Wednesday, May 10, 2017

Hacerse a la mar - 6 (redondamente en 100 palabras)



Era Junio, todos los barcos atracaron en  La marina a la hora convenida  muy prolijos en fila, y los capitanes y acompañantes entraron al Club Naútico. Todos habían  atracado, menos tú que decidiste dejar al gremio plantado, olvidar la  prometida conferencia,   e irte a pescar besugos en alta mar. "¡Otra vez será!", gritaste mientras blandías en el aire el pañuelo en señal de despedida; tan preocupado estabas en hacer puñetas y muecas  que no viste como un grandísimo pez que por atrás se acercaba abrió las fauces y te deglutió con barco y todo, sólo que no te llamas Jonás.





17 comments:

Emilio Manuel said...

Entre dar una conferencia a "besugos" y pescar besugos, no hay color, lo malo es que si no sabes te puede ocurre como a Jonás o al de la narración, te quedas con un palmo de narices.

Un abrazo.

manouche said...

"Le vieil homme et la mer". Hemingway.

Ester said...

Pescar besugos mucho mejor, no debería ni haberse despedido pañuelo en mano y así habría visto al pez gigante. Abrazos

Cayetano Gea said...

Hay también "merluzos" de tierra firme que se los traga el mar.
Un abrazo, Myriam.

Manuel López Paz said...

La vida es así, zas...en un descuido...

Besote

emejota said...

Ay ese punto ciego que la mayoría tenemos......

Genín said...

Que ricos son al horno con unas rodajitas de limón...:)
Besos y salud

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Sí, un pequeño inconveniente no llamarse Jonás... en esta situación. :-)
Musu handi bat.

chusa said...

salirse del rebaño tiene sus riesgos...
cuando leí de Jonás me acordé de la película que pusieron en el liceo como memoria del holocausto, no sé si la conoces, merece la pena. El título en italiano es: "Jonah che visse nella balena" de Roberto Faenza y está basado en los años de infancia de Jonah Oberski que vivió de niño la experiencia de un lager. Seguro que conoces al gran científico holandés. Un abrazo apretado 🐋

Pedro Luso said...

Imagem belíssima, Myrian.
Um abraço.
Pedro

Ambar said...

Eso pasa, hay peces grandes que se" tragan" a los demás.
Besos

Chelo said...

Qué ocurrente tú, Myriam, y qué valiente tu prota, que dejó plantados a todos. Pero le salió mal la jugada, lástima.
Un beso

Ildefonso Robledo said...

Las ballenas siempre están amenazando a los humanos... Sin duda es una maldicion biblica... Ja,ja,ja...

Un abrazo

Paco Cuesta said...

La fuerza del destino.

Maru said...

Es lo que tiene el salir del rebaño, en cuanto te descuidas, zas!! Pero la euforia del coraje no se la quita nadie...fuerte abrazo.

Katy Sánchez said...

Belleza de fotografía y texto. Bss Myriam

Pedro Ojeda Escudero said...

Pero Jonás fue el único que vivió una aventura.
Besos.