Friday, January 22, 2016

Sir Richard Wallace (1818-1890) y sus fuentes (y2)



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Sir Richard Wallace nació el 21 de Junio de 1818 en Londres, esto es seguro, también que era hijo ilegítimo de nobles que ocultaron su procedencia y lo registraron con un apellido falso (Jackson). Pero, en 1842 él mismo se re-bautiza en la Iglesia Anglicana de París y  cambia su  apellido a Wallace. En el testamento del 4to Marqués de Hertford escrito en 1837, es nombrado su heredero universal y lo hereda de facto,  cuando  fallece  en 1870.  Estos son los hechos comprobados en base a la documentación encontrada por los investigadores.

 No sabemos con quien vivió desde 1818 a 1825,  -probablemente con su madre- pero en 1825 según surge de unos documentos, viajó a París acompañado por su niñera a la casa de María Emilia (apelada Mie-Mie) Fagnani,  Marquesa de Hertford, casada con el 3er Marqués de Hertford,   quien recibe al niño Richard (su nieto)  y lo cría con mucho cariño; muere en 1856,  viuda, desde 1842.


Escudo de armas del Marquesado de Hertford

Sir Richard Seymour Convay,  4to Marqués de Hertford (1800-1870), -Hijo de Mie Mie y  del 3er Marqués-  lo tuvo a los  18 años, fruto de  sus amores con Agnes, (nac. 1789) hija de Sir Thomas Dunlop Wallace  de la familia de Wallace del Castillo Craigie,  en Ayrshire, Escocia, que eran descendientes del famoso Sir William Wallace (1272-1305),  patriota escosés que lideró la rebelión contra el Rey Inglés Edward I -"piernas largas", azote de los escoses, casado  en felices nupcias con Leonor de Castilla y expulsor de los judíos del reino en 1290-  por lo que fuera Wallace  finalmente,  ejecutado.

En 1808 Agnes Wallace se casa con Samuel Bickey, miembro del LLoyd de Londres, a quien le da dos hijos varones, pero abandona a su marido e hijos por un amante a quien deja también después de un tiempo y teniendo amistades dentro  del regimiento 10 de Husares en Brighton conoce al 4to Marqués que en ese entonces, con su padre en vida, era conocido como Lord Beauchamp y según dicen las malas lenguas, tenía aventuras homosexuales hasta que se enamora de Agnes, 12 años mayor que él, y como fruto de esa relación nace Richard Wallace (al que primero bautizan con el nombre de pila Richard -mismo nombre de su padre- y apellidan Jackson).  Siete años más tarde, ella regresa con su marido al que le da un hijo más, pero,  como era de esperar, éste  no quiso saber nada del bastardo,  así que el niño fue enviado con su niñera  a París a casa de sus abuelos y donde también vivía su padre.

En 1842, cuando muere el abuelo de Richard Wallace, él pasa a trabajar como secretario de su padre por lo que recibe un sueldo. El abuelo había dejado en la herencia una gran colección de obras de arte, que Richard que había aprendido  de su padre y de su abuelo  a amar, a reconocer  y a valorar el arte,  incrementa la colección con obras muy valiosas y que a la vez hereda de su padre en 1870, junto con todo lo demás.  Un familiar lejano,  de nombre  Hamilton  Seymor que se creyó con derecho a la herencia, impugnó el testamento y hubo, en efecto,  un litigio del que Richard salió, a la postre, vencedor.

                                                            4to Marqués de Hertford


Que el 4to Marqués de Hertford fuera  su padre, es algo que él, en vida,  no supo a ciencia cierta, lo  inferimos a posteriori en base a la documentación encontrada y analizada;  en la época, no se hablaba de eso. La moral victoriana, no lo permitía, había que cuidar las formas (¡Faltaba más!). Pero creció en su casa, y Richard Jr  cuidó  a su padre cuando enfermó de cáncer y  lo heredó también. Y si la abuela lo mimó en demasía (y malcrió), su padre lo educó con afecto y firmeza. 

Abandonado por su madre, amado por su abuela, heredero de su padre y a través de este de su abuelo, este hombre desarrolló una sensibilidad especial. Si sintió dolor, si tuvo dudas, si no pudo decir "he aquí a mi madre" o "este es mi padre"  (se dirigía a él como "tío") y quizás, sentirse orgulloso, o disgustado,   sabemos a ciencia cierta que no buscó el camino de la amargura y la desesperación, sino que se volcó hacia el prójimo, hacia los otros, hacia los más desfavorecidos y damnificados  con marcada generosidad y dedicación,  para  alimentar, calmar su sed, apalear el sufrimiento y heridas causados por la guerra, el sitio, las revoluciones   y la  inestabilidad política.

De hecho, cuando el ejercito prusiano sitió París por cuatro meses, en el marco de la guerra franco-prusiana, por orden del PM del entonces Reino de Prusia, Príncipe   Otto von Bismarck, Sir Richard Wallace demostró su bonhomía, actuando con prestancia.  Acaba de heredar a su padre, así que inmediatamente fundó, como dije en la entrada anteriorel primer  Hospital Británico de Paris: El Hospital Hertford  para asistir a los heridos británicos. En la época, había unos 4.000 súbditos británicos viviendo en París y unos 500 estaban a punto de morir de hambre. El los socorrió. También a los franceses, por supuesto,  y a 250 americanos. Adquirió y puso en funcionamiento 2 ambulancias (que eran mini-hospitales de campaña).






Mostró un  gran coraje y fortaleza frente al enemigo: cada mañana, a pesar de las bombas que caían sobre la ciudad sitiada, Richard Wallace, junto con su secretario y su retriever negro y blanco, recorrían las calles de  la ciudad dando ánimo a la gente más necesitada y entregando bolsas de dinero para que pudieran comprar alimentos y carbón.

Con la guerra franco-prusiana, cayó el Segundo Imperio  que había sido proclamado por Napoleón III Bonaparte .  Nacía   la Tercera República,  pero ésta no pudo impedir el sitio  de la ciudad por el ejército prusiano que duró cuatro meses  hasta la rendición de París, el 28 de Enero de 1871. Unos meses más tarde,  la revolución de los comuneros  tenía lugar, su represión fue sangrienta. Los tiempos eran, en verdad, convulsos.

  
                                           Sir Richard Wallace,    (c) National Portrait Gallery of London
                                         Sir Richard Wallace,    (c) National Portrait Gallery of London



Richard Wallace   recibió por su actuación durante el Sitio -y después- títulos y honores que él no buscó, ni le interesaban. El sólo  había querido  formar parte del Parlamento Francés -La Cámara de Diputados- algo que él consideraba  una recompensa bien merecida por su labor, pero como  era técnicamente británico, esto le fue denegado. Desilusionado y temiendo además,  que la Colección de arte fuera destruida por la situación  tan inestable de Francia, Richard Wallace logró trasladarla -discretamente- a Londres para la Exhibición de 1872 que hasta su cierre en 1875 fue visitada por 5.000.000 de personas. La Colección quedaría para siempre en Gran Bretaña.

En cuanto a su vida privada, Richard Wallace, que había tenido muchas amantes, con las que siempre se mostró generoso;  las dejó a todas cuando fue a un negocio a comprar un perfume para una de ellas y quedó prendado de Julie Castelnau, con quien tuvo a su hijo Edmund, en 1840,  pero  con quien se casó recién después de la muerte de su padre, en 1870,  y a quien siguió unido hasta la muerte.


 En su testamento la viuda de Richard Wallace legó a Gran Bretaña   la colección completa de arte  que se encuentra hoy en esta Galería





Junto con la Colección de Arte, la familia Wallace se trasladó a Londres, en donde Richard Wallace sí accedió al Parlamento Inglés, Diputado por Lisburn, (en Irlanda del Norte, cerca de Belfast) que lo recibió como a un héroe y ciudadano ilustre.  Pocos años antes de su muerte, ya retirado de la Función Pública (en 1884),  el matrimonio regresa a París. Su mujer nunca se adaptó a la vida en Gran Bretaña. Su hijo,  que tampoco, ya se había regresado antes.  Richard Wallace falleció en 1890 y fue enterrado en el Cementerio Père Lachaisse de París en donde descansan sus restos, pero su memoria vive en cada fuente que permanece aún  hoy  funcionando (muchas han sido retiradas),   en una calle de París   y en la Colección de Arte que llevan su nombre y en la Fundación del primer Hospital Británico de París. 

Sir Richard Wallace, antes de trasladarse a vivir en  Gran Bretaña,  se apresuró a poblar París de fuentes para dar de beber al sediento.


Bilio y web-grafia :

 1- Aquí,

2- Aquí .
 
3- Aquí 



4- Aquí

5- Aquí


Notas: 

1- Honores: Por  los servicios prestados a Francia, recibió La legión de Honor y una Avenida en París lleva su nombre. Por el Distrito XI de París recibió una medalla de Oro. La Reina Victoria de Gran Bretaña le  entregó una Baronía en 1871. A raíz de la obtención del título, Richard Wallace eligió como escudo de armas el de los  Wallace de Craigie, Ayshire, Escocia, cosa que hubiera sido imposible sin el permiso de la familia. 

2- La Colección Wallace: Se trasladó a Londres de  forma discreta y por partes, en su conjunto, hubiera ocupado 25 vagones de tren; constaba de 736 pinturas, 227 miniaturas, 446 piezas de mobiliario, esculturas y bronces, 240 piezas de objetos de porcelana, 141 piezas de mayólica, 200 ítems de joyas, etc.

3-  Se ha calculado que aproximadamente por sus fuentes, Richard Wallace invirtió  1.000.000 de francos de la época.  Alrededor de  otros 1.000.000 francos repartió por las Calles de París, las ambulancias, etc. El Hospital Británico Hertford, de estilo neogótico  fue inaugurado en 1879. Además de la construcción (no tengo datos de cuanto costó)  instituyó un fondo de  beneficiencia de 100.000 francos de entonces. Luego, El Hospital se ha  seguido subsidiando  por la Corona Británica. Hoy,  remodelado y ampliado muchísimo, este Hospital está considerado monumento histórico y  forma parte del Instituto Hospitalario Franco-Británico.  Desconozco  los equivalentes  en  euros actuales, pero hay consenso entre quienes han estudiado las cifras en que estas eran cuantiosas.


.                                                                Fachada del Hospital


4- Casi  las fotos son de la Red, muchas de Wikipedia. Dos son de la National Portrait Gallery of London.




9 comments:

María Luz Evangelio said...

Gracias por la segunda parte. Cuando conoces a pesonas ricas así de interesantes te sientes bien.
Bueno, pues ahora me toca ponerme al día con la colección. Esto es un no parar, entre fuentes y cuadros. Gracias.

Genín said...

Me apasionan las biografias de gente interesante, y la Historia...
Besos y salud

EL AVE PEREGRINA said...

Miryam, no conocía su historia pero la verdad es que es especial ya desde su nacimiento en la oscuridad...por decirlo de alguna manera, pero su buen hacer en vida quedó también para su posterioridad.

Tengo cinco nietos, dos niños y tres niñas (dos mellizas).

Un abrazo

Mari-Pi-R said...

Fue una persona muy humana y generosa con la gente que lo necesitaban, sus gestos y obras han quedado en la historia.

PD mi viaje a Israel hace dos años que lo realicé, voy atrasada en mi blog de viajes.
Gracias por todos tus comentarios en ellos.

Un beso

Manuel López Paz said...

Hola Myriam:
Tuvo generosidad con quienes tenían menos, mucho menos. Pocos hacen esto por el resto. Esto lo hace muy grande.

Besos

Bertha said...

Ademas de haber heredado un buen legado.Era más rico su lado humano, la materia es fría y destructiva la inmensa mayoría de veces, en cambio el lado humano eso es lo que engrandece al ser humano.

-En Barcelona se conservan estas fuentes junto a unas farolas que son una maravilla.

Un beso Myr: perdona por la tardanza es que estoy en un proyecto de escena y la verdad que se me esta alargando.

Ambar said...

Es curioso que con semejante madre y sin saber con seguridad quién era su padre desarrollara un carácter tan humano.
Saludos

Pedro Ojeda Escudero said...

Esto sí es documentar una visita a un museo. Gracias, Myriam. Impagable.
Besos.

Paco Cuesta said...

Resulta aleccionador comprobar como tras la ¿sencillez? de una fuente está la grandiosidad de una persona.