Wednesday, January 20, 2016

Sir Richard Wallace (1818-1890) y sus fuentes (1)

Todas las sociedades -sin excepción- están  compuestas por hombres (varones y mujeres) que por su comportamiento altruista, entrega desinteresada, visión, acción y calidad humana,  mejoran su entorno  con hechos que parecerían intrascendentes pero que tienen un gran impacto social; e incluso multiplican esas mejoras, creando redes de bondad y bienestar a nivel sino planetario, por lo menos, internacional. Poco se habla de ellos en la prensa -u otros medios de comunicación masiva-  porque esas noticias no venden,  tanto como lo hace el morbo. Además ¿qué mejor medio para dominar a la gente que el miedo?

Pero a lo que iba... ¿Cuántas veces hemos pasado cerca de una fuente así? 


 o así

 Sin embargo... ¿conocemos su historia? ¿La historia de estas humildes fuentes que cumplen aún hoy su función de dar agua potable gratuita al sediento,  no siendo   meros objetos ornamentales?



Estas fuentes existen porque Sir Richard Wallace,  británico criado en París, teniendo los medios económicos para hacerlo, decidió aliviar la sed  de  la población pobre  de París durante el sitio de la ciudad por el ejército prusiano (desde el  19 de Septiembre de 1870 hasta el 28 de Enero de 1871), en el marco de la guerra franco-prusiana.  El precio del agua era muy elevado en ese entonces -había subido  y seguía subiendo- entre otras cosas,  por  el daño que muchos acueductos sufrieron durante la guerra. Las clases populares no podían acceder a esos precios y era muy factible que para apalear la sed se inclinaran por  el aguardiente que era más barato.   Como consecuencia de esta Guerra, cayó el Segundo Imperio Francés proclamado por Napoleón III Bonaparte, pero a pesar de haber sido éste capturado por   los prusianos y Francia vencida,  la guerra no se había terminado, por  lo que Otto von Bismarck, por entonces Primer Ministro del Reino de Prusia,  sitió la ciudad de Paris.   Surgió una nueva -no tan nueva- forma de gobierno:  la Tercera República Francesa, pero eran tiempos convulsos,   con la rebelión de los comuneros y de la Guardia Nacional que fueron aniquilados, desarticulados o enviados a exilio, tal el caso del pintor Gustav Courbet, por ejemplo, que era comunero, se exilió en Suiza y nunca quiso regresar a Francia   Recuérdese la semana sangrienta. La población civil sufría mucho.       

En este escenario, Richard Wallace hizo todo lo posible por asistir a  los habitantes de la ciudad, dotándola de estas fuentes de agua potable, creando  en 1879 el Hospital Británico de Paris (Hospital Hertford), repartiendo entre los necesitados bolsas de dinero para comida, comprando y repartiendo carbón, adquiriendo y poniendo en funcionamiento dos ambulancias (que eran mini-hospitales de campaña), dando consuelo,  etc. etc.

Wallace quería dos tipos de fuentes, uno grande independiente (foto 1) y otro  que pudiera aplicarse a una pared (foto 2), también pensó en el diseño de cuatro cariátides ligeramente distintas, por lo que  contrató al escultor Charles August Lebourg para que se las hiciera.  Cada Caríatide simbolizaba algo distinto:

                                                                        Amabilidad

                                                                              Simpleza

                                                                              Caridad

                                                                          Sobriedad

La Ciudad decidió el color verde y los lugares en donde se colocarían. Wallace las hizo hacer de hierro, para abaratar costes, por  la gran resistencia de este metal  y porque su ductilidad  permitía hacerlas rápido, ya que el tiempo apremiaba. El las financió en su mayor parte, la ciudad se hizo cargo de una mínima parte.  Fueron cerca de un centenar, muchas de las cuales perviven hoy y se pueden seguir usando, aunque muchas han sido re-pintadas por los franceses con colores llamativos:











Y además,  las hay por distintos países:


                                                                    España


                                                                    Uruguay

                                                                     Jordania


                                                                     Suiza


                                                                       Mozambique



En la próxima entrada les contaré quien era este filántropo.


Notas:

1- En la Exposición Universal de Barcelona en 1888, Sir Richard Wallace donó 12 fuentes para su instalación en la ciudad, de las que quedan 3 en la actualidad: Paseo de la Gracia, Gran Vía y La Rambla.  La Blanca de la foto es de San Sebastián, Donostia.

2- Todas las fotos son de Wikipedia  o de Internet.


13 comments:

María Luz Evangelio said...

Me ha gustado mucho la entrada de hoy, de hecho creo que me ha alegrado el día. Es muy curioso lo que cuentas. A partir de ahora me va a resultar difícil ver una fuente y no pensar en su origen. Espero la segunda parte, en la que nos cuentes lo interesante que era este señor.

Andres Lopez said...

Interesante, profundo y bien documentado.
Yo, diría"GENIAL"
Tienes una maravillosa cualidad, siempre consigues sorprenderme
¡Gracias por existir!
Besos
André

Milena said...

Maravilloso post, Myriam; nos hace mejores personas, y más solidarios el conocer a este generoso dador de bellas fuentes de agua potable.

Besos

Genín said...

Aquí birlan hasta las fuentes... :)
Besos y salud

Abejita de la Vega said...

Un artista que pensó en los menos favorecidos, que no se miró al ombligo de artista. Bellas fuentes, conozco la de Donosti. Y el aguardiente más barato que el agua,embrutecedor detalle.
Un abrazo, Myriam.

manouche said...

Es verdad que esa fuente se ve por todos sitios , gracias por hacerla mejor conocer .

María said...

MMmm cómo me ha gustado esta entrada, mi querida MYR jaja encima al hilo de lo que venimos comentando ( justo esta mañana tb te comenté en mi blog) de enfocar en lo positivo que efectivamente siempre hay en este vida por mucha mugre y desastres desastrosos nos sucedan y nos rodeen, pero tiene toda la razón, parece que los humanos tendemos a revolcarnos en lo oscuro, lo terrible, todo lo negativo y por eso las buenas noticias ni venden, ni interesan... no vende todo lo que funciona, vende todo lo que explota, huele mal o revienta de al manera que sea a los humanos. Así es que genial! et entrada de fuentes preciosas y de su generosos financiador el al Sir Richard Wallace... sieempre hay más buenos que malos en le mundo, lo que ocurre es que los malos meten más ruido:)

Por cierto que son preciosas las fuentes ... incluso ese toque colorista que le han dado ahora aumenta lo espectacular de su diseño ... binen por Wallace ... ¿sabes que el héroe de la peli Braveheart ... esa del escocés que luchaba contra la opresión inglesa tb se apellidaba Wallace .. solo que se llamaba Willian el actor que le daba vida fue Mel Gibson ... jaja no sé por qué se me ha venido a la cabeza ;)


Más y más besooooosssss cosa bonita!!! y q tu día sea precioso e hidratado como tu entrada ;)



Mari-Pi-R said...

Gracias por pasar por mi espacio, con lo cual he podido descubrir el tuyo de gran interés.
Las fuentes además del buen uso de otros tiempos e incluso de los actuales siempre han sido obras de arte.
Un abrazo.

Rafa Hernández said...

Interesante y muy instructiva esta entrada, pues mira ya se una cosa más, sobre esas fuentes. Gracias.

Besos

Rafael Humberto Lizarazo said...

Una que otra aún tenemos por aquí, pero estas son talladas en piedra de diferentes tipos.

Abrazos.

Sergio said...

Fabuloso todo un reportaje bien documentado e interesante, además de bonito.

Saludos

Inma_Luna said...

Precioso trabajo que nos regalas.
Besitos

Pedro Ojeda Escudero said...

Desde luego que es interesante esta entrada. Esto solo es posible en el mundo anglosajón. Por aquí no guardamos memoria de nada. Ni de las fuentes.
Besos.