Wednesday, March 14, 2018

El hombre pez, por José Antonio Abella Ed. Valnera, España, 2017


"Y se sintió feliz, inmensamente feliz en medio de sus penurias y tribulaciones. Hasta ese instante todo había sido un oscuro deseo de huida, una nebulosa en la que se mezclaban los recuerdos y los sueños, las humillaciones del astillero con su amor a la Bibiñe, a sus pies descalzos con los tesoros de los galeones... Pero a partir de eses momento comprendió que el mar sería su refugio en el mundo, no un camino de paso hacia otro sitio, abierto a la rosa de los vientos, sino el destino concreto para el que había nacido, al que le habían llevado todas las penalidades, por el que había sido marcado en la piel con el signo del agua" (P.169)

En una prosa magnífica José Antonio Abella nos relata la leyenda del hombre pez, basándose en un suceso real  que encontró descrito en un ejemplar de la primera edición del Teatro Crítico Universal. Discursos varios en todo género de materias para desengaño de errores comunes, del padre Benito Jerónimo Feijoo que acaba de adquirir.

La forma de estructurar la novela, el lenguaje, la ambientación en el Siglo XVI, su verosimilitud en general, todo me encanta, lo que ha hecho que el acto de leer esta novela fuera una delicia de principio a fin, pero lo que me emociona profundamente es como Abella recrea  la personalidad  Francisco Casas, alias el hombre pez. Lo hace con acierto, con tino, con delicadeza, con empatía  y con una gran verosimilitud psicológica.  Francisco era diferente y por lo tanto incomprendido en su  época como lo sería hoy, porque hoy no estaría a salvo del bulliyng o de la exclusión, aunque no se lo quisiera exorcizar. 

 José Antonio Abella, médico de familia y escritor nacido en Burgos en 1956 y residente en Salamanca, para nombrar sólo algo del trabajo literario de  este escritor diré que publicó su primera novela en 1992, "Yuda", que ha sido reeditada en 2006 y que en 2014 recibió el Premio de la Crítica de Castilla y León por "La sonrisa robada", dos libros que por fin he adquirido por internet  y que estoy esperando me lleguen a Israel para poder leerlos.   Una deuda en cuanto a este último título mencionado desde hace poco más de cuatro años que tenía con el Club de Lectura dirigido por Pedro Ojeda.

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   © Myriam Goldenberg




15 comments:

Cayetano Gea said...

Nada mejor que un buen libro para pasar el día.
Un abrazo, Myriam.

Ester said...

Recuperar el lenguaje de una época puede hacerlo aun mas interesante, hay pocos textos sobre varones sirena. Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Parece que tiene interés. Profundizaré un poco más.
Musu handi bat.

Ele Bergón said...

Sí, a mí también me gustó este libro de lectura ágil que nos transporta, en especial con su cuidado lenguaje, hasta aquellos años de la España del siglo XVII, donde un niño diferente, encontró su lugar en el agua de los ríos y mares.

Besos

Gustavo Figueroa Velásquez said...

Bueno, querida Myriam, pues que viva la lectura y si es como el libro que acabas de leer pues mucho mejor. He notado, por la manera como hablas de "El hombre pez" que su lectura te atrapó. Te dejo un beso grandote.

Manuel López Paz said...

La historia-leyenda del hombre pez, me ha fascinado desde siempre. He estado investigando sobre él y es posible que tuviese una afección dermatológica llamada ictiosis vulgar. El libro ya le conocía. Me lo prestaron hace un tiempo atrás y me lo leí en una noche de guardia :D

Besote

Pedro Luso said...

Olá, Myriam!
Esse livro de José Antonio Abella deve ser muito interessante, pelo que li nesta tua matéria. Aqui no Brasil, Myriam, tivemos muitos romancistas, contistas e cronistas com a formação de medicina, um deles, Moacyr Scliar, nasceu e viveu aqui em Porto Alegre; faleceu há pouco tempo, aos 73 anos, tendo deixado uma obra extensa. Scliar também foi membro da Academia Brasileira de Letras.
Um abraço.
Pedro

Genín said...

Tiene buena pinta, gracias... :)
Besos y salud

Chelo said...

¿Basada en un hecho real? Qué interesante, Myriam.
Gracias por la info.
Un beso

Pedro Ojeda Escudero said...

Una historia verdaderamente apasionante. Ya nos contarás tu opinión sobre Yuda...
Besos.

Ambar said...

Confieso que no he leído nada de J.A. Abella, y eso que es colega. Después de lo que nos cuentas en tu entrada estoy deseando leer el libro.
Besos, Myriam.

Abejita de la Vega said...

Me quedé intrigada con "Yuda", un libro que sólo se vende en la casa de Abraham Senneor. Ya contarás.

Edelgard te cautivará con sus poesía y su sensibilidad.

"El hombre pez" ya lo hizo. Buscó la felicidad en las aguas, lo que la tierra le negó.

Besos

Mari-Pi-R said...

Me imagino que debe de serlo, un feliz fin de semana.

Paco Cuesta said...

La incomprensión conduce a situaciones extremas, Francisco es la metáfora en la que Abella lo señala con ternura.
Besos

Robín said...

Pasaba por aquí, ningún teléfono cerca y no lo pude resistir..

Yo nací en Cantabria, aunque la desconozco en parte. Lierganes, de donde viene la historia, es pueblo tranquilo de dos millares de habitantes, surcada por el río Miera, pequeño y pedregoso, salvo cuando el deshielo de los montes, en primavera, por donde el hombre pez pudo llegar al mar, a 3 km del pueblo de Rubalcaba, homónimo de un político y antiguo ministro del interior muy conocido del PSOE, a 10 km de Solares famosa por su agua mineral y 30 km de La más que bella y marinera Santander. Todo ello muy cerca de los increíbles valles Pasiegos, que es menester visitar, zona de pastos de un verdor inigualable y de montes tan grandes como la mitad de los mayores de los Pirineos, imponentes. Hubo baños y turismo termal hasta hace años.
Allí nos quedamos una vez una noche mi antigua ex y yo en un hotel y vino un mando de la guardia civil del pueblo a advertirme de que no debía de seguir con ella, con mi ex. Se lo agradezco mucho, aunque no lo entendí entonces. Y es que, entre otras cosas, mi ex, irlandesa, había salido con una chica que era de ETA, que odiaban tanto y tan locamente a España a la que siempre yo quise. Y seguimos yendo , ahora mismo, en España, de mal en peor con la crisis catalana y otras muchas crisis que yo quiero evitar, aquí en mi querido país, ahora que ya llevo unos años estando por fin separado de ella y de sus malos designios
para con mi país.
y para con los demás países que también querría destruir, partir en pedazos.La realidad supera con mucho a la ficción.