Saturday, September 9, 2017

Vera Gedroitz (1870-1932) princesa, primera médica cirujana, profesora universitaria y poeta rusa



La princesa Vera Ignatievna Gedroitz, rusa,  doctora en medicina, profesora universitaria  y  primer médico  cirujano  mujer en Rusia  y  de entre  las primeras profesoras de cirugía en el mundo,  también fue escritora de poesía y prosa.

Gedroitz perteneció a un clan lituano principesco que compartió sus orígenes con la familia más famosa de Radziwiłł. Nació en Slobodishe (Oryol guberniya) en un  medio de habla rusa y fue entrenada para ser cirujana en la Universidad de Lausanne, Suiza, en la clínica del profesor César Roux
(1857-1934) (Creador del método quirúrgico por by-pass usando segmentos de intestino como vía alternativa, por ej. cuando el estómago estaba bloqueado por úlceras, etc).   La enfermedad de sus padres y la muerte de su hermana obligaron a  Vera Gedroitz a regresar a Rusia en 1900.

El trabajo de Vera Gedroitz en laparotomías (cirugía abdominal) durante la Guerra Russo-Japonesa fue uno de los primeros en alcanzar un alto índice de éxito. Esto llevó al ejército ruso a adoptar el procedimiento, y provocó  un  cambio de concepción en el  tratamiento de las heridas abdominales.

En 1909 Gedroitz fue transferida al hospital de la corte en Tsarskoye Selo, donde trabajó como cirujana de  la familia imperial. En ese momento se unió a un   Grupo  de Poetas  publicando sus poemas bajo el seudónimo de Sergei Gedroitz.


Después de la Revolución de Febrero no huyó del Tsarskoye Selo como muchos de sus parientes. Ella fue a trabajar en el frente durante  la Primera Guerra Mundial, pero se estableció en Kiev  (actual Ucrania)  con su amante, condesa María Nierodt.


Gedroitz trabajó activamente y escribió trabajos científicos sobre oncología, cirugía pediátrica y endocrinología. En 1921 ella comenzó a enseñar en el instituto médico de Kiev. En 1923 fue seleccionada para un puesto de  Profesora, en 1929 encabezó la Cátedra de cirugía de la facultad y fue retirada de la universidad en 1930.


Murió de cáncer y fue enterrada en su ciudad natal.


Fuente de texto e imagen 


(Dedico esta entrada a Boni Saiz que no cree que todas  las Princesas y-o Duquesas por el hecho de ser nobles no trabajamos ;-))






10 comments:

Cayetano Gea said...

Una mujer de valía y de indudable talento. Lo del título no tiene que servir ni para empañar ni para ensalzar sus logros. No cuenta.
Un abrazo, Myriam.

Ester said...

Si creo que tener un titulo nobiliario y una cuna de alcurnia, no tienen que ser óbice para llevar a cabo un trabajo, el ejemplo que das es revelador pero hay otros, existen ejemplos que lo certifican. Abrazos para el fin de semana

Abejita de la Vega said...

¡Hay más princesas de las otras que de éstas!
Estoy con Boni.
Besos

Genín said...

Se ve que esta no necesitaba vivir del cuento como otras nobles, la mayoría de aquella época, y muchas de esta, lamentablemente...
Besos y salud

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Es un personaje admirable, independientemente de su origen. Ahora bien, su origen le marca y le enmarca, no cabe duda, dentro del sector más parasitario que la sociedad ha sido capaz de crear. Y sin entrar en profundidades, sólo un ejemplo: La realeza española.
Musu handi bat.

manouche said...

Ces pionnières avaient un grand courage.

Manuel López Paz said...

La cuna no tiene nada que ver con el trabajo. Los hay que sin ser de "alcurnia", no le dan un palo al agua con el trabajo y prefieren vivir del cuento.

Besote guapa, perdón Duquesa :D

Loli Salvador said...

No conviene generalizar, porque entre los aristócratas también ha habido gente con dedicación y trabajo, cuyas actitudes, logros y méritos permanecen bastante anónimos, nadie mejor que tú, sabe que muchas biografías sorprenden para bien.

Hace muy poco he regresado de Rusia, y espero dar detalles del viaje, en cuando tenga algo de tiempo para preparar nueva entrada.
Un abrazo, Myriam. Deseo que tus vacaciones de verano hayan sido estupendas.

Pedro Ojeda Escudero said...

Otra gran mujer que conozco gracias a tu generosidad, Myriam.
Besos.

Tais Luso said...

O que interessa, o que eu gosto de ver é a que as pessoas se dedicam, o que elas fazem de bom à humanidade, todo o resto é secundário.
Bela sua postagem, deu-me a oportunidade de conhecer.
Beijo, Myriam!