros países como Túnez, Marruecos, Egipto y Líbano”.

Sin derecho a la nacionalidad

Desde una de las oficinas de AWO en Ammán, Hassan ahora gestiona otras campañas y proyectos con organizaciones internacionales. Desde el 2018, una de las prioridades para las feministas en Jordania es lograr que las casadas con extranjeros puedan dar la nacionalidad a sus hijos.

“La Constitución establece que los hombres y mujeres somos iguales, pero es mentira. Y esta ley lo demuestra porque establece que una mujer jordana no puede dar nacionalidad a sus hijos porque la que prevalece es la del padre. Es así, funciona diferente para los jordanos. Las esposas extranjeras y los niños de los hombres jordanos reciben automáticamente la ciudadanía. La ley también estipula que los hijos heredan la nacionalidad de su padre sin importar dónde hayan nacido, incluso si jamás ponen un pie en Jordania”, critica.

Uno de los casos que documenta Hassan es el de Najah Irshaid, una mujer que lucha para conseguir que sus dos hijos puedan acceder a la nacionalidad jordana. “Han nacido aquí, han estudiado aquí, se saben el himno jordano, pero no disfrutan de los derechos que le corresponde porque su padre es palestino, y yo como madre no puedo darles mi nacionalidad. Si yo enfermara, ellos no podrían donarme sangre, tendrían que pagar. Ellos no tienen acceso a nada, ni a comprar una tarjeta SIM de móvil”, explica Irshaid a Hassan en la sede de AWO.

Hassan apunta el resto de los datos que denuncia Irshaid sobre su situación. Unos datos llenos de injusticias, como que sus hijos deben pagar el doble que un estudiante jordano a partir de la secundaria, al igual que con la sanidad a partir de los 18 años o para sacarse el permiso de conducir. “Estas dificultades las viven las hijas de jordanas por partida doble porque, además de no contar con la nacionalidad de sus madres, deben superar los obstáculos por ser mujer en esta sociedad. Doble dificultad para conseguir trabajo, para encontrar un cupo en la universidad y un largo etcétera”, describe.

Para conseguir este cambio, las feministas están trabajando la incidencia política desde el 2016 con un pie en el Parlamento y otro en la calle. El movimiento feminista jordano ya tiene presencia en los medios de comunicación social, en reuniones con los políticos, y con más organizaciones de desarrollo social. “Nunca hemos abandonado las calles, pero ahora trabajamos más la incidencia”, insiste Hassan.

Desde el 2019, ha viajado en dos oportunidades hasta Barcelona, invitada por la organización catalana Associació Catalana per la Pau, en la que ha podido continuar con su trabajo de incidencia política. En España ha denunciado en distintos escenarios la situación de las mujeres en Jordania, especialmente la de las refugiadas que han llegado al país tras la guerra de Siria.

“Nosotras sabemos de primera mano que ellas están sufriendo mayor marginación en nuestro país. Nuestras compañeras sirias padecen violencia sexual y no denuncian por miedo a ser expulsadas de Jordania, lo que permite a los violadores actuar con total impunidad. Y otro gran problema es el acceso al empleo. Os doy un dato: el Estado jordano concedió 96.000 permisos de trabajo, solo 1.600 fueron para mujeres, cuando la mayoría de ellas han perdido a sus maridos y ahora tienen una amplia carga familiar, por lo que están viviendo un verdadero calvario”.

Con las elecciones legislativas que se llevaron a cabo el pasado 11 de noviembre, la representación política de las mujeres se redujo de 20 escaños a 15 pese a que se presentaron un total de 365 candidatas. La organización donde trabaja Hassan, con apoyo de otros grupos feministas, denunció que la Junta Electoral se excusó en la crisis sanitaria que vive el país para decretar cuatro días de confinamiento domiciliario, lo que impidió a las mujeres salir de casa por ser las responsables de los niños y los abuelos.

 

Artículo escrito por Melissa Silvia Franco
Publicado originalmente aquí  
 
 
 
 

18 comments:

Albada Dos said...

Aquí nos llevamos las manos a la cabeza. Pero es una realidad nada extraña en algunos países.

Por los derechos de la mujer, por la igualdad. Un abrazo

Ester said...

Son mujeres como ella las que consiguen los logros para otras mujeres, es necesario que hombres valientes se sumen a esas luchas pero no parece probable. Un abrazo

Emilio Manuel said...

Todos los pueblos árabes viven muy condicionados por la religión musulmana, Jordania lo es, a los católicos les está costando mucho quitarse el peso de su religión y eso que viven en el años 2021, a los musulmanes que viven en el 1442, le queda un poquito más, en ambas religiones se lucha por conseguir libertades y las mujeres, las más perjudicadas, están en ello.

Saludos

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Dar el salto desde la prehistoria a la modernidad no es fácil, pero es un camino que hay que recorre, y rápido.
Musu bat.

Berta Martín de la Parte said...

Esas mujeres son valientes, gracias a ellas la situación de las mujeres va mejorando. Yo respeto todas las religiones, pero las que ponen condiciones/trabas por el echo de ser mujer, simplemente no las entiendo.
Un reportaje maravilloso.
Gracias Myriam . Feliz semana.🌺🌷

Cayetano said...

Poco a poco la mujer va tomando el lugar que en justicia le corresponde. En algunos países, como el citado, donde la tradición patriarcal tiene mucho recorrido no lo tienen nada fácil.
Un abrazo, Myriam.

Campirela_ said...

Las cosas van cambiando y hay que dar las gracias a mujeres como la que nos comentas que expone sus creencias por una igualdad. Muy buen articulo. Un beso y feliz semana.

Beauséant said...

No se puede dar ningún derecho por sentado, todos se pelearon para lograrse y deben seguir peleándose para mantenerlos. En cuanto se baja la guardia te toca empezar de cero...

Rosa B.G said...

Hola, que sigan luchando siempre por sus derechos. Me parece tan denigrante ese trato, tan inhumano.
Saludos

Tracy said...

¡Bravo por Hassan!
Sin personas como ellas la vida no avanzaría.

Jorge M said...

Es muy inspiradora esta historia que nos compartes de esta admirable mujer, con fortaleza, es complicado para las mujeres actualmente, hay mucha violencia en su cintra, yo estoy y estaré a favor de ellas y siempre las apoyare, aunque es triste no solo como se les menosprecia por machistas, también es triste que por lo menos en mi país , ya hay mujeres que se dicen feministas y en realidad están apoyadas por intereses políticos, salen a las calles a agredir y vandalizar copiando lo mas feo del hombre, lo que menos les importa son los derechos de las mujeres, solo les importa la cantidad económica que perciben por cierto grupo político que las utiliza, claro no todas, las reales ni siquiera salen a la calle porque están trabajando, luchando por salir adelante, no siempre todo es lo que parece.
Gracias por otro gran articulo amiga Myriam

RECOMENZAR said...

que vivan las mujeres
te dejo mi huella

Colotordoc said...

Se va caminando por buen camino... Ojala se llegue a la justicia que todos tenemos que disfrutar.

Besote guapa

Neogeminis Mónica Frau said...

Qué difícil sigue siendo la lucha por los derechos de las mujeres!. Ese articulo vigente en Jordania que obliga a la victima a casarse con el violador para disminuir el deshonor es aberrante!
Besotes y gracias por difundir a estas luchadoras.

Gustavo Figueroa Velásquez said...

Querida Miriam, como esta gran mujer hay en el mundo miles de mujeres que luchan y resisten a la violencia machista avalada desde muchos Estados que, pese a haber suscrito la defensa de los derechos humanos, siguen viendo a las mujeres como a cosas. Nosotros los hombres, los que hemos entendido hace ya mucho tiempo que las mujeres son parte fundamental de las sociedades, debemos continuar luchando al lado de nuestras compañaeras para que se les respete y se les dignifique como los seres humanos que ellas son.
¡ No al maltrato a la mujer !

Isabel said...

Admirable esta mujer y muchas más que con tantos inconvenientes están luchando y avanzando, aunque cada día se lo pongan más difícil.
Estupenda reseña.
Abrazos.

Pablo Fer Racines said...


Que importante poner en el sitial que le corresponde a la mujer y su lucha permanente en pro de sus derechos. Un abrazo.

Rita Turza said...

Gracias mi querida Myriam por tus artículos tan, tan necesarios en los tiempos que corren.

Un abrazo enorme.