Wednesday, April 18, 2018

La luna lloró sobre Uagadugu para despúes reír en el balcón de los geranios de Katmandú, segunda parte (3)


Pero no todo es  hindú en Kathmandú (me gusta la rima, suena como la letra de una nana).  El budismo tibetano  aflora en sus mejores templos y monasterios. 365 escalones, conducen directamente a la plataforma principal del templo budista  Swayambhunath,  desde la cima de la colina al este, y una carretera de coches alrededor de la colina  sur, nos lleva  a la entrada suroeste. Emocionado y expectante -y con la lengua afuera-   accedo al interior del templo por la del este. Si quiero ascender el Kangchenjunga más adelante, mejor que me vaya entrenando desde ahora.

 Templo budista Swayambhunath [Suayambunat] (llamado templo de los monos,
porque estos abundan en las áreas sagradas y  además, amigos, he de reconocer que
me es más fácil recordar su nombre porque ese Swayyyyyyyyyypyf es imposible)
Este es  uno de los lugares de peregrinación más sagrados del Budismo, dat. 640 EC
Y es tan importante que incluso  algunos monarcas hindúes lo han visitado para rendir tributo
 y uno fue incluso más lejos, porque construyó toda una escalera.

Estupa Kaashti (actual)

Estupa Kaashti por  William Morris, 1950
con los ojos de Buda  por los 4 costados.
Solo la luz de la Sabiduría  puede sacar a esta gente de la oscuridad.  
Y los ojos de Buda -llenos de Sabiduría- traen la luz en los tiempos oscuros 
y conducen  a las personas al camino hacia la iluminación.
(aunque,  claro, cada uno debe poner lo suyo y querer hacerlo)

Monje budista

Templo budista Swayambhunath (de noche) o  Templo de los monos

En el budismo, Bodhisattva es el término sánscrito para cualquiera que haya generado Bodhicitta,  que es un deseo espontáneo y una mente compasiva para alcanzar "la Budeidad", esto es "la iluminación" en beneficio de todos los seres sintientes o sea humanos y animales.  Los bodhisattvas son un tema popular en el arte budista

Según cuenta la leyenda, uno de los Bodhissattvas más antiguo de nombre Manjusri,  asociado a la Sabiduría, tendría que haberse cortado  el pelo, pero él que meditaba mucho, mucho, muchísimo,  se lo dejó largo y hete aquí que se le llenó de piojos que se convirtieron en monos -monos iluminados, claro- por eso son sagrados.


Vistas Palacio Rani Mahal (Trad. El Palacio de la reina)
A orillas del rio Gandaki, tributario del Ganges, este  palacio fue construido en 1893 por S.A. 
el General Khagda Samsher Ran  como tributo póstumo a su adorada mujer Tej Kumari Devi, 
un año después de su muerte.

 Palacio Rani Mahal

Rey Mahendra (de la dinastía reinante Sha)
y su segunda mujer la Reina Ratna (de la din. reinante Rana)
[Reinaron en Nepal 1955-1972] como estamos en el año 1965
aquí y ahora los tengo reinando, pues.

Palacio Narayanhit, residencia real, construído por el Rey Mahendra
en 1962, diseñado por el arq. EEUU Benjamin Polk y construido 
sobre las ruinas del viejo palacio demolido por órdenes de este Rey en 1958.

A estas alturas, entre el norte de la India y Nepal,  había paseado y conocido bastante. Finalmente decidí instalarme en Katmandú. Extrañaba a mi amiga africana Pramila, y estaba deseando sembrar las semillas de geranios que me regalara, quería verlas florecer y alegrar mi vista cada mañana en el balcón.  También quería invitar al médico-cirujano británico Robert Winston  del que me había hecho amigo  desde el bendito día  en que me salvó del tigre de Bengala y me acompañó a visitar  Bengala Sur y  Sikkim.  Así mismo, deseaba conocer a su amigo el profesor de historia, Percival Spear.  En mayo  llegaría al campamento de base de Kangchenjunga. Me sentía feliz y lleno de planes, de alguna manera intuía que había  encontrado mi lugar en el mundo.  Así que ahora a buscar casa.


Mi balcón con los geranios de
Pramila Aiméé Faida




 Sí,  estas son las semillas que me regalara Pramila que habían florecido con ímpetu salvaje; había encontrado por fin la casa de mis sueños y el balcón tenía una de las vistas, para mi,  más bellas del mundo. Los geranios crecieron  regalándome su belleza y el recuerdo permanente de mi amiga africana porque cada flor al abrir por la mañana, guardaba en su interior la amplia sonrisa  de Pramila. ¡Tan lejos y tan cerca!  La casa era alegre, luminosa y  espaciosa, con suficiente lugar para invitar  a quien deseara. En mis planes está el que me vengan a visitar   Robert y Percival.   Mientras los espero,   los invito a ustedes,  amigos de la propietaria de esta revista voladora, que tan amablemente  me ha permitido contar al mundo mis peripecias viajeras,  a que me acompañen  en mi descanso por unas semanas  para recuperarme  de todas las emociones vividas. Pasen, pasen... Aquí  les ofrezco algunos platos típicos:







acompañados  con el típico Raksi, que es un aguardiente  destilado de arroz o de mijo









(Gracias Cayetano Gea, por el doble título  del relato)

Fotos de internet

Nota: el 25 de abril de 2015 Nepal fue azolado por un terremoto que ocasionó 9.000 muertos y 22.000 heridos en el país de 30.000.000 de habitantes. Diversas Organizaciones estuvieron presentes en tareas de búsqueda, rescate, reconstrucción y empoderamiento de las comunidades locales de ello hablé en esta serie.




8 comments:

manouche said...

Imagenes magicas!

Ester said...

Leer sobre su cultura es tan relajante como leer las frases que se le adjudican a Buda. Las imágenes están muy bien y nos hacen tener una idea de como son las cosas. Un abrazo

Rafa Hernández said...

Alucinante como siempre tus entradas, tanto por los textos como las fotos.

Besos.

Manuel López Paz said...

La última imagen...relajante total...Sobretodo que ahora se acerca el buen tiempo...

Besote guapa.

Cayetano Gea said...

Hasta aquí llega el olor de esos geranios.
Un abrazo, Myriam.

Ambar said...

Otro interesante relato que nos acerca a culturas poco conocidas, al menos por mi. Los piojos convertidos en monos me han impresionado.
Estupendas fotografías.
Un abrazo, Myriam

Rita Turza said...

Me encantan estos post. Las fotografías son alucinantes.

Siempre es un placer leerte.

Un fuerte abrazo, Myriam.

Paco Cuesta said...

Difícil pero apasionante conocer esa cultura.