Wednesday, October 14, 2015

De vidriera, andamos, y muy ejemplar: "El Licenciado Vidriera" 2 (3)


Parte 1 aquí.

Continuando con mi comentario a algunos de los ensayos escritos sobre "El Licenciado Vidriera" traigo aquí hoy dos:

George Shipley en "Garbage in, Garbage out: The best of vidriera"(2001),  contabilizó  en su ensayo de 36 folios las palabras de  esta novela llegando a la cifra total de  9400,  de las cuales 486 palabras o sea el 5,15 % de la narrativa está dedicada a los 8 años de estudiante en Salamanca. Los 3 años  que pasó viajando con el Cap. Valdivia ocupan el 21,8%.  Los 2 de Lic. Vidriera 66,59%  y su vida final  de soldado 6,38 %. O sea, que la mayor parte de la novela, tiene que ver con el estado psicótico de su protagonista. Según este autor, la mayoría de los estudios escritos sobre esta novela, se basan en el análisis de interpretación del contenido de los dichos del protagonista en su fase de Lic. Vidriera y estudiosos como E.C. Riley, citado por Shipley,  la encuentran poco satisfactoria.

George Shipley propone buscar la fuente de esta insatisfacción, tanto como la crítica según él, maldireccionada.  El propone encontrar la historia del narrador y su narración y los prejuicios del narrador. Y esto resulta para mi altamente interesante porque tal como dice Shipley y coincido plenamente con él en esto,  porque estoy convencida de que Cervantes quiso jugar con nosotros, ya que no podemos hacerlo sin enfrentarnos un dilema moral:  ¿Qué lado elegimos como lectores? ¿Reírnos con el público? ¿O del lado de la víctima y su autor? Porque está claro que el narrador, es parte del público que se ríe. 

La biografía de Tomás,  involucra  lo que yo llamo todo un viaje vital de autodescubrimiento, en el que al enfrentarse a lo femenino, produce, como dije antes,  un brote psicótico que dura dos años, del que se cura por intercesión de un sacerdote,  aunque el tema de  su relación con las mujeres no haya sido superado. De chico pobre campesino, se convierte en un hábil estudiante, un excelente abogado y un honorable guerrero que defiende los intereses del Imperio Español de época y que muere en batalla.

El narrador ficticio, tal como puntualiza Shipley,  se centra en la época de Tomás  como el Lic. Vidriera (recordemos que ocupa un 66,59% de la narrativa), un loco que dice cosas inteligentes -verdades-  que hacen reír, por el contrario, no está interesado en aquel joven que "de todo género de gentes era estimado y querido" ni de cuando gana fama  como soldado. El primer viaje que hace a Italia junto al Capitán Valdivia es relatado muy someramente y es más bien, una recapitulación de los lugares por dónde anduvo.  El narrador produce una antología  de lo mejor de Vidriera. El narrador ficticio interrumpe la narración de los dichos  y hechos de Vidriera en 4 oportunidades. La primera, después de 10 sentencias: ahí nos informa que esas chanzas ya circulaban ampliamente en repeticiones que llegaron a oídos de una persona importante de la Corte que "gustó de su locura"  y que le brindó su protección. La segunda interrupción es a las 37 chanzas, nos recuerda que Vidriera   al llegar a la Ciudad era constantemente atacado por jóvenes que no le daban tregua.  La tercera vez, a los 41, para recordarnos que Vidriera era constantemente presionado por una montonera de público que estaba ansioso de escucharlo y la Cuarta y última,  a los 97, para recordarnos (el narrador) que donde quiera que Vidriera hablara, cualquiera podría juzgarlo el más sano de los sanos. (Recordemos, por ejemplo,  La Nave de los locos de Sebastian Brant, 1494  o el Elogio  de la Locura de Erasmus, 1511).

"En resolución él decía tales cosas, que si no fuera por los grandes gritos que daba cuando lo tocaban  o se arrimaban, por el hábito que traía,  por la estrecheza de su comida, por el modo en que bebía por el no querer dormir sino al cielo abierto en verano y el invierno en los pajares, como queda dicho, con que daba tan claras señales de su locura ninguno pudiera creer sino que era uno de los más cuerdos  de mundo".

En este pasaje claramente el narrador toma por sabios los dichos de Vidriera no tomando en cuenta su locura.  Este tema,  no es un concepto innovador y revolucionario por parte de Cervantes, sino que, tal como  lo puntualiza Daniel Heiple en "El Licencido Vidriera y el humor Tradicional del Loco" en Hispania Vol 66 Nro 1 (Marzo, 1983) pag. 17-20 las obras satíricas que trataban la Locura en los S. XVI y XVII partían de dos tradiciones que tienen hondas raíces clásicas y Bíblicas,  A- por ej. En el Eclesiastés 1: 15,  El nro  de locos es infinito,  o,  la filosofía estoica que ponía énfasis en sostener que los valores del mundo son una locura y por otro B -  La alabanza de la cordura del loco, la idea de que la locura es un don de los dioses.  Tenemos la locura mística de los platónicos y  más tarde, el loco santo. Cervantes logra integrar ambas tradiciones en el Licenciado vidriera.

Shipley  puntualiza  el uso que Cervantes en boca del narrador,  hace de la palabra "entendimiento", como la facultar de razonar, separada de la memoria.  Cuando Vidriera era el estudiante T. Rodaja,  el estudiante gozaba de un magnífico entendimiento tan excepcional como su memoria. Desde  que fuera hechizado con el brebaje, comienza a perder la facultad de razonar y luego la pierde totalmente y es en ese estado  de pérdida absoluta, que sus dichos desprovistos de razón, se convierten en el reflejo de su comunidad, su centro, porque todos se reúnen en torno a Vidriera, que los divierte, sin haberlo buscado por él mismo. De hecho, cuando recobra la razón, deja de ser interesante para la comunidad y también para el narrador que formaba parte de ella.  

Sigue el pmo miércoles la última parte.

Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   ©Myriam Goldenberg



10 comments:

Genín said...

:)
Besos y salud

Myriam said...

Hola todos:

Estoy de viaje y esta entrada ha sido programada.
Veo ahora que hay dos tipos de letra, uno muy pequeño: lo siento, no tengo computadora y desde mi smartphone no puedo hacer los cambios y no quiero tampoco arriesgarme a que se me borre la entrada por falta de pericia mía.

Espero que igualmente puedan leerla completa quienes así lo desearan.

Saludos y abrazos a todos.

Pedro Ojeda Escudero said...

Excelente análisis, pero a estas teorías de análisis de la patología del licenciado hay que añadir una gota de género literario: Cervantes actualiza con fina ironía el viejo debate entre armas y letras -como también lo hará en el Quijote- usando este membrillo que enloquece al joven licenciado...
Besos.

Manuel López Paz said...

Brillante guapa. Tus análisis me estimulan a volver a leer a Cervantes.

Besote

Bertha said...

Un razonamiento de esta obra muy profundo.El pobre pasa de un estado a otro sin ser consciente de ello.Me gusta ese punto donde señalas: que mientras los divertía todos acuden , pero tan pronto como recobra la cordura ya no les interesa.La comunidad como los llamas demuestran que el ser humano no es piadoso con los débiles, aunque sus respuestas están cargadas de razón ellos lo toman a chanza por qué saben que no tiene peligro.Pero cuando ya razona estos se puede volver contra ellos.

Un beso grande seguimos esperando...

coroentreaguas said...

Tendré que volver a leer las chanzas con papel y lápiz al lado, porque no me había dado cuenta de que hubiera tantas, aunque está clara qué parte es el núcleo de la novela.

Abejita de la Vega said...

Llama la atención en esta novela que tenga tanto cuerpo y tan poca cabeza y tan poco pie. Tomás no consigue echar un clavo a la rueda de la Fortuna, al final se cura y a nadie interesa; sólo le queda la gloria del soldado de Flandes, allá va y es casi casi un suicidio.

Cervantes juega un poco con todo, con las tradiciones y con los tópicos literarios, con su propia biografía, con sus lecturas favoritas y...el resultado es Cervantes, el mejor escritor en lengua española.

Un abrazo, Myriam.

alp said...

Espero qeu estes bien en tu viaje...un saludo desde Murcia....

María Pilar said...

Lo he leído perfectamente Myriam aunque es verdad que no me explicaba el por qué de las diferentes letras. Sin problemas.
Me ha encantado tu explicación porque avanza en el conocimiento de la personalidad del Licenciado Vidriera. Me explico, he leído la aportación de Luz y de Mª Ángeles en sus respectivos blogs y la 3ª que he seleccionado para esta tarde es la tuya. El orden ha sido arbitrario, pero ahora que lo he terminado reconozco que os vais complementando y no os repetís. Me habéis aportado un abanico muy preciso entre los diferentes aspectos en los que cada una habéis hecho hincapié. Me he enganchado y espero la próxima aportación.
Besos y feliz viaje.

Josefa said...


Una estupenda entrada. Leí todo el escrito. La literatura clásica me encanta.
Un abrazo.