Wednesday, October 21, 2015

De vidriera, andamos, y muy ejemplar: "El Licenciado Vidriera" 3 (3)



He comentado en Parte 1 el ensayo de Eliane Bunn, y en Parte 2, los ensayos de George Shipley y de Daniel Heiple.

Pero hay algo más, y por eso traigo aquí el ensayo de Felipe Ruan "Carta de guía, cartografía: fallas y fisuras en "El Licenciado Vidriera" (2000). Ruan  critica a quienes creen que este relato tiene fisuras, fallas y es, por ende,  un fracaso,  y propone una lectura que plantea la posibilidad de que la estructura, o mejor dicho, la antiestructura  de esta novela sea la  falla, porque Cervantes nos presenta un relato, con múltiples fisuras que son la fuerza  motriz de la narración:  El relato parte sin un origen determinado:
 no sabemos de donde es el Personaje, esto es algo que no se dice, que falta,  y luego,  hay una continua bifurcación: cambio de rumbo en la narración, en el cual, el personaje  -fragmentado, para mí sólo durante los dos años de Vidriera- experimenta las posibilidades vitales del ser y eso no  es fragmentación como sostiene Ruan,  sino más bien, evolución.  Pero me gusta especialmente lo que Ruan, dice de que éste es un relato sin fundamento,  desprovisto tanto de origen, como de finalidad  (desprovisto de  finalidad sólo  en apariencia). Y digo en apariencia, porque para mí –contrario a lo que sostiene Ruan- está claro que Cervantes  quiere jugar con el lector, tal como juega con nosotros en el Quijote y nos quiere poner a pensar   en que una novela se puede  escribir de distintas maneras, esto  en cuanto a la estructura narrativa.  Si coincido con Ruan en cuanto al contenido: Cervantes  pone verdades en la boca de un loco  y -como dice Shipley-  relata una historia desde el punto de vista del narrador ficticio de "una excentricidad concéntrica, colectiva y contagiosa" (un relato que entretiene a su público y que lo refleja). Y finalmente,  desde el lado de la recepción, - objetivo, repito, de toda obra artística, algo que Cervantes tiene siempre presente,  cosa que los que hemos leído "EL Quijote" sabemos muy bien- debemos pensar en qué lugar nos posicionamos, nosotros, como lectores y debemos estar atentos a lo que el narrador nos quiere contar y como lo hace,  es decir, que sepamos saber ser críticos con lo que leemos, que ejerzamos la función de razonar y no nos riamos con la masa.  He aquí para mí, la gran enseñanza que esta novela nos deja.
  

Nota: los 4 ensayos mencionados no están discutidos en profundidad, sino que  he tomado de ellos los puntos que más me han interesado.


Contribución a la lectura colectiva virtual que hacemos bajo la conducción de Pedro Ojeda desde su blog: La Acequia   ©Myriam Goldenberg



5 comments:

Bertha said...

Este tipo de lecturas para expertos en la materia que les gusta sacar el pro y el contra para investigar y analizar el texto.El lector corriente lo que gusta es la parte desenfadada o lo que te pueda aportar un poco de distracción.El Quijote no a todos les gusta, a mi, me gusto desde que me obligaron a leerla en el instituto y hasta hoy en día es una lectura que me atrapa.

Una buena reflexión sobre esta obra y donde se disfrutan son en teatro.

Feliz día Myr

Genín said...

:)
Salud y besos

Manuel López Paz said...

Y dices que no es una discusión en profundidad...
Besote guapa

Pedro Ojeda Escudero said...

Magnífica aportación. En efecto, hay algo en este relato que lo une al Quijote más aún que la historia de un loco: es que el relato se va haciendo delante de nosotros. De ahí su aparente desestructuración pero también su radical modernidad.
Bien visto.
Besos.

Paco Cuesta said...

Cuando de Cervantes se trata es preciso ir más allá de la apariencia inicial y profundizar en las razones críticas, como dices hay que razonar.
Besos