Monday, March 6, 2017

Dos olivos, una palmera, el mar de Galilea y mucho viento con Jaime Gil de Biedma: Amistad a lo largo




Pasan lentos los días
y muchas veces estuvimos solos.
Pero luego hay momentos felices
para dejarse ser en amistad.
                                       Mirad:
somos nosotros.
Un destino condujo diestramente
las horas, y brotó la compañía.
Llegaban noches. Al amor de ellas
nosotros encendíamos palabras,
las palabras que luego abandonamos
para subir a más:
empezamos a ser los compañeros
que se conocen
por encima de la voz o de la seña.
Ahora sí. Pueden alzarse
las gentiles palabras
-ésas que ya no dicen cosas-,
flotar ligeramente sobre el aire;
porque estamos nosotros enzarzados
en mundo, sarmentosos
de historia acumulada,
y está la compañía que formamos plena,
frondosa de presencias.
Detrás de cada uno
vela su casa, el campo, la distancia.
Pero callad.
Quiero deciros algo.
Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.
A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque esté callado doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo trajimos
nuestras vidas aquí, para contarlas.
Largamente, los unos con los otros
en el rincón hablamos, tantos meses!
que nos sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno.
Ay el tiempo! Ya todo se comprende.



Gracias a todos los amigos que enriquecen mi vida






8 comments:

Ester said...

Es precioso, los amigos son un sustento magnifico, sirven para todo, seamos agradecidos y demostremoslo aprendiendo a ser buenos amigos nosotros tambien. Saltos y brincos

Cayetano Gea said...

Un gran poema de un gran poeta. Y un mensaje final precioso.
Un abrazo, Myriam.

Manuel López Paz said...

Los amigos, la familia que uno puede elegir.

Besote guapa

Javier Rodríguez Albuquerque said...

Precioso poema.
Gracias a ti por estar ahí.
Musu handi bat.

Genín said...

:)
Besos y salud

Ambar said...

Me ha encantado.
Besos

Milena said...

Precioso, Myriam, me encanta, bonito poema de Gil de Biedma

Gracias a ti

Besos

Mari-Pi-R said...

Una gran inspiración a través de este paisaje del mar de Galilea, recuerdo unos buenos momentos al pasar por allí.
Un abrazo.